Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2019

Honduras a 10 aos del golpe de Estado
Entre pesadillas y resistencia popular

Giorgio Trucchi
Rel-UITA


La madrugada del 28 de junio de 2009, Honduras despert con la esperanza de poder ejercer el derecho legtimo de decidir su propio futuro, algo que ni la oligarqua nacional, ni los militares, ambos coludidos con los sectores ms conservadores y recalcitrantes de la poltica estadounidense, podan permitir.

El presidente Manuel Zelaya se haba atrevido a organizar una consulta popular no vinculante, para que la poblacin decidiera si se iba a colocar una cuarta urna en la siguiente eleccin para promover reformas constitucionales.

Esto fue suficiente para que la madrugada del 28 de junio un fuerte contingente militar asaltara su casa a balazos, lo sacara en pijama y, luego de una parada en la base militar estadounidense de Palmerola, lo deportara a Costa Rica.

La ruptura del orden constitucional no slo fue el inicio de una profunda crisis institucional que an no se ha podido superar, sino tambin de una restauracin conservadora que profundiz las polticas neoliberales, avanz con el saqueo de bienes comunes, aniquil cualquier alianza internacional que oliera a progresismo y arremeti contra el movimiento sindical y popular.

La dcada perdida

Honduras se convirti en laboratorio de futuros golpes institucionales y volvi a ser cabeza de puente de los intereses geopolticos y militares de los Estados Unidos en la regin centroamericana.

El proceso de militarizacin del territorio y la seguridad pblica, impulsado por los gobiernos herederos del golpe, va de la mano con el control absoluto de los poderes del estado, la represin y la profundizacin de la criminalizacin de la protesta.

La crisis de derechos humanos y el recrudecimiento de la corrupcin, la violencia y la impunidad ha dejado un saldo sin precedentes de muertos, heridos, capturados y exiliados.

No es de extraarse si, ante esta situacin, cientos de personas abandonan el pas a diario, huyendo de la violencia, la miseria y la falta de oportunidades.

Resistencia popular

Pese a tanta represin, el pueblo hondureo tuvo la firmeza y la obstinacin de seguir luchando contra la imposicin de un modelo que concentra poder y riqueza en pocas manos y empobrece a la inmensa mayora de la poblacin.

Diez aos despus de aquellos trgicos eventos, el pueblo hondureo sigue en las calles y lucha contra las privatizaciones, la precarizacin laboral, el saqueo de los territorios y los bienes comunes.

Exige la renuncia de un gobierno ilegal, que es el resultado de un fraude electoral, resistiendo las embestidas de una maquina represora a sueldo de la poltica corrupta, coludida con la oligarqua nacional y el capital transnacional.

La dictadura sigue diciendo que todo est muy bien, que todo es paz y tranquilidad, pero la realidad es muy diferente, dijo a La Rel el dirigente obrero, Carlos H. Reyes.

Diez aos despus del golpe, Honduras est hundida en la miseria y un grupito de empresarios sigue arrasando con los servicios pblicos, la tierra y los bienes comunes.

Adems -contina Reyes- vivimos un proceso acelerado de prdida de derechos y violacin de derechos humanos. La impunidad es absoluta y la militarizacin del pas es financiada a travs de deuda pblica.

El tambin miembro del Comit Ejecutivo Latinoamericano de la UITA explic que el rgimen dictatorial goza del apoyo poltico y militar del gobierno estadounidense.

El Norte amigo de la dictadura

Estamos viviendo un proceso histrico donde Estados Unidos han venido reposicionando a Honduras como su gendarme en el rea centroamericana. Da vergenza ver cmo avalaron el fraude electoral del 2017 y como siguen respaldando a esta dictadura corrupta, apunt Reyes.

Ante la brutal represin de estos ltimos das y la criminalizacin del movimiento en defensa de la salud y educacin pblica, el reconocido sindicalista considera que el futuro de Honduras sigue siendo incierto.

Quizs las cosas se van a poner peor. Detrs de tanta corrupcin y violencia estn los intereses de grupos econmicos y polticos que controlan el pas.

Afortunadamente, a diez aos del golpe, el pueblo hondureo ha venido tomando conciencia de lo que est pasando y sigue desafiando la represin del rgimen, resistiendo y luchando en las calles de toda Honduras.

En todos estos aos la presencia constante y la solidaridad de la Rel UITA ha sido muy importante, concluy.

Fuente: Rel-UITA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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