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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2019

Se avecina la guerra con Irn, no caigamos en la trampa de justificarla

Owen Jones
eldiario.es


Como hicieron con Irak, los aliados de Trump tratarn de pintar a Irn como una amenaza para fundamentar una decisin tomada mucho antes. Con un detalle infinito, se da a conocer la interminable letana de abusos contra los derechos humanos, son los mismos abusos que nuestras lites ignoran cuando quien los comete es un aliado, como la dictadura saud.

Ya sabemos cmo funciona esto. La decisin de guerra se toma con mucha antelacin. Es el punto final al que hay que llegar y para el que se van acumulando las pruebas. De repente, un rgimen que gobierna desde hace aos se convierte en una amenaza inminente. Aparecen los exiliados que hablan con solemnidad sobre la necesidad de guerra en su patria. Ya casi no les quedan conexiones con el pas de origen pero tienen grandes cuentas bancarias y muchas relaciones con thinks tanks de derecha, multinacionales y servicios de seguridad occidentales.

Con un detalle infinito, se da a conocer la interminable letana de abusos contra los derechos humanos. Son los mismos abusos que nuestras lites ignoran cuando quien los comete es un aliado, como la dictadura saud, que ha sumido a Yemen en la peor crisis humanitaria del mundo. Los crticos de la guerra son caracterizados como lunticos, como gente que no quiere a su pas o como idiotas tiles del enemigo que est poniendo en peligro la seguridad nacional y amenazando a su propio pueblo. As ocurri en Irak y tambin en Libia, dos pases que se sumieron a toda velocidad en un catico bao de sangre.

En un mundo justo, se desacreditara y expulsara de la vida pblica a los incitadores de estas catstrofes que han provocado la muerte de cientos de miles de personas, la mutilacin y el trauma de otras tantas, la aparicin de millones de refugiados y desplazados, y la transformacin de los dos pases en zonas liberadas para el extremismo violento. En vez de eso, estos instigadores conservan su poder dentro del gobierno de Estados Unidos (el caso ms evidente es John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump), dentro de la dirigencia del Partido Republicano y dentro del grupo de formadores de opinin. Sin vergenza pero con una sed de sangre gigantesca, son los que ahora estn construyendo la justificacin de la guerra con Irn.

Sobre Jeremy Corbyn ha cado un aluvin de crticas por sugerir un examen detallado del pronunciamiento de la Administracin Trump sobre la culpabilidad iran en los ataques a los petroleros y por pedir que el papel de Gran Bretaa sea aliviar las tensiones en el Golfo. No importa que los ministros de Asuntos Exteriores de la UE hayan replicado la postura de Corbyn, exigiendo ms pruebas y una investigacin independiente de la ONU. Abogar por enfriar el conflicto y hacer un llamamiento a la paz no sirve para que a uno lo consideren un poltico respetable. Es mucho mejor llamar a una guerra en la que los nios mueren incinerados mientras duermen y las celebraciones de bodas son masacradas.

Pattico y predecible, dijo refirindose a Corbyn Jeremy Hunt. El candidato conservador a la presidencia tambin se pregunt por qu Corbyn nunca ha podido apoyar a los aliados britnicos, a la inteligencia britnica o a los intereses britnicos. Una pregunta extraa, teniendo en cuenta que la postura del lder laborista coincide con la de los aliados europeos de Gran Bretaa. Y slo una persona delirante o directamente malvada podra imaginar que un nuevo conflicto en Oriente Medio sirve para respaldar los intereses britnicos.

Pero las declaraciones ms reveladoras fueron las de Michael Gove, otro candidato al liderazgo tory. Dijo que los comentarios de Corbyn sobre Irn demuestran una vez ms que no es apto para confiarle nuestra seguridad nacional. Gove es el hombre que peda la invasin de Irak dos das despus del 11 de septiembre y que hoy sigue haciendo una defensa cerrada de la intervencin. Como dice el ex ministro de Exteriores tory Ken Clarke, si Gove fuera primer ministro nos llevara a la guerra con al menos tres pases a la vez.

Este apetito por un conflicto armado debera asustarnos. No hace falta que tipos como Gove lleguen a primer ministro para entender el consenso en la lite conservadora britnica.

Para Boris Johnson, el candidato tory por el que ya apost pblicamente Trump, recuperar el control significa convertirse en el perro faldero de los EEUU de Trump. El presidente estadounidense conoce la utilidad del conflicto. En 2012 era l quien acusaba a Barack Obama de verse tentado a jugar la carta de Irn para iniciar una guerra con el fin de ser elegido. Y si EEUU termina consiguiendo su guerra, alguien cree de verdad que un gobierno afn a Trump no va a darle el apoyo britnico?

El compromiso de nuestros seores tories con otra huida hacia delante militar era predecible. Lo que pasa es que la coalicin de la voluntad [la alianza de pases que invadi Irak en 2003] no se limitar a los tories. Hay un cierto tipo de polticos centristas, moderados, progresistas, o como sea que quieran llamarse a s mismos, capaces de catalogar a Trump como una amenaza autoritaria contra la humanidad y un aspirante a dictador fascista, que lo celebrarn en cuanto empiece a lanzar misiles. As fue como reaccionaron cuando dirigi los caones de Estados Unidos contra Siria y as lo harn, seguramente, cuando los misiles caigan sobre Irn.

Tony Blair es un precursor en este tema. Con su figura rehabilitada para algunos por el Brexit, este belicista financiado por Arabia Saud ha exigido una y otra vez el cambio de rgimen en Irn, incluso mediante la intervencin militar directa. A principios de 2019, el think tank que lleva su nombre critic a los gobiernos occidentales por ser demasiado complacientes con la amenaza iran.

Y eso es lo verdaderamente peligroso. Si despus de romper el acuerdo nuclear con Irn, Trump, consigue la guerra que anhelan sus asesores, habr supuestos moderados de peso que reconocern que el presidente de Estados Unidos es un peligro real, una amenaza para la democracia y la paz mundial (y alguien de un mal gusto terrible), pero al que no hay ms remedio que apoyar porque Irn es la amenaza inminente que en otro momento dijimos que era Irak. No les faltarn conexiones ni influencia. Utilizarn las dos para neutralizar a los crticos de esta nueva y desastrosa agresin dirigida por Estados Unidos.

Sabemos cmo termina la pelcula porque la hemos visto antes. Por eso tenemos que actuar de inmediato con un movimiento contra la repeticin en Irn de lo que ocurrido en Libia y en Irak.

Irn es un ejemplo burdo de los pretextos que se dan para justificar estas guerras. Si los fundamentos de la intervencin militar de verdad fueran las amenazas a la seguridad nacional y los abusos a los derechos humanos, hace tiempo que habramos dirigido nuestros misiles contra Arabia Saud: ya sea por exportar el terrorismo internacional o por lanzar bombas sobre autobuses llenos de nios yemenes regresando de un picnic.

Pero est claro hacia dnde nos dirigimos. Aunque apenas ha calado en la opinin pblica, la guerra se avecina. Si los instigadores del conflicto en Irak y en Libia se salen con la suya, esta vez el cataclismo podra ser an ms grave.

Traducido por Francisco de Zrate

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/avecina-guerra-Iran-caigamos-justificarla_0_912358960.html



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