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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2019

Entrevista al escritor y actor Carlos Bardem
Vivimos en el gran engao de la libertad de prensa

Gorka Castillo
CTXT


Carlos Bardem. MANOLO FINISH

El escritor Carlos Bardem (Madrid, 1963) es tambin un analista incisivo de la actualidad que siempre destaca la importancia de la cultura como plvora de los cambios sociales. Un pueblo formado es un pueblo crtico, indica. Bardem, que califica de peligrossimos y vergonzosos los acuerdos con Vox suscritos por el PP y Ciudadanos, tampoco duda al afirmar que vivimos el gran engao de la libertad de prensa porque gran parte de los mensajes que consume la opinin pblica se filtran desde el poder. Ahora estn blanqueando una marca fascista como Vox. Cada poca tiene sus miedos.

Los del siglo XIX, por ejemplo, eran negreros. As lo narra el actor y guionista en la novela que acaba de presentar, Mongo Blanco (Ed. Plaza & Jans), donde recrea la peripecia de un marino espaol casi desconocido, Pedro Blanco, que hizo de la trata de personas su modo de vida hasta convertir Cuba en una finca donde se haca trizas la piel oscura de los esclavos. Es curioso comprobar cmo elegimos las partes de nuestra historia que podemos o debemos conocer, afirma. Pero de aquel horror se benefici Espaa. Pedro Blanco era Mongo Blanco, el nombre con el que se conoca a los grandes reyes del esclavismo en el siglo XIX.

Fiel a su crtica de la crtica, retrata a un monstruo alentado por el poder poltico de su tiempo, la poca gloriosa de la esclavitud, que emprende una aventura histrica repleta de pasajes de una crudeza atroz. Es una actualizacin del gnero porque aunque me cri con Emilio Salgari, Jack London, Herman Melville y Joseph Conrad pertenezco a un mundo que ha conocido Auschwitz, que ha visto cmo lanzaban bombas nucleares sobre la poblacin civil, que ha estudiado el genocidio de Ruanda, reconoce. Por eso, quiz, en Mongo Blanco no slo reinterpreta una historia ignorada en Espaa sino que la sazona con dos de las temticas que ms obsesionan a este escritor ilustrado, dos ingredientes perfectamente humanos: la memoria, siempre construida a posteriori para ser indulgente con sus propios pecados; y la locura, ese otro monstruo que tanto asusta a la sociedad de la exigente lucidez que hoy vivimos.

La esclavitud se asocia a los campos de algodn del Misisip pero usted convierte a un espaol en el mayor negrero del siglo XIX. Cunto de cierto hay en la historia de Pedro Blanco?

Relacionar la esclavitud exclusivamente con EE.UU. y con Kunta Kinte es una de las paradojas que me llevaron a escribir Mongo Blanco porque en Espaa siempre se ha omitido que en las plantaciones de caa de azcar de las colonias de Cuba y Puerto Rico se perpetraban las mismas atrocidades que se cometan a orillas del Misisip a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Era el momento de las grandes revoluciones industriales basadas en la economa de plantacin, es decir, la del algodn y de la caa, que necesitaban cientos de miles de esclavos para ser rentables. Y ah estuvo Espaa. Para que te des cuenta de la dimensin que alcanz este drama, se calcula que ms de 12 millones de personas fueron raptadas en frica y vendidas en Louisiana, Puerto Rico, Cuba y Brasil entre 1450 y 1850. Y eso sin contabilizar el trfico ilegal de esclavos porque, entonces, el volumen total puede elevarse a los 83 millones de seres humanos. De hecho, para los negreros era preferible desembarcar la carga humana en una playa desierta de Matanzas que en el puerto de La Habana ya que as aumentaba sus ingresos al evitar el pago de aranceles y todo tipo de impuestos comerciales. Aquello fue una bestialidad.

EL ORIGEN DE MUCHAS FORTUNAS DE ESTE PAS, Y TAMBIN DE MUCHAS DE LAS ACTUALES INSTITUCIONES, EST EN LA SANGRE DE LOS ESCLAVOS

Pocos saben que Espaa fue el ltimo pas europeo en acabar con el esclavismo.

S, los espaoles fuimos partcipes destacados de ese periodo de oro de la trata de personas pero es curioso comprobar cmo elegimos las partes de nuestra historia que podemos o debemos conocer y cules no.

Por qu lo dice?

Porque el origen de muchas fortunas de este pas, y tambin de muchas de las actuales instituciones, est en la sangre de aquellos esclavos y en la trata de seres humanos que se practic. Espaa aboli la esclavitud en 1846, casi 40 aos despus que el resto de pases europeos. Y lo hizo con una matizacin muy hipcrita: suprimiendo la esclavitud en la Pennsula pero mantenindola en Cuba hasta 1886. Por qu? Porque desde los inicios de la conquista, Cuba fue la tierra perfecta para aplicar ese aforismo tan maravilloso, el de se acata pero no se cumple. El poder de las lites cubanas, todas ellas inmersas en la trata de seres humanos, lleg a ser tan fuerte e inmenso, generaban tanta riqueza, que se decidi concederles una excepcin legal para que prolongaran la esclavitud. Slo hubo un pas en el mundo que lo aboli despus que los espaoles y fue Brasil, aunque para entonces ya era una repblica independiente.

Llega a comparar al protagonista de su novela, Pedro Blanco, con el narcotraficante Pablo Escobar. Cules fueron sus similitudes?

Hablara de sus diferencias. El personaje real en el que me bas para escribir Mongo Blancofue un excepcional marino y un aventurero arriesgado que siempre actu bajo la proteccin del poder poltico de su tiempo mientras Escobar termin muriendo a manos del Ejrcito colombiano. Pedro Blanco fue un tipo brillantsimo que logr transformar la trata de esclavos mediante un conocimiento detallado de los avances tcnicos de su tiempo. La prueba es la construccin del ferrocarril en Cuba. Siempre nos han dicho que el primer tren espaol fue el Barcelona-Matar de 1848. No es del todo exacto. La lnea La Habana-Bejucal entr en funcionamiento en 1836 para transportar el azcar y otras mercancas en el instante de mayor expansin econmica y, consecuentemente, de mayor necesidad de mano de obra esclava. Ah surge Pedro Blanco. Y no slo eso, sino que tambin solucion los problemas que haba con el flujo de esclavos desde frica y que no saciaba la demanda creciente de los negreros. Hasta su llegada al negocio, el trfico de seres humanos dependa de las guerras tribales y de la estacin de lluvias que obligaba a los barcos a esperar anclados frente a la costa durante semanas favoreciendo los brotes de enfermedades tropicales y los motines. Pues bien, Blanco invent el cash and carry, el paga y llvatelo, mediante un sistema muy complejo de seales codificadas que aceleraban las cargas de los barcos y la creacin de almacenes permanentes de esclavos en suelo africano. Yo no creo en las personas excepcionales ni en los grandes monstruos sino que cada momento engendra sus hroes y sus villanos necesarios. Este tipo fue uno de estos.

Es decir, un negrero de fama internacional.

Fue el artfice de la creacin de un pequeo reino entre lo que hoy podra ser Sierra Leona y Liberia dedicado a mantener a todos jefes tribales en guerra permanente mediante el suministro de la santa trinidad, es decir, de ron, plvora y mosquetes. Su estrategia era convencerles de que resultaba ms rentable esclavizar al pueblo vecino que cultivar la tierra. Y, claro, el precio que pagaron fue la ruina.

Observa similitudes con diferentes formas de explotacin que hoy se denuncian?

En todas las sociedades, los momentos de mximo enriquecimiento de las lites han coincidido con las grandes atrocidades y las grandes fracturas morales. Pero por centrarnos en la historia contempornea de Espaa te dir que hay dos periodos destacados. Uno es durante la poca de la trata de esclavos y otro la guerra civil y la postguerra franquista. Fueron dos momentos que abrieron las puertas a la explotacin y a la conformacin de grandsimas fortunas. Es un hilo rastreable con vasos comunicantes. Cuando escriba esta novela me pregunt varias veces cunto de siglo XIX tenemos todava en este pas. De aquellos polvos vinieron estos lodos que hoy tenemos.

La poltica de Donald Trump contra la migracin, responde a la mentalidad de un negrero?

Es horripilante pero igual de terrible que lo que sucede en el mar Mediterrneo, convertido ya una gran fosa comn. Curiosamente, todo este drama est marcado por la agenda de populistas y demagogos de extrema derecha que han comprado dirigentes a los que se supona diferencias ideolgicas. El fondo del asunto es absurdo porque tanto nosotros como los estadounidenses necesitamos a los inmigrantes para funcionar, pero en esta ola de fragmentacin de las conciencias, de enfrentamiento entre las lites y los arrinconados por la nica revolucin que tristemente ha triunfado de verdad, la neoliberal, slo se sostiene con la propagacin del odio al diferente y la creacin de enemigos imaginarios. El objetivo que persiguen es que nadie gire la cabeza hacia arriba y se revuelva.

Siguen existiendo esclavistas al servicio del poder, como Pedro Blanco, en el mundo actual?

Por supuesto que tenemos nuestros pedros blancos. Ostentan los mismos cargos que desempeaban los negreros de la poca de Pedro Blanco. Hablo de esos financieros que nunca pusieron un pie en frica pero hacen negocios con la situacin de miles de personas. Grandes nombres son ennoblecidos y que vemos en muchas calles y plazas de nuestras ciudades mientras miles de subsaharianos son retenidos en el norte de frica bajo un rgimen esclavista porque los pases europeos pagan dinero para que no puedan llegar a nuestras costas. Me refiero tambin a la formas de precariedad laboral que se han impuesto. Hace unas semanas escuchbamos decir a una seora que va a ser presidenta de la Comunidad de Madrid que no llamemos contratos basura a los contratos basura porque hay gente que quiere esa basura. Esa es la mentalidad de una negrera.

Quiere hablar de la situacin poltica en Espaa?

S, hablemos de Mordor.

Cmo valora los acuerdos de PP y Ciudadanos con la extrema derecha?

Me parecen peligrossimos y vergonzosos. Me sorprende el blanqueamiento que hacen los medios de comunicacin, los foros de discusin y algunos centros polticos de la marca Vox porque son neofascistas al servicio de la revolucin neoliberal. Y aunque es cierto que la democracia lleva el gen de su autodestruccin en su interior, soy un firme defensor de la paradoja de la tolerancia de Karl Popper, aquella que dice que si eres demasiado tolerante con los intolerantes, stos terminarn aprovechndose para destruirte. Por lo tanto, con el fascista ni se dialoga ni se razona. Al fascista se le combate. Y la obligacin de los verdaderos demcratas de este pas es combatir a esta gente.

CON EL FASCISTA NI SE DIALOGA NI SE RAZONA. AL FASCISTA SE LE COMBATE

Pero el apriorismo de la democracia dice que todas las ideas son respetables y defendibles mientras no se emplee la violencia.

Esa es una falacia que utilizan para colarnos muchas cosas. No todas las ideas son respetables y la lnea que marca su lmite son los derechos humanos y los derechos civiles. Si un partido defiende el odio disfrazado de machismo, racismo, xenofobia u homofobia como Vox no puede ser respetado ni puede tener un hueco en nuestra sociedad. Creo que hemos llegado a un punto en el que deberamos poner pie en tierra y enfrentarnos a esta gente con decisin.

Se refera a los medios de comunicacin, qu papel estn jugando en este escenario?

En Espaa hay muchos peridicos y muchos canales de televisin pero, casualmente, todos pertenecen a las mismas personas y grupos. Vivimos en el gran engao de la libertad de prensa porque gran parte de los mensajes que consumimos se filtran desde el poder. Escuche si no las tertulias. Cada vez que hablan los famosos tertulianos, a quienes yo denomino tontulianos a sueldo, repiten las mismas cosas como alumnos de primero de Goebbels. Insisten en una mentira las veces que sea necesario para que creamos que dicen la verdad. Por ejemplo, se blanquea a Vox pero consideran que ser antifascista es un estigma, casi un insulto. Pues les dir una cosa: todos los antifascistas que he conocido en la historia son hroes, gente que dio su vida por la justicia y la libertad de los dems.

Muchos coinciden que la poltica est asumiendo el estilo grotesco de algunos formatos de televisin.

S, algunos de los tertulianos habituales realizan comparaciones que me resultan aberrantes. Por ejemplo, cuando equiparan a Podemos con Vox. Lo preocupante es que algunos periodistas, a los que guardo un gran respeto profesional, no lo rebatan o no se levanten de la mesa en ese momento.

No ser que Espaa sigue siendo un poco rehn de su pasado?

Es una anomala histrica dentro de un entorno cultural y geogrfico muy definido. Somos el nico pas occidental donde una dictadura fascista se mantuvo en el poder 40 aos por intereses geoestratgicos principalmente de EE.UU. Eso nos leg un relato falsario, ms cerca del cuento mitolgico que de una investigacin cientfica y documentada de unos hechos. Hemos aprendido la historia fragmentada de nuestro pas, la que nos dice qu podemos saber y qu no. Por eso no sabemos nada de los esclavistas espaoles del siglo XIX. Y as nos vendieron la santa transicin, con sus luces y sombras, que tuvo mucho ms de santa impunidad. En Espaa no se produjo una desfascisficacin de la sociedad sino que nos transfirieron instituciones franquistas como el Tribunal Supremo, no se revis el expolio econmico practicado por las lites durante cuatro dcadas ni las atrocidades que cometieron mientras el dictador era enterrado en un mausoleo. Todas esas costuras han entrado ahora en contradiccin abierta con la modernidad y el progreso.

No tiene esperanza en el futuro?

Soy un optimista impenitente, aunque no tenga razones para serlo, y creo que este rebrote de la derecha orgullosa, esta reivindicacin del franquismo que han hecho unos jueces paralizando la exhumacin de un dictador contra la decisin del Congreso, no aguantar mucho ms, pero me resulta inaudito que la voluntad de la familia Franco, de unos magistrados del Supremo y del abad del Valle de los Cados puedan estar por encima del dictamen de un Parlamento. Dnde queda la sensibilidad hacia millones de espaoles a los que nos parece que eso es una injusticia? Eso demuestra que Espaa es una democracia ritual, no real. Hay algo que est mal hecho de partida.

Cmo cambiar esta resistente dinmica?

Pues con la formacin de un gobierno progresista. Espero un ejecutivo a la portuguesa, de izquierda, de coalicin o con la frmula que sea pero que sirva para avanzar en la direccin del progreso, empezando por el fin de la impunidad que an existe en Espaa.

Es la literatura una forma de combatir la manipulacin, de hacer a la gente ms libre?

Siempre digo que leer, tener un libro en la mano, es un acto de rebelda. Y la prueba es que lo primero que recortan los gobiernos de derechas es la cultura. Por qu? Porque lo ltimo que quiere esa gente es tener un pueblo formado, un pueblo crtico. La obligacin de la cultura es plantear preguntas y cuestionarlo todo. As que, como dijo Luis Garca Montero, no se puede separar la educacin de la cultura.

Hay algo que no le hayan preguntado en los ltimos das?

No, la verdad (risas). Creo que el libro est teniendo una recepcin magnfica y me han dado espacio para contar casi lo que he querido. Hombre, siendo un poco detallista entiendo que vivimos en la era del titularanzuelo, pero me llama la atencin que en todas las entrevistas hablamos de literatura pero el titular siempre es de poltica. Espero que en este caso sea diferente (risas).

Fuente: https://ctxt.es/es/20190619/Culturas/26910/carlos-bardem-mongo-blanco-esclavitud-cuba-gorka-castillo.htm



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