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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2019

En respuesta a Pedro Carlos Gonzlez Cuevas
Desde la izquierda "chiflada" a la derecha dura, descorts, insultona y un peln desinformada (y III)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Nos habamos quedado en este punto, en las fuentes de informacin usadas para acusar a Sacristn de homofobia o trmino-insulto afn. Apuntbamos dos nombres para estar bien informados: Luis Goytisolo y Gregorio Morn. El primero, por implicacin directa; el segundo como reconocido estudioso de la historia del partido comunista. Hay ms nombres.

En Cosas que pasan [31], el novelista y acadmico barcelons seala:

Sin embargo, contrariamente a la versin que corri por Barcelona en aquel entonces [SLA: y mucho tiempo despus, y una y otra vez] y que hasta el mismo Gil de Biedma daba por buena, quien vet su solicitud de ingreso en el PCE no fue Sacristn sino Miguel Nez. 

El autor de Las afueras, que sorprendentemente ha permanecido en silencio durante aos y aos sin decir ni po sobre el tema, dice recordar bien lo sucedido con el asunto de la solicitud de militancia:

Fue a mi a quien Jaime [Gil de Biedma] hizo la peticin de ingreso, que yo transmit a la direccin, convencido de que no haba problema. Y fue Miguel Nez quien das despus me sac de mi error, al hacerme saber que la peticin no poda ser aceptada. "Los maricones, cuando son detenidos, cantan. Hay precedentes: el caso Landnez", me dijo.

Miguel Nuez pudo expresarse o no en estos trminos (quien est libre de pecado y estupidez que tire la primera piedra!), frecuentes en aquella poca incluso en ambientes exquisitos, tolerantes y cuidadosos del lenguaje. Conviene ubicar las cosas en su contexto histrico-cultural. Pero lo que hay detrs de su afirmacin, el caso Landnez, no es ninguna tontera ni ningn prejuicio.

Como no se puede hablar de todo, no puedo explicar aqu con detalle la referencia. Morn, el expulsado periodista de La Vanguardia, se refiri con detalle al caso Landnez en unas de sus sabatinas intempestivas. Puede consultarse con provecho [32]. En la reedicin de historia del PCE con el ttulo Miseria, grandeza y agona del Partido Comunista de Espaa (1939-1985) [33] comenta:

A l [Sacristn] se achac que el poeta Gil de Biedma no fuera admitido en el PSUC porque sus gustos amatorios no eran "proletarios"; acus a quien luego sera el secretario general del PSUC [Antoni Gutirrez] de inclinaciones "equvocas" en el terreno sexual, sin entrar en otras consideraciones que le hicieron expulsarle de su casa porque "la contaminaba". Tambin margin a Manuel Vzquez Montalbn porque sospechaba que tena concomitancias con la Central de Inteligencia norteamericana (CIA) o con la polica. E igualmente Jordi Sol Tura perteneca, segn l, a un gnero animal que no puede transcribirse en letras de imprenta en su acepcin vulgar. Si todos llevamos dentro un mundo, Sacristn como mnimo contena dos.

Cita de la anterior edicin del libro, la de 1986 en Planeta, a la que, en la nueva edicin de 2017, aade:

Vase El cura y los mandarines para conocer todo lo que de falacia tenan estas historias [las cursivas son mas].

Si consultramos El cura y sus mandarines veramos que ese todo refiere a todas las historias anteriores. A todas ellas, sin excepcin.

Para informaciones complementarias pueden verse los documentales sobre la vida y la obra del que fuera miembro del comit ejecutivo del PSUC dirigidos por Xavier Juncosa: Integral Sacristn, Barcelona, El Viejo Topo, 2005. Pueden verse all, entre otros, los comentarios de Carme Riera, Xavier Folch y Josep M. Castellet.

Aado por mi parte: decisin, la del PSUC, no homofbica (ms all de los prejuicios de tal o cual dirigente; quien est libre de pecado en este asunto que tire la primera piedra: seguro que no hay pedrea!), vinculada con la vida en absoluto clandestina y "muy a la luz" que llevaba el poeta segoviano-barcelons en aquellos aos, y con las dolorosas consecuencias que para los militantes y la organizacin del Partido de la lucha antifascista tuvo la detencin y salvajes torturas a las que fue sometido Luis Landnez.

Gil de Biedma, como se indic, sigui relacionndose con el PSUC y particip adems, unos aos ms tarde, en 1962, en un encuentro de apoyo a Sacristn (inexistente ruptura entre ellos) celebrado en un restaurante barcelons de la plaza Real, tras lo sucedido en las oposiciones a la ctedra de lgica de la universidad de Valencia celebradas en Madrid en 1962. Christian Martn Rubio, Jos Luis Moreno Pestaa y Gregorio Morn han escrito pginas imprescindibles sobre lo sucedido [34].

Los que el profesor de la historia de las ideas polticas de la UNED llama alegatos mos en La observacin de Goethe, tal vez sean apologticos y nada convincentes. En todo caso, no nos ilustra sobre las razones de sus afirmaciones crticas. Pero sea as, si l lo dice aunque tal vez no sea tan as. No es punto esencial para la discusin.

El texto de contina en la misma lnea y el profesor Gonzlez Cuevas, rompiendo las bridas de contencin, ampla el crculo de los criticados y menospreciados:

No pocos discpulos de Sacristn se han agrupado en torno a la revista barcelonesa El Viejo Topo, que yo leo todos los meses, y a la editorial del mismo nombre. Aqu nuestra "looney left" brilla en todo su esplendor. Dar algunos datos, pocos para no cebarme. La editorial El Viejo Topo ha publicado dos obras del filsofo comunista Domenico Losurdo, Contrahistoria del liberalismo y Stalin. Historia y crtica de una leyenda negra. En el primero de los libros, interpreta el liberalismo como "una ideologa de dominio y hasta una ideologa de la guerra". Losurdo es especialmente duro con Burke y Tocqueville, como apologistas de la esclavitud y de la explotacin econmica. En cambio, se muestra tolerante hasta el irenismo, en su segunda obra, con la figura de Stalin. No considera que su rgimen fuese totalitario y lo caracteriza como una "dictadura de desarrollo". Niega la existencia del "holocausto" en Ucrania. No llega a discutir la existencia del Gulag, pero banaliza su significado y caractersticas, ya que considera que en su interior predominaba no un proyecto de exterminio, sino "un estmulo productivista y pedaggico". Y es que en el Gulag el detenido es un "compaero" potencial obligado a participar en condiciones de especial dureza en el esfuerzo productivo de todo el pas, y despus de 1937 es en todo caso un "ciudadano potencial".

No me esperaba (si bien me congratula: gracias!) que Gonzlez Cuevas lea todos los meses El Viejo Topo pero es parcialmente exacto cuando afirma que no pocos discpulos de Sacristn se han agrupado en la revista.m S y no. Bsicamente Paco Fernndez Buey, Miguel Candel y Vctor Ros; en contadas ocasiones, Antoni Domnech y Flix Ovejero. Las principales revistas de expresin -no digo las nicas- de los discpulos de Sacristn a lo largo de los aos han sido Materiales, Papeles de relaciones ecosociales y del cambio global, mientras tanto y sin permiso (bajo la direccin esta ltima de Antoni Domnech). Tanto mientras tanto como sin permiso se siguen publicando en formato electrnico. Papeles en papel y en formato electrnico. Materiales dej de publicarse en 1978.

Que Gonzlez Cuevas, desde sus coordenadas poltico-filosficas, considere que en El Viejo Topo brille en todo su esplendor lo que llama "izquierda chiflada" es muy posible que sea considerado un elogio por el director de la publicacin, Miguel Riera. Lo es en mi caso que soy colaborador frecuente desde hace ms de 20 aos.

No hace falta defender aqu a Domenico Losurdo (del que, por cierto, la editorial de El Viejo Topo ha publicado ms libros de los dos que Gonzlez Cuevas cita). Lstima que no est entre nosotros el gran filsofo hegeliano italiano para escribir algn comentario agudo, crtico e informado. De los dos ensayos citados, Contrahistoria del liberalismo sigue siendo, en mi opinin, un libro magnfico que nos ayuda a desenmascarar las caras ocultas y las numerosas falacias que rodean y encubren una cosmovisin que parece impoluta y libre de cualquier desvaro y desliz a lo largo de su dilatada historia. Losurdo argumenta en la lnea de otro libro imprescindible, este de Mike Davis: Los holocaustos de la era victoriana tarda. Si hay tiempo, no hay que perderse ninguno de ellos.

La cosa no acaba aqu. Gonzlez Cuevas sigue su "lucha ideolgica" en estos trminos:

No menos escandalosas son sus apologas en El Viejo Topo de Fidel Castro como lder comunista. Y su admiracin se traslad a Hugo Chvez, a quien, tras su muerte, El Viejo Topo dedic un nmero extraordinario de la revista, con el ttulo de Chvez Vive. Juan Carlos Monedero le dedic una oracin fnebre, en la que el lder bolivariano apareca como el gran enemigo del "fascismo" y del "neoliberalismo". Hay que reconocer que cierta literatura de "looney left" resulta insuperable en simplezas y necedades. El Viejo Topo se ha tomado en serio, adems, al sucesor de Chvez, Nicols Maduro, a quien Vctor Ros y Miguel Riera entrevistaron para la revista barcelonesa, dedicndole catorce pginas! Todo un hallazgo.

Que el colaborador de Okdiario hable como habla de Fidel Castro, era esperable. Que lo siga haciendo, como lo hace, de Hugo Chvez, lo es tambin. Que cierta literatura "looney left" le resulte a l insuperable en simplezas y necedades estaba cantado. No veo desde qu perspectiva puede criticar que El Viejo Topo dedique un nmero extraordinario a la vida, obra y legado del revolucionario bolivariano. Ve alguna inconsistencia en ello? No estn (estamos) todos chiflados? Luego entonces... Qu puede esperarse de nosotros!

Que Juan Carlos Monedero haya aludido a Chvez como adversario-enemigo del fascismo y del neoliberalismo tampoco parece contradictorio con la ideologa del dirigente de Podemos o con la informacin que todos podemos tener sobre el pensamiento poltico y la prctica de Hugo Chvez que fue sometido, como se recuerda, a un golpe de estado en 2002 apoyado por el gobierno Aznar, coincidiendo en este punto con las usuales proclamas del director de okdiario cuando habla de la presidencia venezolana. Acusar a la "looney left" de simpleza y necedad, sin dar razones, est en una lnea poco aconsejable de golpes y ataques polticos sin justificacin (el estilo general del artculo en mi opinin). Y que, finalmente, Gonzlez Cuevas d una estocada final a Nicols Maduro, Vctor Ros y Miguel Riera no puede sorprender a nadie. Est en su lnea. Un orgullo para ellos probablemente. Ninguna novedad: como en el caso de Plotino y su metafsica teolgica, todo parece ser uno y lo mismo. Toda la izquierda chiflada se reduce a lo mismo, no hay variantes: pura locura y sinrazn polticas! La chifladura permanente o ininterrumpida!

Las palabras de cierre de Gonzlez Cuevas:

Por todo ello, la lucha contra nuestra "izquierda chiflada" es un imperativo categrico. Frente a ella, es necesaria la elaboracin de una autntica reforma intelectual y moral, no la del comunista Antonio Gramsci, sino la del liberal-conservador Ernest Renan.

Su lucha contra lo que, por supuesto, sigue llamado izquierda chiflada no es en absoluto un imperativo categrico, leamos como queramos leer e interpretar la categora kantiana. Puede ser acaso, un imperativo para un pensador conservador como l, pero los imperativos kantianos (que no abundan y no son fciles de descubrir) suelen estar muy pero que muy lejos de estas "descalificaciones polticas". Que la autntica reforma moral e intelectual se tenga que hacer en nombre no de Antonio Gramsci sino en nombre de Ernest Renan (un pensador estudiado, por cierto, y muy bien estudiado, por Domenico Losurdo), un liberal-conservador en opinin del autor, muestra con total claridad las filias, las fobias, las referencias, e incluso la consistencia ideolgica de nuestro historiador de las ideas polticas. El autor de los Quaderni no est entre sus autores de estudio. Es razonable. l se lo pierde.

En todo caso, ningn problema con ello, all cada cual con sus maestros. S hay problema, en cambio, con sus descalificaciones, sus insultos, su sentar ctedra en ocasiones, sus afirmaciones no argumentadas y su aproximacin a un tema (el de Sacristn, el PSUC y Gil de Biedma) que desconoce en gran parte o que conoce muy parcialmente. Recordemos la sentencia sptima del Tractatus de Wittgenstein y giremos un poco el sentido filosfico-lingstico de sus palabras: de lo que no puede hablarse, lo mejor es el silencio, informarse un poco ms y no descalificar ni insultar. Ni de entrada, como nos engaaron aquellos, ni tampoco de salida.

Me olvidaba y no debera haberme olvidado. Resumo un testimonio complementario sobre la expulsin poltica de Sacristn de la UB (en 1965, por el rector Valdecasas), desde el recuerdo y la mirada de un estudiante, Josep Mercader Anglada [JMA], alumno suyo en el ltimo curso que le dejaron impartir en aquella poca. Nos ayuda a introducir nuevos elementos en el tema objeto de discusin. Las cursivas son mas.

Lo tuve de profesor en primer curso de Econmicas, en 1964, seala JMA.

No lo haba odo nombrar anteriormente ni lo volv a ver despus [] No recuerdo el nombre exacto de la asignatura; nosotros la llambamos simplemente "Filosofa". Sacristn nos inform claramente el primer da: dedicara el curso a la lgica formal. A l le servira para no complicarse la vida y a nosotros para activar el cerebro [] l no hablaba nunca as. Era muy meticuloso en el uso de las palabras, no era tan burdo. S que recuerdo, sin embargo, que de un modo u otro justific la utilidad que poda tener el aprendizaje de la Lgica en nuestra formacin. Dijo tambin que la lgica era un campo de la Filosofa poco susceptible de tendencias ideolgicas y que, por tanto, esperaba no poder ser acusado por nadie de desvaros en sus explicaciones en clase. No lo conoca de nada pero entend que habra tenido problemas con lo que hubiera explicado en clase en cursos anteriores. A m, aprender algo de Lgica me atraa suficientemente; con un profesor, con problemas con las autoridades, todava ms.

En los ltimos cursos de bachillerato los estudiantes de familias de tendencias antifranquistas se haban ido reconociendo:

En mi caso, se trataba de un antifranquismo con base en el catalanismo. Pero creo que, aparte de los bien formados en las distintas teoras polticas, y fuera de los integrados en grupos polticos y sindicales clandestinos, a los dems nos una un nico sentimiento de lucha contra "el rgimen".

La asignatura era obligatoria para todos los matriculados en primer curso -todas las asignaturas lo eran- y eran bastante ms de cien los estudiantes matriculados:

Sus clases estaban siempre llenas a rebosar, a menudo con alumnos sentados en los escalones de los pasillos. Yo mismo, que me saltaba olmpicamente todas las clases (en el bar se aprenda ms) y que colgu la carrera dos aos despus, no falt nunca a sus clases. Llegaba antes de la hora, para no tener de sentarme en los pasillos o en la misma tarima. Y, sin embargo, no haba barullo: en sus clases el silencio era total, la atencin completa. Todos tombamos apuntes como si nos fuera la vida en aquella asignatura.

Un da, una estudiante se mare, tal vez por el sofoco de tanta gente apretujada en la clase.

Antes de enterarme de lo que realmente pasaba, lo primero que vi fue que Sacristn se interrumpa de repente, saltaba de la tarima al suelo por encima de los alumnos all sentados y se acercaba a la 2 o 3 fila para interesarse por ella. Entre l y algunos compaeros la acompaaron fuera del aula, y an despus nos tuvo un buen rato aguardando hasta que regres a la pizarra y nos comunic que la compaera estaba bien, que no haba pasado nada.

"Yo ya conoca al Sacristn maestro, aquel da conoc a Sacristn como persona" comenta JMA. Algo muy similar ocurri algunos aos despus, en 1978 o 1979, en las clases de "Metodologa de las Ciencias Sociales". Yo mismo puedo dar testimonio de ello.

JMA conoci an mejor a su profesor cuando realizaron un examen parcial de la asignatura. Tras el examen, en la siguiente clase, Sacristn se present con todos los exmenes "magnfica y concienzudamente corregidos". Antes de devolverlos, prctica nada frecuente, les seal que aquella prueba debera servir como un contacto entre lo que ellos haban asimilado y su percepcin previa de ello.

Coment lo que crea vlido como repuesta a cada una de las cuestiones planteadas y, an antes de repartir, nos hizo un breve comentario personal, en voz alta, uno por uno! Si no queramos que nos hiciera el comentario en voz alta, podamos indicrselo con un simple gesto, pero nos pidi que furamos atendiendo a todos aquellos breves comentarios porque, aunque no fueran dirigidos a nosotros, tambin nos podan ser de utilidad. Recuerdo muy bien el comentario que me correspondi: "Usted escribe poesa, verdad?". S, hube de confesar. "Se nota", me dijo. "Su examen est bien, pero adolece de una redaccin torturada, como si tuviera de luchar para encontrar en cada frase la palabra exacta". Comentario ajustadsimo. Al instante, haba detectado mi taln de Aquiles. En los folios del examen haba otros comentarios escritos y una nota que me supo a poco, un 8, pero que tuve de reconocer como la que seguramente me corresponda.

Il Vangelo secondo Matteo ya se haba rodado y se haba estrenado en Espaa con el ttulo tendenciosamente cambiado El Evangelio segn San Mateo (aadieron San).

Pues bien, en una de las primeras clases de la asignatura -"Fundamentos de Filosofa"- hubo un breve dilogo entre Irazoqui, uno de los actores de la pelcula, y Sacristn. JMA lo recuerda as.

S, a pesar del gran nmero de alumnos en clase, Sacristn promova la intervencin del alumnado: si nadie preguntaba nada, preguntaba l. Por el tono en que se entrecruzaron las palabras, me pareci entender que ya se conocan. En el examen del que te he hablado antes, Irazoqui sac un 10. Desconozco las tendencias polticas de Irazoqui y mucho menos sus tendencias sexuales. Slo s que haba tenido una importante relacin con Pasolini. Y reconozco que a partir de este pequeo dato no puedo deducir nada consistente.

JMA aade una reflexin complementaria sobre nuestro asunto, el caso Sacristn-Gil de Biedma:

Pero a m, personalmente, este 10 siempre me sirvi para no dar crdito a lo que ms tarde se divulg: que Sacristn no haba admitido a Gil de Biedma en las filas del PSUC debido a su homosexualidad, siguiendo la lnea del PCI que haba expulsado a Pasolini de sus filas. Hoy, la negativa de Sacristn a la afiliacin de Gil de Biedma, podemos interpretarla mucho mejor reconociendo el evidente peligro que supona para el partido la entrada de un personaje con una vida nocturna "alborotada", seguido siempre de cerca por la polica. Sin embargo, a partir de este episodio, muchos siguen atribuyendo a Sacristn una intransigente moralidad segn las normas sociales tradicionales, incluida la homofobia.

Hasta aqu Josep Mercader Anglada, un apunte final.

No debera colegir el lector/a (creo que inferira mal si lo hace) que este miembro de la "izquierda chiflada" sea partidario de la creacin de una "guardia pretoriana" empeada en batallar y defender el legado, la obra y la praxis de Manuel Sacristn contra cualquier crtica que se pueda formularse. Lo contrario es lo verdadero. Desde mi punto de vista, es necesario hacer con su obra y su praxis lo mismo que l hizo con los autores que estudi, tradujo y present: desde Marx a Lukcs pasando por Engels, Lenin, Gramsci, Labriola, Russell o Harich. La filosofa crtica y el sentido comn filosfico bien entendido obligan a ello. Sera "antisacristiano" (por decirlo con palabra poco afortunada) operar en sentido contrario. Pensar de manera servil, defender dogmticamente sus tesis y argumentos frente a cualquier aproximacin crtica y documentada, es lo ms opuesto al estilo filosfico del autor de "Karl Marx como socilogo de la ciencia" que uno pueda imaginarse.

Lo que he intentado con estas notas, con mayor o menor fortuna, es mostrar que la crtica (ms bien desconsideracin) a Sacristn como marxista comunista homofbico no se corresponde en absoluto con lo que sabemos de aquella situacin. A pesar de ello, se sigue insistiendo una y otra vez. Ms all de ello y por supuesto, es imprescindible aproximarse a la obra del traductor de El Capital con libertad y perspectiva crtica. El mismo nos dio un buen ejemplo de la forma de aproximarse a un clsico, a Marx en su caso, en uno de sus grandes artculos: "El trabajo cientfico de Marx y su nocin de ciencia" [36]. Debera ser modelo para todos nosotros.

 

Notas:

31) Vase Luis Goytisolo, Cosas que pasan, Siruela, Madrid, 2009.

32) Gregorio Morn, "La leyenda del gran Landnez". La Vanguardia, 15 de diciembre de 2012 http://www.caffereggio.net/2012/12/15/la-leyenda-del-gran-landinez-de-gregorio-moran-en-la-vanguardia/ . Sus palabras finales:

March a Pars hacia 1960 y sigui escribiendo. En una vieja y hermosa casa de Santander pude descubrir su famoso manuscrito El aprendiz de genio, que no es una obra maestra pero tiene pginas memorables. Tambin otros textos de mayor valor, inditos. El secreto mejor guardado es que Luis Landnez fue el argumento que sostuvo la direccin del PSUC cuando en los aos 60, Jaime Gil de Biedma solicit el ingreso en el partido. No es verdad que Manolo Sacristn le dijera que no lo admitan por homosexual. Como militante disciplinado que era, Sacristn consult con su superior jerrquico en la organizacin comunista, en este caso, Miguel Nez, quien le respondi: "Despus del caso Landnez hay que tener mucho cuidado con los homosexuales en la clandestinidad. Son ms susceptibles a chantajes". Probablemente Sacristn no saba quin era Landnez, pero Nez s. Y as qued este enigma an hoy sin resolver. Quin era realmente Luis Benito Landnez, independientemente de sus inclinaciones sexuales? Ni siquiera tenemos otra certeza que aquella del 10 de diciembre de 1962, en la estacin madrilea de Prncipe Po, cuando un pasajero se qued en su asiento, muerto [las cursivas son mas]

33) Gregorio Morn, Miseria, grandeza y agona del PCE (1939-1985), Editorial Akal, Madrid, 2017. La cita posterior es de la pgina 843.

34) Se recogen muchas de sus ideas, informaciones y argumentos en S. Lpez Arnal, Siete historias lgicas y un cuento breve, Ediciones Bellaterra, Barcelona, 2017.

35) Vase S. Lpez Arnal: "La historia de una expulsin universitaria durante el franquismo. Entrevista con Pep Mercader Anglada. "Aparte de los bien formados polticamente y los miembros de grupos clandestinos, a los dems nos una un sentimiento de lucha contra el rgimen"". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=77866

36) Vase M. Sacristn, Sobre Marx y marxismo, Barcelona, Ed. Icaria, 1983, pp. 317-367. Lo mismo cabra decir, hablando en este caso de Engels, de su presentacin del Anti-Dhring: "La tarea de Engels en el Anti-Dhring". Ibidem, pp. 62-84.

 

Primera y segunda partes de este artculo:

http://slopezarnal.com/desde-la-izquierda-chiflada-a-la-derecha-descortes-insultona-y-un-pelin-desinformada-i/#more-67

http://slopezarnal.com/de-la-izquierda-chiflada-a-la-derecha-dura-descortes-insultona-y-un-pelin-desinformada-ii/#more-183 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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