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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2019

Las vendedoras de los mercados de Hait resisten a las fuerzas globales

Leslie Mullin
Pambazuka News

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos



Las vendedoras de los mercados de Hait mantienen una lucha imparable por la dignidad humana y la libertad

La gente se sigue reuniendo un da a la semana en una llanura en las montaas de Hait. Es el mercado de mi infancia. [] Lo que se ve, los olores, el ruido y el color te abruman. Todo el mundo acude. Si no vienes, te lo pierdes todo. [] Los productos se exhiben por todas partes: cebollas, puerros, maz, frijoles, ames, coles, mandioca, y aguacates, mangos y todo tipo de frutas tropicales, pollos, cerdos, cabras y pilas, y tambin zapatillas de tenis. La gente intercambia artculos y noticias. Este es el centro donde se desarrolla la vida social, poltica y econmica Jean-Bertrand Aristide, Eyes of the Heart: Seeking a Path for the Poor in the Age of Globalization.

En marzo de 2017 se produjo un incendio devastador en el mercado de Croix-des-Bossales de Hait, cerca del centro de la ciudad de Port-au-Prince. Unas fuertes llamas arrasaron una parte del mercado en el que cientos de ti machan [pequeos vendedores] vendan ropa usada. Los vendedores, la mayora mujeres que dependen del comercio para sobrevivir cada da, sufrieron grandes prdidas. Los incendios en los mercados se han vuelto rutinarios en Hait [1], lo que ha atrado la atencin sobre la importancia del sistema de mercados de Hait, principal va de comercio en el pas, y sobre el papel fundamental de las mujeres, que son su motor.

El sistema de mercados de Hait es el eje fundamental de su economa as como el centro donde se desarrolla la vida social, poltica y econmica [2]. La mayor parte del comercio est en manos de las mujeres. En su intento de ganarse la vida las vendedoras de los mercados se enfrentan a los polticos extranjeros, a un gobierno hostil y al inters que tienen las grandes empresas de minar el poder econmico que representan estas mujeres comerciantes llenas de recursos. El resuelto trabajo de las vendedoras de los mercado ofrece una resistencia material y simblica a fuerzas poderosas cuyo objetivo es controlar la economa del mercado de Hait.

El papel de las mujeres en el sistema de mercados de Hait

El origen de los mercados al aire libre de Hait se remonta a los das prerrevolucionarios de siglos atrs, cuando las personas esclavas procedentes de frica vivan bajo el despiadado sistema esclavista colonial francs. Cultivaban pequeas parcelas en las plantaciones para alimentar a sus familias y vendan los excedentes en los mercados de la ciudad para ganar un poco ms para sobrevivir. Despus de la independencia, cuando hombres y mujeres que haban sido liberados crearon nuevas formas de vida familiar y de trabajo basadas en el cultivo de la tierra, fueron sobre todo las mujeres quienes se encargaron del sistema de mercados. Ellas fueron las antepasadas de las actuales vendedoras de los mercados cuyos saberes pasaron de madres a hijas durante generaciones.

Gracias a esta historia excepcional las mujeres han llegado a desempear un papel fundamental en la economa haitiana. Pero este legado no protege a las mujeres de la lucha por la hegemona de la principal institucin de Hait, la economa del mercado, sino que las pone en el centro de una lucha sin tregua por parte de la diminuta lite privilegiada de Hait para excluir a las masas populares del poder y del control de los recursos e instituciones de la nacin.

Las mujeres ocupan las posiciones ms bajas de la escala social de Hait, son quienes tienen menos libertades y mayores responsabilidades socioeconmicas. La falta de acceso a la educacin, la pobreza, la exclusin de la vida poltica, el ser responsables de las necesidades bsicas de nios y ancianos, y el estar expuestas a la violencia de gnero son indicadores clave de la posicin de la mujer en la sociedad haitiana. Para muchas mujeres el comercio es la nica forma de ganarse la vida, para ellas y para sus familias. Ms del 80 % de las mujeres haitianas se dedican al comercio.

Ataques a las vendedoras de los mercados

En los mercados de Hait hay mucho dinero en juego, y el actual y discutido gobierno ha dado total libertad a la elitista clase mercantil de Hait para ir tras esta riqueza. El conflicto ha provocado cada vez ms ataques a las mujeres comerciantes y a los mercados por el control del comercio del que dependen la mayora de la poblacin haitiana, y para explotar o eliminar el comercio de las y los pequeos comerciantes.

El calificativo oficial de este sistema, que representa el 85 % del comercio haitiano, es economa informal. En todo el mundo el sector informal conforma una economa de 16 billones de dlares al ao, en la que las mujeres son responsables de 11 billones. La fortaleza econmica de este sector en Hait sorprende a la mayora de los economistas, escribi el presidente Jean-Bertrand Aristide en su lcido libro sobre la globalizacin, Eyes of the Heart , publicado en 2000. Tiene un valor total combinado de activos y propiedades que se calcula en 4.710 millones de dlares, o ms del 72 % del total de activos y propiedades de las 123 empresas privadas ms grandes de Hait.

En contra de las vendedoras de los mercados haitianas se alza la rica lite de Hait que supone el 1 % de la poblacin, controla ms del 50 % de la riqueza de la nacin y est apoyada por el brutal ejrcito de Hait. Las vendedoras de los mercados se enfrentan a las agresiones cotidianas de los agentes de esta clase privilegiada para controlar el espacio comercial y reforzar el poder de la lite dirigente sobre la mayora empobrecida de Hait.

La opresin de clase y de gnero se entrecruzan en la violencia desenfrenada que se ejerce contra las vendedoras. Un alcalde local enva a matones contratados para expulsar a las mujeres de las calles en las que suelen vender. Los esbirros del alcalde golpean brutalmente a una mujer embarazada y desparraman sus productos, con lo que la privan de sus escasos ingresos. Queman las precarias estructuras del mercado que utilizan las mujeres. Otras veces la polica da una paliza a una mujer que vende artculos de limpieza frente a su casa y le confisca la su mercanca. Hace poco la polica haitiana detuvo a gran cantidad mujeres a las que acus de tirar basura y las llev a las tristemente clebres crceles de Hait donde solo se sale en libertad gracias a un soborno. Los incidentes como estos son rutinarios bajo el gobierno antidemocrtico de Hait.

El vasto sistema de mercado de Hait

El sistema de mercado de Hait abarca unos 300 mercados rurales y urbanos esparcidos por todos los pueblos y barrios urbanos, y que facilitan el fluyo de productos y de dinero por todo el pas. Unos pocos ejemplos ilustran el alcance de este comercio. El mercado de Croix-des-Bossales (en su momento el mayor mercado de esclavos de las Amricas) es el punto de venta de productos provenientes de ocho de los nueve departamentos geogrficos de Hait. Los mayoristas, minoristas, propietarios de restaurantes, supermercados y consumidores compran en l alimentos bsicos. En el Hait rural 700.000 granjas pequeas dependen de las vendedoras de mercado para empacar y transportar sus productos desde el campo a los mercados urbanos.

Las empresas del mercado van desde el comercio al por mayor de productos importados como zapatos y ropa de segunda mano hasta el o el o la vendedora ms pobre que vende pequeas cantidades de arroz y frijoles a una poblacin igual de pobre. Los y las pequeas vendedoras compran los artculos a comerciantes mayoristas y los venden por toda la ciudad: cosmticos, zapatos, carbn, artculos de aseo, caf, chocolate, pltanos, cerillas, cigarrillos, maz, dentfrico. Una madre que vive en el campo vende pan casero en el mercado semanal y cerca de ella otra que es ta vende pasteles pequeos y galletas. Las transacciones se hacen en enormes mercados al aire libre con gran cantidad de puestos de madera, arcos de hormign abarrotados de mercancas, en las calles y aceras de los barrios, al lado de las carreteras y las vas pblicas.

Para comprar los productos las mujeres suelen depende del dinero que prestan los prestamistas a unas tasas de inters desorbitadas del 30 % al 60 %. Las condiciones ms duras ser reservan para las mujeres ms pobres. Algunos de los prstamos se tienen que pagar el mismo da. El contrapunto de estas prcticas es la tradicin haitiana del sol, una prctica de apoyo mutuo segn la cual las mujeres aportan dinero a un fondo colectivo y se turnan para utilizar el capital comn. Cada da se ponen 25 gourdes por cabeza [32 cntimos de dlar] y una persona se queda con el dinero reunido, explic la seora C. El s ol es una prctica comunal y democrtica, y ofrece a las personas humildes de Hait una manera de ahorrar y tomar dinero prestado, y de sobrevivir.

Las mujeres haitianas en el orden neoliberal mundial

La mayora de las personas en Hait carecen de empleos remunerados con un salario. Los trabajos que promueve la economa global (turismo, industria textil y agricultura de exportacin) solo representa el 15 % de la economa. La economa global dominada por el libre comercio y las polticas neoliberales se basa en la explotacin de las mujeres porque la mano de obra barata es femenina (los salarios de las mujeres haitianas son un 32 % ms bajos que los de los hombre por unos trabajos inestables que se concentran en los sectores de bajos ingresos).

Aunque las estadsticas reflejan pobremente la realidad, unos pocos hechos dan una idea de a qu se tienen que enfrentar las mujeres haitianas para subsistir, ellas y sus hijos. Hait tiene la mayor desigualdad de ingresos de Amrica Latina y el 60 % de su poblacin vive con menos de dos dlares al da. Hait se sita en los ltimos puestos de una lista de 172 pases respecto a la ingesta diaria de alimentos. La mortalidad materna es cinco veces superior a la media regional. Uno de cada cinco nias o nios est desnutrido y uno de cada diez est extraordinariamente desnutrido.

Cinco millones de mujeres preocupadas por luchar para sobrevivir viven dentro de estos parmetros. La poltica exterior de Estados Unidos desempea un papel clave a la hora de imponer estas condiciones al pueblo haitiano, tanto mediante la intervencin directa como mediante su apoyo a la lite haitiana que monopoliza el poder poltico y econmico. Por ejemplo, en la dcada de 1980 la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) dict, con el apoyo del dictador de Hait Jean-Claude Duvalier, la erradicacin de todo el ganado porcino criollo de Hait. En aquella misma poca el dumping deliberado de arroz estadounidense fuertemente subvencionado acab con las y los productores de arroz haitianos, que en su mayora carecan de subvenciones. Adems, USAID llev a cabo una reforma del sistema agrcola de Hait en la que confisc a las y los pequeos agricultores (que cultivaban alimentos para consumo interno) un 30 % de la tierra cultivada para imponer la agricultura de exportacin en el Hait rural. USAID era plenamente consciente de que estas medidas draconianas iba a provocar una hambruna generalizada [4]. Muchos miles de personas huyeron a las ciudades. Hasta entonces Hait haba sido autousuficiente a la hora de cultivar sus propios alimentos. Hoy en da una nacin de personas agricultoras ya no puede alimentarse a s misma.

Este temprano ejemplo de globalizacin tuvo un efecto especialmente nefasto en las mujeres rurales haitianas, que sobrevivan gracias a la agricultura de subsistencia y a la venta de productos locales. En 1984 la escasez de alimentos provoc unos disturbios cuyas principales organizadoras y participantes fueron las mujeres haitianas. En el mbito social los disturbios constituyeron una lucha de las personas trabajadoras por el control de los recursos, pero la escasez de alimentos y combustible tambin fueron una cuestin de gnero. Con su participacin masiva en estos disturbios junto con sus hijos, las mujeres haitianas se manifestaron como miembros femeninos de los hogares cuyos papeles tradicionales corran grave peligro debido a la caresta y escasez de dos productos bsicos [5]. Dos aos despus Duvalier huy del pas.

Supervivencia y solidaridad

En el arte haitiano abundan las imgenes coloridas de las mujeres de los mercados, pero no debemos hacernos ilusiones acerca el trabajo difcil y arriesgado que desempean. La dedicacin al comercio unida al hecho de que son responsables de la familia supone una vida muy dura. Las mujeres soportan largas jornadas de trabajo fsico en entornos hostiles, deudas cotidianas y el riesgo de perder la vida o sufrir daos debido a los robos, los incendios y las inundaciones. Los propios mercados son espacios pblicos lgubres que carecen de iluminacin, saneamiento o agua limpia. Tambin son espacios peligrosos para las mujeres trabajadoras.

La pobreza hace que las mujeres se expongan a un mayor riesgo de violencia sexual cuando su trabajo las lleva por necesidad a espacios que no son seguros [6]. Muchas mujeres recorren largas distancias para llegar al mercado y transportan los productos y dinero; cuando llegan pasan la noche sobre el sucio suelo de sus puestos. Las mujeres de los mercados han sufrido robos cuando acudan a las granjas a comprar productos o cuando se marchaban con sus mercanca; han sido amenazadas con agresin sexual y violacin en las cocheras de autobuses y taxis donde esperan para desplazarse. Por los mercados deambulan criminales que extorsionan dinero a las mujeres a cambio de proteccin, y utilizan cualquier pretexto para pegarlas o abusar sexualmente de ellas. No hay seguridad pblica y las mujeres tiene que enfrentarse en gran medida solas a estos peligros [7].

Las mujeres haitianas cuentan con una extraordinaria variedad de organizaciones populares de mujeres para apoyarse mutuamente y luchar por unas condiciones de vida mejores. Si no nos hacemos responsables de nuestro propio destino, nadie lo har, afirm la seora L. en una reunin de la organizacin de mujeres de los mercados Organisation of Valiant Women. Durante la lucha para derrocar a Duvalier, en la que las mujeres desempearon un papel destacado, surgieron cientos de organizaciones populares de mujeres. Las mujeres se doblan con el viento, pero no nos rompemos. La organizacin es la forma de hacer mejor las cosas.

Resistir a la ofensiva del gobierno

La frontera de Hait con la Repblica Dominicana es el escenario de un fuerte conflicto entre el gobierno y las decenas de miles de personas haitianas que cruzan a la Repblica Dominicana cada semana para comprar productos al por mayor para revenderlos en Hait. Se calcula que las y los vendedores callejeros de Hait ganan 165 millones de dlares al ao por la venta de productos bsicos como paales, escobas, frijoles, espaguetis y cemento comprados en la Repblica Dominicana [8]. En una supuesta medida para generar ms ingresos en la ltima dcada el gobierno haitiano ha emprendido una ofensiva contra este comercio y ha prohibido importar huevos (esto es, 30 millones de huevos al mes) y otros 23 artculos de la Repblica Dominicana. Ahora se exige un pasaporte para cruzar la frontera y recientemente ha subido el precio del visado y se han impuesto nuevas tasas de entrada. El gobierno aument los impuestos de importacin de aquellos bienes preferidos por las y los vendedores ambulantes, una medida que afecta a las y los vendedores menos poderosos que ya estn sobrecargados de impuestos, mientras que los importadores ricos y los propietarios de hoteles que se dedican al turismo tiene generosas desgravaciones fiscales. Los agentes de aduanas han aumentado las inspecciones en las fronteras y tiene autorizacin para confiscar aquellos artculos cuyos exorbitantes derechos de aduana no pueden pagar las y los vendedores ambulantes o los que no se han declarado.

En pequeos actos diarios de resistencia las mujeres comerciantes encuentran formas de evitar a los agentes de aduanas o de ser ms hbiles que ellos, y evitar unas restricciones gubernamentales que consideran injustas. Se enfrentan tanto a funcionarios como a agentes no oficiales que exigen sobornos y pueden atacarlas o violarlas, acepten o no el soborno. Hace poco un agente de aduanas dispar a vendedora del mercado que discuti con l cuando le dijo que iba a inspeccionarla mientras otros comerciantes ms ricos que pasaban tranquilamente. El disparo no dio a la mujer pero mat a un residente que estaba cerca. En respuesta varias personas encolerizadas que haban sido testigos del incidente quemaron totalmente una comisara de polica. Murieron cuatro policas.

Mercados en llamas

Segn varias fuentes, se cree que los frecuentes incendios de los mercados son ataques deliberados de criminales pagados que actan al servicio de los comerciantes de lite de Hait que no han encontrado otra forma de competir con la ingeniosidad de las y los pequeos comerciantes pobres que destruir completamente no slo sus productos sino tambin el propio mercado [9]. Un excomandante en jefe de la Polica Nacional de Hait afirma que el origen de un incendio en un mercado pblico de Hait rara vez es accidental: Es poltico o criminal [10].

Las y los comerciantes haitianos temen por sus medios de subsistencia tras el incendio del mercado, se lea en los titulares en febrero de 2018 tras un violento incendio que quem el 60 % del histrico Mercado de Hierro en la ciudad de Port-au-Prince. Una mujer lloraba porque el pequeo beneficio que obtena en el mercado le permita enviar a su hijo mayor a la universidad en la Repblica Dominicana. Qu le voy a decir ahora, que deje de estudiar y venga aqu para acabar como yo, sin trabajo?. Otra vendedora de 75 aos que haba trabajado toda su vida en el mercado afirm: Sin ayuda para reanudar mi negocio voy a morir de pie porque nunca he tenido otra cosa y a mi edad no puedo hacer nada ms [11].

A la semana siguiente las llamas arrasaron el mayor mercado de ropa de Port-au-Prince, el tercer incendio en este mercado en menos de una dcada. Mil quinientos vendedores, la mayora mujeres, perdieron toda su mercanca y medio de vida.

Activistas de organizaciones populares informan de que los incendios en los mercados se han utilizado para intimidar a los barrios rebeldes, como el incendio de noviembre de 2018 que destruy parcialmente el histrico mercado cerca de La Saline solo uso das antes de las protestas en todo el pas contra la corrupcin e injusticia del gobierno. Durante dcadas la comunidad de La Saline ha sido objeto de la represin estatal por ser un centro de resistencia y de movilizacin popular.

Tout moun se moun Cada persona es un ser humano

A pesar de la resistencia, tanto individual como colectiva, de las mujeres de los mercados, no se pueden subestimar el inconmensurable sufrimiento humano, dao y prdida que provocan poderosas fuerzas antagnicas.

No hace mucho tiempo, durante el gobierno democrtico de Hait del presidente Jean-Bertrand Aristide entre 2000 y 2004, se reconoca y valoraba el papel esencial que desempean las mujeres de los mercados. Despus de un largo periodo de resistencia a la dictadura las personas pobres haban conseguido poder y el gobierno elegido popularmente haba empezado a construir una sociedad basada en la dignidad de cada ser humano. El presidente Aristide reconoci que la economa del mercado y las mujeres vendedoras en ellos tenan que ser fundamentales en cualquier plan econmico para Hait.

Con ese objetivo se emprendieron muchos cambios en los mercados de Hait para responder a las preocupaciones de las mujeres y mejorar las condiciones laborales. Laura Flynn, una veterana activista haitiana, informa: Histricamente los mercados que servan a la mayora de personas pobres de Hait eran improvisados, no planificados y sucios. Mientras Aristide fue presidente, entre 2000 y 2004, se construyeron o repararon cincuenta y tres mercados en todo el pas. [] Se crearon puestos limpios y dignos para las y los vendedores, techos y desages, y se instalaron inodoros. Dentro de los mercados se establecieron centros pblicos de alfabetizacin y clnicas mdicas para el uso tanto de personas vendedoras como de clientes [12].

Las mujeres de los mercados estn en la primera lnea de la lucha de Hait por sobrevivir ante el impacto salvaje del capitalismo global en esta pequea nacin. Las personas pobres perduran debido a su enorme capacidad de supervivencia. A travs de su lucha cotidiana contra un sistema jerrquico opresivo decidido a aplastarlas las mujeres de los mercados mantienen la indomable lucha de Hait por la dignidad humana y la libertad.


Notas

[1] Los principales incendios ocurrieron en Gonaives, en mayo de 2011 y octubre de 2012; en Croix-des-Bouquets, en noviembre de 2011, junio y julio de 2012; en Croix-des-Bossales, en abril de 2010, diciembre de 2012, marzo de 2016 y 2017, febrero y noviembre de 2018; en Tabarre, en febrero de 2012; en Port-au-Prince, en mayo de 2013; en Petionville, en febrero de 2011 y en noviembre de 2016; en Port Market, en junio de 2018; en Iron Market, en febrero de 2018.

[2] Aristide, Jean-Bertrand, Eyes of the Heart: Seeking a path for the poor in the age of globalization, Common Courage Press, 2000.

[3] Stam, Talitha. From Gardens to Markets A Madam Sara Perspective, Cordaid, 2012.

[4] Mullin, Leslie, How the US Crippled Haitis Domestic Rice Industry, Haiti Solidarity, newsletter of Haiti Action Committee, agosto de 2017, N 8, p 15

[5] Charles, Carolle, Gender and politics in contemporary Haiti: the Duvalierist state, transnationalism, and the emergence of a new feminism (1980-1990), Feminist Studies, Vol. 21, Issue 1

[6] Bookey, Blaine, Enforcing the Right to Be Free from Sexual Violence and the Role of Lawyers in Post-Earthquake Haiti, CUNY Law Review, Vol 14:255, p. 265.

[7] Hossein, Caroline Shenaz, Black Women in the Marketplace: everyday gender-based risks against Haitis madan saras (women traders), en Work organization, labour & globalization Vol 9, N 2, invierno de 2015.

[8] Trenton, Daniel y Lopez Ezequiel Abiu, Push for border control worries Haitian vendors, Omaha World-Herald, 2 de agosto de 2013, https://www.omaha.com/news/push-for-border-control-worries-haitian-vendo...

[9] Peralte, Mona, Incendie criminel a la Croix-des-Bossales, Haiti Liberte, 22 de marzo de 2017.

[10] Jamaica Observer, Blaze destroys historic market in Haiti, 15 de febrero de 2018. http://www.jamaicaobserver.com/news/blaze-destroys-historic-market-in-ha...

[11] France 24, Haitians look at the aftermath of fire that destroyed the Iron Market in Port-au-Prince, 14 de febrero de 2018 https://www.france24.com/en/20180214-haiti-merchants-fear-livelihood-aft...

[12] Flynn, Laura, Market Women the Heart of the Nation, http://www.aristidefoundationfordemocracy.org/?s=market+women

 

Bibliografa:

Aristide, Jean-Bertrand, Eyes of the Heart: Seeking a Path for the Poor in the Age of Globalization, Common Courage Press, 2000.

Clark, Gracia, Onions Are My Husband: Survival and Accumulation by West African Market Women, University of Chicago Press, 1994.

Mintz, Sidney The Employment of Capital by Market Women in Haiti, ponencia indita para el Sexto Simposio Economics and Anthropology, agosto de 1960.

Robinson, William I, Promoting Polyarchy: Globalization, US intervention, and Hegemony, Cambridge University Press, 1996.

Sheller, Mimi, Democracy After Slavery: Black Publics and Peasant Radicalism in Haiti and Jamaica, University Press of Florida, 2000.

Ulysse, Gina A, Down Town Ladies: Informal Commercial Reporters, a Haitian Anthropologist, and Self-Making in Jamaica, University of Chicago Press, 2007.


Leslie Mullin escribe de forma regular sobre las y los agricultores haitianos y la clase trabajadora.

Fuente: https://www.pambazuka.org/economics/haiti%E2%80%99s-market-women-resist-global-forces

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a la autora, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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