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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-06-2019

Entrevista a Armand Balsebre y Rosario Fontova sobre Las cartas de Elena Francis (y II)
Un paquete de cartas est centrado en la violencia domstica, en el desprecio total hacia las mujeres como norma no cuestionada

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Armand Balsebre, catedrtico de Comunicacin Audiovisual y Publicidad de la UAB, es autor de El lenguaje radiofnico (Ctedra, 2012, 6 edicin) e Historia de la radio en Espaa (Ctedra, 2001-2002, dos volmenes). Junto a Rosario Fontova ha publicado Las cartas de La Pirenaica. Memoria del antifranquismo (Ctedra, 2014).

Rosario Fontova es adems autora de La Model de Barcelona. Histries de la pres (Generalitat de Catalunya, 2010).

Nos centramos en esta conversacin en la ltima de sus publicaciones conjuntas: Las cartas de Elena Francis. Una educacin sentimental bajo el franquismo, Madrid, Ctedra, 2018, 510 pginas. 

 

Nos habamos quedado aqu. Las oyentes, los oyentes aunque fueran menos, pensaban que les responda entonces una persona muy sabia y muy humanista e incluso feminista?

Elena Francis, un ente inexistente, era respetadsima, incluso reverenciada. Las mujeres que le escriban confiaban ciegamente en ella y la consideraban una mujer sabia cuyos acertados consejos iban a seguir a rajatabla. Hay mucha soledad y desamparo en esa especie de idolatra. Y da escalofros pensar que su opinin rompi muchas relaciones personales, de amistad y familiares. No era en absoluto feminista. Lo nico que no se le puede reprochar es que aconsejaba habitualmente a las jvenes que estudiaran y se formaran.

Hay vestigios de todo aquella educacin sentimental en las nuevas generaciones o es ya pasado?

Es terrible constatar que la violencia contra la mujer que actualmente es una epidemia viene de lejos, segn se observa en las numerosas cartas que relatan malos tratos y la supeditacin absoluta de la mujer al varn. El sistema patriarcal se ha enquistado de forma perversa en la sociedad, incluso en las generaciones jvenes. Pero es indudable que desde la Transicin se han dado pasos muy importantes, lgicamente. Hay que recordar que en aquellos aos la relacin entre hombres y mujeres no era natural, no se relacionaban como iguales.

El rgimen fascista espaol apoy de alguna forma aquel programa? Tuvo algo que ver la Falange?

Falange tuvo que ver con el consultorio en la medida en que ngela Castells, autora fundacional del mismo, era miembro de la Seccin Femenina, a cuya organizacin se vincul durante la guerra civil tras la muerte de su esposo a manos de militantes de la FAI. ngela Castells actu de quintacolumnista en Barcelona a favor de Franco, y hasta los aos 60 tuvo una responsabilidad importante en el Patronato de Proteccin a la Mujer.

Cuntas cartas habis podido analizar? De qu aos? Dnde se guardan en estos momentos?

Hemos analizado un total de 4.325 cartas, de las cuales, de cada una de ellas, hemos realizado una ficha. El abanico cronolgico abarca desde 1950 a 1972, con una gran disparidad de un ao a otro. Ms de dos centenares de cartas pertenecen a un coleccionista privado que las compr en los Encants de Barcelona. Pero el grueso de estas cartas estn depositadas en el Arxiu Comarcal del Baix Llobregat (ACBL), en Sant Feliu de Llobregat, a cuya directora, la historiadora Mari Luz Retuerta, hay que agradecerle su empeo en recoger las cartas, someter una parte a tratamiento archivstico y ponerlas a disposicin de los investigadores. El Arxiu Nacional de Catalunya (ANC) no quiso saber nada de este fondo documental, que constituye por su volumen el conjunto epistolar ms importante de Espaa.

De qu hablaban esas cartas? De asuntos sentimentales bsicamente? Escriban mujeres nicamente?

Hay que tener en cuenta que las cartas se enviaban a un consultorio cuya funcin primordial era publicitar productos de belleza que se vendan contra reembolso y un Instituto de Belleza situado en Barcelona que tena muy buena reputacin. La mayora de las cartas, por lo tanto, se referan a asuntos de apariencia personal. Una buena crema poda costar el equivalente al salario de dos semanas de una obrera. En un momento del nacimiento de la sociedad de consumo, del trasvase del campo a la ciudad, las costumbres de higiene y adorno personal preocupaban mucho a aquellas mujeres que iban al cine y hojeaban las revistas ilustradas femeninas. Este tipo de cartas no pueden tomarse a la ligera pues la mayora revelan complejos y sentimientos de inferioridad provocados por el tan hispano qu dirn, que tanto dao ha hecho al desarrollo de la poblacin femenina. En segundo lugar las cartas se referan a asuntos sentimentales relacionados con los ritos del festejo, los encuentros en el baile y los paseos, con la iniciacin sexual considerada un pecado. Hay otro gran bloque de mujeres ya casadas, insatisfechas, que se consideraban desgraciadas y cuyo horizonte personal se limitaba a las paredes de su hogar. Y como hemos dicho antes, un paquete de cartas est centrado en la violencia domstica, en el desprecio total hacia las mujeres como norma no cuestionada. En todas estas cartas, el peso de la religin y el de la institucin familiar, forjadora del reaccionario sentimiento de culpa, se revelan como corresponsables del atraso en que estuvieron sumidas las mujeres. Escriban tambin hombres, desde el nio que quera triunfar como su dolo Joselito, al hombre que buscaba novia o esposa, y al joven que no se relacionaba bien con las chicas y no saba que probablemente era homosexual.

Les respondan? Si fue as, quines lo hacan?

El xito del consultorio fue abrumador. Y como en un programa de radio solo poda hacerse referencia a unas 6 o 7 cartas y llegaban a diario centenares, la familia fundadora del consultorio habilit una oficina, bastante siniestra por lo que nos han contado, donde una media docena de oficinistas contestaban la mayora de las cartas de forma particular y por correo postal. Estas oficinistas tenan un cajn especial donde se depositaban las cartas marcadas con un asterisco, seal que significaba que su contenido era particularmente peligroso. Paralelamente a esta oficina, que se encargaba sobre todo de dar salida a las cartas sobre belleza, grafologa, hogar, etc., haba otras personas que contestaban cartas particularmente, probablemente las que procedan de aquel cajn. Una de ellas fue Pietat Estany, que durante varios aos dio contestacin en nombre de Elena Francis a las cartas ms espinosas y duras.

Cmo es que el programa dur hasta 1984, casi diez aos despus de la muerte del dictador golpista?

El consultorio fue un gran negocio para el Instituto Francis. Pero los cambios operados en la estructura social espaola y la progresiva disminucin de la influencia de la Iglesia durante la Transicin obligaron al Instituto Francis a replantearse la financiacin de la emisin. Elena Francis se convirti poco a poco en un personaje anacrnico, y una parte de las normas de conducta transmitidas ya no tenan sentido tras la aprobacin de la Ley del Divorcio o la legalizacin de la pldora anticonceptiva. Comenzaron a llegar cada vez menos cartas. El perfil sociocultural de la mujer de clase trabajadora de los aos 50 y 60 ya no era el mismo entre las mujeres trabajadoras de los aos 80, muchas de ellas ya instaladas en la clase media y con un mayor nivel educativo. Y por otro lado, la radio inici durante la Transicin su refundacin como medio informativo, al servicio de la actualidad, suprimiendo formatos ms propios de la ficcin.

Por qu la cita de Albert Camus que abre vuestro libro? El papel del escritor [] no puede ponerse al servicio de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la sufren. Quines sufran en este caso?

Como escritor y periodista Albert Camus es uno de nuestros referentes. Y nos gust mucho esa cita sacada de su discurso de aceptacin del Premio Nobel de Literatura en 1957. Si nos interes en su momento el fondo epistolar de La Pirenaica, y ahora ste sobre el consultorio de Elena Francis, es porque nos retratan con bastante nitidez la vida ordinaria y las costumbres de la sociedad espaola de clase trabajadora, la gente comn, aquella que nunca ha tenido ni tendr protagonismo alguno en la historia. Creo que la misin de un historiador tambin es ponerse al servicio de quienes la sufren. La Mujer Francis fue una vctima de la gran opresin que ejerci el franquismo sobre la mujer, ms all de su condicin social o de haber pertenecido al bando ganador o perdedor en la guerra civil. La represin ejercida contra la mujer, causa de muchos de sus miedos y de la sumisin al varn, es tambin una de las victorias calladas del franquismo sobre todos nosotros.

Cunto tiempo os ha llevado vuestro trabajo?

Hemos estado poco ms de tres aos. Dedicamos unos 15 meses a una exploracin sistemtica del fondo documental, con visitas semanales al Archivo Comarcal del Baix Llobregat, con el objetivo de confeccionar una ficha de cada carta y un mapa conceptual de los problemas que afectaban a las Mujeres Francis. Y los dos aos restantes trabajamos en definir la estructura, buscar la documentacin complementaria y contextual (bibliogrfica y recopilacin de fuentes orales) y en la redaccin y edicin del libro.

Habis hecho alguna presentacin del libro? A la gente joven le suena todo aquello?

De momento, las presentaciones realizadas han sido en Madrid (24 octubre), Santiago de Compostela (30 de octubre), Vigo (31 de octubre), Sant Feliu de Llobregat (20 de noviembre), Barcelona (26 de noviembre) y Zaragoza (10 de diciembre). Estamos dispuestos a ir all donde nos llamen, porque creemos que Las cartas de Elena Francis es una buena contribucin a la historia sociocultural del franquismo.

Los jvenes hoy no saben nada de Elena Francis, pero es necesario hacerles partcipes de cmo vivan las Mujeres Francis, pues en su lamento probablemente est una parte de la historia de supervivencia de sus madres o abuelas.

Me he olvidado antes. Convendra, tal vez, un breve apunte sobre ngela Castells 

ngela Castells Barreno haba nacido en Barcelona en 1904, hija de un agente de seguros y director de la delegacin barcelonesa del Banco Vitalicio. Se cas con el apoderado de los negocios textiles de la familia Viladomiu. Tras la muerte de su marido a manos de la FAI nada ms empezada la guerra civil, Castells se incorpora a la Seccin Femenina de Falange y acta de quintacolumnista. En 1941 la direccin de Radio Barcelona la contrata como responsable de las emisiones religiosas, Rosario para el hogar, participando tambin como guionista de las emisiones femeninas. En 1945 se casa en segundas nupcias con el responsable de la Unin de Radioyentes de la emisora. En 1950 asume la funcin de crear la base narrativa y expresiva del consultorio de Elena Francis. Se mantendr como guionista de la emisin hasta diciembre de 1953 cuando toma posesin del cargo de Vocal de la Junta Provincial del Patronato de Proteccin a la Mujer. Fue una mujer muy religiosa y preocupada por la educacin moral de la mujer en los principios del nacionalcatolicismo, y muy bien conectada con la magistratura del Obispado de Barcelona. En su labor de dirigente del Patronato de Proteccin a la Mujer Castells fund el Hogar Santa Marta, gestionado por Mujeres de Accin Catlica para acoger y ayudar a muchachas del servicio domstico, a madres solteras o nias hurfanas, trabajando en pro de la conversin de chicas extraviadas, las martitas. ngela Castells falleci en 1981. Nuestro libro pretende reivindicar su nombre como protagonista en la fundacin el consultorio de Elena Francis. El Instituto Francis nunca la reconoci como autora del personaje. Si existi alguna Elena Francis esa fue ngela Castells. 

Queris aadir algo ms queridos amigos?

Muchas gracias por vuestro inters. Esta investigacin se suma a otros trabajos sobre la historia de las costumbres y los sentimientos, disciplinas todava incipientes pero muy tiles para conocer los pormenores de la vida cotidiana de la gente comn durante los aos del franquismo. Por otro lado, creemos que la lectura de esta obra puede ayudarnos a recordar mejor de dnde venimos, y darnos cuenta del grado de castracin mental que el dogma del nacionalcatolicismo impuso a muchas mujeres.

Fuente: El Viejo Topo, nm 374, marzo de 2019.

Primera parte de esta entrevista a Armand Balsebre y Rosario Fontova sobre Las cartas de Elena Francis: El consultorio de EF fue una herramienta muy eficaz para la educacin de la mujer en las normas de la Iglesia http://www.rebelion.org/noticia.php?id=257006

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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