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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-07-2019

Libros, libreras y ciencias sociales

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Rebelin


Si bien en el siglo XIX un pensador como Juan Montalvo (1832-1889) resume lo mejor de la literatura poltica producida en la poca, el libro del guayaquileo Alfredo Espinosa Tamayo, Psicologa y sociologa del pueblo ecuatoriano (1916) puede ser considerado como el iniciador de la sociologa cientfica del pas. Su obra es un esfuerzo para comprender a la sociedad en sus races histricas, la configuracin racial y clasista, las costumbres y cultura, pero sin duda, la economa y la poltica, vinculando parte de su explicacin a la geografa.

De aquella poca al presente, las ciencias sociales han tenido un notable desarrollo. Al iniciarse la dcada de 1980, coincidiendo con un fenmeno similar en los pases de Amrica Latina, tambin se produjo el auge de la ciencia social ecuatoriana, que encontr en la historia una base de sustento fundamental. Autores y obras de la poca mantuvieron no solo la rigurosidad de la investigacin en fuentes primarias, sino que muchos tuvieron influencia decisiva del marxismo, que traz los ejes tericos.

Se uni, en aquellos momentos, el auge de las editoriales y, sobre todo, de las libreras. Las universidades publicaban revistas como la que mantuvo la escuela de Sociologa de la Universidad Central; estudios econmicos, como los que produjo el Instituto de Investigaciones Econmicas de la PUCE; varias publicaciones semanales de economa y poltica tuvieron origen en universidades pblicas de Quito, Guayaquil y Cuenca, para destacar tres de las ms grandes; se publicaron numerosos libros, entre lo que podra citarse una obra colectiva titulada Ecuador: pasado y presente (1975) que fue pionera, o tambin la Nueva Historia del Ecuador (1983) que recogi los trabajos de la mayora de cientficos sociales de aquellos aos.

Al menos en Quito, libreras como Quito/Progreso, LibriMundi, Pomaire, De la Aurora, Espaola, entre otras, contaban con obras de autores ecuatorianos y con la indudable presencia de los latinoamericanos (y del mundo), difundidas por editoriales nicas en su gnero, como Siglo XXI, Alianza, Pasado y Presente, Fondo de Cultura Econmica, Crtica, Grijalbo, etc. Cualquier interesado poda pasar horas visitando aquellas libreras, en las que todo investigador tena que salir comprando algo, inevitablemente. Quito siempre tuvo excelentes libreras e incluso solo se hallaban aqu muchas de las obras que no llegaban a otras ciudades.

Hoy el panorama es frustrante. Varias instituciones de educacin superior publican obras y sobre todo tesis de grado que casi solo puede encontrarse en los locales de las mismas instituciones editoras. No he abandonado la costumbre de visitar, con sistemtica frecuencia, las libreras quiteas, pero normalmente puedo afirmar que no hay nada nuevo, atractivo, que sirva. Libros del exterior, relativos a las ciencias sociales, prcticamente nada y mucho menos latinoamericanos. Estn los best seller de algunos autores que, sin ser cientficos sociales, hacen mucha bulla con opiniones que hasta pueden ser inteligentes, pero que no se sustentan en investigaciones histricas, sociolgicas o econmicas rigurosas. Pero aparecen como libros de alta referencia, abordando temas recontra repetitivos como el populismo. Abundan auto-ayudas, manuales, esoterismos, filosofas baratas, economas neoliberales, enriquecimiento en cuestin de das, negocios al instante, o variadas revistas.

Desde luego, en internet y de manera especial en las redes acadmicas especializadas (como JStore, por ejemplo), se puede encontrar trabajos cientficos de vala, a los que solo tienen acceso los profesores y estudiantes universitarios. Pero si algo ha matado a las ciencias sociales es la medicin de su impacto por los artculos y revistas indexadas. No es que ello est mal, sino que los journals, que estn mejor para otras reas cientficas, convierten a las ciencias sociales en trabajos para una elite absolutamente reducida, lo que est en contra del sentido histrico-social que siempre han tenido las ciencias sociales y particularmente las latinoamericanas.

Porque no interesa que lean unos cuantos acadmicos, sino que las ideas sociales, los argumentos, las hiptesis, se difundan ampliamente, generen controversia y, sobre todo, sirvan para ilustracin masiva de los ciudadanos. No hay ciencias ms polticas que las ciencias sociales. stas son las que esclarecen lo que se halla escondido detrs de la superficie de la vida econmica, poltica y social cotidianas. Desde luego, las ciencias sociales son peligrosas si se masifican, porque generan conciencia social. Si se ubican en las perspectivas tericas de la izquierda -lo cual es absolutamente legtimo, porque el partidismo terico siempre ha estado en la naturaleza de las ciencias sociales- alimentarn la comprensin de la lucha de clases y el sentido que sta tiene.

De modo que, ante los lmites de esa alta difusin que requiere la ciencia social ecuatoriana, es obvio que a cada paso se encuentre con simples opiniones sin fundamento. Y que los ecuatorianos, que poco leen (se calcula 1.5 libros por ao), no tengan ms forma de apreciar las realidades de su tiempo a travs de estudios rigurosos, sino de las opiniones que dan polticos y comentaristas de todo tipo, particularmente editorialistas de radio y televisin. No ayudan las libreras. Y nada ayudan las redes sociales.

Por cierto, tambin es muy actual un hecho: antiguos activistas y escritores identificados con las ciencias sociales, prolficos en sus interpretaciones sobre la dcada de la revolucin ciudadana, a la que dedicaron esfuerzos y palabras permanentes, muy poco y normalmente nada han escrito sobre el nefasto camino que sigue el Ecuador actual de la mano de un gobierno conservador, subordinado a las elites empresariales. Es muy sintomtico lo que pas con ellos

www.historiaypresente.com // www.juanpazymino.com  

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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