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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2019

Frontera imperial
AMLO, Trump y la doctrina Monroe 2.0.

Carlos Fazio
Brecha


Mxico despleg esta semana unos 15 mil miembros de la Guardia Nacional en su frontera norte, que se suman a los cerca de 6 mil ya apostados en el sur. El objetivo: contentar a Donald Trump y su electorado antinmigrante. Al ritmo de las amenazas y las extorsiones de Washington, la legalidad humanista cede terreno a la nocin de seguridad nacional. Nuevo estilo de negociacin para la vieja empresa de control colonial.

El pasado 30 de mayo, cuando el presidente Donald Trump amenaz en un tuit a Mxico con imponerles aranceles punitivos a todas sus exportaciones en un plazo de 11 das si no frenaba el xodo de refugiados hacia Estados Unidos, las relaciones bilaterales entraron en la ms grave crisis poltico‑diplomtica desde los aos ochenta.

En la coyuntura, el autcrata de la Casa Blanca necesitaba otra guerra. Inmerso en un conflicto global de tarifas y financiero con China, amenaz a India, a Turqua y a las 28 naciones de la Unin Europea; fint con Corea del Norte, despus con una invasin y un golpe de Estado en Venezuela, y luego el objetivo fue y sigue siendo Irn, al que amenaz con la aniquilacin total. Como encontr resistencias, adelant su campaa por la reeleccin y, abusando de la asimetra de poder, eligi a Mxico como blanco de una guerrita econmica esplndida a golpes de tuits, dislates verbales y amenazas mediticas. Fabric una crisis y oblig a su contraparte a sentarse a la mesa con una pistola en la cabeza. Es decir, utiliz una lgica de negociacin mediante chantaje. Una guerra sin misiles, con aranceles punitivos virtuales, que, de concretarse, podran destruir industrias y 900 mil puestos de trabajo del lado mexicano.

En rigor, la guerra de migrantes por aranceles fue poltica: el mitmano de la oficina oval necesitaba consolidar su imagen de supremacista blanco y xenfobo para exacerbar las actitudes chovinistas de su base electoral. Como en su campaa de 2015‑2016, Mxico y los centroamericanos que huyen del horror y quieren ingresar a Estados Unidos vuelven a ser parte de la estrategia de la presidencia imperial y la extrema derecha en el poder; son consustanciales a la narrativa nativista fundacional de campaa del populista Trump, de cara a los comicios del 3 de noviembre de 2020.

MXICO, UN EXTRAO ENEMIGO. Las razones esgrimidas para lanzar esa ofensiva coercitiva no fueron comerciales. Trump insisti en que el xodo mxico‑centroamericano a Estados Unidos constituye un problema de seguridad nacional. Justific su guerra de aranceles contra Mxico con base en la ley de poderes econmicos de emergencia internacional (Ieepa, por sus siglas en ingls), que desde 1977 permite a los inquilinos de la Casa Blanca intervenir de manera extraordinaria en asuntos econmicos en caso de una amenaza internacional inusual y extraordinaria. Es una ley que se aplica contra pases considerados enemigos. Jimmy Carter la utiliz contra Irn cuando la crisis de los rehenes de la embajada de Estados Unidos en Tehern, en 1979. Se ha empleado contra Corea del Norte, Siria y Sudn, y varias rdenes ejecutivas de Trump para sancionar y desestabilizar a Venezuela han sido justificadas con base en la Ieepa.

As, Mxico pas de aliado y socio comercial subordinado de Estados Unidos a pas enemigo, que pone en riesgo la seguridad nacional de la superpotencia. Un exabrupto. Adems, para imponer su agenda a los enviados del presidente Andrs Manuel Lpez Obrador a Washington, Trump us trampas de crupier de casino, donde la casa siempre gana. Lo que fue combinado con una estrategia de mxima presin: el viernes 7 de junio, durante una reunin de 12 horas en el tercer da consecutivo de negociaciones, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, y su comitiva fueron despojados de laptops, celulares y otros aparatos electrnicos, para evitar grabaciones secretas (que, por lgica, s hicieron funcionarios del Departamento de Estado).

Resultado? Mxico acept enviar 6 mil efectivos de la Guardia Nacional (en formacin) a ejercer funciones de vigilancia, control y verificacin migratoria en la frontera de 240 quilmetros con Guatemala; criminalizar y perseguir a quienes huyen del terror y buscan asilo o refugio, y acelerar la instrumentacin del programa Remain in Mexico (Quedate en Mxico) para combatir los flujos migratorios (lo que viola la ley de asilo estadounidense y el principio de la no devolucin), con la condicin de que si en 45 das estos no decrecen de manera significativa, el tercer pas seguro regresa a la mesa junto con la imposicin de aranceles punitivos.

En el corto plazo, Trump a la cabeza de un Estado canalla (rogue state), que no se considera obligado a actuar de acuerdo con las normas internacionales coaccion a Mxico para que hiciera el trabajo sucio al interior de sus fronteras. Y ahora, el eslabn ms dbil de la relacin tiene una presin migratoria en forma de pinza: en la frontera norte con Estados Unidos, por la devolucin de unos 60 mil centroamericanos, que debern esperar en Mxico mientras se tramita su asilo en tribunales estadounidenses, y, en la frontera sur, por el ingreso de unos 100 mil refugiados guatemaltecos.

Trump pretende un Acuerdo de Tercer Pas Seguro (Atps) con Mxico, para que resuelva su ineficiente y lento sistema de asilo que, como ha sido documentado, incluye virtuales campos de concentracin para nios, nias y mujeres, ante la falta de republicanos y demcratas para reformarlo. Se estima que 80 por ciento de los casos de asilo son negados despus de un ao o ms de espera. Estados Unidos est negociando un Atps con Guatemala, para crear de jure un cerco jurdico internacional que lo asle del xodo de refugiados centroamericanos. Mxico es la otra pieza clave.

Pero no deja de ser contradictorio que Estados Unidos nombre a Mxico como tercer pas seguro (vase Brecha, 14‑VI‑19), cuando el propio Trump considera la frontera sur del imperio como una de las ms peligrosas del mundo. Al respecto, cabe consignar que la migracin no es la nica carta que tiene Trump. En abril pasado difundi una serie de tuits en los que deca que estaba buscando una sancin econmica para los 500.000 millones de dlares en drogas ilegales que son enviadas y contrabandeadas a travs de Mxico por la frontera sur de Estados Unidos. Dio un ao para revertir esa situacin. A mediados de junio volvi a insistir en que 90 por ciento de la droga que ingresa a Estados Unidos lo hace desde Mxico y que en 2018 hubo 60 mil muertos por sobredosis de opiceos, de los cuales 15 mil fallecieron por sobredosis de herona o sus derivados ingresados desde Mxico.

No queda duda de que la poltica de estilo macartista de Trump peg en la lnea de flotacin del discurso humanista de Andrs Manuel Lpez Obrador. Y aunque, como revel The New York Times, el acuerdo migratorio del 7 de junio contiene acciones que Mxico ya haba aceptado previamente, resulta evidente que el gobierno mexicano expandi y aceler su ejecucin con un despliegue de personal y equipo sin precedentes en la zona sur del pas, en particular en la porosa, desordenada y violenta frontera con Guatemala, donde para los lugareos, a ambos lados de una lnea divisoria surcada de aldeas, ejidos y caseros, el Estado es un concepto difuso.

MIGRACIN, REFUGIO, DERECHOS HUMANOS Y TERRITORIOS. La migracin es un derecho humano reconocido en el derecho internacional. A su vez, el derecho internacional de refugiados se rige por la Convencin de 1953 de la Organizacin de las Naciones Unidas, que aplica dicho estatus a toda persona que tenga un temor fundado por su vida, debido, principalmente, a la persecucin de orden poltico, tnico, racial o religioso. Otras motivaciones para tipificar la condicin de refugiado, recogidas en la Declaracin de Cartagena de 1984, son la violencia generalizada, la hambruna, el cambio climtico y la violencia intrafamiliar, preceptos que fueron incorporados por Mxico en la nueva ley de refugiados de 2011. A su vez, segn el artculo 2 de la ley de migracin mexicana, en ningn caso una situacin migratoria irregular preconfigurar por s misma la comisin de un delito.

No obstante, las acciones ordenadas por Lpez Obrador indican una visin de migracin basada en una nocin de seguridad nacional. Es decir, una poltica migratoria de corte militar, punitiva y violatoria de derechos humanos. Segn Porfirio Muoz Ledo, presidente de la Cmara de Diputados y correligionario de Amlo, con su nativismo histrico Trump logr desplazar el muro de la frontera norte (de Mxico) hasta Chiapas y utilizar a la Guardia Nacional como border patrol. Y agreg: (Trump) quisiera exhibir a nuestro pas como una jaula frente al electorado estadounidense.

En ese contexto, Lpez Obrador considera que el fenmeno migratorio responde a carencias materiales y a la inseguridad en regiones marginadas de Mxico y Centroamrica. Cierto. Pero nunca dice que la pobreza, la marginacin y la violencia extrema delincuencial y estatal son generadas por el sistema capitalista, clasista y expoliador. Un capitalismo criminal y militarizado, que en el marco de polticas de libre comercio (vaya eufemismo de ocasin!) convirti a Mxico, Guatemala, El Salvador y Honduras en pases extractivistas y maquiladores, que de manera masiva expulsan seres humanos de sus territorios.

Los territorios son el centro estratgico de la competencia mundial (doctrina Monroe 2.0) y las relaciones de poder. La historia de la colonizacin es a la vez la del reparto de territorios. No obstante, el colonialismo actual ocurre tambin mediante un adoctrinamiento integral neosocialdarwinista y el sometimiento violento de quienes oponen resistencia; abarca tanto los territorios como los sentidos o las percepciones y las construcciones semiticas y culturales. Mxico y Centroamrica son parte de los territorios de las guerras interimperialistas, de las guerras por territorios, bienes naturales, mercados y mano de obra barata. Y para la guerra se necesita soldados, marinos y guardias nacionales militarizadas, y, ms importante aun, ganar las mentes y los corazones mediante la guerra psicolgica.

MULO DE AL CAPONE EN LA CASA BLANCA. Segn el Financial Times, crticos estadounidenses de Donald Trump lo comparan a menudo con un gngster. El propio ex jefe del Fbi James Comey, despedido por Trump, dijo que su trato con l le record su empleo anterior como fiscal antimafia. Y en verdad los gestos y el estilo gansteril de Trump recuerdan a los personajes de El padrino y Los Soprano. En particular, su tendencia a tratar las alianzas como una forma de estafa de proteccin: pags o dejo de proteger el vecindario. Pero tambin su forma de conducir la poltica exterior, con nfasis en las relaciones personales y una disposicin a cambiar de manera repentina de las palabras clidas a las amenazas, y viceversa.

Un ejemplo? Ante las amenazas del don de la Casa Blanca, el 17 de junio Mxico ya haba sellado su frontera con Guatemala con la Guardia Nacional. Tres das despus, durante una entrevista con Telemundo, Trump dijo que Lpez Obrador le gusta y quisiera reunirse con l. Interrogado sobre si consideraba a Mxico un pas aliado o enemigo, rindose, respondi: Esta semana lo considero amigo. Neg que Mxico haga el trabajo sucio y aadi que han estado haciendo un trabajo excelente. Firmamos un acuerdo hace una semana y media, colocaron 6 mil efectivos en la frontera sur Hasta ahora estn haciendo un buen trabajo. Si no hubiera sido as, hubiramos impuesto sanciones.

Dicho eso, y apenas a dos semanas de haber alcanzado un acuerdo migratorio preliminar con Mxico, filtraciones annimas del Departamento de Seguridad Nacional reproducidas en medios estadounidenses dieron cuenta de la prxima puesta en marcha de un operativo (megarredadas lo llamaron) para deportar a familias completas de migrantes que residen en las principales ciudades del pas. Para complacer a sus bases retrgradas, Trump amenaz con una nueva cacera antinmigrante. Mientras tanto, a Lpez Obrador le est corriendo su tiempo de gracia. Y si algo exhibe la coyuntura, son los nexos del padrino Donald Trump con los magnates (robber barons), los banqueros de Wall Street y el Estado profundo, dominado por los servicios de inteligencia y el Pentgono. Por lo que, por donde se le mire, en el largo camino hacia las elecciones de noviembre de 2020 en Estados Unidos, las relaciones entre Trump y Lpez Obrador estarn llenas de sobresaltos y no terminarn bien.

Fuente: Brecha de Montevideo, Edicin 1753.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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