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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2019

Che, el amor y la subversin

Miguel Alejandro Hayes
La Trinchera


El Che es referencia inevitable en la vida de un revolucionario. Ha sido una constante en mi vida desde que con 16 aos cay en mis manos El camino del fuego de Orlando Borrego. Desde entonces intento fallidamente- seguir ese camino de esfuerzo que traz.

Tanto buscar en su vida me llev al hroe, al guerrillero, al ministro, al comandante y al terico. Tantas dimensiones de un mismo hombre hacen difcil llegar a conocer que el Che era todo eso y mucho ms. Cunto escapa ante mis ojos y a los de quienes, por desconocimiento, lo convierten en piedra?

Recientemente recib acusaciones por especular lo peligroso y subversivo que puede ser el Che -o un espritu como el suyo- en cualquier sociedad. Quiz lo que me falt mientras expona esa idea, fue mostrar lo que realmente era ese pequeo motor que echaba a andar al impresionante guerrillero.

el revolucionario verdadero est guiado por grandes sentimientos de amor

Son muy conocidas las ancdotas de su vida, pero quiero detenerme en algunas que muestran la presencia en l de una palabra: amor. Muchos citan esa frase donde afirma: Djeme decirle, a riesgo de parecer ridculo, que el revolucionario verdadero est guiado por grandes sentimientos de amor. Segn me cuentan, por un segundo provoc casi la risa de un auditorio, hasta que muchos comenzaron a reflexionar ante semejante cosa Cmo poda un hombre tan recto pensar de esa manera?

Lo cierto es que al Che lo que lo mova era sin dudas un inmenso amor, deseos de hacer de esta tierra un lugar mejor. Eso lo llev consigo toda su vida, no solo en un proyecto de construccin social, sino en cada instante.

Una vez cuando nio, cuenta su padre que casi cae del techo intentando salvar a un pajarito que no poda volar. Aquel revolucionario en potencia de apenas pocos aos no poda permitir que un ser vivo sufriera. Su amor a los animales, sin embargo, no cay en las vacuidades y ecologismos enajenados que ponen la vida animal por delante de la humana. Cuando tuvo que sacrificar alguno -o dejar que otros lo hicieran- para que su tropa se alimentara o sobreviviera, lo hizo, comprendiendo el valor de la vida humana.

Slo s que tengo una necesidad fsica de que aparezca mi madre

Otra fase es el amor a sus padres, en especial, a Celia de la Serna. Cuando estaba en el Congo recibi la noticia de su muerte. Escribi en su diario que era el da ms triste de su vida. Tambin resalta, ese tan perdido relato titulado La piedra, donde sentencia: Slo s que tengo una necesidad fsica de que aparezca mi madre y yo recline mi cabeza en su regazo magro y ella me diga: mi viejo, con una ternura seca y plena y sentir en el pelo su mano desmaada, acaricindome a saltos Dicen, que fue una de las pocas veces que lo vieron llorando en vida.

Era un gran amigo. Los fuertes regaos a los subordinados y los enfrentamientos producto de la seriedad que exiga su responsabilidad, y su decisin de asumir las rdenes de ocupar nuevos puestos, sus fuertes crticas a revolucionarios como Pablo Neruda, lo haca parecer ante los ojos de quienes no lo comprendan como un amargado sin amigos. No hay nada ms incierto, sin hacer mencin de todos aquellos que lo queran y admiraban, l profesaba un inmenso cario a sus compaeros. Prueba de eso es la ancdota de su tristeza ante la noticia de la muerte de Camilo o las notas del diario de Bolivia ante la de compaeros.

No puede dejarse pasar por alto el gran vnculo sentimental que lo una a su esposa. Afirm, que dos cosas personales llevaba consigo al Congo, y una era un pauelo de su querida esposa, a la cual va dirigida esa carta titulada Mi nica en el mundo.

Tal vez no sea exactamente lo mismo que tener un hijo, plantar un rbol y escribir un libro

Despus de ver todo eso no dejo de pensar en que detrs de ese gran ser poltico, se esconda un hombre de buenos sentimientos que comenzaban en la propia cotidianidad. Esa es una de las ms importantes enseanzas que dej el Che, ser buena persona. Tal vez no sea exactamente lo mismo que tener un hijo, plantar un rbol y escribir un libro, pero s aporta mucho. El reformador social, debe sentir un inmenso amor por la familia, los amigos, la naturaleza.

sigue siendo altamente subversivo

Por ah se empieza a ser revolucionario, por la vida cotidiana y no por atraccin hacia determinado ideal poltico. Creo que muchos se llaman revolucionarios y son ms de lo segundo, seguidores de una idea poltica, como quien se hace fan de un artista. Quiz sea eso lo que marc esa brecha entre el Che y todos los dems, es decir, hay una la diferencia entre un hombre que senta el dolor ajeno y los adeptos de una doctrina. Parece que s es el amor la verdadera fuerza que mueve.

A una persona que centra ese sentimiento en los de ms atrs en la estructura social, no se le puede convencer con razones de obediencia de que eso es lo que est establecido. Por eso, Che era tan crtico con la burocracia y los serviles asalariados. Por eso sigue siendo altamente subversivo.

Fuente: http://www.desdetutrinchera.com/historia/che-amor-subversion-cuba/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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