Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2019

Cambio de modelo productivo
Energa comunitaria

E. Cantos
Viento Sur


La energa se puede definir como la capacidad que tiene la materia de producir trabajo en forma de movimiento, luz, calor, sonido, etc. Sin energa no hay movimiento y sin movimiento no hay vida. Por ello, si hay algo de lo que no podemos prescindir, eso es la energa.

Habitualmente, al hablar de energa pensamos inmediatamente en la carta que nos llega mensualmente con el recibo de la luz, el cul llueva, truene o relampaguee, no para de crecer. Sin embargo, la energa se encuentra en muchos ms aspectos de nuestra vida de los que imaginamos. Por eso cuando hablamos de suministro de energa, sta abarca tanto la que consumimos en forma de electricidad, como los combustibles que consumen los coches o los alimentos que ingerimos.

Segn la ley de conservacin de la energa, sta ni se crea ni se destruye, slo se transforma. Y ah est el quid de la cuestin, que no todas las formas en que se transforma la energa son aprovechables para nuestro uso. Hay determinadas formas bajo las cuales podemos almacenarla, ya sea en forma de energa qumica de los alimentos o los combustibles, la energa potencial elctrica de las bateras o la energa potencial gravitatoria empleada en las centrales hidrulicas. Pero hay otras formas como la electricidad, el calor o el ruido, bajo las cuales o la aprovechamos de manera inmediata o se disipa aumentando la temperatura del universo. Por ello, el problema de la energa ya no es slo obtenerla, sino conseguir almacenarla para hacer uso de ella cuando sea necesario.

En nuestro sistema, que es y ser el planeta Tierra (al menos para la mayora de la poblacin que no hayamos conseguido ahorrar lo suficiente para escapar del Antropoceno), la energa que empleamos procede fundamentalmente de la irradiacin que desprenden las continuas explosiones que tienen lugar en el Sol. Esta energa puede ser utilizada directamente a travs de las clulas fotovoltaicas o bien indirectamente a travs del viento, las corrientes marinas o los combustibles fsiles.

La gran ventaja de los combustibles fsiles es precisamente que podemos controlar cuando hacer uso de la energa qumica que almacenan a travs de su combustin. Son el Just in time de la energa. No obstante, sus grandes problemas son, por una parte, que se trata de un recurso finito y por tanto su disponibilidad es limitada en el tiempo, de hecho, en el caso del petrleo podra haberse alcanzado ya el Peak Oil (mxima cantidad extrada al da); y por otra parte, que uno de los productos de la combustin es el CO2, el principal gas responsable del efecto invernadero y por tanto del cambio climtico. Estos son los motivos fundamentales por los que desde hace algunas dcadas comenzaran a entrar en escena las energas renovables, aunque sin la fuerza con la que la pervivencia de los ecosistemas requera.

Desgraciadamente, vivimos en una sociedad de mercado donde la economa y el desarrollo tecnolgico no siguen la lgica de satisfacer las necesidades humanas, si no que la lgica que impera es la de satisfacer ese ente invisible que se denomina mercado y que todo lo fagocita. Si hasta la fecha no se han destinado los recursos y la inversin que requera el gran desafo al que nos enfrentamos nuestra especie y otras tantas (ms de 1 milln de especies van a extinguirse en la prxima dcada segn la IPBES [1] ), es porque el mercado impona su ley. El hecho de que la energa fsil fuese ms barata y adems uno de los principales nichos del beneficio econmico a cargo de unas pocas multinacionales con demasiado poder, ha ralentizado, cuando no dinamitado, el desarrollo de las energas renovables.

La disrupcin de las renovables

Sin embargo, puede que sea la propia dinmica del mercado y no la necesidad de cambio que exige nuestra supervivencia, la que provoque que el cambio de produccin y consumo energtico se produzca de una manera disruptiva en los prximos aos tal y como anunciaba Tony Seba en la entrevista de Iaki Gabilondo  [2] . La clave de esta disrupcin podramos encontrarla en la siguiente grfica sobre la evolucin experimentada en el precio del kWh de las distintas energas renovables  [3] :

En esta grfica se observa como en la ltima dcada los costes de las renovables han disminuido en general, y de una forma espectacular en el caso de la fotovoltaica. De hecho, los costes de los mdulos fotovoltaicos han cado un 80% en el ltimo lustro [4] . Esta reduccin drstica de los costes supone un cambio profundo en la estructura del sector de la energa que obliga a las grandes compaas a participar en el proceso o quedar fuera de juego como le sucediera a Nokia tras la disrupcin de los SmartPhones. Es posible que de aqu a una dcada el sector, que ya de por s es oligopolstico, sufra una concentracin de capital an mayor entre las empresas que mejor consigan adaptarse al cambio de escenario.

Las grandes elctricas estn llevando a cabo fuertes inversiones, como es el caso de IBERDROLA, que va a instalar 10.000 MW de potencia hasta 2030 [5] , casi un tercio del consumo mximo total en Espaa (los consumos mximos oscilan entre los 30.000 MW y los 40.000 MW). Pero este liderazgo no slo es ejercido por las elctricas, sino que la electrificacin de los automviles tambin est obligando a las petroleras a reubicarse en el mercado. Un ejemplo sera REPSOL, que ante la incertidumbre est diversificando las inversiones en distintas reas elctricas. Su principal apuesta es por el gas y la generacin baja en emisiones  [6] , como es el caso de la compra de Viesgo  [7] , aunque tambin est apostando por la generacin fotovoltaica con un megaproyecto de 210 millones de euros  [8] y adems a travs de su filial Ibil, ya est a la cabeza del desarrollo de las electrolineras con el desarrollo de puntos de carga ultra-rpidos que consiguen que la carga de las bateras de los coches sea entre 5 y 10 minutos  [9] , igual que en una gasolinera convencional. Pero no slo es Repsol la que est realizando la apuesta, tambin CEPSA con una inversin de 500 millones de euros para desarrollar proyectos fotovoltaicos y elicos en Espaa y Portugal  [10] , as como otras grandes petroleras como TOTAL, SHELL y BP  [11] .

Esta inversin de las petroleras en el mbito de las renovables implica a su vez el descenso de la inversin en la extraccin petrolera. Son sintomticas las declaraciones de Antonio Brufau, el presidente de REPSOL en Octubre de 2018 [12] , en las que argumentaba que seguir haciendo grandes inversiones en proyectos de produccin de crudo a largo plazo es una decisin ilgica" pero que al mismo tiempo podemos afrontar una crisis en el suministro de petrleo debido al recorte en la inversin de las empresas del sector tras el desplome de los precios del crudo en 2014.

Al hilo de las declaraciones de Brufau, conviene prestar atencin a la prediccin de la Agencia Internacional de la Energa (AIE) sobre la evolucin de la produccin de barriles de petrleo [13] :

En la grfica se observa como la produccin de petrleo (en sus diversas formas) descendera radicalmente si no se realizan nuevas inversiones. Este descenso es debido a que los grandes yacimientos actuales se estn agotando y adems su calidad es cada vez menor, lo cual implica un mayor aporte de energa en su refinamiento para obtener los distintos derivados y, por tanto, menor su competitividad ante los descensos de los costes de las renovables.

Un escenario voltil e imprevisible

No deja de ser paradjico que, de producirse la descarbonizacin de la energa, sta tenga lugar por una dinmica propia del mercado y no por una accin consciente de la sociedad. Ahora bien, puestos a elegir, mejor que el mercado elija las renovables a que siga acabando con las reservas de combustibles fsiles, as al menos ganamos algo de tiempo para poder ponerle freno al cambio climtico.

Nuestra supervivencia necesita que la transicin se produzca lo ms rpido posible, de hecho, hace dcadas que se debera haber producido. El problema es que si quien ejecuta la transicin es el mercado, podemos sufrir un encadenamiento de graves crisis econmicas, sociales y polticas que se sumaran a las propias crisis de sobreproduccin que sufre cclicamente el capitalismo.

En las actuales condiciones impuestas por la globalizacin capitalista mercado y planificacin son antagnicos. El mercado bajo el rgimen capitalista funciona a impulsos y responde abruptamente ante desequilibrios de la oferta y la demanda, sin tener ms consideraciones que la de maximizar el beneficio econmico. Las crisis econmicas son precisamente un mecanismo (el otro mecanismo es la guerra) del sistema para ajustar el desequilibrio existente entre la capacidad de consumo y la capacidad de produccin, sin importar las vctimas humanas que dicho ajuste requiera.

Para comprender la magnitud de los acontecimientos, conviene poner de relieve que los grandes cambios en trminos econmicos y poblaciones que sufri la sociedad en el siglo XX fue debido al uso del petrleo como fuente de energa gracias a su alto poder calorfico. La globalizacin no sera efectiva sin el desarrollo del transporte martimo y areo, ambos medios alimentados por derivados del petrleo. Por ello un desajuste en el suministro del petrleo puede tener consecuencias de magnitudes imprevisibles, pudiendo poner fin al sistema mundo globalizado tal y como hoy lo conocemos. No olvidemos que el fin del estado del bienestar y la ola neoliberal coincide con la crisis del petrleo de los aos 70, que aunque no fue su nica causa, propici el cambio de dinmica.

Como se observa en la siguiente grfica, la evolucin del precio del petrleo desde los aos anteriores a la crisis del 2008 est marcada por una volatilidad en los precios que, ante la incertidumbre de los nuevos escenarios, lejos de estabilizarse muy probablemente se acentuar an ms.

Fuente: www.expansin.com

La dinmica a la que est expuesto el consumo y produccin del petrleo es contradictoria. La naturaleza de las reservas de petrleo obliga a hacer continuas inversiones para seguir manteniendo (no digamos aumentando) los niveles de produccin. Sin embargo, la cada en los precios en 2014, as como la expectativa de nuevas depreciaciones ante el avance del coche elctrico y las renovables, hace que baje la inversin. Por otra parte, una cada en la produccin como consecuencia de la falta de inversin, provocara un desabastecimiento y por tanto un alza en los precios que hara que los precios subieran de nuevo. Este alza de precios podra a su vez volver a atraer nuevas inversiones que volviesen a incrementar los niveles de produccin, o simplemente mantener o evitar una cada abrupta. Y si a esta dinmica le sumamos las guerras blicas y econmicas por el control de los yacimientos, tenemos un coctel explosivo.

La cuestin fundamental es que el precio y la cantidad de petrleo suministrada es clave para el desarrollo de la economa mundial y de cada uno de los pases en particular. No slo los coches se alimentan de combustibles, tambin los barcos y los aviones. Por cada barril de petrleo se refinan distintas cantidades de gasolina, gasleo, disel, queroseno y dems productos derivados, siendo mayoritarios el disel o la gasolina en funcin del crudo y del tipo de refinera. Las refineras pueden (y as lo hacen) cambiar sus operaciones de refinacin para responder a los constantes cambios en el petrleo crudo y los mercados de productos, pero slo dentro de los lmites fsicos determinados por las caractersticas de funcionamiento de sus refineras y las propiedades de los petrleos crudos que procesan  [14] . Por tanto, el descenso en la demanda de combustibles que provocara una disrupcin de los coches elctricos, implicara al mismo tiempo una disminucin de la produccin del combustible tanto para los barcos como los aviones, lo cual implicara un posible desabastecimiento y una subida en sus precios.

Aun producindose una disrupcin en los coches elctricos, no todo el sector del transporte va a poder dar el salto hacia lo elctrico tan rpidamente. Un avin o un buque mercante consumen mucha ms cantidad de energa y requieren de mucha ms autonoma que un automvil. Por ello, aunque existen desarrollos hacia modelos hbridos o elctricos como el buque Yara Birkeland o el avin E-Fan X de AIRBUS, su desarrollo va a requerir de mucho ms tiempo. En consecuencia, el posible desabastecimiento y subida de los precios provocada por la disrupcin de los coches elctricos llevara a su vez al encarecimiento de los portes martimos y areos (cuando no a su drstica reduccin), impactando en sectores como el comercio y la industria (al impactar en la logstica) o el turismo, y en definitiva, impactando en el crecimiento de la economa mundial, el empleo, los salarios, la provisin de recursos bsicos, etc.

Ahora bien, hay un elemento tecnolgico que an genera incertidumbre en el desarrollo de los coches elctricos: las bateras. El primer hito era conseguir bateras que suministraran una autonoma suficiente para su uso diario, lo cual ya se ha conseguido. El segundo hito es tener la capacidad para producir tantas bateras como coches se demandan, y ah influyen dos factores: la capacidad productiva, es decir, el nmero de bateras que se es capaz de producir en un perodo de tiempo (lo cual se arregla con inversin); y la disponibilidad de recursos, en particular del litio y del cobalto. Las reservas de estas materias son limitadas y estn alcanzando precios desorbitados. Segn datos del FMI, el precio del carbonato de litio aument en ms del 30% en 2017, mientras que el cobalto ha aumentado en un 150% entre septiembre de 2016 y julio de 2018  [15] . Por tanto, la disrupcin o no de los coches elctricos no est nada clara. La escasez de recursos implicara la incapacidad para abastecer la demanda creciente de coches elctricos, elevando tanto el precio de las bateras como de los coches en s, lo cual supondra una prdida de competitividad frente a los hbridos o los de gasolina.

En resumen, estamos en un momento de cambio y de transicin energtica impredecible. Sabemos que las reservas de petrleo se estn agotando, y que la no inversin va a provocar el desabastecimiento y una montaa rusa de precios. La tecnologa elctrica tiene visos de imponerse, la duda es cundo y si van a poder engranar el aumento de la demanda de la electrificacin y las renovables con la disminucin en la produccin de petrleo. Porque como no engranen, el motor va a gripar.

Los combustibles fsiles juegan un papel tan central en la economa mundial que su sustitucin por otras fuentes, si no es de una forma planificada, puede generar conflictos con muchas aristas, ms de las esperables. La dinmica del mercado, contraria a la planificacin, se puede asimilar a una riada que baja por la calle de mayor pendiente (la de mayor beneficio), dejando todo arrasado a su paso. Esta metfora es aplicable tanto a la transicin energtica como al cambio climtico, pero antes de que este ltimo d la cara definitivamente, podemos vivir las consecuencias de una transicin abrupta no planificada. Como dijo Rodrigo Rato interrogado por el caso Bankia: es el mercado amigos.

Nuestro modelo: la energa comunitaria

Tal y como se ha analizado, tanto las elctricas como las petroleras estn dedicando fuertes inversiones para liderar el sector de las renovables ante la disminucin en los costes y las polticas (an muy tenues) de lucha contra el cambio climtico. Esta competencia entre tantos peces gordos puede conducir a que la sustitucin de los combustibles fsiles por las renovables en la produccin elctrica, en particular por la elica y la fotovoltaica, se produzca antes de lo esperado, lo cual es muy beneficioso ante el cambio climtico.

Una vez superado ese escollo, que est por ver, reaparece nuevamente la cuestin de clase siempre omnipresente. Las grandes multinacionales estn pujando fuerte para ser ellas quienes nos sigan suministrando la electricidad y por tanto quienes, desde una situacin de poder, continen con la lgica de la acumulacin a base de nuestra desposesin. La diferencia es que en esta ocasin tenemos la oportunidad de tomar el control.

Para llevar a cabo la transicin no necesitamos que las grandes elctricas inviertan en grandes centrales fotovoltaicas o elicas, muchas veces gracias a subvenciones y ayudas que proceden de nuestros propios bolsillos: una gran parte de la factura que pagamos cada mes. Tras las ltimas reformas legislativas [16] ya tenemos la oportunidad de instalar los paneles solares en los tejados de nuestros edificios para el autoconsumo y gestionarlos comunitariamente. Actualmente el retorno de la inversin puede oscilar entre 6 y 13 aos  [17] en funcin de lo grande que sea la instalacin y la vida til de los paneles se sita en unos 30-40 aos. Ms all de lo que significa tener el control de la energa en nuestras manos, resulta que es mucho ms eficiente la produccin en nuestros edificios de forma comunitaria que en los grandes huertos solares al evitar las prdidas asociadas al transporte de la energa.

Nuevamente el cuello de botella para la transicin energtica volvemos a encontrarlo en la acumulacin de la energa. Para que las instalaciones fuesen autosuficientes sera necesario instalar bateras en cada edificio, lo cual adems de encarecer la instalacin, implicara una demanda imposible de abarcar por la industria y la naturaleza. Al inicio del artculo se comentaba el principio segn el cual la energa que no es aprovechada se disipa aumentando la temperatura del universo. En el actual sistema, la red elctrica funciona a modo de batera. Las energas renovables y la nuclear aportan toda la energa que son capaces de transformar, y el resto del mix se completa con las fuentes fsiles en funcin de la demanda. Sin embargo, en un sistema en el cul toda la energa proviniese de fuentes renovables, no se podra ajustar la produccin a la demanda, sino que habra ocasiones en las que la electricidad generada superase a la demanda, y otras en las que cuando no haya ni viento ni sol, la red no fuese capaz de satisfacer las necesidades a corto plazo. Y ante esta cuestin caben dos soluciones, poner a funcionar las energas fsiles cuando sea necesario, o disponer de energa almacenada para ser utilizada cuando fuese preciso.

Recordemos que la energa puede almacenarse en forma de potencial elctrico, que sera el caso de las bateras, o bien en forma de potencial gravitatorio, que sera el modelo empleado en Gorona del Viento en la isla de El Hierro. Los objetos, por el simple hecho de tener altura tienen energa (gracias a la fuerza gravitatoria), de forma que al dejarlas caer, esa energa se transforma en velocidad que a su vez es empleada para mover una turbina. Este sera el principio de las centrales hidroelctricas. En Gorona del Viento la energa sobrante de la generacin elica es empleada para subir agua desde un embalse a baja altura a otro embalse situado en altura. As, cuando no son capaces de cubrir la demanda con la generacin elica, dejan caer el agua desde el embalse en altura al embalse a baja altura y aprovechan el salto para hacer funcionar la central hidroelctrica. Pues bien, en el caso de Andaluca y gran parte de la pennsula, resulta que tenemos mucho sol, tenemos mucho viento, y adems tenemos una gran cantidad de embalses que se podran emplear para acumular la energa. Y si con los embalses no fuese suficiente, otro mtodo podra ser mediante depsitos sumergidos a gran profundidad en el mar, en los que el almacenamiento estara basado en el peso de la columna de agua. Y, por ltimo, slo en caso de extrema necesidad en los que se acumulasen varios das sin sol y sin viento, tendramos que echar mano de los combustibles fsiles, siempre despus de probar otras alternativas.

Por tanto, en el mbito del consumo elctrico estamos en un momento precioso para democratizar la energa. El modelo de produccin comunitaria y los sistemas pblicos de almacenamiento podran cubrir nuestras necesidades energticas con independencia de otras regiones del mundo y a coste cero en muy pocos aos una vez se recuperase la inversin. A modo de ilustracin, la inversin necesaria para que una ciudad como Cdiz fuese autosuficiente energticamente (energa gratis para 30-40 aos) es de unos 200 millones de euros, menos de la mitad del coste del nuevo puente Es curioso como lo que en valores de mercado sera un decrecimiento de la economa (al sacar una actividad muy importante de la economa), en valores de uso significara el acceso universal a la energa. Qu hace falta para lograrlo? Impulsar la financiacin pblica, empresas municipales de energa como la de Cdiz, cooperativas como Som Energa, y una ardua tarea de concienciacin e iniciativa comunitaria. No es poco, pero tampoco es pedir la luna.

En el mbito del transporte, al menos el local y el interurbano, el salto a lo elctrico se producira sin los inconvenientes planteados anteriormente de las bateras simplemente cambiando el modelo. Si en lugar de un transporte basado en el uso individual del coche, lo basamos en un uso comunitario y en el transporte pblico como explicaba en el reciente artculo Transporte Pblico-Comunitario  [18] , no nos encontraramos con el problema de abastecimiento de bateras al requerir un nmero infinitamente menor de automviles. Lo que suceda con el transporte areo y martimo ya no est en nuestras manos al tratarse de sectores muy globalizados y que requieren mayor tiempo para adaptarse a los cambios, pero si los peores augurios para la globalizacin se produjesen, habra que afrontarlos igualmente cambiando el modelo econmico hacia una economa de los valores de uso y no de los valores de cambio. Si las dinmicas analizadas no consiguen engranar, la crisis del sistema sera tal, que el cambio revolucionario pasara de ser considerado una locura a ser considerada la nica salida a la crisis civilizatoria.

En este momento de la partida, lo que est en juego no es slo que la transicin energtica se produzca, que tambin, lo que est en juego es que la transicin sea democrtica en sentido pleno. Lo que est en juego es si la energa va a seguir en manos de las grandes multinacionales o si por el contrario vamos a tener soberana energtica. El otro mundo que consigamos construir depender en gran medida del acceso a la energa. Ese acceso a la energa tiene que ser democrtico y sostenible con el ciclo de la vida. Un nuevo New Deal Verde que no ponga coto al derroche y lo que implique sea un aumento de la extraccin de recursos finitos no ser ms que una patada hacia delante. Si no reducimos los niveles de consumo va otro modelo de organizacin social que racionalice y optimice su uso, ms tarde o ms temprano, la curva de crecimiento exponencial encontrar su saturacin. El planeta no nos va a dar muchas ms oportunidades, por los pueblos y la humanidad, aprovechmosla.

Notas:

[1] Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Poltica sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas

[2] Cuando ya no est: Energa y transporte con Tony Seba. https://www.youtube.com/watch?v=7s2MH74VkE4 .

[3] Informe IRENA: Renewable Power Generation Costs in 2017

[4] Informe IRENA: REthinking Energy 2017

[5] https://www.iberdrola.com/sala-comunicacion/noticias/detalle/iberdrola-situa-extremadura-centro-apuesta-renovable-europa-2-000-nuevos-megavatios-hasta-2022

[6] http://www.expansion.com/empresas/energia/2018/06/06/5b178308ca4741c1458b45d7.html

[7] https://www.elespanol.com/economia/empresas/20190301/repsol-acelera-apuesta-electrica-antigua-viesgo-confort/379713226_0.html

[8] http://www.expansion.com/empresas/energia/2018/09/11/5b976ef446163fd6408b45bd.html

[9] https://www.ibil.es/index.php/es/sala-de-prensa/notas-de-prensa/item/366-repsol-inaugura-el-primer-punto-de-recarga-ultra-rapida-de-vehiculos-electricos-de-la-peninsula-iberica

[10] http://www.expansion.com/empresas/energia/2019/01/16/5c3e4b5246163f343b8b461e.html

[11] https://www.elconfidencial.com/empresas/2018-05-10/total-shell-compiten-repsol-mercado-renovable_1561564/

[12] https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/9437147/10/18/Brufau-advierte-de-una-crisis-en-el-suministro-de-petroleo-por-el-recorte-de-las-inversiones-en-el-pasado.html

[13] World Energy Outlook 2018. International Energy Agency.

[14] Introduccin a la refinacin del petrleo y produccin de gasolina y disel con contenido ultra bajo de azufre. MathPro.

[15] https://www.xataka.com/automovil/futuro-coches-electricos-se-juega-proximos-tres-anos-baterias-problema-clave

[16] https://www.eldiario.es/consumoclaro/ahorrar_mejor/principales-cambios-impulsados-autoconsumo-energetico_0_900110306.html

[17] https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/04/29/companias/1556549332_643167.html

[18] https://vientosur.info/spip.php?article14796

 E. Cantos es ingeniero aeronutico

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14929



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter