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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2019

Para el supremacista Trump, Palestina es una comarca de pieles rojas a destruir

Suhail Hani Daher Akel
Rebelin


Desde su llegada al poder financiado por el lobby estadounidense-judo, el inquilino de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump, idelogo del Acuerdo del Siglo, suea con La Nueva Palestina intentando diezmar a la ancestral tierra que existi mucho antes que EEUU e Israel, para convertirla en una comarca similar a la de los pieles rojas. Masacrados nativos en la Guerra de Secesin y la subyugacin de las naciones indias por la supremaca blanca que dio lugar al actual Estados Unidos.

En el caso palestino, los supremacistas europeos-sionistas ashkenazis disearon desde 1897, en el primer congreso sionista de Basilea, diezmar y someter la poblacin natural palestina para alcanzar un estado nico que llamaran Israel. Preservando a la Argentina como un As en la manga para una eventual reserva, segn lo citado por Theodor Herzl en su libro Der Judenstaat (El Estado Judo) de 1896.

El presidente mrtir Yasser Arafat, sola decir: No van hacer con nosotros lo que hicieron con los indgenas americanos. Una frase que cav los cimientos del rutilante colonizador Trump, operador pro sionista y supremacista blanco CEO del premier Benjamn Netanyahu, decididos a abortar el futuro de Palestina y convertir a su pueblo en una figura similar a los pieles rojas para la filmoteca de Hollywood.

Claramente decididos a envenenar la atmsfera, Trump, con palabras que no fulguran por su lucidez, instruy a su yerno estadounidense-judo, Jared Kushner; al operador poltico de la Casa Blanca, Janson Greenblatt y a su embajador en Tel Aviv, David Friedman, para diagramar un plan polticamente correcto de aniquilacin de Palestina mediante el llamado Acuerdo del Siglo. La moneda de cambio ser millones de dlares a los lderes palestinos y rabes en canje de territorio. Permitiendo en una segunda etapa las silenciosas promesas asumidas sobre la tan codiciada expansin sionista de la dcada del 60: Israel tus fronteras del Nilo al ufrates.

En esta avanzada, a principio de junio, el embajador Friedman, sin un curricular acorde a su cargo y poco avezado en el tablero internacional, le dijo al diario estadounidense New York Times: Israel tiene el derecho de anexar parte del territorio palestino...Lo ltimo que definitivamente necesita el mundo es un estado palestino fallido entre Israel y Jordania. Una peligrosa semntica, preludio del avance en la anexin de los territorios palestinos ocupados en el 67 con los robados en 1948.

En su desequilibrado sincericidio, Friedman, agreg: Trump tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los palestinos a cambio de dinero, pero no alcanzara a una solucin permanente del conflicto. Expresndoles a los comuniclogos: el plan apoyar financieramente la economa palestina, en gran parte costeada por los estados del Golfo, a cambio cedern concesiones de territorialidad y estabilidad.

De los 15 procesos de paz celebrados, ninguno prosper, ni evalu la soberana, el derecho del retorno y las fronteras seguras de Palestina. Por el contrario, los 28 aos transcurridos desde la primera cumbre de paz de Madrid en 1991, adems de los shows mediticos, fueron monopolizados por la potencia ocupante para encumbrar en nombre de la paz la erosin de los derechos nacionales palestinos, el avance colonizador y la judaizacin de Jerusalem, imponiendo la racista teora darwiniana de la superioridad de raza. Es decir, para el segregacionista clan Trump-Jared, los palestinos no son seres genuinos que puedan gobernarse a s mismo como s los son los israeles descendientes de los europeos ashkenazis llegados a Palestina ilegalmente bajo el paraguas de la ocupacin britnica en la dcada del 40.

El autor intelectual del Robo del Siglo, mal armonizado Acuerdo del Siglo, Jared, sionista proclive a Israel, anticip que no incluir la teora de los 2 estados. Ms evolucionado y con ropaje de mesas, su suegro Trump, bautiz la comarca como La Nueva Palestina, parte del aberrante plan de borrar las antiguas races cananeas-palestinas basado en la teora hitleriana de la solucin final.

En la suma de lo aberrante. Peligrosamente firm decretos presidenciales violatorios a las leyes jurdicas internacionales de reconocer con frvolos argumentos a Jerusalem como capital sionista (7/12/2017) y reubicar en la misma su embajada el 15 de mayo de 2018. Otros decretos refrendados en marzo de 2019, osaron eliminar la palabra ocupados a los territorios palestinos de 1967, llamndolos controlados, al igual que audazmente destin las ocupadas alturas del Goln sirio a la mal llamada soberana israel.

Con codicia enfermiza, Greenblatt, en su precipitado afn por el Acuerdo del Siglo, dijo: Hamas ha dejado a Gaza en ruinas, omitiendo el terrorismo de Estado israel, el criminal bloqueo de 12 aos y la masacre de nios en la Franja. En su raciocinio del mal, Greenblatt, atropell el derecho palestino de vivir seguros y le manifest al Canal Fox News TV: La administracin Trump no comprometer la seguridad de Israel.

En el aumento de las perversidades, Trump cort la ayuda econmica a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos-UNRWA, como medida de presin no solo contra las distintas autoridades palestinas, sino, para daar al vapuleado pueblo comprometido con la Marcha del Retorno y la Intifada para recuperar su libertad.

A finales de agosto de 2018, Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado, afirm: Estados Unidos ya no dedicar ms fondos para esta operacin irremediablemente defectuosa. Degradando y llamando defectuosa la alta labor humanitaria de la UNRWA hacia un pueblo desposedo de dignidad en un contexto jurdico internacional nulo.

vidamente esperado por Israel, el Acuerdo del Siglo supuestamente lleva consigo la no formacin del Estado Palestino a cambio de una reducida autonoma, sin control del agua, las fronteras y el cielo, sera presentado el prximo 25/26 de junio en la programada conferencia econmica Paz y Prosperidad en Manama, capital rabe de Bahrin.

En medio de un recndito silencio embretado de dudas por el apcrifo rechazo de la Autoridad Palestina, con cinismo, confirmaron su presencia el anfitrin Bahrein, Egipto, Qatar, Arabia Saudita, Jordania, Marruecos y Emiratos rabes, quienes se presupone debern luego del acuerdo reconocer plenamente a Israel y ste a su vez, reconocer socarronamente una autnoma Nueva Palestina.

En el campo palestino el rechazo popular y de los grupos de resistencia al Acuerdo del Siglo y a sus adeptos, es unnime. Al igual que lo es con el incomprensible apolillado compromiso de 2 estados que sigue mendigando el jefe de la AP, Mahmoud Abbas. Cediendo gran parte de la legitima tierra de los antepasados al impostor judo-sionista que vino de Europa para aniquilar y quedarse con todo, a costa de todo.

En el berenjenal de la distorsin, la frustrada estrategia de la Autoridad Palestina cal con poco xito en el intento de apropiacin de la causa, la abdicacin de la revolucin palestina y la eliminacin de los referentes de la resistencia y la oposicin mediante la espuria cooperacin de seguridad de la AP con la del enemigo israel.

La respuesta palestina al Acuerdo del Siglo o bien llamado Robo del Siglo, la exterioriz oportunamente el nio Sahel de 11 aos, del campamento de refugiados Duheisheh en Beln ocupada, quien, consultado durante su participacin en la Intifada de 1987, seal: No le tiro piedras a los pjaros, solo a los soldados israeles de la ocupacin. Sahel, pocos meses despus las balas israeles lo convirtieron en mrtir, pero las piedras de la Intifada siguieron y seguirn sonando contra la ocupacin y los espurios acuerdos.


 

Suhail Hani Daher Akel fue el primer Embajador del Estado de Palestina en la Argentina; fue el primer Representante de la OLP en la Argentina.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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