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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2019

La Argentina en el Fondo: tres falsas explicaciones sobre la crisis

Esteban Mercatante
La izquierda diario

Publicamos la presentacin de Salir del Fondo, nueva publicacin de Esteban Mercatante, que analiza las races de la crisis que termin con Macri golpeando otra vez las puertas del FMI y debate las alternativas para que esta vez la crisis no la paguemos los trabajadores.


Venamos bien, pero pasaron cosas. Esta es la explicacin resumida que ofreci Mauricio Macri de cmo su Gobierno termin en 2018 golpeando las puertas del Fondo Monetario Internacional (FMI), para intentar calmar una corrida cambiaria desenfrenada y evitar la cesacin de pagos de la deuda pblica.

El ritmo espectacular que tuvo el abandono de los activos financieros del pas por parte de los mismos inversores que durante dos aos los compraron con voracidad para obtener rendimientos siderales, dej al Gobierno de los CEO sumido en la perplejidad. Si algo no esperaban era un abrupto cierre del chorro del financiamiento. Sin ese combustible, quedaron en evidencia todos los elementos explosivos que haba ido generando la administracin de Cambiemos. Estos empezaron a producirse desde el primer da. Toda la gestin fue el camino hacia una crisis anunciada.

Mauricio Macri haba asumido la presidencia en diciembre de 2015 como el campen de los intereses de los grandes empresarios. Aunque su campaa electoral haba sido todo revolucin de la alegra, pobreza cero, y otras frmulas cargadas de buena onda y vacas de contenido, sus principales referentes en el rea econmica transmitieron un mensaje claro a los lderes corporativos de las principales empresas que operan en el pas: Cambiemos avanzara en la agenda econmica que estos esperaban.

Y as lo hizo. Desde el primer minuto de su mandato encar lo que llam un sinceramiento de la economa. Bajo este mote se englobaron toda una batera de medidas, desde la eliminacin de las restricciones para la compra de dlares, hasta los tarifazos en los servicios pblicos, pasando por la eliminacin de las retenciones para la exportacin de granos (reduccin en el caso de la soja) y despidos a empleados pblicos. Muchas de las polticas implementadas entonces apuntaban a dar marcha atrs en aspectos de intervencin en la economa implementados durante los Gobiernos de Nstor Kirchner y Cristina Fernndez, con la pretensin de que el estatalismo (burgus) podra elevarse por sobre las contradicciones del capitalismo [ 1 ] sin atacar las causas profundas del atraso y la dependencia. Esta aspiracin se vio refutada y oblig a toda una serie de parches para llegar con lo justo a 2015 [ 2 ].

 

La realidad detrs de los globos amarillos

Pero lejos de resolver con facilidad los desequilibrios macroeconmicos que tanto haba cuestionado durante la campaa de 2015, como la inflacin o el dficit pblico, Macri mantuvo o profundiz la mayora de ellos y les sum otros, como resultado de una poltica de apertura de capitales, desregulacin financiera y dolarizacin de las tarifas de los servicios pblicos. El Gobierno estuvo desde el comienzo obligado tambin a tener una tctica de prueba y error para implementar muchas de las medidas socialmente regresivas que tena en carpeta. En muchos casos lanz globos de ensayo, y pospuso polticas ante las primeras seales de que no podra imponerlas. Fue la va para evitar un escenario de confrontacin directa y eventual derrota que lo llevara a una irremediable parlisis, algo que pudo lograr hasta diciembre de 2017. Es decir, cuando present la ley para modificar la movilidad jubilatoria en perjuicio de los jubilados, que debi ser aprobada en medio de enfrentamientos con las fuerzas represivas de los amplios sectores de la clase trabajadora y la juventud movilizados en rechazo a la medida.

Casi todos los sectores empresarios confiaron en que la llegada de Cambiemos al Poder Ejecutivo se traducira en un reordenamiento de la economa en su beneficio. Apostaban a un ajuste que permitiera recuperar los niveles de rentabilidad que haban conocido en los aos previos de auge (despus de la salida de la convertibilidad en 2002), y que venan retrocediendo desde 2010. Para la mayor parte de los sectores del empresariado esto qued en una promesa incumplida. La profundizacin de los desequilibrios en la macroeconoma, el aumento del costo financiero que trajo la desregulacin, los aumentos de costos que gener la poltica de eliminacin de subsidios energticos y la falta de reformas estructurales, defraudaron las expectativas iniciales de mejorar los niveles de ganancias para el conjunto de la clase capitalista. Hubo sectores altamente beneficiados: el agro, la energa, las finanzas, y las prestadoras de los servicios pblicos privatizados. Pero fueron casos excepcionales en el marco de la continuidad de un deterioro de la rentabilidad que se sigui profundizando en el conjunto de la economa.

Macri confi en que su llegada al Gobierno sera respondida con una lluvia de inversiones, pero en este terreno prim la sequa. Solo obtuvo la respuesta esperada en el puado de sectores privilegiados por sus polticas. El resto de las grandes empresas, lejos de invertir, aprovecharon la eliminacin de restricciones cambiarias y la liberacin de los movimientos para la entrada y salida de capitales para hacer lo que ms saben: fugar recursos. Desde que inici el Gobierno de Cambiemos hasta marzo de este ao se fugaron capitales por USD 64.000 millones de acuerdo a las estimaciones ms conservadoras, lo que equivale al 15 % de la produccin nacional anual medida en trminos de Producto Bruto Interno (PBI).

El combustible para sostener la economa, a falta de respuesta del empresariado, lleg bajo la forma de otra lluvia de dlares: los de la deuda y los capitales especulativos de corto plazo. As qued cubierto lo que desde 2011 es el mayor condicionante de la economa argentina: la escasez de divisas. Este problema no es novedoso, sino que surgi de manera recurrente en la historia econmica nacional (y en la de la mayor parte de las economas dependientes como es la argentina). Volvi a emerger durante el Gobierno de Cristina Fernndez como una de las mayores desmentidas a la idea de que se hubiera registrado, desde 2003, un cambio estructural en la economa. Por el contrario, la abrumadora presencia del capital extranjero que obtiene utilidades en el pas y las gira al exterior, y la conducta de un empresariado nacional ms propenso a fugar activos que a invertir, junto a la persistencia de la desarticulacin de la estructura productiva y los pagos seriales de la deuda, siguieron determinando la propensin del capitalismo argentino a perder ms dlares de los que es capaz de generar con el comercio internacional. Para peor, el supervit comercial empez a declinar a medida que cambiaron desfavorablemente las condiciones de la economa mundial y cayeron los precios de los granos que el pas vende. La falta de dlares fue respondida durante los aos de Cristina Fernndez con restricciones cambiarias que buscaban limitar la prdida de reservas necesarias para mantener los pagos de deuda en dlares [ 3 ].

Todos estos problemas siguieron vigentes bajo el Gobierno de Macri, agravados. El endeudamiento serial y el ingreso de capitales para aprovechar la bicicleta financiera permitieron paliarlos, generando una imagen de abundancia de dlares ms que de escasez. Pero esto fue logrado al precio de alimentar desequilibrios explosivos. Los riesgos jams fueron considerados como tales por la mirada confiada del elenco gubernamental, que opinaba que con los aos la cuestin se ira corrigiendo como por arte de magia.

Pero el cambio adverso en la situacin financiera internacional que ocurri desde finales de 2017 dej expuesto este castillo de naipes sobre el que se apoyaba la estabilidad de la economa. Los inversores globales, propensos a pasar de la exuberancia irracional al ataque de pnico, empezaron a mirar con nerviosismo a todos los mercados que entran en la categora de emergentes, justo en el momento en que el pas era puesto entre los cinco ms vulnerables por la agencia calificadora de riesgo Standard & Poors. Este fue el disparador para que huyeran de los activos argentinos.

Se inici as la tormenta financiera que se extendi por seis meses, hizo subir la cotizacin del dlar casi 100 %, empuj al Gobierno a recurrir a la asistencia financiera del FMI y condujo a la economa a la segunda recesin desde que asumi Macri.

Tres explicaciones que no explican la crisis

Hay distintas interpretaciones de cmo se gest la crisis. La explicacin que ofrece el Gobierno la podramos sintetizar en el venamos bien, pero pasaron cosas de Macri. Esta apela centralmente al cambio de circunstancias en el terreno internacional. Un escenario menos favorable volvi imposible el llamado gradualismo, trmino con el que el oficialismo caracteriz su poltica de recorte paulatino del dficit pblico (en realidad aumentado en 2016 como resultado de las rebajas de impuestos y aranceles para los exportadores y otros sectores empresarios). Su base era el endeudamiento serial y la bicicleta financiera. Siguiendo la lnea de razonamiento de Macri, la orientacin estaba bien, pero entre 2017 y 2018 se evaporaron las condiciones para continuarla. Las subas de tasas de inters en los EE. UU., que cortaron los flujos de capitales hacia los pases emergentes, la sequa que redujo el ingreso de dlares por la soja, las turbulencias burstiles a comienzos de ao y la guerra comercial entre EE. UU. y China, son algunos de los aspectos a los que recurre esta argumentacin.

Es la versin macrista de el mundo se nos vino encima, afirmacin con la cual los funcionarios de la administracin de Cristina Fernndez explicaban la declinacin econmica desde 2012 en adelante, la necesidad de recurrir a medidas como las restricciones a la compra de divisas, la depreciacin del peso frente al dlar de 2014, etc.

La segunda explicacin para la crisis es la que ofrecen los que se autodefinen como liberales, del tipo de Javier Milei, Jos Luis Espert o Diego Giacomini, y tambin expertos como Miguel ngel Broda, Roberto Cachanosky e incluso Carlos Melconian, amigo de Macri y ex funcionario durante sus primeros aos de Gobierno, pero crtico desde el primer da de varias decisiones econmicas. Todos ellos cuestionan que Cambiemos no haya encarado un ajuste fiscal ms drstico desde el comienzo, junto a otras reformas como la laboral, tributaria y previsional. De acuerdo a esta lnea de argumentacin, la crisis se produjo porque al no recortar con firmeza los gastos del Estado se gener una espiral de endeudamiento; al mismo tiempo el Banco Central de la Repblica Argentina (BCRA) no pudo domar la inflacin a causa de la persistencia del dficit, desembocando entonces en un nuevo atraso del tipo de cambio (peso fuerte en relacin al dlar) como el que haba cuando asumi Macri. Los mercados −entelequia para referirse a los bancos y fondos de inversin que concentran el comercio de los ttulos de deuda y sus derivados−, perdieron la tolerancia con esta lnea fallida desde el comienzo ante la multiplicidad de inconsistencias, y obligaron al Gobierno a corregir el rumbo, imponiendo un nuevo ajuste del tipo de cambio y que se redujeran las metas de dficit. Pero esto lleg demasiado tarde y es demasiado poco, en la opinin de la mayor parte de los crticos ortodoxos del macrismo −que entre otras cosas objetan que parte de la reduccin del dficit de 2018 y 2019 se haga volviendo a subir algunos impuestos y no con mayor reduccin del gasto pblico−.

Del otro lado de la grieta estn quienes reducen las causas de la crisis a la recada neoliberal que caracteriza la poltica econmica desde que asumi Macri. Esta caracterizacin la encontramos en sectores del kirchnerismo. Los desequilibrios seran bsicamente el resultado del modelo econmico implementado por Macri desde que asumi; todas decisiones arbitrarias dirigidas a producir trasferencias de ingresos para determinados sectores. De ningn modo habra relacin entre la crisis y algn agotamiento del esquema econmico vigente hasta 2015 [ 4 ]. La pretensin es que la misma podra haberse evitado con otra poltica econmica menos centrada en el endeudamiento y la especulacin. Este diagnstico es compartido parcialmente por algunos exponentes del peronismo alternativo como Roberto Lavagna o Sergio Massa −aunque en este espacio poltico muchos referentes comparten la inclinacin neoliberal de Cambiemos−. La crtica va asociada a la pretensin de que es posible lograr la recuperacin llevando adelante una poltica distinta a la profundizacin del ajuste que impulsa el Gobierno, lo que podra hacerse incluso bajo el estrecho control del FMI y sin cuestionar todas las restricciones que afronta el dependiente y atrasado capitalismo argentino.

Lo que cada uno no dice

Como suele ocurrir, estas distintas explicaciones sealan elementos parciales de las causas de la crisis, tomndolos de manera unilateral y dejando de lado otros igual de importantes. Ofrecen as un panorama incompleto y por lo tanto falso de cmo llegamos hasta ac. Lo mismo ocurre con las polticas que plantean para enfrentar la situacin.

La reversin de los flujos de capitales que perjudic a los mercados financieros emergentes y la sequa que redujo la produccin de granos en el pas durante la campaa pasada, crearon una situacin de tormenta tal como afirm Macri en varias ocasiones. La cada en la exportacin de granos contribuy a aumentar el dficit en las cuentas externas del pas restando a la economa USD 7.500 millones, el equivalente a ms de 1 % del PBI. Pero estos factores agravaron las vulnerabilidades existentes, no las explican por s solos.

El llamado gradualismo fiscal en el que hacen hincapi los Espert y Milei contribuy sin dudas al aumento del endeudamiento. Pero estos crticos hacen abstraccin de cmo se produjo este resultado. Omiten interesadamente que se debe a los esfuerzos de Cambiemos por producir transferencias beneficiosas para sectores del empresariado bajando impuestos. Por eso, aunque desde que asumi Macri el gasto pblico cay, lo mismo ocurri con los ingresos fiscales. Con la deuda tambin se agrav el dficit generado por los crecientes intereses, en beneficio de los acreedores. Todo esto no lo dicen los crticos liberales, para los cuales el desequilibrio es muestra de que este Gobierno no habra cambiado el rumbo, independientemente de los beneficios que Cambiemos est produciendo para sectores del capital con sus decisiones sobre impuestos y gastos. Pero hay una falacia ms de fondo en el planteo de los liberales cuando afirman que la crisis se habra evitado si el Gobierno hubiera sido menos gradualista. Se basan en la idea de que la raz ltima y excluyente de la misma estuvo en el dficit fiscal y el exceso de demanda estimulado por este, cuando en realidad el determinante central de la misma estuvo en la insuficiencia de dlares que viene padeciendo nuevamente la economa argentina desde 2011. El Gobierno de Macri no hizo ms que agravar esta ltima, llevando adelante la poltica de ajuste reclamada por el empresariado, los especuladores y la ortodoxia econmica de eliminar las restricciones a la compra de divisas, liberar la entrada y salida de capitales e impulsar la apertura comercial, permitiendo que el rojo comercial se acrecentara por el aumento de las importaciones acompaada por la cada de las exportaciones. Al mismo tiempo, la depreciacin del peso frente al dlar en diciembre de 2015 y los tarifazos exacerbaron la inflacin durante 2016. La idea de que ms ajuste fiscal habra evitado todos los males de la economa de Macri, adems de que obviamente muestra su falta de preocupacin por los impactos negativos que los recortes de gastos tienen sobre distintos sectores de la sociedad, resulta discutible en sus premisas, ya que mayor austeridad no necesariamente se traduce en alivio del dficit externo. Al afirmar que la inflacin es resultado del dficit fiscal, omiten interesadamente que algunos de los recortes de gastos aplicados por Cambiemos contribuyeron a aumentar la inflacin. Es el caso de la disminucin de los subsidios econmicos que fue de la mano de los aumentos de tarifas del transporte, la electricidad, el agua y el gas. Los impulsores ms extremos del equilibrio fiscal le reclaman a Macri no haber profundizado la disminucin del dficit y afirman que esto habra contribuido a evitar la crisis, pero el recorte fiscal que s hizo tuvo efectos que son en realidad parte de lo que agrav los desequilibrios.

Quienes ponen el acento en la inclinacin neoliberal del gabinete de Macri, sealan correctamente cmo las polticas de transferencia de ingresos a determinados sectores del empresariado y a los acreedores mediante recortes de impuestos, el endeudamiento y la liberalizacin financiera, son factores claves para explicar el descalabro del ao pasado. Pero si es cierto que Macri le dio al ajuste iniciado en diciembre de 2015 la orientacin neoliberal con la que comulga todo su gabinete, tambin lo es que el ajuste estaba en carpeta de todos los aspirantes a suceder a Cristina Fernndez, porque era lo que demandaba el conjunto de los sectores ms poderosos de las empresas que operan en el pas, incluyendo aquellos sectores que haban apoyado las polticas econmicas kirchneristas hasta algunos aos antes. El elenco de gerentes, dueos de empresas y economistas del mainstream ortodoxo que pobl el gabinete de Cambiemos le dio una impronta especfica a la hoja de ruta de normalizacin de la economa, pero la necesidad de la misma era indiscutible desde la mirada de los capitalistas, independientemente de quin sucediera a Cristina Fernndez. La demanda de los sectores ms poderosos y gravitantes del empresariado era revertir muchas de las decisiones tomadas por la administracin anterior como respuesta al agotamiento del esquema econmico. Macri se haba comprometido a hacerlo, al igual que Daniel Scioli y Sergio Massa, los candidatos a presidente en 2015 del entonces oficialista Frente Para la Victoria y de una alianza peronista alternativa respectivamente. El derrotero hacia la crisis no lo explica la inclinacin neoliberal del gabinete de Cambiemos, sino que es el resultado de las contradicciones que tenan las polticas demandadas por los capitalistas. A esto se sumaron las dificultades para avanzar integralmente con el conjunto del programa deseado y las condiciones internacionales adversas que siguieron afectando a la economa argentina tal como lo haban hecho durante los aos finales del Gobierno kirchnerista.

Atraso, dependencia y FMI

La debacle econmica a la que se arrim Macri hunde sus races en las condiciones de atraso y dependencia de la economa nacional, y en el comportamiento cortoplacista y rapaz con el que operan los principales grupos econmicos para maximizar beneficios y minimizar riesgos. La interminable corrida cambiaria iniciada en abril del ao pasado lo empuj a solicitar la asistencia del FMI y a acelerar el ritmo de ajuste fiscal para alcanzar el dficit cero este ao, como paso previo a mucho ms ajuste en 2020 y 2021, para llegar al supervit. La profundizacin del ajuste fiscal no asegura que la Argentina pueda evitar el default de la deuda pblica, en 2020 o incluso tambin antes del prximo diciembre. Por eso Mauricio Macri atraviesa el final de su mandato amenazado por el riesgo de perder completamente el control de la economa. Esto podra ocurrir si se acelera la nueva ola de fuga de capitales y se produce otra corrida masiva hacia el dlar de quienes todava tienen inversiones en pesos, que ya empez y podra agravarse an ms en los momentos previos a las elecciones. El aval otorgado por el FMI para intervenir en la corrida y tratar de manejar la situacin hasta las elecciones tiene un costo: poner en duda las posibilidades de sostener los pagos de la deuda pblica el ao prximo. Los dlares que se usen hoy no estarn disponibles para cumplir con los acreedores, que es el fin para el cual el FMI los prest. Por eso, todo el esquema est signado por la precariedad, incluso en el corto plazo que resta hacia el recambio presidencial. Pero incluso si lograra evitar este escenario, se despedir de estos cuatro aos con la economa en recesin, con ms pobreza e inflacin, dejando desequilibrios explosivos, y con el FMI comandando la economa como mnimo hasta 2021. Los costos que ya venimos sufriendo los trabajadores y sectores populares son apenas un prembulo de lo que tienen en carpeta para los aos por venir si contina la aplicacin de este programa.

El programa con el organismo de crdito se extiende hasta la mitad del prximo mandato presidencial. Pero el enviado del FMI en la Argentina, Trevor Alleyne, ya dijo que podran quedarse ms tiempo. Como difcilmente la Argentina est en condiciones de devolver el prstamo del organismo, que concentra vencimientos entre 2022 y 2024, estaran dispuestos a otorgar mayor plazo para realizar los pagos. A cambio de qu podra llegar esta refinanciacin? Lo de siempre: ms disciplina fiscal y la introduccin de reformas estructurales de mediano plazo. Por eso, se engaan o quieren engaarnos quienes plantean que alcanzara con que se vaya Macri, derrotado por un frente antineoliberal, para poner fin a la poltica en curso. Aunque lo que tenemos desde 2018 es una verdadera intervencin en la economa, cuyos lineamientos centrales se definen en Washington y no en Buenos Aires, desde estos sectores se pretende que es Macri el responsable exclusivo de las medidas que se toman. De ah desprenden la conclusin de que sera posible, para otro gobierno con otra postura distinta al actual, renegociar los trminos del acuerdo con el FMI. Esta expectativa la alimentan los mismos sectores que desde el ao pasado, con la excusa de que hay 2019, promovieron la inaccin ante la avanzada del ajuste. Es una ilusin que, si la oposicin peronista llegara a triunfar y si la crisis no se acelerara en los sinuosos meses que restan hasta las elecciones, se topar el 10 de diciembre con la intransigencia del staff del organismo que preside Christine Lagarde. Basta con mirar cmo actu el FMI con todos los pases a los que otorg prstamos en los ltimos aos, o repasar su tormentosa historia con la Argentina, para comprobar que estas expectativas no tienen ningn sustento.

Salir o no salir del acuerdo con el FMI −y tambin de la membresa del pas como socio de este ariete del imperialismo−, es entonces la cuestin fundamental. Solo por la primera va ser posible ensayar otros caminos distintos a la austeridad salvaje, que viene acompaado de los riesgos de una aceleracin de la crisis externa y default si el plan fracasa (o, ms bien, cuando lo haga).

Salir del Fondo

Ante la radicalidad del ataque que Macri est llevando a cabo siguiendo las directivas del FMI, es necesario responder a la misma altura. Y es necesario hacerlo de manera urgente. La poltica econmica hoy tiene como eje excluyente el cumplimiento irrestricto con los acreedores, aunque sea a costa del hambre y la sed del pueblo trabajador, lo mismo que ya planteara Nicols Avellaneda en 1875. El FMI es el garante de este compromiso, y no hay forma de cambiar esta orientacin para evitar la catstrofe social que conlleva sin rechazar el Acuerdo Stand-by y romper con el organismo. Una salida que no implique que la crisis la paguen los trabajadores y el pueblo, que no fueron los que la crearon, solo podr imponerse si nos ponemos en movimiento y desplegamos iniciativa y creatividad poltica. Con este libro queremos aportar al debate de cmo puede llevarse adelante esta alternativa a las polticas de ajuste en curso. Ajuste que persistir si contina en el Gobierno Macri, pero tambin con las alternativas que hoy ofrece la oposicin peronista, entre ellas el kirchnerismo, que viene acomodando sus planteos a la perspectiva de una continuidad sin trmino definido del control de la economa por parte del FMI.

Notas:


[ 1 ] Ver al respecto La ilusin estatalista, captulo 3 de Esteban Mercatante, La economa argentina en su laberinto. Lo que dejan doce aos de kirchnerismo , Buenos Aires, Ediciones IPSCEIP, 2015.

[ 2 ] Ver Donde mueren los relatos: dependencia y restriccin externa, captulo 8 de Esteban Mercatante, ob. cit.

[ 3 ] Estas medidas no lograron frenar la salida de divisas ni evitaron el recurso a una nueva devaluacin en 2014, pero s contribuyeron a frenar la actividad econmica (ver Esteban Mercatante, Argentina devaluada. La economa en tiempos de ajuste, Ideas de Izquierda N. 7, marzo 2014).

[ 4 ] Podemos ver estos planteos en el libro de entrevistas publicado por el ltimo ministro de Economa de Cristina Fernndez, Axel Kicillof: Y ahora, qu? Desengrietar las ideas para construir un pas normal , Buenos Aires, Siglo XXI editores, 2019.

 

El libro se encuentra disponible en www.edicionesips.com.ar en Riobamba 144 CABA y prximamente en las principales libreras del pas.

 

 



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