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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2019

El tiempo lee poemas

Miguel Casado
Rebelin


No s si hay en la poesa espaola de las ltimas dcadas muchos momentos tan cargados de sentido como el inicial de Descripcin de la mentira: en l una mirada toma perspectiva para hacer balance del largo silencio que la antecede, silencio personal y colectivo era un pas cerrado, la opacidad era la nica existencia, y en ese mismo gesto encuentra tambin la voz para expresarlo. Una voz nueva, sin semejanza. El libro apareci hace poco ms de cuarenta aos. Ese momento parece, desde el punto de vista del autor, de Antonio Gamoneda, una experiencia de concentracin temporal y existencial que no se agota: el vvido e instantneo pasar de toda una vida ante los ojos, mientras afloran los mltiples estratos de sucesos y personas, confundidos primero, hasta que poco a poco van dando con su lugar el que tuvieron en otro tiempo, el que retienen en su onda expansiva. Y me digo que, si hace de eso cuarenta y dos aos, hace ya tambin muchos, treinta y seis, de la primera vez que le el libro y escrib sobre l, y que no me resulta fcil evocar ese momento despus de haberlo ledo tanto, de haber escrito tantas pginas sobre l. Perdura, s, la imagen del impacto y la sorpresa, de la novedad de aquella lengua y la fuerza de su mundo, de su msica, y el poder de las imgenes, la atraccin de su oscura densidad.

Vindolo desde ahora, se dira que el tiempo lee poemas. Por supuesto, el debate inconcluso en Espaa sobre la memoria histrica que es un debate sobre la guerra civil de 1936-1939, que sigue abierto, o la creciente quiebra del relato oficial de la llamada transicin democrtica de los aos 70, resuenan hoy en estos versos junto a la tierra desposeda de sus tumbas o la conciencia de ser un superviviente en un pas sometido a la destruccin, y forman parte de la lectura. Pero hablo sobre todo de una temporalidad propia de la poesa, de la lentitud o el calado de sus palabras. A travs de los aos la lectura ha ido posndose, alimentndose del texto y quiz tambin alimentndolo a su manera; las distintas escenas e imgenes se han ido iluminando, tendiendo vnculos, y una extraa literalidad se ha impuesto. Y, por ofrecer Descripcin de la mentira la gnesis de una lengua, cada texto posterior de Gamoneda parece influir en la percepcin de ese origen.

As, fluye ahora el relato. Es un nico poema, articulado apenas por pausas de variable dimensin, y escrito nada ms morir Franco, entre diciembre de 1975 y diciembre de 1976 examina ese momento de cambio, que no es solo poltico, sino de los valores, del modo en que se trama la vida, y tambin es un cambio personal de quien habla, el final de la juventud. Despus de la destruccin, queda un espacio de restos, de residuos, en donde solo se podra sobrevivir pactando de algn modo con las nuevas circunstancias. Sin embargo, todo lo antes vivido sigue tan activo que resulta difcil separarlo de lo que se vive en presente; no hay lmites entre los tiempos, y la mejor prueba de ello es que vuelven de continuo aquellos con quienes se comparti el pasado, amigos, vecinos, conocidos, los que desaparecieron, en una especie de dilogo espectral con el superviviente, que a menudo se siente sometido a juicio, obligado a dar explicaciones de las nuevas conductas y valores. A cierta altura del libro, los recuerdos del pasado ms prximo, el de la resistencia antifranquista, dejan paso al desbloqueo de una memoria remota, la de la primera infancia, la de la guerra y la posguerra, la sangrienta represin vista por el nio en los barrios obreros de Len. La inmersin en ese tiempo hace aun ms irreal la supervivencia, de modo que las conclusiones ya no son personales, biogrficas, sino existenciales: vivir es fingir la existencia, la autntica mentira es la propia vida.

Pero nada de esto compone de por s un poema, ni tampoco sera audible entre las maquinarias del olvido. Es la voz potica que encuentra Gamoneda, su lengua nueva, lo que da energa y consistencia, hace memorable esa memoria. Como ahora se aprecia desde el lugar del anlisis, el poema deba activar, para poder ser odo, junto a la original potencia de su ritmo, las formas de un intenso extraamiento que sacudiera una atencin dormida, alterara la costumbre de un discurso, de los vetos antiguos y los nuevos tpicos. No puede dar cuenta de ello un inventario de procedimientos. Descripcin de la mentira es un cuerpo de inslita materialidad, que arrastra con su impulso, pero tambin es un espacio verbal de pensamiento, de exploracin del sentido de la vida y de la identidad personal, y ambos se comunican y funden: las imgenes se hacen lcidas y sensoriales las abstracciones. Los inesperados desvos lxicos (a lo arcaico, lo jurdico, lo cientfico, lo rural), la preferencia por la metonimia que tiene relacin existencial con las cosas sobre la metfora, los microrrelatos vivsimos, la qumica de las sustancias y las temperaturas, el trabajo sonoro (como en las armonas y los ecos voclicos) y sintctico, hacen que cada pgina sea fuertemente sensible, mueva luces y sombras, est cuajada de vida y de inquietud, conjure la dulzura y el miedo.

Pero hay algo ms, algo decisivo. El poeta va siguiendo el mismo camino del lector: debe abrirse paso a travs de un silencio y una opacidad hondamente interiorizados, a travs de fragmentos de realidad cuyo signo y cuyos tiempos se confunden, tiene que hacer camino sin saber, en la perplejidad. Descripcin de la mentira es una empresa de conocimiento, de recuperacin de la memoria e indagacin de las races personales; no se trata de una crnica, texto destinado a narrar unos hechos, sino que es accin l mismo, ejercicio de una bsqueda, lenta iluminacin de una conciencia; el poema no cuenta, acta: no es que refiera lo que ocurri, es en l donde est ocurriendo. Y su saber tiene la medida de su tensin, de su recorrido; cuando ambos cesan, el poeta admite que este relato incomprensible es lo que queda de nosotros. Esa es la temporalidad de la poesa: lo obvio no nos mueve de donde estbamos, en cambio cuando el texto resiste en su materia, el tiempo lo va leyendo.

 

Lecturas:

 

Antonio Gamoneda, Esta luz. Poesa reunida 1947-2004. Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2004.

Miguel Casado, El curso de la edad. Lecturas de Antonio Gamoneda, 1987-2007. Madrid, Abada, 2009.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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