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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2019

Operacin silencio para evitar que los militares denuncien prcticas macabras del Ejrcito

Camilo Rengifo Marn
CLAE


Un cerco de amenazas y presiones se cierne sobre los militares colombianos que estn denunciando los falsos positivos y actos de corrupcin en el Ejrcito: los quieren acallar y surge una interrogante: qu informacin tienen?

El 18 de mayo, el diario estadounidense The New York Times, public en su primera pgina de la edicin dominical, un reportaje en el cual denunci la existencia de formatos y rdenes emitidas por el actual comandante del Ejrcito, general Nicacio Martnez, en los cuales exiga a sus hombres duplicar todos los resultados, variables que incluan capturas y desmovilizaciones, y se peda duplicar el nmero de bajas.

Para muchos esas directrices podran revivir la macabra prctica que termin con el asesinato de ms de 3.700 jvenes inocentes, en su mayora campesinos, que hace una dcada fueron presentados como guerrilleros muertos en combate.

El Defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, confirm que entre enero de 2016 a abril de 2019, han sido asesinados 479 lderes sociales en todo el pas y 982 recibieron amenazas entre abril del 2018 y abril de 2019. En las zonas con mayores ndices de asesinatos y amenazas existen disputas entre actores ilegales protegidos por militares y paramilitares, por el control de las economas ilegales como la extraccin ilegal del oro y el narcotrfico.

Aunque inicialmente el Ministerio de Defensa y el gobierno del ultraconservador Ivn Duque trataron de defender el tema, ante el escndalo internacional que se desat, el Ejrcito retir esas directivas dos das despus de la publicacin del diario estadounidense.

Esto es por orden del comandante del Ejrcito, mi general Nicacio Martnez, por todo lo que ha pasado en estos das y para saber quines estn detrs de todo esto, dijo un oficial que iban a interrogar, citado de urgencia junto con otros 14 militares que se encontraban en distintos lugares del pas a la sede de la segunda Divisin de la ciudad de Bucaramanga.

Las razones que les dieron para citarlos el pasado 22 de mayo fueron distintas, pero la realidad era una sola: saber quines contaron a algunos medios, en particular a The New York Times, sobre unas polmicas directrices que exigan doblar los resultados en el Ejrcito y que podran ser la semilla para volver a las pocas de los fa,lsos positivos.

Cuando llegamos nos dimos cuenta que era para algo raro. Ah fue que nos dijeron que nos iban a hacer unas entrevistas y despus polgrafos a todos. No entendamos qu era lo que estaba pasando o qu tenamos que ver con ese tema, explic uno de ellos En el lugar haba un componente grande de oficiales y suboficiales de contrainteligencia quienes realizaron algunas entrevistas a los que estaban.

Todo eso haba sido coordinado el da anterior por mi general (Eduardo) Quirs (comandante del Comando de Apoyo de Contrainteligencia) que fue el que los llev, cont el uniformado a la revista Semana, sin revelar su nombre por motivos de seguridad como la mayora de los entrevistados en este informe debido a las amenazas y a las posibles represalias.

Uno de los sargentos encargados de las entrevistas le dijo al oficial sentado frente a l: Tenemos instrucciones claras de mi general Quirs de agotar todos los recursos para dar con los responsables. Mientras yo estaba en una operacin, me dejaron annimos y sufragios en la puerta de mi casa en los que decan que iban a matar a toda mi familia si hablaba.

Aunque hacia afuera la tormenta por el escndalo amainaba, dentro de las filas militares Se desat una cacera impresionante. Nos preguntaban quines de nosotros eran los que haban hablado con los periodistas y como parte de toda esa cacera nos hicieron esas entrevistas, cont uno de los uniformados que estuvo esa maana en la unidad militar de Bucaramanga.

Lo que estaba ocurriendo dentro de esa instalacin castrense se filtr. El director de Human Rights Watch, Jos Miguel Vivanco, la Procuradura de la Nacin, varios medios de comunicacin y periodistas comenzaron a preguntar por redes sociales por qu los tenan reunidos en esa sede y las razones por las cuales ocurra esa cacera para intentar dar con las fuentes de la informacin.

Simultneamente el comandante de la Segunda Divisin del Ejrcito, general Mauricio Moreno, emiti un comunicado en el que afirm que las versiones publicadas en diferentes medios y redes sociales, sobre supuestas indagaciones para identificar fuentes relacionadas con una publicacin o sobre supuestos usos de polgrafos, no son ciertas y tampoco tienen fundamento de ninguna especie.

La revista Semana public testimonios, audios, videos y fotografas que demuestran que s los congregaron y varios fueron interrogados. Habl con ms de 20 militares que han recibido todo tipo de amenazas, ellos y sus familias, por tratar de contar la verdad.

Este episodio es solo la punta del iceberg de una estrategia de silenciamiento y persecucin a muchos militares que buscan denunciar varios hechos graves que vienen ocurriendo y que van desde ejecuciones extrajudiciales hasta actos de corrupcin, pasando por las confesiones que estn haciendo varios militares ante la Justicia Especial para la Paz (JEP) por lo que sucedi en la poca de los falsos positivos hace ms de una dcada.

Soldados entrenados para torturar

Desde que se destap el escndalo de los falsos positivos en el pas, a mediados de la dcada pasada, muchos apuntaron a sealar como una de las principales causas del fenmeno a las directrices militares o resoluciones que privilegiaban el pago de recompensas para obtener prebendas al interior del Ejrcito, incluidos ascensos, por el nmero de muertes o de bajas.

La ms cuestionada fue la directiva ministerial nmero 29 del Ministerio de Defensa en el ao 2005 (firmada por el entonces ministro Camilo Ospina Bernal) que deriv en el asesinato de cerca de 3.700 civiles que fueron presentados como bajas de la guerrilla en operaciones militares. Esa directiva fue derogada pero tuvo sus efectos y para el senador y excandidato presidencial Gustavo Petro fue la poltica de seguridad oficial que llev al asesinato sistemtico de personas inocentes.

Las revelaciones del NYT sobre una serie de directivas de la actual comandancia del Ejrcito, impartidas a comienzos de este ao, encaminadas a aumentar el nmero de ataques, capturas, rendiciones y muertes en combate, llev a Petro a asegurar que la tesis de que una poltica civil elaborada desde el Ministerio de Defensa pueda provocar los falsos positivos es incompleta.

Para el congresista centroizquierdista, una de las causas pasa por la doctrina y el entrenamiento militar. No solo basta una resolucin militar o una cartilla sino hay algo ms all que desata estos hechos. Petro denunci que los soldados son entrenados para torturar.

Petro revel una serie de videos que muestran la ltima fase del entrenamiento de la escuela de lanceros en Leticia, Amazonas, en los Laboratorios Experimentales de Resistencia LER-, en donde uno de los ejercicios de entrenamiento se han capturado una serie de oficiales que creen que han sido capturados por la guerrilla del ELN y son llevados a una especie de campamento ficticio donde son salvajemente torturados durante das y semanas.

Los entierran vivos, los golpean con armas contundentes, los someten a vejmenes, los humillan ejercen supuestos guerrilleros que son en realidad soldados y agreden a sus propios compaeros.

Las amenazas

Tengo compaeros, amigos, que perdieron la libertad, sus familias y todo su patrimonio pagando abogados por culpa de haber cumplido esas rdenes en el pasado (falsos positivos). Yo no estoy dispuesto a tener ese destino y prefiero pedir el retiro a cumplir lo que nos estn pidiendo, afirm un militar, con ms de 20 aos de carrera.

Se desat una cacera impresionante, en el lugar (la sede de la II divisin) haba un componente grande de oficiales y suboficiales de contrainteligencia quienes alcanzaron a realizar algunas entrevistas. Otro uniformado, herido en combate, cont que a m me hicieron llegar a mi celular fotos de los seguimientos a mis hijos menores de edad en el colegio. Tambin de mis padres, que ya son personas mayores, afirm mientras enseaba las fotos de esos seguimientos.

Otro militar, desplegado en el sur del pas y al mando de ms 4.000 hombres, dijo que Los telfonos son intervenidos incluso pagando a gente de las salas de interceptacin de la propia Fiscala para chuzar ilegalmente las comunicaciones para saber qu hablamos y con quin. Los seguimientos son permanentes. Usted no se puede mover de su oficina a su casa sin que tenga un par de tipos siguindolo para ver con quin habla o con quin se rene, dijo otro uniformado.

Al percatarse de que mientras hablaba con el periodista era vctima de seguimiento, decidi enfrentar a uno de estos personajes arma en mano y, tras un breve cruce de palabras de grueso calibre, se logr establecer su identidad. El hombre que haca el seguimiento (con un compaero en moto) termin confesando que era parte de grupos especiales de contrainteligencia, que tienen la misin de identificar y presionar a los que estn contando lo que pasa.

Ante la magnitud del cerco y las presiones, la magistrada de la sala de reconocimiento y verdad de la JEP, Catalina Daz, dijo que integrantes de la fuerza pblica que estn confesando lo que saben ante la justicia transicional y denunciando a sus superiores han sido amenazados de muerte, Han sido amenazados, seriamente amenazados, a tal punto que hemos decretado medidas cautelares debido a que la propia JEP, en el estudio de riesgo, confirm que estaban en una situacin extraordinaria, dijo la magistrada.


Camilo Rengifo Marn, Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente original: http://estrategia.la/2019/06/27/colombia-operacion-silencio-para-evitar-que-militares-denuncien-practicas-macabras-del-ejercito/




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