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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2019

Hong-Kong
Tras las manifestaciones, seales de una crisis existencial

Frdric Lematre
Le Monde/Viento Sur


Cmo es posible que un texto legislativo que deba establecer un mecanismo de extradicin a China continental, Taiwn y Macao de personas buscadas por actos criminales haya hecho salir a la calle a uno de cada siete hongkoneses, el domingo 10 de junio, y generar dos das despus un clima insurreccional? La respuesta, claro est, es que lo que est en juego en Hong-Kong estos das va mucho ms all del texto incriminado. Para la inmensa mayora de hongkoneses, estudiantes, enseantes, incluso hombres de negocios y comerciantes, esta enmienda aparece como el ltimo clavo hincado en el atad de la autonoma del territorio con respecto a China.

Cuando el Reino Unido retrocedi Hong-Kong, el 1 de julio de 1997, los principales interesados estaban ms bien satisfechos. China estaba abrindose al mundo y, segn ellos, en vas de democratizacin. No vieron ningn inconveniente en vincularse con el continente, conservando ciertas peculiaridades polticas y jurdicas con arreglo a la frmula de un pas, dos sistemas. La declaracin conjunta sino-britnica, pese a ciertas ambigedades del lenguaje, prometa a los hongkoneses la democracia en el pleno sentido del trmino, recuerdan el acadmico Jean-Pierre Cabestan y el investigador Eric Florence en la revista Perspectives chinoises (tercer trimestre de 2018), consagrada a Hong-Kong. La integracin econmica del territorio en China comenz, por cierto, antes de la retrocesin y Pekn no tena inters, se pensaba, en perjudicar a esta regin administrativa especial (RAE), que sin duda es minscula, pero que representaba entonces ms del 25% de la riqueza producida por China.

Represin

En 2003 se produjo una primera alerta, cuando el jefe del ejecutivo hongkons, Tung Chee-hwa, un magnate del comercio martimo, intent, presionado por Pekn, promulgar una ley sobre la seguridad nacional que atentaba contra las libertades; 500.000 hongkoneses salieron a la calle, obligando al gobierno a abandonar, al menos provisionalmente, su proyecto. China incluso prometi, en 2007, el establecimiento del sufragio universal para 2017, dado que el jefe del ejecutivo es elegido por un Consejo Legislativo compuesto a partes iguales por miembros elegidos por sufragio universal y por representantes de categoras profesionales.

Unos aos despus, en agosto de 2014, China decidi que los candidatos al puesto de jefe del ejecutivo haban de ser seleccionados por un comit de 1.200 personas y despus ratificados por Pekn. Buena parte de la poblacin entendi que esta decisin constitua una traicin. Decenas de miles de hongkoneses, con los estudiantes a la cabeza, paralizaron durante ms de dos meses las arterias centrales de Hong-Kong durante la revolucin de los paraguas. Sin embargo, no consiguieron el verdadero sufragio universal que reclamaban. Pekn mantiene el sistema electoral vigente

Adems, toda reforma democrtica ha quedado aplazada sine die. A raz de aquella movilizacin, el poder central impulso en Hong-Kong la recuperacin del control con medidas que se prolongan hasta hoy. En 2016, los jvenes representantes de los partidos llamados localistas, surgidos del movimiento de los paraguas y elegidos al Parlamento, perdieron su escao. La detencin en China, ese mismo ao, de editores y libreros hongkoneses alert un poco ms sobre el deterioro del clima de libertad.

Las desigualdades van en aumento

Seal del deterioro de la situacin: Alemania acaba de conceder el asilo poltico a dos militantes favorables a la democracia buscados por la polica del territorio por haber participado en manifestaciones en 2016. Una primicia que ha disgustado mucho a China y al gobierno de Hong-Kong. Que un milln de personas hayan salido a la calle cuando los principales lderes del movimiento de 2014, incluidos universitarios muy respetados, estn en prisin, muestra el fracaso total de la estrategia de terror practicada por Pekn y por las autoridades de Hong-Kong, juzga el investigador Eric Sauted, un observador poltico que reside en Hong-Kong.

Dado que el presidente chino, Xi Jinping, no da ninguna seal de apertura, muchos temen que Hong-Kong pierda definitivamente el alto grado de autonoma que China y el Reino Unido acordaron mantener hasta 2047. Sobre todo cuando Hong-Kong ya no tiene la importancia que tena en 1997. Hoy, la RAE ya no representa ms que el 3% de la economa china. La instalacin, legal desde 1997, de 150 chinos continentales al da modifica profundamente la estructura sociolgica de la poblacin. Muchos chinos ricos compran un bien inmueble en Hong-Kong para obtener el permiso de residencia y un pasaporte que les permite viajar sin visado a Occidente, explican Cabestan y Florence. Hoy, al menos un hongkons de cada siete ha nacido en la China continental.

Resultado: las desigualdades, de por s muy fuertes en este territorio, no hacen ms que crecer. Adquirir una vivienda es imposible para los hijos de la clase media. Contrariamente a lo que parece reflejar el paisaje encantador de la baha de Hong-Kong, la vida all resulta a menudo difcil y el futuro, tanto poltico como econmico, se anuncia lgubre para muchos de sus habitantes. La crisis que vive Hong-Kong es por tanto existencial.

Fuente: https://www.lemonde.fr/international/article/2019/06/13/a-Hong-Kong-derriere-les-manifestations-les-signes-d-une-crise-existentielle_5475563_3210.html

Traduccin: viento sur



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