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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2019

Cul es la regla para hacer un evaluacin de la relacin social y poltica de fuerzas?

Valerio Arcary
Esquerda Online


La izquierda brasilera est dividida sobre cul debe ser la mejor tctica para enfrentar al gobierno Bolsonaro. Son tres las posiciones en disputa. La izquierda moderada defiende la tctica quietista. La ultra-izquierda defiende la tctica de la ofensiva permanente. La izquierda radical defiende la tctica del desgaste, o sea, el frente nico defensivo.

Estas posiciones no tienen influencia equivalente, evidentemente. Pero, en la lucha de ideas, la fuerza poltica es la nica que cuenta. La fuerza de los argumentos debe reposar en el estudio riguroso de la realidad. Si la mayora de la izquierda abraza una tctica errada, esa eleccin tendr consecuencias graves.

Las evaluaciones de coyuntura distintas expresan diferentes intereses y presiones sociales, la localizacin del espacio tctico, el ambiente ideolgico, la rivalidades estratgicas y hasta las ambiciones polticas.

Las tres tcticas hacen, igualmente, parte del repertorio histrico de la izquierda marxista. Ninguna de ellas es errada en s. Una tctica quietista delante de un gobierno desmoralizado es una capitulacin. Un tctica de ofensiva delante de un gobierno fuerte es un suicidio.

La tctica es un arte. La evaluacin de la realidad es ciencia. Cada una de las tres tcticas reposa en una evaluacin de la coyuntura. Pero las tres no pueden estar, al mismo tiempo, ciertas. O las fuerzas sociales y polticas que sustentan a Bolsonaro desde las elecciones estn, esencialmente, intactas, o se debilitarn, que es posible una campaa de masas por el Fuera Bolsonaro, finalmente, la hiptesis intermedia: el gobierno se debilit pero todava estamos en la defensiva.

Cul es la regla para hacer un anlisis de la relacin social de fuerzas? Cules son las variables que debemos considerar, y cul es el peso relativo de la interaccin de los diferentes, los objetivos y los subjetivos?

Estamos, por tanto, ante una cuestin de mtodo. Anlisis de coyuntura tiene como objetivo descubrir el mejor camino a seguir. Analizar y separar partes de un todo para atribuir sentido a la secuencia de acontecimientos, aparentemente, caticos. El anlisis debe considerar la evaluacin de la situacin econmico-social. Esta dimensin del ejercicio de interpretacin de la realidad remite a la infraestructura de la sociedad.

Pero un anlisis marxista tiene como centro el estudio de la lucha social, o sea, las posiciones respectivas de las clases sociales en lucha, o la estructura de la sociedad, para identificar quien obtiene ventajas relativas de fuerza, en el contexto investigado. El objetivo es identificar cual es, en cada coyuntura, la oscilacin de la relacin social de fuerzas.

En esa pesquisa el anlisis debe evaluar las acciones y reacciones de las organizaciones que representan los intereses en conflicto. El primer lugar, precisa ponderar las iniciativas del gobierno -y las divisiones que existen en su interior- y sus relaciones con las otras instituciones del Estado, as como las reacciones de las diferentes organizaciones que hacen oposicin al gobierno, o sea, la lucha poltica en la superestructura.

De las conclusiones del anlisis resultan caracterizaciones, En funcin de ellas se decide la poltica, o lnea general. Debe haber coherencia entre anlisis, caracterizacin y poltica. No tiene sentido afirmar caracterizaciones que no estn, slidamente, construidas a partir de anlisis pacientes y rigurosos de los acontecimientos. No es tampoco serio defender polticas que no estn fundamentadas en caracterizaciones demostradas.

En los ltimos das ocurri un cambio favorable en la coyuntura poltica, aunque en los marcos de una situacin ms general que permanece reaccionaria. Esta evaluacin obedece a un modelo terico en el cual el balance de la interaccin entre las condiciones objetivas y subjetivas, jerarquiza la dinmica sobre la estructura, La dinmica es una tendencia. Ella enfrenta frenos, obstculos, limites, contra-tendencias.

En la evaluacin de la relacin social de fuerzas en cada nacin, debemos considerar los factores estructurales, durables, constantes, de larga duracin, que explican el contexto de lucha de clases. Por ejemplo, el grado de urbanizacin e industrializacin, el peso social de los trabajadores sobre el conjunto de la sociedad, el padrn de desigualdad social, la gravedad de las condiciones de opresin, la importancia de las diferencias regionales, el nivel medio de escolaridad, el nmero de votos de los partidos de izquierda, el nmero de afiliados a los sindicatos, el alcance de los medios de izquierda, el aumento del desempleo, etc.

Pero, tambin, variables objetivas ms coyunturales como la cantidad y la composicin social de la participacin en los actos de oposicin, la extensin nacional mayor de los actos, el nmero de trabajadores que pararon en el da nacional de huelga, etc. Son factores como estos que definen las condiciones objetivas de la lucha. Unos son ms estructurales, otros ms coyunturales. Lo ms importante, en tanto, es tener el sentido de la perspectiva al evaluar las posiciones respectivas de las tres clases ms importantes:

a) Los ms estructurales remiten a la historia de la etapa abierta con el fin de la dictadura: una inmensa desigualdad social, absurdamente, contrastante con la renta per cpita; un lugar intermedio en el mercado mundial, hbrido de semicolonia y submetrpoli regional, en contradiccin con una insercin dependiente en el sistema internacional de Estados; la preservacin intacta del aparato represivo de un Estado represivo en el pas ms negro fuera de frica, la estabilizacin del rgimen democrtico-electoral en forma presidencialista; y la posicin respectiva de tres clases ms importantes: una burguesa muy pequea, pero muy rica, una gigantesca clase trabajadora muy joven y concentrada, y una clase media en decadencia;

b) Es estancamiento econmico no fue superado, lo que aumenta el peligro de inestabilidad social: salimos de una larga recesin de los ltimos cinco aos, y el primer trimestre fue de contraccin, comparativamente, a 2018, sin que se haya elevado la inversin extranjera, pero sin que el gobierno haya perdido el apoyo de la clase dominante;

c) la unidad y el peso poltico de la burguesa aumentaron luego de la acumulacin de victorias que vienen desde 2016, de la capacidad demostrada de movilizar a la mayora de la clase media, derribar el gobierno de Dilma Rousseff, aprobar la Ley de Techo de Gastos, Ley de Tercerizaciones, y la Reforma Laboral. Aument la angustia burguesa delante del accidente histrico que fue la eleccin de Bolsonaro, y el mal estar con sus iniciativas ms esdrjulas (flexibilizacin del Estatuto del Desarme, entre otras), pero un balance poltico del mandato se decidir en funcin de las circunstancias o no de la reforma de la previsin social;

d) La clase media gir a la derecha despus de 2014 y, amplios sectores se desplazaron hacia la extrema-derecha en 2018. Esta dinmica no fue invertida, por en tanto, hay seales, por los menos en los ltimos seis meses, de un desplazamiento subterrneo en funcin de pautas todava ms irritativas;

e) Bolsonaro vivi sus primeros seis meses bajo fuerte presin burguesa, exigiendo un encuadramiento en los lmites del rgimen. Los recientes cambios ministeriales y el apoyo de la presidencia a los actos de la extrema-derecha el 26 de mayo y el 30 de junio, indican el peligro de una reaccin bonapartista. La unidad grantica de la clase dominante en apoyo a la reforma favorece al gobierno, pero no elude la inestabilidad interna de la coalicin de extrema-derecha. Existen contradicciones entre las cuatro patas del gobierno (la militar, la financiera, la judicial, y la bolsonarista, aunque esta ltima, ideolgicamente, neofascista, sea la hegemnica). Existen conflictos entre el gobierno y los partidos que detentan el dominio en el Congreso Nacional, y hacen, histricamente, la representacin institucional burguesa. Existen, por ltimo, pero no menos importante, tensiones entre el gobierno y el STF (Supremo Tribunal Federal). Mientras tanto, el gobierno se beneficia de una expectativa mayoritaria en el pueblo, y apoyo intenso en un tercio de la poblacin.

Esto hace una diferencia entre la situacin social de la clase, y la posicin poltica de la clase trabajadora, y de las fuerzas aliadas: la juventud, el movimiento negro, de mujeres, LGBT, ambientalista, cultural. Aunque a la defensiva desde 2016, la clase trabajadora no fue aplastada, no ocurri una derrota histrica. La derrota electoral de 2019 fue devastadora. Pero la derrota no abri una etapa de desmoralizacin de plazo indefinido.

La posicin que la clase ocupa est siempre en movimiento y remite a los factores subjetivos: (a) cul grado de exasperacin de los trabajadores? cul es el nivel de actividad sindical y poltica a que estn dispuestos? (c) cul es el estado de nimo, o humor, la disposicin de lucha, el nivel de confianza? (d) cul es el grado de respuesta a las iniciativas de la oposicin? (e) cul es el grado de confianza que tienen en las diferentes direcciones de la oposicin?

Estos elementos subjetivos evolucionaron, positivamente, en los ltimos seis meses. Por eso fue posible realizar tres grandes movilizaciones en el ltimo mes, en los das 15 y 30 de mayo, en la huelga nacional del 14 de junio. Ellas establecieron el signo de una nueva coyuntura.

Traduccin: Ernesto Herrera, para Correspondencia de Prensa.

Valerio Arcary es miembro de la Direccin Nacional de Resistencia, tendencia interna del PSOL (Partido Socialismo y Libertad). Historiador y profesor jubilado del IFSP (Instituto Federal de Educacin, Ciencia y Tecnologa.

Fuente (original en portugus): https://esquerdaonline.com.br/2019/06/23/qual-e-a-regua-para-fazer-uma-avaliacao-da-relacao-social-e-politica-de-forcas/
Fuente (traduccin en castellano): https://correspondenciadeprensa.com/2019/06/25/brasil-disputa-tactica-en-la-izquierda-como-evaluar-la-relacion-social-y-politica-de-fuerzas-valerio-arcary/


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