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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2019

El "fujimorazo" colombiano

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin


La crisis de Colombia a la fecha (junio 2019) sigue girando en torno a la lucha entre las fracciones oligrquicas contrainsurgentes de Uribe Vlez y J M Santos, que se disputan de manera zafia desde hace varios aos la hegemona por el control del Estado contrainsurgente colombiano.

Uribe y Santos quienes durante el octenio Uribe no tuvieron grandes contradicciones en la ejecucin de la estrategia Contrainsurgente ordenada en el Plan Colombia desde Washington (recordemos adems de la ofensiva militar antisubversiva, los Falsos Positivos oficiales para fusilar ms de 5 mil civiles discapacitados en indefensin). Con la eleccin presidencial de Santos en el 2010, surgi la discrepancia de como liquidar la guerrilla de las Farc: si por la va del engao negociado (perfidia) o por la va de la derrota total y el exterminio, lo que sac a flote otras contradicciones ms profundas que en el seno de la estructura econmica se estaban dando, generadas por la acelerada financiarizacin neoliberal de las enormes masas de dineros procedentes del narco paramilitarismo y sus repercusiones en los agro negocios (en las 8 millones de hectreas de tierra frtil despojada a los 8 millones de vctimas campesinas) y que llevaron a que se rompiera el consenso oligrquico contrainsurgente que hasta ese momento se traa.

De ah en adelante, dos caminos nunca opuestos, aunque si distintos para liquidar las guerrillas insurgentes tanto la fariana como la elena y, recuperar la legalidad y la legitimidad del mandato weberiano para que el Estado colombiano definitivamente tomara y ostentara el monopolio de las armas, se tomaron el campo poltico ideolgico y cultural de la sociedad colombiana dominada y manipulada totalmente por la falsimedia institucional: Una, la llamada negociacin prfida con ambas insurgencias (que no una verdadera Solucin Poltica al conflicto, que contemplaba una Asamblea Nacional Constituyente amplia y democrtica) Y otra, la redicin insurgente sintetizada en la vieja aspiracin oligrquica contrainsurgente contenida en la sigla DDR.

Sin embargo, la orientacin general del Estado, es decir tanto la direccin como la dominacin, valga decir la Hegemona gramsciana sobre las clases subordinadas, que tambin conviene no olvidar son explotadas, sigui siendo la contrainsurgencia dictada en Washington. Asunto supraestructural que fue descendiendo lentamente en incontenible cascada poltico-ideolgica y tico cultural sobre las clases subordinadas, y as, al desconocimiento de la teora marxista leninista y gramsciana del Estado; paulatinamente se le fue induciendo una polarizacin artificial entre dos maneras de liquidar las insurgencias, pero, identificndolas con dos gobiernos diferentes; el octenio Uribe contra el octenio Santos. Logrndose finalmente y para dolor de cabeza de los birlados, identificar gobierno con Estado.

Pero el asunto tampoco par all: se avanz an ms hacia la identificacin de Acuerdo de la Habana 2016, con el supremo bien universal y general de la Paz, envolviendo todo ello en la ficcin del Estado Social de Derecho vigente en los pases capitalistas desarrollados y que sirvi de justificacin para que J.M Santos ganara el premio Nobel (universal) de la Paz en 2016, incluso antes de firmar el Acuerdo con Londoo. Y por eso, hoy en da, son los seguidores de Timolen Londoo quienes en lugar de pedir simplemente como lo pide Santrich un procedimiento judicial normal y justo, al montaje que le montaron el fiscal NHM y el embajador Whitaker; se hayan convertido en los defensores de la monstruosa ficcin de llamado Estado Social de Derecho colombiano, que lleva a la fecha ms de 500 lderes sociales y guerrilleros reinsertados fusilados en la impunidad, que contina bombardeando guerrilleros descuidados, y, envenenado la naturaleza colombiana con Glifosato Monsanto en su prolongacin de la War on Drugs. Es decir que contina desarrollando su estrategia contrainsurgente sin modificar una sola lnea, sin que el llamado conflicto colombiano se haya resuelto. Una cosa es pedir un juicio justo y normal y otra cosa es defender con una rosa roja en la mano y una tierna sonrisa en los labios, un inexistente Estado social de Derecho en Colombia. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa! Como dira el filsofo de Buga

Pero hay ms: La situacin social conflictiva colombiana no solo ha llegado a sus fronteras, con Ecuador (recordemos los periodistas asesinados por Guacho) sino ms que todo con Venezuela, donde traspasando en profundidad sus lmites se ha desbordado en el interior venezolano infiltrando suficientes narco-paramilitares colombianos como para generar zozobra e inquietud en el gobierno Bolivariano. Entonces, es cuando aparece en la escena meditica el filsofo cosmopolita Sergio Jaramillo, uno de aquellos artesanos de la poltica, especialista en construir trampas como plenipotenciario de J M Santos en las negociaciones de la Habana y quien, si tiene suficiente meollo geoestratgico como para darse cuenta de las implicaciones que para la clase social que l representa, tiene o tendra un agravamiento de las tensiones con el gobierno bolivariano de Venezuela. Y en una entrevista concedida al oligopolio meditico imperial de CNN, habla del entrampamiento que el gobierno Uribe/Duque ha hecho a la paz de Colombia con el conocido caso de Santrich. Obviamente no es tanto para defender a su antiguo y recio contradictor de la mesa de la Habana, Santrich, lo cual obviamente hay que agradecrselo; sino por sobre todo, para defender a su jefe JM Santos quien en su mudez, finge (como siempre) un interesado e hipcrita silencio.

As y todo, seguimos dando vueltas y revueltas, entrampados eso si en la ria Santos /AUV, pasando por encima de los anlisis concretos de la situacin concreta colombiana, y olvidando los viejos conceptos sobre el carcter de clase del Estado capitalista avanzado que la inolvidable y siempre presente Marta Harnecker nos ense a varias generaciones de latinoamericanos, los que nos sirvieron de base para poder desenmaraar los intrincados pero fundamentales e innovadores aportes que Gramsci hizo al marxismo sobre el Estado Fascista italiano, que lo pudri hasta la muerte en una mazmorra para que no pensara.

Mientras tanto. Desaparecidas o liquidadas las Farc-EP, la contrainsurgencia no ha desparecido, ni va a desaparecer. Por el contrario, con el vaco generado por la liquidacin en campos y ciudades, y contando con los inagotables recursos de la Hegemona y la Coercin que le suministra el Estado contrainsurgente colombiano, cipayo de los EEUU, se ha hecho ms fuerte, agresiva y sigue a la ofensiva aplastado sin sentimentalismos a todos aquellos que se le opongan o potencialmente se le vayan a oponer, incluso a los que le piden clemencia de rodillas. Ya abri la hoja de ruta de su objetivo cercano de salir de la situacin en que est encharcada:

Referendo para modificar la Justicia especial para la Paz (JEP) Unificacin de las altas Cortes. Reduccin del Congreso y, Estado de Opinion obduliano del Montesinos colombiano. Es obvio que como referendo no tiene futuro, sino como hoja de ruta para ambientar y ejecutar el fujimorazo que estn fraguando para salir de la crisis, extraditar a Santrich y atacar a Venezuela. Cosas de la confusin! Sancho.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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