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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2019

[Per] 190 obreros en cese colectivo en Hialpesa
Bajen la palanca!

Freddy Salazar
Rebelin


Desde hace 15 aos Mximo sale muy de madruga de su casa ubicada en uno de los barrios de San Juan de Lurigancho, y luego de desayunar en las afueras de la fbrica ingresa a la misma para marcar su tarjeta antes de las 7.00 am. El mircoles 5 de junio pareca un da ms de este trajn diario en su vida, cuando, junto a sus compaeros de turno que deban ingresar a la fbrica con l, encontraron la puerta cerrada y sin aviso. Fueron entonces a la Comisaria para que se realice una constatacin policial, y ah les dijeron: no hay luz porque el gerente orden bajar la palanca del suministro elctrico. Por la tarde, con el otro turno hicieron el mismo periplo. Esta vez divisaron un papel pegado en la puerta con los nombres de 190 trabajadores. As se enterara, l y sus compaeros, que haban sido despedidos.

Mximo Gutirrez es secretario general de su sindicato y un reconocido lder del gremio textil, por lo que su vasta experiencia le indica que debe actuar. Pone manos a la obra y all mismo, en la calle, organiza a sus compaeros. Mientras consulta con su abogado y se apresta a recorrer los pasillos del Ministerio, se moviliza con sus compaeros por los alrededores de la fbrica, pone en pie una Olla Comn, el tercer da se concentran en el frontis del Ministerio de Trabajo y en horas de la tarde se desplaza con un grupo hasta el otro extremo de la ciudad, al puerto del Callao, para juntarse con los obreros de Cogorno que realizan otro plantn contra el cese colectivo en su empresa. Mximo an no sabe a qu se enfrenta, porque estos procesos siempre se saben cundo se inician pero no se sabe cundo acaban. Lo nico que sabe que es que tendr que apelar a todas sus fuerzas y a su experiencia para encarar este nuevo y difcil desafo.

El "milagro" de la fortuna de los Abusada

Hialpesa es el prototipo de empresas fabriles es las que pareciera que el mismo demonio es el que gobierna. Fue fundada en los aos 80 por Roberto Abusada Salah, que fue viceministro de Fujimori y ha ostentado --y ostenta-- el aura de ser uno de los idelogos del modelo econmico neoliberal que se aplica y que se nos presenta como la panacea que nos llevar al progreso. No es necesario que debatamos la validez o no de sus postulados, basta ver la realidad de los obreros de Hialpesa para saber lo que eso significa. Su hijo, Jaime Abusada Salah, que muestra una vida licenciosa exhibindose de vacaciones con la congresista Luciana Len, funge de actual gerente de la empresa. Es el que dijo: Bajen la palanca!.

Gracias al modelo que defiende el padre y que ejecuta el hijo, Hialpesa se expandi en pocos aos. Adquiri manzanas y manzanas en las Lomas de Zrate, donde instal fbricas de hilandera, tejedura y confecciones, llegando a emplear a ms de 5 mil obreros. Construy otra planta en Mala, y, como hay mucha plata, se fue hasta Nicaragua donde instal otra fbrica. Milagro? No. Todo eso es gracias a nuestro esfuerzo, a nuestro trabajo de todos los das y de todos los aos, y de derechos burlados, dice Mximo.

Mximo perciben un salario apenas superior a los mil soles, cuando en Lima la canasta bsica familiar (que parece un sueo inalcanzable para cualquier obrero), se aproxima al triple de ese monto. Cmo haces?, preguntamos. Hacemos magia, dice. En realidad sobrevive como sus compaeros, y eso que debe trabajar hasta 12 hrs. diarias para completar el salario. Y ni hablar de la situacin de los contratados que son la absoluta mayora.

Los verdaderos motivos de la empresa

La dictadura militar de los aos 70 estableci el rgimen laboral llamado de exportaciones y que todos los gobiernos se han cuidado en preservado desde entonces como garantes de las ganancias patronales. As, los obreros se pasan la vida entera firmando contratos de 2 y tres meses. Mximo era uno de ellos. Fue en 2008 cuando decidi afiliarse al sindicato y junto a otros de sus compaeros hizo una demanda por desnaturalizacin de contrato, y logr ganar su derecho a la estabilidad. Aun hoy hay muchos otros trabajadores que tienen pendiente la misma demanda, y la de un grupo 40 est en camino. El rgimen de contratacin desincentiva la afiliacin sindical, y sin sindicato resulta imposible defender los derechos. Aun as, de 2,300 que trabajan hoy en la empresa al menos 151 son afiliados y pueden, al menos, llevar adelante las demandas por sus derechos que son burlados.

En 1997 la empresa hizo firmar un Convenio Colectivo para que los contratados que ingresaban a trabajar desde esa fecha cobraran 15 soles menos de salario. Con el tiempo estos trabajadores tambin hicieron una demanda y ganaron. Asimismo, por asignacin familiar la empresa paga 13.50 por hijo y 13.70 por esposa, cuando la ley establece que no debe ser menos del 10% del salario mnimo, lo que hoy representa 93 soles. Ante esto, el sindicato inici otra demanda que ha sido favorable y que se encuentra en ltima instancia, con lo que la empresa est obligada a reintegrarle adeudos por 18 y hasta 20 aos.

La empresa, por supuesto, ha intentado bloquear estos reclamos con una serie de argucias. "En el ltimo pliego acept reconocer desde enero en adelante el pago de 93 soles de asignacin familiar, pero al precio de que renunciemos al pago de los devengados, lo que no aceptamos, dice el dirigente. "Por este motivo se ha desencadenado la situacin actual: quieren matar al sindicato para que no reclamemos, y para reemplazarnos con trabajadores jvenes y sin derechos", reitera.

Cmo se present esta figura? El 9 de abril la empresa nos cita para comunicarnos que pensaba tramitar ante la autoridad de Trabajo una solicitud de cese colectivo en base a las facultades que le otorga la ley 728 de Competitividad y Productividad Empresarial. Ah consideraban el despido de 93 trabajadores, entre ellos de 11 afiliados y 2 dirigentes. Entonces pedimos que se nos entregara informacin respectiva. La empresa nos hizo entrega de este informe el 25 de mayo. Pero esta vez con una lista de 190 trabajadores.

Sigue Mximo: El 4 de junio la empresa nos convoca para dialogar. En este dilogo nos propone reubicar a los dirigentes dizque por respeto a la libertad sindical, pero con media jornada y medio salario, lo que, por supuesto, no aceptamos. En la misma acta la empresa nos puso un plazo para aceptar su propuesta. Con los no afiliados se reuni hasta cuatro veces y le dieron como plazo hasta las 4 de la tarde de ese mismo da: pero para ellos se trataba que aceptaran una renuncia por mutuo disenso, a cambio del pago de medio sueldo por ao de servicio cuando la ley fija el pago de sueldo y medio por cada ao en caso de despido arbitrario. El da 5 bajaron la palanca y nos dejaron en la calle.

No estamos pues ante un cese por motivos econmicos o reestructuracin, como se pretexta. Estamos ante una descarada maniobra para matar al sindicato e impedir que hagamos respetar los mnimos derechos que nos pertenecen. As nos pagan, despus de haber dedicado nuestra vida productiva entera a esta empresa. No dan ni las gracias: simplemente apagan la luz y nos dejan en la calle. Los afectados en promedio tienen entre 15 y 20 aos de servicios, pero hay varios que vienen desde la fundacin de la misma empresa y a punto de jubilarse.

Solidaridad

Y cmo hace la empresa para cubrir su produccin? Simple: terceriza, llevando la produccin a talleres informales donde se trabaja a destajo y en condiciones ms que infrahumanas. Un acto que, incluso desde el punto de vista del DL 22342, es improcedente porque los pedidos que debe atender hasta el mes de agosto los debe cubrir con los actuales trabajadores.

Adems de organizar y movilizar a sus compaeros Mximo hace esfuerzos por unirse a otras bases como Cogorno, afectadas por la misma medida, para coordinar acciones que conduzcan a la derrota de estos intentos que amenazan con extenderse a otras empresas. Al mismo tiempo impulsa la aprobacin de una norma por el Congreso para que modifique el DL 728 que faculta estos abusos. El hecho ha despertado la indignacin de los trabajadores que en varias fbricas que se organizan para llevar solidaridad a Hialpesa, como el Sindicato de Celima que ha iniciado una colecta en puerta de fbrica para llevar apoyo a la olla Comn.

Moraleja: cuando veas apagar la luz de tu trabajo, puedes estar despedido.

Freddy Salazar, de la redaccin de Red Obrera

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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