Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2019

Honduras
10 aos de golpes y neoliberalismo

Katu Arkonada
Rebelin


Las movilizaciones populares se suceden en Honduras. En estos das, son 60.000 mdicos y maestros en pie de guerra contra un sistema poltico que busca, por imposicin del Fondo Monetario Internacional, la privatizacin de la salud y la educacin. Las movilizaciones cuentan con tal grado de apoyo popular, que hasta la Policia Nacional se ha sumado al paro, forzando al gobierno de Juan Orlando Hernndez (JOH) a desplegar a las Fuerzas Armadas en tareas de represin de las protestas populares.

Pero esta historia comienza hace 10 aos, un 28 de junio de 2009, cuando 200 militares encapuchados entran con nocturnidad y alevosa en la residencia presidencial de Tegucigalpa y sacan en pijama al Presidente Mel Zelaya para, tras un breve paso por una base militar, deportarlo a Costa Rica, a pesar de que el artculo 102 de la Constitucin prohbe expresamente que ningn hondureo puede ser expatriado ni entregado a un Estado extranjero.

El argumento para el golpe de Estado era la intencin de Mel Zelaya de colocar una urna en la siguiente eleccin, promoviendo un referndum que diese paso a reformas constitucionales. Pero eso era la forma. El fondo era que Zelaya, un terrateniente que haba ganado las elecciones con el apoyo del Partido Liberal, haba dado un giro a la izquierda tras conocer las penurias del pueblo hondureo, sumido en la pobreza y violencia, e incluso, con la autorizacin del Parlamento, haba incorporado Honduras primero a Petrocaribe, y luego al ALBA.

Ese fue el primer golpe exitoso contra los gobiernos del ciclo progresista, y lo fue contra su eslabn ms dbil, inaugurando un periodo de restauracin conservadora a lo largo y ancho de Amrica Latina, al que le sucedieron los golpes parlamentarios en Paraguay contra Fernando Lugo, o en Brasil contra Dilma Rousseff, al mismo tiempo que se desataba el lawfare, la guerra judicial contra lderes progresistas como Lula da Silva, Cristina Fernndez de Kirchner, o Rafael Correa.

Pero Honduras vivi dos golpes ms, en este caso electorales.

En 2013, y ya con Mel Zelaya de regreso en el pas pero imposibilitado para presentarse, Xiomara Castro fue candidata presidencial del Partido Libertad y Refundacin (Libre). La inxperiencia de Libre y su desigual implementacin territorial llev a que las elecciones fueran manipuladas en beneficio de Juan Orlando Hernndez. Un solo dato: a la misma hora en que se produca el recuento, los magistrados del Tribunal Supremo Electoral estaban reunidos con la Embajadora de Estados Unidos en Honduras.

Pero fue en 2017 cuando el tercer golpe, segundo electoral, este ya no como tragedia, sino como farsa, consuma lo iniciado en 2009. En unas elecciones en las que Libre y el PAC de Salvador Nasralla enfrentaban la reeleccin de JOH, el comunicado de la nada sospechosa Secretara General de la OEA sobre el resultado de las elecciones, arroja ms claridad que cualquier anlisis poltico que podamos escribir: Intrusiones humanas deliberadas en el sistema informtico, eliminacin intencional de rastros digitales, imposibilidad de conocer el nmero de oportunidades en que el sistema fue vulnerado, valijas de votos abiertas o sin actas, improbabilidad estadstica extrema respecto a los niveles de participacin dentro del mismo departamento, papeletas de voto en estado de reciente impresin e irregularidades adicionales, sumadas a la estrecha diferencia de votos entre los dos candidatos ms votados, hacen imposible determinar con la necesaria certeza al ganador.

3 golpes de Estado en 10 aos, uno militar y 2 electorales, es el balance de uno de los pases ms pobres y desiguales de Amrica Latina, y todo con un objetivo muy claro, la imposicin del modelo neoliberal mediante la violencia en un pas clave, siempre fue su retaguardia estratgica, para las operaciones de Estados Unidos en Centroamrica. La impunidad con la que se asesin a la defensora ambiental Berta Cceres en un pas que tiene al hermano del Presidente JOH acusado de gestionar las rutas y trfico de cocana hacia Estados Unidos, es problemente la mejor, y a la vez ms terrible metfora de como se ha instrumentalizado la doctrina del shock para disciplinar a la poblacin civil.

Una doctrina del shock cuya consecuencia ms dramtica son las caravanas de miles de personas que son desalojadas de sus vidas fruto del despojo social neoliberal y dejan atrs familia y pertenencias para tratar de alcanzar el american way of life, aun a costa de arriesgarse a ser extorsionados, secuestrados o asesinados en el camino.

Es por ello que los hermanos migrantes centroamericanos en general, y los hondureos en particular, deben ser tratados como refugiados polticos de una dictadura, la del modelo neoliberal, y cuando los medios de comunicacin masivos nos quieran hablar de Derechos Humanos o del drama migratorio en otras partes ms lejanas, exijamos que vayan a Honduras y nos cuenten no solo lo que les sirve como reality show para ganar ms audiencia, sino las causas reales de esta migracin masiva.

Y para empezar a solucionar este drama, hagamos nuestro el comunicado de Libre del 20 de junio, firmado por Mel Zelaya el mismo da que las fuerzas armadas asesinaban al taxista Erick Peralta en El Pedregal, y por el que se declaran en lucha permanente contra la dictadura dirigida por Estados Unidos desde 2009, dejando muy claro: JOH debe irse YA.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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