Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-06-2019

AMLO Presidente
Narcotrfico, Guerra, Seguridad y Guardia Nacional (III)

Arsino Orihuela Ochoa
La Jornada de Veracruz


Guerra

Mxico est en guerra? Llama la atencin que muchos connacionales, cuando son interpelados con esta pregunta, acostumbren responder que no. Esto significa admitir que el bao de sangre en nuestro pas, las desapariciones forzadas (cerca de 40 mil) y las fosas clandestinas (alrededor de mil 300 documentadas) son apenas un conjunto de indicadores inconexos que configuran un mero problema de inseguridad. Y acaso all radica la singularidad de Mxico: se trata de una sociedad que aspira a resolver sus conflictos internos sin reconocer la raz de sus conflictos internos. Lo que es peor an, no pocos analistas arguyen que en Mxico no hay guerra, bajo el insulso argumento de que no existen dos bandos reconocibles o identificables en disputa, y que ni siquiera est claro qu pudieran disputar. Bien. El problema en nuestro pas es tan grave que la impotencia para explicar la realidad es el eje en torno al cual hilvanamos el diagnstico de nuestra realidad. Tras haber expuesto los rasgos distintivos del narcotrfico, y a fin de anclar hondamente en el anlisis que atae al Plan Nacional de Paz y Seguridad y la Guardia Nacional del gobierno de Andrs Manuel Lpez Obrador, en esta tercera entrega perfilo una aproximacin sin ambages al tema de la guerra en Mxico, y expongo algunas pautas para abordar esta inexorable realidad nacional. Para efectos ilustrativos, dispuse desagregar en tres partes el anlisis: uno, la caracterizacin de la guerra qu tipo de escenario blico transita el pas; dos, los efectos de la guerra cmo impact la declaratoria de guerra en las estructuras del narcotrfico, que es el presunto enemigo; y tres, los actores o seores de la guerra qu bandos guerrean entre s. (Glosa marginal: no puedo dejar de destacar la invaluable aportacin del Dr. Norberto Emmerich a las consideraciones aqu vertidas).

La narcoguerra . En diciembre de 2006, apenas unos das despus de la toma de protesta oficial, el presidente Felipe Caldern Hinojosa decret una guerra contra el narcotrfico. Los aspectos electorales, jurdicos e institucionales de este episodio han sido exhaustivamente examinados por acadmicos, comentcratas y periodistas. Y ciertamente, tales variables de anlisis siguen siendo ms o menos intrascendentes para la comprensin del acontecimiento. Lo polticamente relevante de la declaratoria de guerra contra el narcotrfico es la guerra en s. Es importante aclarar que la administracin de Caldern inaugur una poca en la poltica nacional: a saber, la oligocracia blica; es decir, oligarquas competitivas que disputan los recursos de poder por medio de la guerra, bajo un disfraz de normalidad democrtica. El narcotrfico no es tan slo una excusa para justificar un teatro de guerra: es la unidad poltica alrededor de la cual se organizan las oligarquas competitivas para disputar tales recursos de poder: instituciones, poblaciones, territorios, dineros etc. Por oposicin a lo que aduce unvocamente la bibliografa sobre el tema, el narcotrfico no coopta, captura o corrompe al Estado, sino que es al revs: el Estado coopta al narcotrfico para corromperse. Corrompe con ello el llamado pacto social, neutraliza la contestacin, y altera las reglas de la poltica apoyado en el estribillo del enemigo-comn-narcotrfico.

La guerra contra el narcotrfico no es una guerra contra el narcotrfico: es una disputa blica entre las lites nacionales, en vinculacin con los crteles del narcotrfico, por el control de los recursos de poder y en contra del derecho a la vida y el patrimonio de la poblacin. Por tal motivo, es ms exacto llamarla narcoguerra .

Desde el punto de vista de las vctimas, la narcoguerra es una violencia de Estado: es decir, la incidencia sistemtica de crmenes tales como la desaparicin forzada, las ejecuciones sumarias extrajudiciales, la tortura a gran escala, el silenciamiento de opositores polticos, el exterminio de periodistas etc.

El anuncio del fin de la guerra contra el narcotrfico del Presidente AMLO, es un anuncio acerca del fin de la guerra como mecanismo de disputa del poder. Esta declaracin oficial es significativa, no slo por la intencin que encierra de desactivar la violencia en el pas, sino tambin porque le arranca al narcotrfico uno de sus principios nutricios: la guerra. No obligues a tu enemigo a que luche por su vida, sugiri Sun Tzu.

La politizacin-militarizacin del narcotrfico . Dentro de las unidades que disputan militarmente los recursos de poder, el eslabn ms dbil es el capo. Esto explica que la estrategia de seguridad de los gobiernos conservadores contemplara resueltamente la persecucin de los capi di tutti capi . Los jefes de los crteles han sido empujados a desempear el rol de CEOs (gerentes ejecutivos) removibles o desechables. Las insubordinaciones o desafos al Estado que algunos capos han protagonizado responden fundamentalmente a esta vulnerabilidad a la que fueron condenados en el organigrama de las estructuras de poder, y no a la presunta disposicin higinica del Estado de barrer con ellos. De hecho, la guerra fue un aliciente o revulsivo para los narcos: los involucr decididamente en la poltica nacional, y propicio la militarizacin de sus estructuras y rutinas. Tanto un efecto como el otro contribuyeron a multiplicar el poder y la presencia del narcotrfico en la vida pblica de Mxico. La guerra convirti a los crteles en controladores de territorios y poblaciones.

La cartelizacin de la poltica. Difiero con los analistas que sostienen que los crteles no existen, o bien, que stos representan apenas un eslabn ms en la cadena de poder estatal y/o delincuencial. Asistimos al fenmeno exactamente opuesto: la cartelizacin de la poltica y del crimen.

Respecto al crimen, cabe hacer notar que el narcotrfico es una modalidad de delincuencia de tipo comando: es decir, consigue reunir en su rbita a las Pymes del crimen comn y a todos los otros ilegalismos diseminados. En cualquier centro urbano del pas, los comerciantes de piratera, los deshuesaderos irregulares, las bandas de robo de vehculos, los asaltantes etc., pagan una cuota por concepto de operatividad al jefe narco de la plaza. El narcotrfico regula la totalidad de las actividades delictivas de una entidad.

En la poltica, el narcotrfico es un actor estratgico que controla recursos polticos tales como las instituciones de seguridad e imparticin de justicia, algunas fracciones del ejrcito nacional, el presupuesto pblico, ciertos factores de produccin econmica, el aprovisionamiento de armamento proveniente del extranjero (e.g. la operacin Rpido y Furioso), la informacin asociada a los medios de comunicacin, los cargos pblicos asociados al gobierno etc. En suma, el conjunto de recursos que dispone cualquier Estado para reforzar la capacidad de gobernabilidad. El crtel es un administrador de los intereses heterogneos que se alojan en esta ensalada.

Tras el desmoronamiento del partido nico-hegemnico, y de sus ritos y frmulas (e.g. el dedazo fallido de Luis Donaldo Colosio), la poltica autoritaria mut hacia nuevas-viejas formas de organizacin. Acaso la criatura ms conspicua de esa innoble metamorfosis es el crtel-camarilla.

La guerra aceler el trnsito concluyente de la camarilla la otrora unidad bsica de las redes polticas nacionales al crtel. A ello se debe que la poltica de nuestro pas se rija por las dinmicas del narcotrfico, y que los crteles del narcotrfico emulen el comportamiento del Estado nacional.

La guerra en Mxico es una guerra entre los dueos de Mxico.

Sin duda que un primer paso para la desactivacin de la guerra, consista en desterrar de las estructuras gubernativas a los seores de la guerra (i.e. los conservadores) y a sus barones aliados.

Si conquistamos tal primer objetivo, an est por verse.

Fuente: http://www.jornadaveracruz.com.mx/Post.aspx?id=190614_101658_707

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter