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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2019

El arte de la falsificacin sostiene al poder hegemnico

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


El poder hegemnico perdi la nocin de limites y hace pasar los derechos por su peor momento, con un retroceso solo comparable al momento cspide de la seguridad democrtica, en el que se negaba la existencia de la guerra, se borraba de los informes la palabra conflicto y nada poda ser llamado por su nombre. En el corto periodo del gobierno de todos, se estiraron tanto los limites de las reglas comunes, que se descoyunto el vinculo sociedad-estado y sus terribles consecuencias afectan la vida colectiva, ponen en riesgo las posibilidades de volver a ser un pas vivible, e impiden salir del enredo entre la paz esquiva y el terror que regresa. Para crdulos e incrdulos Colombia no es el pas mas feliz del mundo y nadie tiene la seguridad de predecir que podr regresar a casa al final del da sin haber sufrido agresin o dao. Vivir bien es cosa del azar y la fortuna, no del bienestar humano.

Los hechos que contradicen el vivir bien ocurren por miles cada da, el cuerpo y la mente son acechados, atacados, abusados, atracados, robados, asaltados, daados los bienes, violados, maltratados, sobornados, agredidos y victimas de eventos que niegan la tranquilidad e impiden la convivencia en paz y duradera. Nadie requiere ser pesimista, ni contradictor, para entender que este es el pas con mayor desplazamiento del mundo, el campen del destierro, el primero en la lista del horror por haber asesinado a 230 lideres, lideresas y defensores de derechos en solo 300 das de gobierno y haber matado a 120 excombatientes que confiados en la paz dejaron la lucha armada. Esas cifras ponen al pas en el puesto 145 entre 167 en el ndice global de paz, lgubre posicin que lo califica como uno de los mas peligrosos del mundo, compartiendo similares condiciones a las de otros pocos a los que los gobernantes de aqu llaman inviables, antidemocrticos y corruptos y muy lejos de Islandia o Finlandia donde a nadie se le ocurrira asesinar a otro por pensar, opinar o ser distintito.

Matemticamente cada cifra duele, cala en los huesos, por la desgracia de una historia rota y por el asco que produce la muerte y la sevicia de los victimarios, que han llevado a que el pas sea acusado de producir el 70% de la cocana del mundo, que embrutece a mas de 300 millones de personas para que pocos puedan hacer lo que les da la gana, incluso hacer depender de su poder la vida de otros. En otras partes saben que la venganza y el odio cada da aqu matan a 33 personas, sexualmente son abusadas 70 mujeres, no menos de dos nios son tambin asesinados y otros 7 adolescentes se quitan la vida por cuenta propia, quiz para huirle al horror o negarse a seguir haciendo parte de la tragedia, que no es claro si pasa inadvertida o hace parte de un pacto de silencio social no declarado.

Lo determinante para que todo siga igual y tienda a empeorar es que el poder no acoge la verdad como un valor esencial del gobernante y el poder lo enceguece. Afuera de la frontera ese poder escapa a los limites de la verdad y habla con vehemencia de paz, respeto por la vida y estrategias para terminar la corrupcin, que se roba casi 10 billones de pesos al ao usados para seguir corrompiendo. Adentro proscribe toda accin y pensamiento que trate de paz o derechos y se niega con igual vehemencia a reconocer la sistematicidad de la barbarie que ataca a la paz y los derechos. Y no se fija que el odio est incrustado en su lenguaje, prcticas y acciones, que sirven de apoyo y patente de corso para el atraco callejero, los abusos de particulares contra particulares, los abusos y excesos policiales y militares y la mas inhumana barbarie que se reproduce con ejecuciones extrajudiciales, amenazas, masacres, descuartizamiento de cuerpos y cinismo poltico para negarlo todo. A estos hechos repudiables se suman infraestructuras publicas rodas con sobrecostos, puentes y edificios que se derrumban solos, pasarelas de contratistas que saquean el erario y festejan sus fechoras con nuevas ofertas de contratos, bufetes de abogados que se hacen llamar respetables para tramitar formulas de saqueo al erario y la indecencia de los gobernantes que para sostenerse en el poder mienten.

Colombia no es el pas mas feliz del mundo, talvez sea el mas crdulo de la falsedad que campea en el reino de la mentira que aniquila a la ley y la justicia, y en el que imperan los inmorales que con su comportamiento astuto y taimado acostumbraron al pas a que s alguien los descubre mintiendo nadie se lo tome a mal o a lo sumo los perdone. Esta presente el eco y los rezagos de la cultura traqueta incrustada en el poder por los Escobar, Rodrguez Gacha y Orejuelas, Mancuso y otras mafias de la parapoltica que todava controlan partes sustanciales del congreso, de los gobiernos locales y de las instituciones, quienes a fuerza de mentir han hecho que se pierdan el honor y la verdad como valores colectivos. Las cifras de beneficio personal son logradas con engao mediante falsos positivos, falsos judiciales, falsas estadsticas, falsos datos, falsos ranking, informes maquillados y desinformaciones pagadas que impiden entender la realidad para cambiarla y dejar atrs las falsas cuentas oficiales.

El pas ha sido sometido a la desconfianza total sobre la esencia de las cosas y los principios, desde polticos e ideolgicos hasta fsicos, que son completados con una formula de psicopoder, basado en la moral de ellos (los inmorales) y en infundir temor por lo extrao para permitirse vigilar, controlar y mover a los individuos no desde afuera si no desde adentro, incluso para provocar el suicidio. De esta mezcla de emociones, temores y manipulaciones, resulta la flexibilidad y adaptabilidad que lleva al pas al vaco y deja sin esencia a los conceptos, contenidos y significado de las cosas. Estratgicamente el partido de gobierno hace primar la astucia, la hipocresa y la inmoralidad sobre el vaci en el que proyectan su proyecto de pas sostenido con la falsificacin que desencadena procesos de comunicacin falsificada y altera el funcionamiento del sistema democrtico. El mismo presidente ya no parece actuar como un pen de su pueblo si no como pen del sistema que sirve a intereses propios y miente para alejarse de las demandas del pas. El partido de gobierno interviene, define e influencia la agenda de estado y traza el ritmo, tiempos y conclusiones de los debates actuales centrando su capacidad en desacreditar a sus adversarios y contradictores para imponer su posicin hegemnica favorecida por el uso intensivo de medios que replican siempre a su favor. En todo caso como en todo final feliz, de tanto repetirse una falsedad aunque al inicio parezca verdad, siempre deja un resquicio por el que entra la luz y ojala entre pronto para retomar el camino que lleva hacia el pas en paz, tranquilo y seguro para vivir bien, con bienestar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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