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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2019

Doble cruz
Mujeres argentinas, entre la precarizacin y la omisin estatal

Florencia Alcaraz
Brecha


Cien mil mujeres al ao no podrn acceder a la jubilacin si el gobierno argentino no extiende la vigencia de una ley que permite regularizar la falta de aportes. La situacin tiene como marco un creciente proceso de feminizacin de la pobreza en Argentina.

Con 60 aos cumplidos, lo primero que hizo Beatriz Villegas fue ir a la sede de la Administracin Nacional de la Seguridad Social (Anses) ms cercana a su barrio en Monte Grande, en la provincia de Buenos Aires. Iba con la ilusin de poder tramitar la jubilacin por moratoria, aquella que regula la ley 24.476, que permiti que 1.796.439 mujeres se jubilaran hasta el ao 2016 sin haber llegado a los 30 aos de aportes. Una normativa que reconoci el trabajo domstico y de cuidados que hacen, mayoritariamente, las mujeres y a la vez les dio la posibilidad de jubilarse a quienes sus patrones mantenan en la irregularidad. Sin embargo, Beatriz se encontr con una negativa. Arbitrariamente le dijeron que no, que tena que esperar a los 65 para obtener una pensin. Su ilusin se hizo un bollito de papel. Su hija, para ayudarla, consult con dos abogadas previsionales, pero tampoco le dieron una solucin ni una alternativa. Beatriz, que trabaj como empleada domstica y cuidadora de ancianos, hace dos aos termin una relacin de ms de tres dcadas y pudo salir del crculo de violencia en el que estaba inmersa. Desde el ao pasado, cuando le negaron la posibilidad de jubilarse, busca trabajo, pero no encuentra. Consigui evadir el maltrato en el interior del hogar, pero no logra la autonoma econmica fundamental para vivir una vida libre de violencias.

La historia de Beatriz es slo una entre tantas que se replican en el marco de un proceso de feminizacin de la pobreza y que reflejan los nmeros de desocupacin, los promedios de brecha salarial y otras estadsticas, pero tambin las decisiones y las omisiones gubernamentales: el prximo 23 de julio vence el plazo para que las personas que tengan entre 60 y 64 aos y menos de 30 aos de aportes puedan jubilarse. Por ahora, la gestin actual no propuso una prrroga.

Relaciones

Ni una jubilada menos, dice el cartel que levanta una chica joven en el medio de la marcha del 3 de junio por Ni Una Menos. La convocatoria, impulsada para exigir un freno a los femicidios, pone de manifiesto la relacin que existe entre las violencias femicidas, que en 2018 terminaron con las vidas de 278 nias, adolescentes, mujeres, lesbianas, travestis, y las violencias econmicas, que precarizan las vidas de quienes sobreviven al femicidio. Desde que asumi Mauricio Macri en Argentina, cada convocatoria feminista se plant como oposicin a la propuesta de ese gobierno y fue sumando demandas que expresan esas urgencias. Este ao el reclamo por la moratoria estuvo presente en el documento que se ley en la Plaza de Mayo.

El 86 por ciento de las personas que accedieron a la ltima moratoria previsional fueron mujeres. Amas de casa, empleadas domsticas, trabajadoras en su mayora precarizadas que no superaban los ocho a diez aos de aportes. La diputada del Frente para la Victoria, Luana Volnovich, que propuso en el Congreso el Plan de Inclusin Previsional Argentino que postula una prrroga de cinco aos, plantea que 100 mil mujeres al ao se quedarn sin su jubilacin si no se revierte el plazo de caducidad. En la actualidad, en Argentina hay 2,5 millones de mujeres que son amas de casa. Segn el Instituto Nacional de Estadstica y Censos (Indec), hay un 34 por ciento de trabajadores no registrados o registradas. Pero si se observa este nmero con la lupa de gnero, las tasas de la informalidad son ms altas para ellas: el 31 por ciento son varones y el 37 por ciento son mujeres. Las cifras que aporta Volnovich son alarmantes: slo el 14 por ciento de las mujeres logra jubilarse en tiempo y forma.

Antes de que llegue el plazo estipulado, son cada vez ms las historias de quienes, como Beatriz, se encuentran con obstculos, cuando tienen derecho a jubilarse antes de la fecha que dice la ley. La nica alternativa que el gobierno les ofrece es la Pensin Universal de Adultos Mayores (Puam), que tiene un monto que representa el 80 por ciento de la jubilacin mnima, y para acceder a ella la persona tiene que haber cumplido 65 aos.

La ley de moratoria busc atender el dficit de cobertura del sistema previsional y abri una ventana para las personas que no tuvieran los registros contributivos suficientes. Esa ventana benefici a las mujeres que histricamente han tenido trayectorias laborales ms dbiles. La alternativa que se propone es la Puam, que cambia el paradigma y exige cierta vulnerabilidad econmica: carencia de ingreso y falta de propiedades, dijo a Brecha la economista feminista Corina Rodrguez Enrquez, investigadora del Conicet y del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Polticas Pblicas. Estamos ante un escenario de profundizacin de la exclusin, con un claro componente de gnero. Las mujeres, otra vez, llevamos las de perder. Rodrguez Enrquez apuesta a que la demanda que se cristaliza en las redes con el hashtag #NiUnaJubiladaMenos pueda trasladarse a la discusin de polticas pblicas que repiensen el sistema previsional.

La crisis econmica y el ajuste tienen un fuerte impacto de gnero desde donde se los observe y analice. Si se mira a quienes tienen trabajo y un salario promedio, los nmeros sealan que en estos aos se profundiz la brecha salarial, segn el informe de Evolucin de la distribucin del ingreso. Cuarto trimestre de 2018 del Indec, los hombres ganan hoy 30 por ciento ms que las mujeres. El mismo reporte pero del primer trimestre del ao anterior sealaba que la brecha era del 26,2 por ciento. Antes, el ingreso promedio de una mujer era de 13.353 pesos argentinos, mientras que el de los hombres llegaba a los 18.096. De acuerdo con estas cifras oficiales seis meses despus, ellas pasaron a ganar 15.241 pesos argentinos, mientras que ellos, 21.792.

Y si la lupa se pone sobre quienes ganan ms y quienes ganan menos, la brecha se vuelve un abismo. El 20 por ciento de las mujeres ganan menos de 6 mil pesos, en tanto que slo el 10 por ciento de los hombres gana eso. En la otra punta, donde se ubican quienes tienen mayores ingresos, ellas representan el 10,5 por ciento, mientras que ellos, el 21,5. Hace seis meses, ellos eran 19,7 por ciento.

En 2018 la tasa de desempleo en Argentina cerr en 9,1 por ciento, pero para las mujeres no baj de los dos dgitos durante todo el ao pasado. La ltima medicin habla de una tasa de 10,2 por ciento. El grupo poblacional ms afectado por la falta de empleo son las jvenes de entre 14 y 29 aos, que duplican ese nmero: 21,4 por ciento.

En ese marco, hay un dato que llama la atencin: entre finales de 2016 y finales de 2018, la participacin laboral femenina aument ms de 3 puntos porcentuales, mientras que la de ellos se mantuvo. Las especialistas en la temtica aseguran que quienes se ocupaban en el interior de sus hogares de las tareas domsticas y de cuidados salieron a buscar trabajo afuera como una forma de compensar la cada de los ingresos familiares. Este ingreso al mundo laboral de las mujeres fue tambin una entrada a la precariedad. La mayora consigui empleos informales o trabajos por cuenta propia. Es decir: ingresaron al mercado, pero sin cargas sociales.

Un informe del programa de Capacitacin y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo de la Universidad de San Martn seala que los niveles de informalidad aumentaron tres puntos porcentuales entre las mujeres para alcanzar el 37 por ciento, mientras que la tasa de empleo no registrado se mantuvo inalterada entre los varones.

Mientras se discute sobre candidatos y candidatas, en un ao electoral, las demandas de los feminismos en Argentina colman las calles con manifestaciones y dejan claro que el ajuste, los tarifazos y la crisis econmica golpean con ms fuerza a quienes se ven histricamente afectadas por la desigualdad estructural. A su vez, la multitudinaria marcha por Ni Una Menos, la quinta que se repite en esta fecha, muestra que, ante la feminizacin de la pobreza, las resistencias tambin se feminizan.

Fuente: http://brecha.com.uy/doble-cruz/


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