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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2019

La mitomana oficial y sus profetas

Gabriel Cocimano
Rebelin


En la historia, las verdades y las mentiras terminan siendo balanceadas por su propio peso especfico. En nuestro pas, la verdad siempre fue un obstculo para los sectores liberales y conservadores en pugna por el poder. Antiguos promotores del fraude patritico, sus adeptos aun recuerdan desconsolados la prosperidad de la Argentina del Centenario, cuando gobernaban un pas en donde la fiesta era solo para pocos.

Estamos frente a una nueva campaa electoral, en donde la derecha -que concentra a todos los sectores afines al oficialismo- nuevamente eludir el debate acerca del modelo de pas que interesa a los ciudadanos. No puede ni podr jams hacerlo, sin el riesgo de revelar sus verdaderas pretensiones. En rigor de verdad, desde la campaa electoral de 2015, el actual oficialismo se vio obligado a falsear la realidad, sencillamente porque su verdad es inconfesable: ajustar, excluir, concentrar mayor riqueza en los sectores dominantes, endeudarse, evadir y fugar. Nunca pudo ni podr salirse del libreto sin colisionar contra sus propios principios. Para el oficialismo, decir la verdad es exponerse brutalmente ante su vergonzoso secreto: el de seguir manteniendo los privilegios de una clase que todo lo tiene y todo lo quiere.

Al oficialismo, entonces, no le cuadra aquel debate ni ninguna otra controversia de ideas: se mueve por otros intersticios. Su especialidad es la corrupcin ajena, apuntalada por su cadena de medios adictos, para socavar la credibilidad opositora. Le alcanza con ese fantasma? Si la grieta supo darle dividendos, el alto nivel de rechazo social lo obliga hoy a ensayar nuevas estrategias. Y como no exhibe logros y, para colmo, la prensa oficial se hunde da a da en el mayor de los descrditos, navega entre un silencio cmplice y su instintiva propensin a estimular el miedo y el odio. La derecha agita fantasmas para transferir ese odio e inyectarlo en las capas medias, las ms permeables a la moralina.

Le alcanza con militar su inverosmil republicanismo? Los voceros de la cadena oficial de medios se esfuerzan por instalar, no sin cinismo, semejante fbula: De un lado estarn Cambiemos y el peronismo democrtico ensay un editor del longevo diario de la oligarqua argentina- y del otro, el kirchnerismo y la izquierda, con su nostalgia setentista y sus simpatas por la intervencin del Estado en la economa y por pases como Irn, Rusia, Venezuela y Cuba, todos gobernados por regmenes duramente autoritarios. En una vereda, democracia plena y capitalismo econmico (con distintos matices, segn sean macristas o peronistas). En la de enfrente, democracia devaluada, solo formal, y polticas estatistas. Esa mitomana nutre de smbolos y refuerza las subjetividades de sus propios votantes: de otro modo no se explica cmo un gobierno que persigue jueces, polticos y medios opositores y encarcela a sus enemigos sin el debido proceso, pueda llamarse a s mismo republicano. A menos que la Repblica tambin se construya con escuchas fraudulentas, y dirigentes, jueces, espas y periodistas comprometidos en el espionaje, la extorsin econmica y el armado de causas judiciales.

Le alcanza a la derecha con Miguel Pichetto para mostrar una supuesta amplitud democrtica a cambio de avalar los viejos y nuevos negocios solicitados por distintas fracciones empresarias, llamados piadosamente reformas, como subray Ricardo Aronskind en El Cohete a la Luna? Hay que recordar que Pichetto, un escort del poder poltico de turno, fue la opcin de descarte tras las negativas de Urtubey y Sanz de acompaar a Macri en la vicepresidencia. No tiene territorio ni votos, y apenas si suma a algn lobo solitario del peronismo troglodita desperdigado en ligas menores. Su mayor blasn fue convencer al rancio dirigente nacionalista Alberto Asseff de que abandone el frente Despertar de Jos Luis Espert, por ser funcional a la opositora alianza [email protected]. Sabr el nacionalista Asseff que el gobierno al que ahora dice pertenecer concedi a una corporacin britnica reas de exploracin y explotacin de petrleo en aguas de la plataforma submarina y en la regin aledaa a las Malvinas?

Le alcanza a la derecha aliada al gobierno con apelar a un falso crecimiento mientras abanica el cadver con la intencin de prolongar su rigor mortis hasta octubre? Mientras aventura increbles hiptesis sobre una ficcional estabilidad macro, se anima a lanzar todo tipo de embustes sobre los indicadores sociales, contradiciendo aun sus propias estadsticas.

Le alcanza al poder real que gobierna la Argentina con autotitularse democrtico, cuando su programa econmico profundiza la crisis de legitimidad y de los mismos sistemas polticos? La democracia neoliberal se parece a una cscara vaca a la que es necesario rellenarla con mentiras que parezcan verdades, con operaciones judiciales para someter dscolos y con una agenda poltica que minimice los estragos de su modelo represivo.

Como si estuvisemos en 2015, las tapas de los diarios de la prensa canalla siguen militando la corrupcin K. Espantadas por las ruinas del presente ocasionadas por sus aliados polticos en el gobierno, huyen hacia el pasado en un intento por evitar la desercin del voto propio. Pero se olvidan que pasaron cuatro aos, y que hay una nueva campaa electoral. Subestiman a sus lectores, o pretenden reforzar el imaginario sobre ellos? Le alcanza con agitar trilladas zonceras, como el manoseado Ministerio de la Venganza, echado a rodar por quienes detentan el Ministerio del Odio? Adems, la derecha seguir con el asunto de Venezuela, los PBI robados, Nisman y la reforma judicial que prepara [email protected] para destruir a la Repblica (?). Seguir con Lpez y Bez, los supuestos testaferros de Cristina, La Cmpora y la batalla de la ex presidenta para no perder los fueros y enfrentar su encarcelamiento. Todo lo que le dio resultado en 2015 cuando, al parecer, se detuvo la historia.

Para los profetas de la derecha, el gobierno no tiene ninguna responsabilidad en la crisis actual. Si antes era la pesada herencia, hoy es el temor por el regreso del pasado; si antes culpaban al gobierno anterior de todos los males, hoy la misma sociedad es responsable por sostener la fantasa del consumo desmedido y descreer de la meritocracia. El neoliberalismo expres Jorge Alemn ha sabido instalar la sensacin de fracaso y de culpa en la poblacin () de tal manera que los sujetos no solo pierdan, se destruyan sus posibilidades y se queden sin recursos para la vida sino que, adems, se sientan ellos mismos culpables de eso.

Pero hay algo en el gobierno del orden del cinismo y que causa verdadera repulsin: el desprecio que siente por los ciudadanos. De otro modo no se explica, por ejemplo, la decisin de anunciar un nuevo aumento de tarifas que, sin embargo, deber abonarse despus de las elecciones. Eso es apelar a la estupidez del rebao. Y a la sensacin de impunidad de la clase gobernante. Cierta vez, cuando era pequeo, escuch rezongar a un patrn de estancia: no les pienso pagar a los peones los das viernes. Si lo hago, los negros se emborrachan y no me vienen a trabajar el sbado. Encima, les cuido la plata. Eso es el macrismo.

Pero la derecha y sus profetas no solo tienen motivos sino, tambin, poder de fuego. Detrs de las corporaciones, los sectores concentrados de la produccin y la comunicacin, la cofrada financiera y la patronal terrateniente, se mueven los apetitos de un imperio que pretende instalar definitivamente sus reales en estas tierras. Del otro lado, el campo nacional y popular solo tiene los votos.

Gabriel Cocimano (Buenos Aires, 1961) Periodista y escritor.
Todos sus trabajos en el sitio web www.gabrielcocimano.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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