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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2019

Es la inteligencia de los humanos la que est poniendo en peligro la continuidad de la especie
Darwin y las nueces venenosas

Santiago Alba Rico
Diario Ara


Hace unos das lea una noticia de El Pas que comenzaba de esta manera: El creciente -y por ahora imparable- calentamiento global supone una amenaza ecolgica. No habra nada que objetar a esta advertencia ominosa si no fuese porque el periodista aada enseguida: Pero (es) tambin una oportunidad de negocio. Un negocio la carrera hacia el apocalipsis? As es: muchas empresas, dice el texto, mutan para tratar de encarar la subida de las temperaturas. Las farmacuticas investigan sobre enfermedades tropicales; las empresas de moda cambian sus colecciones y los colores de sus vestidos; las vincolas buscan tierras ms altas para plantar las vides y las compaas de seguros subirn las tarifas ante el previsible aluvin de catstrofes e incendios. El titular de la noticia declara: Las empresas mutan por el cambio climtico. Y la entradilla del encabezamiento aventura una frmula de este tenor: Las farmacuticas, la moda y las compaas de seguros se adaptan a las nuevas temperaturas.

Es difcil ignorar la liviandad nihilista de esta pieza que, en realidad, describe muy bien la realidad. El capitalismo, mximo responsable de la erosin radical de nuestras condiciones de vida, busca y encuentra en el temblor del aire nichos de mercado muy alegres desde los que salvar a corto plazo sus beneficios mientras socava an ms las condiciones de nuestra supervivencia como especie. El periodista, como vemos, traslada a la actividad empresarial la terminologa evolucionista (adaptacin, mutacin), en una expresin obscena de darwinismo social: el clculo, la inteligencia, la riqueza, la fuerza, el poder -se sobreentiende- siempre hallan el modo de sobrevivir en las situaciones ms adversas. El problema es que el darwinismo social siempre fue falso e injusto; mucho ms ahora que su defensa es incompatible, ms all de la igualdad y la democracia, con los lmites mismos del planeta y la supervivencia de la humanidad. Adaptarse al cambio climtico para producir vino en Islandia es como adaptarse -en una postura cmoda- al asiento del avin que se precipita, con el motor averiado, al vaco.

El darwinismo empresarial no slo no prueba sino que contradice radicalmente el darwinismo biolgico. No hay ningn paso posible del uno al otro. Darwin nunca sostuvo que la seleccin natural seleccionase a lo ms listos o a los ms hijos de puta; la seleccin natural se limita, en efecto, a seleccionar a los ms aptos. Qu quiere decir eso? Pondr un ejemplo casi tendencioso. El neuropsiclogo ingls Nicholas Humphrey, especialista en nuestros primos primates, nos habla de una raza de simios entre cuyos miembros solo algunos, los ms inteligentes, son capaces de abrir unas nueces particularmente duras y resistentes. Esos monos privilegiados manejan las manos -sede fsica de las ventajas neuronales- con una destreza inigualable que probablemente sus congneres, mientras los ven maniobrar con xito, envidian desde lejos. Aunque solo durante ese minuto de gloria. Porque hay un problema: resulta que esas nueces son venenosas; y precisamente los ms listos y hbiles, a causa de su habilidad misma, perecen sin remedio mientras que los ms vagos y tontos sobreviven.

As ha sido la historia de la vida en nuestro planeta. El tamao y la fuerza de los dinosaurios, que los convertan en dueos absolutos de la Tierra en el Jursico, los hizo mortalmente frgiles durante la extincin cretcica. Por lo dems, ninguna criatura viva demuestra mayor capacidad de adaptacin y mutacin que las bacterias, las nicas que sobrevivirn a la superior inteligencia de los humanos. Me gusta la historia de esa bacteria -citada por Christopher Potter- que vive a mil metros bajo tierra, digiriendo lentamente, sin ayuda de oxgeno, la materia orgnica y dividindose una vez cada mil aos: es, dice, Potter, la existencia ms relajada del planeta.

El caso de los simios de Humphrey es ejemplar y puede trasladarse, en sentido contrario, al darwinismo empresarial de la nihilista supervivencia capitalista, pues es la inteligencia de los humanos -ms de unos que de otros, desde luego- la que est poniendo en peligro la continuidad de la especie. Parafraseando al lcido y agorero Jorge Riechmann, el capitalismo -expresin colosal de la mxima riqueza, fuerza, poder y clculo- se adaptar de tal modo a las condiciones apocalpticas que l mismo ha generado que morir, en plena aceleracin, al mismo tiempo que sus beneficiarios y sus vctimas.

Ni los ms tontos sobreviviremos. Pues no somos lo bastante tontos como para no morder tambin -adanes del fin del mundo- las nueces venenosas de la inteligencia. El rbol del principio estaba prohibido; el rbol del final se nos ofrece, al contrario, obligatorio y apetitoso en la lmpara deslumbrante de la publicidad. Seguiremos abriendo nueces, alegres y diestros, hasta el apagn final.

Fuente: https://www.ara.cat/es/opinion/Santiago-Alba-Rico-Darwin-nueces-venenosas_0_2259974158.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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