Portada :: frica :: Mal, caos y guerra en la puerta de "Sahelstn"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2019

Sahel, una guerra sin fronteras

Guadi Calvo
Rebelin


Tal como lo hicieron lo colonizadores europeos hace ms de cien aos los grupos integristas que operan particularmente en Mali, Burkina Faso y Nger estn explotando las ancestrales rivalidades tnicas y tribales de las diferentes comunidades de la regin, en procura de desestabilizar el ya endeble equilibrio de estas naciones, acuciadas por la pobreza, la corrupcin poltica, la explotacin occidental y el cambio climtico.

En la maana del lunes 10, un ataque a la aldea Dogo, Sobame Da de unos 300 habitantes, en el distrito de Sangha, en la regin de Mopti, en la frontera del Sahel, dej al menos 100 muertos y 19 heridos, viviendas incendiadas y una gran matanza de animales. Segn los sobrevivientes los atacantes habran sido miembros de la etnia Fulani, tambin conocidos como Peuhl, con quienes los dogones tienen un conflicto que perdura desde hace siglos. Unos cincuenta hombres armados conduciendo varias camionetas y motocicletas ingresaron a la aldea en mitad de la noche entre el 9 y 10 de junio y comenzaron a disparar, sin respetar siquiera mujeres, nios, ni ancianos. Se especula que este ataque sea una respuesta al producido el 24 de marzo, contra la aldea Fulani, de Ogossagou, por miembros de la etnia Dogon que dej al 160 muertos. Esta nueva oleada de violencia ya oblig el desplazamiento de ms de 60 mil personas.

Desbordado por la violencia el gobierno central, prcticamente ha abandonado la regin a su suerte. Desde 2012 el pas se encuentra en una virtual guerra entre los grupos locales que responde a al-Qaeda y a el Daesh, por lo que Francia con su operacin Barkhane, compuesta por unos cuatro mil quinientos hombres acompaada por otras naciones occidentales, especialmente los Estados Unidos, esta librado una guerra silenciosa que parece moverse como las dunas, sin que se las pueda fijar en un territorio y mucho menos neutralizarla.

Tanto el Daesh en el Gran Sahara, (ISGS) o los al-qadianos del Jama'at Nasr al-Islam wal Muslimin, (Frente de Apoyo para el Islam y los Musulmanes, JNIM) se han establecido en una vasta zona del Sahel en los ltimos aos para impulsar el reclutamiento y extender su influencia en todo el territorio.

Los Fulanis que se dedican al pastoreo y los Dogons a la agricultura, tambin se han puesto de uno y otro lado de esta guerra silenciosa. Los Dogon han denunciado en varias oportunidades que sus rivales cuentan con el apoyo de los terroristas, mientras que los Fulanis acusan a los Dogons de ser informante y colaboradores de los militares extranjeros.

Bamako parece no estar decidido a impedir que las tribus, conformen grupos de autodefensa, alentados por la proliferacin de armas que se pueden conseguir armamento de manos de los traficantes y las bandas integristas que han explotado las rivalidades tnicas en Mali y Burkina Faso y Nger en los ltimos aos han impulsado una campaa del reclutamiento, para extender su influencia sobre las vastas extensiones de un territorio en constante caos.

Antonio Guterres, el secretario general de las Naciones Unidas, en un informe sobre Mali el mes pasado se refiri a que existe un alto riesgo de una mayor escalada que podra llevar a la comisin de delitos de atrocidad, y dijo estar consternado por el aumento de la violencia y su efecto en la poblacin civil.

Se considera que el gobierno de Mal ha perdido su control sobre ciertas regiones del pas, por lo que ha dejado la lucha a los ejrcitos extranjeros e incluso a empresas de mercenarios.

Prcticamente en el mismo momento del ataque contra la aldea Fulani, 19 personas eran asesinadas en el distrito de Arbinda (Burkina Faso) epicentro de la violencia que el pas est viviendo desde 2015 y que ya suma ms de 400 muertos civiles. En abril pasado otras 62 personas haban sido asesinadas en ataques yihadistas y en los siguientes enfrentamientos tnicos en Arbinda. (Ver: Burkina Faso, en cada libre al terror.)

Por la ola de violencia tnica e integristas ms de 100 mil personas han sido desplazadas, adems de que unas 1.2 millones estn necesitando asistencia humanitaria y se estima que unas dos mil escuelas han sido cerradas entre Mali, Nger y Burkina Faso, dejando sin educacin a casi medio milln de nios.

Las fronteras son solo rayas sobre papel mojado.

Con el despliegue de los milicianos del Daesh en el Gran Sahara (ISGS) hacia el sur, han comenzado las preocupaciones, de que los muyahidines se conviertan en una verdadera amenaza para Togo, Ghana y Benin, donde en el norte de este ltimo pas a principios de mayo, fueron secuestrados, en el Parque Pendjari, dos turistas franceses, y su gua fue asesinado. El ataque fue atribuido a alguno de los grupos integristas que ya estn operando en la regin.

En la operacin de rescate mientras los turistas eran trasladados desde Benin a Mali, a travs de Burkina Faso, al norte de Djibo, murieron dos infantes de marina franceses,

Daesh en el Gran Sahara, se conform a partir de la unin de varios grupos que operaban en la regin, y su lides es el saharaui, Adnan Abu Walid al-Sahrawi, formado en el Frente Polisario de Liberacin.

Al-Sahrawi y su grupo hicieron su bayaat (juramento de lealtad) al lder del Daesh Abu Bakr al Bagdad en 2015. El ISGS inicialmente oper en torno a la ciudad de Menaka en la regin Gao en el noroeste de Mali, extendiendo posteriormente su influencia, hacia el oeste en la regin de Mopti y a Tillabery, Nger, el rea donde en octubre de 2017 tras una emboscada cerca de la aldea de Tongo-Tongo, resultaron muertos cuatro Green Berets y cinco hombres del ejrcito nigerino (Ver: Trump emboscado en el Sahel). Entre 2017 y 2018 el ISGS extendi su influencia a la regin de Gurma (Mali) en proximidades de Burkina Faso.

Se especula que el total de la fuerza del ISGS cuenta entre 100 y 150 milicianos con una red de informantes y logstica que representan una fuerza de 500 hombres entre los que se incluyen seguidores de Nger y Burkina Faso.

Ms all de lo reducido plantel de combatientes, la fuerza del ISGS se encuentra en la capacidad de movilizarse, cruzando sin inconvenientes las fronteras de tres pases.

Tal como otros grupos integristas que operan en frica como Boko Haram, al-Shabbab o el Frente de Liberacin de Macina, el ISGS ha sabido trabajar con las comunidades marginadas por los Estados, para facilitar recursos y as poder reclutar jvenes con pocas perspectivas de trabajo y desarrollo econmico, lo que tanto en Mali como en Burkina Faso pudo hacerlo entre los Fulani.

Un lder local de los Fulani, declar que para los miembros jvenes de la tribu: tener armas, les da una especie de prestigio: los jvenes de las aldeas estn muy influenciados por los muyahidines bien armados, conduciendo veloces motocicletas, bien vestidos y bien alimentados y con dinero en los bolsillos, produce en los jvenes pastores envidia y admiracin.

Entre 2017 y 2018, el ISGS atac varios campamentos, mercados y aldeas nmades en el norte de Mali, por los general de los tuareg, a los que estos respondieron con el accionar de sus grupos de autodefensa Imghad Tuareg y el Movimiento para la Salvacin de Azawad (MSA), que se vengaron atacando a pastores Fulani, agravando las tensiones entre los tuaregs y los fulanis en la regin de Liptako. En febrero de 2018, las milicias tuareg, junto a otras fuerzas patrocinadas por el gobierno de Mal, lanzaron una ofensiva conjunta contra el ISGS en la regin de la triple frontera entre Mali, Nger y Burkina Faso. Donde habra resultado herido el lder de los integristas Adnan al-Sahrawi La operacin si bien redujeron las acciones de los integristas en el rea fronteriza, aument las tensiones entre las comunidades locales.

A partir de abril de 2018, cundo el ISGS, se responsabiliz de la matanza de unos de 40 tuaregs, de la tribu Daoussahak, sus acciones comenzaron a ser cada vez ms frecuente y violetas, contra todo aquel que colabor con los gobiernos y los cruzados teniendo como objetivo especial las escuelas y sus maestros y profesores. En Burkina Faso. En mayo pasado militantes del ISGS atacaron la prisin de alta seguridad en Koutoukal, a 45 kilmetros al norte de Niamey capital de Nger. Las tropas nigerianas que perseguan a los muyahidines fueron emboscadas cerca de la aldea de Tongo-Tongo, prxima a la frontera con Mali, en la que murieron unos 36 militares nigerinos, accin que de inmediato se adjudic el ISGS, aunque en la regin operan otras organizaciones vinculadas a al-Qaeda.

Las mltiples fuerzas occidentales que operan en la regin desde hace aos y los esfuerzos del grupo Sahel 5 ( Burkina Faso , Chad , Mali , Mauritania y Nger ) siguen sin poder contener una guerra de mltiples caras que amenaza terminar por incendiar toda frica occidental.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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