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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2019

El Gobierno juega a la ruleta rusa con nuestra cabeza
La nueva central nuclear

Juan del Sur
Rebelin


El Gobierno, a cinco meses de terminar su mandato, se propone tomar una decisin que compromete el futuro de los argentinos. Se trata de la construccin de una nueva central nuclear en Atucha, con financiamiento, tecnologa y direccin tcnica china, llave en mano. Como bien seala el MARA (Movimiento Antinuclear de la Repblica Argentina), es un procedimiento irregular, porque se omiten el previo estudio de impacto ambiental y la audiencia pblica correspondientes.

Los compromisos econmicos y polticos que ha tomado el Gobierno con la Repblica China son de tal magnitud que solo una movilizacin vigorosa de la ciudadana podra bloquear este perverso proyecto. Sin olvidar, claro, que paralelamente hay que lograr el cierre de todas las centrales nucleares, porque los problemas no se reducen a que la nueva central tenga un reactor de tecnologa en estado experimental, ni su altsimo costo. Lo peor es el riesgo que entraan esas centrales nucleares a cien kilmetros aguas arriba de una megalpolis de doce millones de habitantes: si llegara a haber un siniestro grave, son doce millones de personas que quedan sin vivienda, sin trabajo, sin agua, sin comida, sin escuelas, sin hospitales.

Sin nada!

Es la vuelta al paleoltico. Son doce millones de personas lanzndose a los caminos a tratar de sobrevivir, disputndole a dentelladas, a los que no hayan sufrido la catstrofe, lo poco que estos conserven en un pas sumido en el caos.

Se puede ser tan canalla y criminal como para jugar a la ruleta rusa el destino de los argentinos?

Bueno: s, se puede. Sucesivos gobiernos lo han demostrado.

El pueblo no lo debe permitir. Para ello, los que hemos tenido la oportunidad de informarnos no debemos desmayar en la tarea de llevar esa informacin y nuestra consiguiente preocupacin a nuestros conciudadanos.

El peligro al que estamos expuestos, y que se incrementar con una nueva central, es lo que requiere una accin perentoria. Pero tambin hay que considerar un aspecto secundario: el econmico. Atucha II termin costando el triple de lo presupuestado, y result un emparche que presenta desperfectos que requieren ajustes frecuentes. El costo de Atucha III ser, segn algunos (hay nmeros para todos los gustos) de entre cinco mil y seis mil millones de dlares. Podemos apostar lo que queramos que son cifras voluntaristas, y que si permitimos continuar con el proyecto hasta su terminacin nos va a costar, mnimamente, el doble. No solo porque las cifras son para encajarnos la central, y despus, cuando a medio camino se hayan gastado todas las partidas presupuestadas, qu vamos a hacer?, vamos a tirar todo lo que invertimos?, sino porque esto es la Argentina: recordemos el costo de la central trmica de Ro Turbio, o el de Yacyret.

Pero con cinco o seis mil millones de dlares podramos desarrollar en el litoral atlntico toda una red integrada de centrales undimotrices, con una tecnologa totalmente accesible a nuestras posibilidades, con materiales de los cuales disponemos y empleando mano de obra de nuestros trabajadores, que mucho lo estn necesitando.

Y es una tecnologa absolutamente amigable con el ambiente, pasare lo que pasase.

Pero para que podamos investigar y discutir estas cuestiones, asummoslo!, es absolutamente imprescindible que eliminemos esta amenaza de nueva central atmica que pende sobre nosotros.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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