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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2019

La larga marcha

Ricardo Luis Mascheroni
Rebelin

Los desaguisados cometidos desde el gobierno macrista encendi el alerta en amplios sectores de la sociedad argentina y que frente al panorama preocupante y desolador en lo econmico y social, comenzaron a encontrarse y actuar en legtima defensa en contra de un modelo que los empuja al abismo.


Estamos llegando al final de un camino, que muchos empezaron a transitar el 9 de Diciembre de 2015, cuando cientos de miles de personas llenaron la plaza de Mayo, para darle una justa despedida a la presidenta Cristina Fernndez, despus de 8 aos de gestin.

El pueblo que muchas veces se equivoca, haba entronizado en la Casa Rosada a uno de los gobiernos ms nefastos de la historia nacional, que en vez de la alegra prometida, sumira a la mayora de los argentinos en sangre, sudor y lgrimas.

Mientras el complejo meditico anunciaba con letras de molde el destierro definitivo del populismo del pas y comenzaba la conocida saga de las persecuciones judiciales del elenco gubernamental, recientemente derrotado.

La diatriba, las fake news, los procesos amaados, la violacin del estado de derecho y los negociados de amigos, se enseoreaban sobre el horizonte poltico.

La desorientacin del peronismo era evidente y el paso de muchos dirigentes a las huestes del vencedor eran ms que palpable y muchos de los que haban bebido de las mieles del kirchnerismo, como por arte de magia se transformaron en crticos de su gestin.

A poco de transcurrido el tiempo, y en medio de ese marasmo, en 2017, la oposicin vuelve a recibir un cachetazo que lo pone al borde del nockaut, que aparentemente preanunciaba el ostracismo definitivo de la ex presidenta.

Pero como en poltica y sobre todo en la Argentina, nada es definitivo, los desaguisados cometidos desde el gobierno macrista, encendi el alerta en amplios sectores de la sociedad argentina y que frente al panorama preocupante y desolador en lo econmico y social, comenzaron a encontrarse y actuar en legtima defensa en contra de un modelo que los agreda a diario y los empujaba al abismo.

A los ponchazos primero, con tozudez en muchos casos y luego con madurez, el campo popular entendi que si los hermanos se pelean, los devoran los de afuera (Martn Fierro) y de a poco con la sumatoria de amplios sectores sociales y polticos, muchas veces crticos y enfrentados al peronismo, comenzaron a tejer la trama necesaria para recuperar para los intereses nacionales, el gobierno.

Pese a las diferencias, paso a paso, los consensos fueron superando a los disensos y el aporte de las organizaciones gremiales fue definitorio para encauzar el compromiso de avanzar en conjunto, en defensa de la Patria.

En tal sentido justo es recordar las palabras de Cristina, que a modo de despedida le deca a la sociedad, en el acto referido: Tenemos que tener la claridad de poner los intereses del pas por delante de todo alineamiento internacional.

La tarea sigue, no hay que confundirse, el lugar natural de un militante no es en el gobierno, sino junto al pueblo, dijo.

Y concluy: Slo le pido a Dios que quienes nos sucedan por imperio de la voluntad popular dentro de cuatro aos puedan, frente a una plaza como esta, decirle a todos los argentinos que tambin puede mirarlos a los ojos.

Esto ltimo es difcil que lo puedan cumplir de manera alguna, la salida de este gobierno, ser ms parecida a la huida de Hernn Cortez de Mxico en la famosa Noche Triste, que a otra cosa ms decorosa.

Pero cuidado, todava no hemos llegado a la meta, tenemos por delante un adversario poderoso, que pese a la declinacin notoria, y que pierde el pelo todos los das, sigue teniendo todas las maas y una coalicin poderosa pocas veces vista en el pas, como sostn y que se han erigidos en los beneficiarios de sus polticas.

Esa enorme entente, compuesta por el partido judicial, polticos decadentes, empresarios a los que "les interesa el pas" para comrselo, y medios de comunicacin, entre otros, nos legarn una pesada herencia en serio, que ha transformado todo nuestro patrimonio en una deuda desproporcionada y nica en la historia por estos lares.

Adems, quienes mayoritariamente conducen a la oposicin, deben entender como en la vieja cancin, que en el campo del pueblo hay gente de su partido, pero del otro tambin y tener la generosidad y apertura para dar cabida a todos esos sectores.

Desde lo personal, digo: que los que somos o nos sentimos radicales por conviccin, somos conscientes que la grieta o la contradiccin histrica entre pueblo antipueblo, sigue ms vigente que nunca y se expresa en Patria o Corporaciones.

Sabemos que Cambiemos representa a los herederos de los que atentaron contra los gobiernos de Yrigoyen, Pern, Illia, y Alfonsn, por lo que aliarse con ellos o votarlos, es una defeccin histrica y una claudicacin tica.

Y decimos que los que en la Convencin de la U.C.R. ratificaron la nefasta alianza con Macri y la derecha, son los que toleran todos los atropellos a los derechos ciudadanos y que se quieren perpetuar en unos pocos cargos, colgados de Macri-Pichetto, como nica tabla de salvacin.

Pero no alcanza con que los radicales no votemos a Macri, es necesario hacer un esfuerzo patritico para caminar juntos con todos aquellos que quieren una Argentina soberana, en libertad, igualdad y con justicia social y por ello, sin renunciar a nuestras convicciones radicales, en la difcil etapa que atraviesa el pas, debemos comprometernos a participar y acompaar el Frente de Todos, nacional, popular y patritico.

Ricardo Luis Mascheroni es docente universitario y escritor

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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