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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2019

El giro a la izquierda del laborismo britnico
Oh, Jeremy Corbyn

Richard Seymour
nuso.org


La victoria de Jeremy Corbyn en 2015 provoc un giro a la izquierda en el Partido Laborista. En estos aos, Corbyn ha logrado sortear los esfuerzos del ala parlamentaria para retomar el control partidario y atrajo a nuevas generaciones con un discurso ms combativo. Aunque los obstculos son muchos, el corbynismo se ha erigido en un movimiento poltico y cultural con efectos fuera del laborismo y ha desafiado el poder de la maquinaria poltica y meditica conservadora.

I . El dominio de Jeremy Corbyn (y del corbynismo) dentro del Partido Laborista britnico parece inquebrantable. Pero qu es el corbynismo? Es la restauracin del laborismo como ala poltica del sindicalismo? Es un proyecto dirigido a transformar el laborismo en un partido democrtico y socialista? Es una socialdemocracia radicalizada? Existe acaso, como algunos desean, espacio para un corbynismo azul, que combine polticas de izquierda con otras de corte antiinmigratorio y socialmente conservadoras?1

Durante casi cuatro aos, la izquierda britnica ha estado luchando para decidir cul es la respuesta a estas preguntas. El proceso se vio oscurecido por la energa que debi destinarse a la defensa del liderazgo de Corbyn. Desde el mismo segundo en que mostr sus aspiraciones, una variopinta asociacin de partidarios de Tony Blair, viejos laboristas de derecha, medios periodsticos liberales y tories, acadmicos hostiles, apologistas de Israel e incluso un extrao grupo de militares emprendi una feroz campaa para debilitarlo y destronarlo. El hecho de haber resistido cada oleada de ataques, un golpe fallido por parte de parlamentarios laboristas y la perniciosa pero finalmente decepcionante ruptura llevada a cabo por un puado de parlamentarios de la centroderecha del partido dice mucho sobre sus condiciones de lder. En todo momento Corbyn se apoy con serenidad en sus conocidas fortalezas, fundamentalmente en el intenso respaldo de los militantes del partido y el movimiento sindical.

Por ahora, Corbyn est seguro. La base de afiliados del laborismo sigue siendo muy slida, con ms de medio milln de miembros (540.000 registrados a abril de 2018). Para aproximarse a un nmero tan alto, hay que retrotraerse a antes de 1980, cuando las secciones del partido inflaban sistemticamente sus cifras de afiliados. Momentum, el grupo de campaa pro-Corbyn, vio cmo sus miembros crecan a 40.000 en 2018. Tras haber reconstruido su caudal de votos en 2017 con una remontada histrica, el panorama electoral del laborismo parece ser relativamente estable pese al clima voltil. Bajo el liderazgo de Corbyn y con un programa de carcter radical segn los criterios britnicos contemporneos, el partido se ha recompuesto. Es poco probable que se d marcha atrs en las polticas incorporadas en la ltima plataforma laborista educacin gratuita, nacionalizacin de los servicios pblicos, fin de la austeridad, construccin de viviendas sociales y freno al proceso de privatizacin del Servicio Nacional de Salud, aun si Corbyn resulta desplazado.

De acuerdo con el sentido comn, el xito debera evaluarse en funcin de lo posible. Pero el corbynismo ha echado por tierra nuestras expectativas (que eran demasiado bajas). Una vez ocurrido esto y estabilizados los frutos de sus xitos provisorios, hoy se discute en primer lugar cul es el objetivo de la reconstruccin del laborismo.

II. El fenmeno de masas conocido como corbynismo se precipit en cuestin de semanas, ms especficamente en apenas 12 agitadas semanas. Por primera vez en su historia y contra todo pronstico sensato, el Partido Laborista britnico qued bajo el control de la izquierda radical. Una izquierda radical que antes casi no exista tom el liderazgo partidario con prcticamente 60% de los votos y releg a la candidata blairista Liz Kendall al cuarto lugar, con un magro 4,5%. Fue como si, por una desviacin casual del tomo, algo hubiera emergido del vaco. En ese momento, ningn observador sobre el terreno habra apostado a ese desenlace. En las elecciones generales de mayo de 2015, tras un giro moderado hacia la izquierda realizado bajo la conduccin de Ed Miliband, el laborismo haba sufrido una dura derrota. El establishment del partido consider entonces que era necesario volcarse ms a la derecha. La izquierda no tena demasiado apoyo organizado, ni en el laborismo ni en la sociedad en su conjunto. El movimiento sindical atravesaba una crisis general, en la que ao tras ao perda afiliados y poder de negociacin. Casi no existan publicaciones de izquierda y casi nadie lea las que haba. Hasta all, la dinmica de la poltica britnica haba sido usurpada por la derecha nacionalista, cuya punta de lanza era el Partido de la Independencia del Reino Unido ( ukip , por sus siglas en ingls). Estos sectores haban impuesto una agenda marcada por el racismo antiinmigrante frente a la cual los dos principales partidos se sentan obligados a ceder. Y haban forzado al gobierno conservador a conceder un referndum sobre la continuidad del pas como miembro de la ue , lo que dio lugar al proyecto del Brexit, a travs del cual esperaban lograr una reforma constitucional fundamental.

Sin embargo, la perspicacia de Corbyn le permiti ver que haba una crisis ms profunda y generalizada de la poltica. La cantidad de afiliados de los partidos caa estrepitosamente, la participacin electoral se haba desplomado desde 2001 y el nico lugar donde la poltica pareca viva era en los movimientos callejeros. La conduccin del Partido Laborista estaba moribunda. Sus lderes haban adquirido experiencia no como polticos, sino como consultores especiales y analistas polticos. Muchas de las principales figuras de la derecha laborista provenan de Escocia, donde el laborismo haba sido barrido por el Partido Nacional Escocs en los comicios generales. Entonces, explotando la crisis de la democracia parlamentaria y del propio partido y basando su campaa en tcnicas de construccin de movimientos, Corbyn busc emular el movimiento social. Lo que seal, de hecho, es que el futuro del laborismo consista en convertirse en un movimiento social, ms que en una mquina electoral. Lanz su campaa en un acto antiausteridad y llev adelante una gira relmpago de encuentros pblicos en los que a menudo convocaba a cientos e incluso miles de asistentes, mientras sus adversarios luchaban por mantener despierta a una decena de personas en una pequea sala abarrotada de cmaras de prensa. Un total de 13.000 voluntarios se inscribieron para unirse a su campaa, y alrededor de 300.000 afiliados y simpatizantes se sumaron al laborismo. Adems, Corbyn potenci las redes online para aventajar a los medios tradicionales, que mostraban un fuerte declive en trminos de lectores y audiencia. Alrededor de 57% de sus votantes se informaba a travs de las redes sociales.Con determinacin, Corbyn obtuvo el apoyo de los sindicatos ms importantes, Unite y Unison, y consigui as dejar atrs el historial de estas agrupaciones, que respaldaban casi exclusivamente a los candidatos y las polticas de corte moderado. Esto le permiti acceder a una maquinaria electoral bien aceitada y agregar peso organizativo al entusiasmo movimientista. El desplazamiento sindical hacia la izquierda reflejaba una crisis que se estaba gestando desde haca tiempo. A lo largo de los aos del Nuevo Laborismo, los sindicatos haban sido en el mejor de los casos interlocutores indeseables. Sus logros fueron escasos en trminos legislativos. A cambio de la inversin pblica, haban tolerado una serie de polticas con las que estaban en desacuerdo: desde la privatizacin del servicio de salud hasta la guerra en Iraq; y cuando sobrevino el colapso financiero global y el laborismo acept la austeridad, renunciaron incluso a la inversin pblica.

Bajo el liderazgo supuestamente prosindical de Miliband, se llev a cabo una importante reorganizacin partidaria que redujo de manera drstica el papel de los sindicatos en el laborismo. A lo largo de ese periodo disminuyeron la militancia gremial y la cantidad de afiliados a los gremios. Sin embargo, como resultado de ello, los miembros de estas organizaciones viraron hacia la izquierda y eligieron a un incmodo equipo de lderes sindicales de esa tendencia. Hacia 2015, con la conduccin laborista descalabrada y tan solo Corbyn defendiendo la poltica sindical en temas tales como el gasto pblico y los derechos de los trabajadores, haba una presin abrumadora para que los lderes gremiales lo respaldaran.

III. Para asumir el control de una organizacin compleja, pluralista y vinculada al Estado como el laborismo britnico, Corbyn siempre iba a tener que hacer concesiones; socialista radical, antirracista y antiimperialista, se trataba de uno de los ltimos seguidores del laborista de izquierda Tony Benn que quedaban en el partido. La pasin de Corbyn era la solidaridad internacional, tanto en relacin con la lucha por la libertad en Sudfrica como con la campaa para arrestar a Augusto Pinochet o la liberacin palestina. Era un hombre de las calles y tambin un impecable miembro en la Cmara de los Comunes como representante de su circunscripcin. No pareca propenso a buscar los incentivos de la carrera tradicional en Westminster, ya que nunca haba ejercido funciones en el gobierno ni haba desempeado cargos ejecutivos. Y cuando el Parlamento qued envuelto en un escndalo por los gastos, se supo que los suyos eran los ms bajos entre todos los diputados. Se lo vea como una persona honesta, que hablaba con claridad y que no recurra a ninguno de los habituales arreglos en pos del poder.

Pero la historia de su intransigencia es una verdad parcial. Para lograr poder, Corbyn se vio forzado a renunciar a muchas de las polticas que ms amenazaban al Estado britnico. Entre ellas, se encontraba su sostenida oposicin a la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte ( otan ), a los misiles balsticos intercontinentales (Trident) y a la pertenencia a la ue . Fue el precio por seguir controlando una institucin como el Partido Laborista, cuya histrica lealtad al Estado britnico ha sido la caracterstica ms coherente (incluso en los casos en que esto result tremendamente autodestructivo, como en oportunidad de su alianza unionista con los tories durante el referndum por la independencia de Escocia celebrado en 2014). Sin embargo, s fue real el quiebre de Corbyn respecto a las polticas de austeridad, as como el rechazo a la lnea de su predecesor, que ensalzaba el racismo y se mostraba en contra de los inmigrantes y del Estado de Bienestar. Esto haca suponer que no solo se enfrentara al establishment poltico, sino que estaba totalmente dispuesto a desafiar el prejuicio popular. Asimismo, sigui apoyando los derechos de los palestinos y oponindose a los alineamientos britnicos tradicionales en materia de poltica exterior.

La mayora de los seguidores de Corbyn en el laborismo no eran socialistas comprometidos: por un lado, haba antiguos afiliados cansados de quedar excluidos de la toma de decisiones y de ser tratados como carne de can electoral; por el otro, nuevos miembros radicalizados por la austeridad, que buscaban un liderazgo en la izquierda. Al principio, las bases mostraron poca coherencia ideolgica. En los mismos comicios que proclamaron a Corbyn, fue Tom Watson, perteneciente al sector de derecha de la agrupacin, quien obtuvo el puesto de lder adjunto. Esto signific un espaldarazo para el ala del partido que ya estaba muy sobrerrepresentada en el Parlamento y en la direccin nacional, y que se preparaba para una lucha orientada a desplazar a Corbyn. Watson jugara luego un papel decisivo en las futuras secuencias polticas, cuando los diputados entre ellos los polticos designados para el gabinete en la sombra de Corbyn realizaron persistentes intentos por debilitar a su lder. Esta relativa incoherencia en la base implic que el temprano bombardeo dirigido contra Corbyn desde el ala derecha del partido, y desde los medios de comunicacin, fuera recibido como un shock.Sin duda, los ataques fueron shockeantes. Nunca antes el lder de la oposicin, una figura importante desde el punto de vista constitucional, haba sido objeto de calumnias tan brutales y desquiciadas. Diversas acusaciones presentaron a Corbyn como apologista de Hams, antisemita, machista socialista (brocialist), incompetente, partidario del terrorismo republicano irlands, comunista y espa a sueldo de los checos. En resumen, un excntrico antibritnico, a quien se le buscaron signos de traicin en cada tic o gesto y hasta se le analiz el ngulo con el cual se inclin ante el cenotafio durante un acto de conmemoracin por los cados en la Primera Guerra Mundial. En los primeros dos aos del liderazgo de Corbyn, esto result dolorosamente desalentador para la mayora de los miembros del partido. Fueron en definitiva ataques prematuros y mal ejecutados, que polarizaron a los afiliados contra el ala parlamentaria del partido y los empujaron ms a la izquierda. Pero tambin provocaron una divisin tctica en el corbynismo. Los ms militantes apuntaban cada vez ms a deseleccionar a los diputados desleales o incluso a las reselecciones obligatorias (antes de cada eleccin)2. Sin embargo, Corbyn y John McDonnell miembro del gabinete en la sombra se pronunciaron en contra de esto, con la idea de marginar a los diputados ms beligerantes y asimilar al resto para poder armonizar un liderazgo del ala izquierda.

IV. En un principio, las nuevas filas reclutadas por Corbyn estaban compuestas en gran medida por activistas jvenes e inexpertos: trabajadores precarios y estudiantes de grandes metrpolis y ciudades universitarias. Sin embargo, la victoria de Corbyn como lder del partido tambin atrajo a ex-integrantes del laborismo, muchos de los cuales eran veteranos de la izquierda radical. Entre estos dos estratos haba importantes divisiones culturales, que adoptaron su expresin ms crispada en las batallas por la conduccin del colectivo Momentum.

El colectivo fue lanzado en octubre de 2015 por Jon Lansman, director de la campaa electoral de Corbyn. Utilizando una base de datos propia de afiliados que mostraban su apoyo, se propuso desarrollar una organizacin que preservara el impulso y promoviera el liderazgo de Corbyn. Pero desde el comienzo hubo diferentes visiones estratgicas respecto a cmo se deba proceder. Una tendencia de izquierda dura consideraba que la tarea de Momentum era entrenar a activistas de izquierda para una lucha faccional, mantener la presin sobre Corbyn y contrarrestar las inevitables presiones derechistas ejercidas desde el Parlamento y los medios. En gran medida, esa era la mirada de la vieja izquierda laborista marcada por las derrotas de los aos 80, as como la de los miembros de la Alianza por la Libertad de los Trabajadores (Alliance for Workers Liberty), un grupsculo trotskista que haba logrado posicionarse en el rgano directivo de Momentum. Para la joven izquierda movimientista, en cambio, Momentum deba tratar de impulsar y apoyar a los movimientos sociales; deba usar los principios de organizacin horizontal de Occupy para resistir la inercia burocrtica del sistema partidario. Por su parte, Lansman y sus aliados preferan que Momentum se centrara en respaldar el liderazgo de Corbyn contra sus enemigos internos, en ganar elecciones dentro del partido y en incrementar el apoyo en la convencin laborista.

Esta contienda cada vez ms encarnizada lleg a un punto crtico en la segunda mitad de 2016, meses despus del fallido golpe contra Corbyn. Por entonces, la izquierda estaba desmoralizada por la votacin del Brexit y la consecuente fuerza electoral de los conservadores, lo que deriv en enconadas luchas intestinas. Supuestamente, la disputa giraba en torno de los mtodos internos de votacin. La extrema izquierda propiciaba un sistema de delegados con lderes elegidos por ramas del partido, que la beneficiaba debido a su mayor capacidad de organizacin. Lansman y compaa preferan un sistema de votacin online, que favoreca a las microcelebridades de izquierda frente a los trucos de la vieja escuela. Pese a ser una pequea minora, la extrema izquierda podra haberse impuesto en esta lucha; pero en vez de construir las alianzas o influencias necesarias, alej a potenciales aliados con tcticas contraproducentes. Por lo tanto, ya apareca aislada cuando Lansman y sus portavoces en los medios afirmaron a la prensa que Momentum estaba siendo cooptado por trotskistas y reclamaron la intervencin de Corbyn. Y cuando la extrema izquierda finalmente fue desplazada mediante un golpe, en el que Lansman reescribi los estatutos sin el menor atisbo de un proceso democrtico, tampoco hubo nadie que alzara demasiado la voz para protestar en su nombre.

Aunque haya sido antidemocrtico, esto marc la naturaleza de Momentum como grupo leal a Corbyn y especializado en activismo online, campaas electorales puerta por puerta y lobby intrapartidario. Esto permiti que el grupo, pese a su limitado campo de influencia, jugara un papel constructivo ante la convocatoria de elecciones generales para el ao siguiente.

V. En los meses previos a la convocatoria a elecciones anticipadas por parte de la primera ministra Theresa May, el corbynismo atravesaba una crisis existencial. Durante el mencionado golpe interno de 2016, la mayora de los miembros del partido se haban reunido en apoyo de un Corbyn amenazado, quien entonces super el desafo, luch, fue elegido lder por segunda vez con el mismo porcentaje de votos y aument an ms la cantidad de afiliados. Sin embargo, en los meses posteriores Corbyn perdi el rumbo y el laborismo qued muy atrs en los sondeos. La votacin para salir de la ue haba reunificado a la derecha detrs de un liderazgo conservador pro-Brexit y haba desorientado a Corbyn, quien ahora optaba por la cautela poltica y los rodeos.

Tras haber hecho campaa por la permanencia (Remain) y considerando que la salida de la ue era un proyecto de la derecha que debilitara a la izquierda, la dirigencia laborista haba tenido el cuidado de despegarse de la campaa contra el Brexit conducida desde Downing Street. Adems, Corbyn haba expresado sus reservas acerca de la ue e instado a una reforma ms que a una mera celebracin de la Unin. No obstante, en trminos de financiacin, perfil y cobertura meditica, es como si Corbyn hubiera hablado consigo mismo. El referndum se convirti en una batalla entre dos alas de la derecha: los nacionalistas pequeoburgueses (para quienes la ue representaba una burocracia de izquierda, que impona reglas injustas a las pequeas empresas) y los neoliberales metropolitanos (que vean la pertenencia a la ue como una estrategia crucial para los grandes capitales britnicos). Vencieron los nacionalistas, en gran medida a travs de la exacerbacin del racismo antiinmigrante, y el resultado signific una enorme presin dentro del ala parlamentaria del Partido Laborista, que impuls un desplazamiento a la derecha en materia de inmigracin. En apenas meses, despus de una intensa lucha en el seno del ala parlamentaria y el gabinete en la sombra, Corbyn quien durante toda su vida haba apoyado a los migrantes y los refugiados declaraba con incomodidad que el laborismo no estaba casado con la libre circulacin europea.

Los seguidores de izquierda de Corbyn sufrieron aqu una decepcin por partida doble. Su lder emprenda una poltica laborista muy tradicional de complacencia con el racismo, con la esperanza de neutralizarlo electoralmente: fue una estrategia que jams funcion. Adems, a contramano de su fama de hablar con claridad, ahora se andaba con rodeos. El laborismo afirmaba que la libre circulacin finalizara cuando Gran Bretaa abandonara la ue y presentaba esto como un mero aspecto tcnico de la salida, en lugar de algo supeditado a negociaciones. Todo indicaba que ese amago no estaba dando resultado. El desempeo electoral del partido era pobre. En dos comicios parciales, perdi un escao en lo que haba sido un bastin laborista desde su formacin en 1983, Copeland, y a duras penas sostuvo otro que le haba pertenecido desde 1950: Stoke Central. Obtuvo malos resultados en las elecciones locales, y en la contienda por la Alcalda de una ciudad laborista y de clase trabajadora como Birmingham, donde el candidato se apoy en la consigna del Brexit Retomemos el control, la victoria fue de los conservadores.

Corbyn bregaba por definir una agenda post-Brexit y sus partidarios estaban exhaustos tras ms de dos aos de luchar con el solo fin de mantenerse en pie. Algunos de sus antiguos seguidores comenzaron a buscar lderes alternativos. El periodista socialista Owen Jones consider que el liderazgo de Corbyn era un experimento fallido y que Corbyn deba renunciar. Este, mientras tanto, intent alejar la atencin del Brexit, desplegando un lenguaje populista de resentimiento hacia los ricos y la economa fraudulenta. Sin embargo, a esa altura se trataba de un discurso con muy poco arrastre. Y cuando el 18 de abril de 2017 May convoc a elecciones anticipadas, el laborismo estaba hasta 20 puntos por debajo en las encuestas. En los antiguos cinturones industriales del Norte y de las Tierras Medias Occidentales, donde el partido haba sufrido una hemorragia de votos de la clase trabajadora a lo largo de ms de una dcada, la derecha unificada por el Brexit se dispona a arrebatar algunas bancas que el laborismo conservaba desde antes de la guerra: se verificaba as el efecto ukip . Los diputados laboristas del ala derecha estaban encantados, esperando que Corbyn perdiera y se viera forzado a abandonar su cargo. Hubo quienes declararon abiertamente que no lo apoyaran: John Woodcock, pese a ser candidato laborista, pidi a la gente que no votara a un partido liderado por Corbyn; y Joan Ryan sostuvo en su campaa que el laborismo no tena chances de ganar.

Todo pareca desolador, como si estuviera por finalizar otra falsa primavera para la izquierda britnica. El clima de amargas derrotas y decepciones, acumuladas una detrs de la otra, se cerna una vez ms sobre los laboristas. Se vislumbraba el retorno de la furia impotente, la mezquindad, la divisin y la agresin mal dirigida de la izquierda britnica: eso que Spinoza llamaba pasiones tristes del derrotado.

VI. Y entonces algo ocurri. Una milagrosa, azarosa constelacin de hechos, de fuerzas, de deseos y sueos largamente reprimidos, y de actores que de pronto eran capaces de darles expresin.La izquierda tena algo por lo cual hacer campaa, y Corbyn no estaba atado por las limitaciones de un cargo. Adems, durante la eleccin qued claro que May que haba sido venerada por los periodistas conservadores era una figura poltica muy pobre. No poda decir ni hola sin un guion, y sus apariciones pblicas eran bochornosas. El estratega del Partido Conservador Lynton Crosby envi a los diarios y a las emisoras de radio y televisin un cmulo de rumores que vinculaban a Corbyn con el Ejrcito Republicano Irlands ( ira , por sus siglas en ingls) y los medios los regurgitaron con entusiasmo. Pero por algn motivo el recurso no funcion como en los comicios anteriores. Las normas electorales de comunicacin establecan que se deba asignar igual cantidad de espacio en el aire a Corbyn, quien logr as atravesar el muro de difamaciones y mejor su popularidad entre los votantes.

De manera determinante, el laborismo elabor un programa que al principio fue desdeado prcticamente por toda la prensa, desde los medios conservadores hasta los liberales; pero aunque fue presentado como una disparatada lista de deseos de la izquierda, pronto las encuestas demostraron que era muy popular. No debera haber sido una sorpresa. Los sondeos de opinin siempre haban evidenciado la aceptacin de polticas como la nacionalizacin o la educacin gratuita, financiada con impuestos aplicados a los ricos. Mayor debilidad mostr el laborismo a la hora de argumentar en favor de la intervencin econmica ante una sociedad acostumbrada al liberalismo. En parte por ello, sus planes de inversin eran muy modestos y se basaban en la idea de McDonnell, que apuntaba a usar la banca pblica de promocin para financiar el crecimiento en infraestructura. Sin embargo, el laborismo estaba haciendo una fuerte campaa desde la izquierda, sin chovinismos ni demagogia contra los inmigrantes. Mientras tanto, los anlisis del programa conservador derrumbaron aquello que haba sido alabado por la misma prensa como serio y realista, y el partido se vio forzado a dar marcha atrs en una serie de medidas que amenazaban con empeorar la situacin de las personas de edad avanzada.

A medida que se acercaban las elecciones, las encuestas se tornaron caticas. Algunas comenzaron a mostrar que el laborismo alcanzaba casi una paridad con los conservadores, mientras que otras daban una amplia ventaja a los tories: pero todas coincidan en que los laboristas estaban ganando terreno. Desde una perspectiva cultural, Corbyn cruz un umbral cuando apareci por sorpresa en un festival de msica que se celebraba en Birkenhead, una localidad de clase trabajadora. Era un riesgo, y su equipo supona que poda ser abucheado e increpado como otro poltico ms. Sin embargo, mientras hablaba, todo el pblico estall en algo que son como un grito de guerra: Oh, Jeremy Corbyn, entonaron al ritmo de Seven Nation Army, una cancin de la banda The White Stripes. Aunque en ese momento pareci extrao, era un entusiasmo espontneo y masivo por Corbyn.

Para el asombro de los expertos, del Partido Conservador y de la mayora de los propios parlamentarios, la noche del escrutinio mostr que el laborismo haba logrado un repunte rcord al aumentar su caudal de votos de algo ms de 30% a 40% en el lapso de dos aos. Logr convocar para ello a electores que haban dejado de votar, lo que ayud a desactivar el efecto ukip . El proceso incluy enormes victorias: no solo en circunscripciones representativas, sino tambin en ricos bastiones conservadores como Canterbury y Kensington. Las principales figuras laboristas en quienes recaa el odio meditico, Corbyn y Diane Abbott, conquistaron a grandes mayoras. A partir de una agenda radicalizada y contra la resistencia de su propia direccin nacional y muchos de sus parlamentarios, el laborismo gan entre los votantes pertenecientes a la poblacin econmicamente activa y solo perdi de manera significativa entre los jubilados. Con un programa de clase, haba formado una coalicin entre los pobres y precarizados, los trabajadores del sector pblico y los profesionales de clase media. Los conservadores mantuvieron un desempeo razonablemente bueno con algo ms de 40% de los votos, pero perdieron su mayora parlamentaria. Se haba quebrado el poder de la prensa sensacionalista de derecha, de la maquinaria propagandstica conservadora y del axioma neoliberal segn el cual No hay alternativa.

VII. En los dos aos transcurridos desde las elecciones anticipadas, el corbynismo se estabiliz como fuerza parlamentaria y consolid su dominio en el laborismo. Los rganos electos del partido, sobre todo el Comit Ejecutivo Nacional, quedaron bajo el control de la izquierda. La direccin nacional fue capturada con xito por aliados de Corbyn, y la nueva secretaria general, Jennie Formby, perteneca al ala izquierda de la burocracia de Unite. A pesar de un torpe intento de Lansman, que impugn la designacin de Formby para cuestionar el creciente peso de Unite, Momentum adquiri una influencia considerable como resultado de su contribucin al triunfo electoral del laborismo.

Tanto en la dirigencia como en las bases, el corbynismo contina apuntando de forma masiva al premio estratgico: conquistar el gobierno. Y los seguidores de Corbyn albergan esperanzas realistas de que la inestabilidad de los conservadores obligue a convocar a elecciones anticipadas. Esto conlleva algunos problemas: significa que, pese a varias campaas hbilmente conducidas por miembros del Partido Laborista, como Laboristas por un Nuevo Pacto Verde un Nuevo Pacto Verde (Green New Deal) como respuesta a la crisis ambiental, el corbynismo no ha logrado nutrir a las fuerzas del movimiento social como se haba propuesto. La actividad de los afiliados se centr ms en la bsqueda de la democratizacin interna, una promesa esencial de la campaa por el liderazgo de Corbyn. Sin embargo, obstaculizados por el laborismo parlamentario y los sindicatos, que en ambos casos se resisten a ceder demasiado poder a las bases, los avances han sido lentos. En la ltima convencin laborista, la principal disputa entre los miembros de las circunscripciones y los delegados sindicales gir en torno de la seleccin abierta de los candidatos al Parlamento. Los afiliados partidarios se pronunciaron abrumadoramente a favor de esa iniciativa, pero los votos sindicales mantuvieron el tema fuera de la agenda de la convencin, lo que provoc indignacin en gran parte de las bases.

Mientras los sindicatos reafirmaban su poder poltico en el laborismo, la organizacin de la clase trabajadora se estancaba e incluso declinaba. Desde 2015 la densidad sindical sigue mermando, con menos de 6,25 millones de afiliados en 2017, lo que representa 23% de la poblacin activa y apenas 13,5% en el sector privado: se trata del nivel ms bajo desde antes de la guerra3. 2017 registr mnimos histricos en cantidad de huelgas, das perdidos por acciones sindicales y trabajadores involucrados. Los lderes sindicales apuestan a la versin de izquierda de una idea estratgica tradicional: lograr que su gobierno sea elegido y beneficiarse con la inversin pblica, las regulaciones y las reformas legales. Pero no parecen tener una estrategia ms amplia para reconstruir su poder social; ni siquiera para detener su cada.

Dado que el laborismo de Corbyn sigue siendo una organizacin con un marcado carcter electoralista, sus energas movimientistas resultan mucho menos visibles durante el lapso existente entre una y otra campaa. De hecho, fuera del periodo preelectoral, la dirigencia contina atrapada por la funcin oficial. Debe esforzarse por mantener algunos dbiles acuerdos, que derivan en una actitud apocada frente a ataques de los parlamentarios de segunda fila (backbenchers)4, ambigedad retrica en relacin con el Brexit y reticencia tctica a abordar el tema del racismo antiinmigrante, que ha impulsado los relativos xitos de la derecha en los ltimos aos.

A travs de una serie de duras batallas polticas y culturales, el corbynismo se ha ganado el derecho a dirigir el laborismo. En 2017, materializ brevemente lo que pareca un pas diferente, muy distinto de la nacin mediada por la prensa amarilla, la radio y la televisin. Pero mantiene una indeterminacin poltica que incuba muchas tendencias y muchos futuros posibles, y todava debe echar races profundas en la conciencia o la organizacin de la clase trabajadora. Su potencial xito depende en gran medida de circunstancias que van ms all del laborismo: la crisis actual de la poltica y las disfunciones y el estancamiento del capitalismo britnico.


Traduccin del ingls de Mariano Grynszpan.

Notas

1 El sector del laborismo denominado Blue Labour, de donde se toma la expresin corbynismo azul, aboga por ideas ms conservadoras sobre cuestiones sociales e internacionales como la inmigracin, la delincuencia y la Unin Europea, y rechaza al mismo tiempo la economa neoliberal a favor de las ideas del socialismo gremial y el corporativismo [N. del E.].

2 Hoy, si un parlamentario decide buscar su reeleccin, debe evitar ser impugnado, pero no participa de una verdadera eleccin interna [N. del E.]

3 Department for Business, Energy & Industrial Strategy: Trade Union Membership 2017: Statistical Bulletin, 5/2018.

4 Se refiere a diputados sin cargos en el gobierno ni en el gabinete en la sombra de la oposicin, y que tampoco son voceros, por lo que no se sientan en la primera fila en el Parlamento [N. del E.]

Fuente original: https://nuso.org/articulo/oh-jeremy-corbyn/



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