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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2019

La otra carta de despedida del Che a Fidel
Discutirla, con veneracin e irreverencia

Aurelio Alonso
La Tizza

Nota introductoria de Aurelio Alonso a la carta del Che a Fidel del 26 de marzo de 1965.


Estas consideraciones fueron pensadas para el texto del mensaje al cual adjunto la carta del Che del 26 de marzo de 1965 que ahora se nos revela y cuya importancia valoro en grado superlativo con las reflexiones motivadas en m por su lectura. O cabe mejor decir por lecturas sucesivas. El texto guevariano constituye, sin duda, un excepcional balance crtico de la marcha de la economa cubana en los cinco primeros aos de Revolucin. Pero no hay que olvidar que se trata de un anlisis a la altura de 1965, y que nuestra lectura tiene lugar ms de medio siglo despus. Por lo tanto, sus mritos como diagnstico no pueden ser evaluados en el mismo plano que sus consideraciones como pronstico y como proyecto. No se trata de que unas sean vlidas y otras no, sino de que su valor veritativo no puede obviar la complejidad de la historia vivida despus, desde cuya altura est obligado nuestro pensamiento a crear. Leda con estas prevenciones, la sntesis realizada por el Che puede aportar, como ninguna otra, que yo recuerde, a que comprendamos mejor el alcance de nuestros primeros esfuerzos, en qu aspectos fallamos entonces, cules fallos corregimos y cules se convirtieron en lastre, e incluso dnde estamos hoy, por qu, y cmo enrumbar soluciones de cambio. Pero para que esa utilidad sea real, lo ms inmediato es que no nos conformemos con elogios y ponderaciones, a buscar el adjetivo que mejor quede entre los signos de admiracin, sino que nos sentemos a discutirla, con la mezcla de veneracin e irreverencia que el propio Che reclamaba para el estudio de los clsicos del marxismo.

Este es el espritu que inspir la redaccin de estas lneas profanas y la decisin de circularlas, esperanzado, como siempre en todo lo que he pensado en mi vida, de contribuir con un grano de arena a que Cuba crezca hacia la sociedad de soberana y justicia total que Mart so y Fidel y a su lado Che dedicaron todo su aliento a forjar.

El texto ntegro de la carta aparece aqu en la fuente normal, y destacados en amarillo [i] aquellos pasajes de la misma que tuvieron mayor efecto, de un modo o de otro, en mi lectura. Se trata de mi mirada subrayo y no le resto con ello relevancia a lo que no he destacado con el color. Las palabras en que uso el celeste son referencias para ordenar mis relecturas, puras convenciones que dejo para cuando lea de nuevo (s que lo har). Seguramente otros colegas, no menos comprometidos que yo, seleccionarn otros aspectos y extraern conclusiones diferentes de su lectura. Mis comentarios aparecen en rojo, en los puntos en los cuales me sent en la necesidad de reflexionar criterios, que he decidido someter al debate con compaero(a)s cuya inteligencia, conocimientos y compromiso revolucionario aprecio. Agradezco la atencin que le concedan a estas lneas, con mi mejor saludo,

Aurelio

Nota del editor:

[i] Para esta publicacin digital hemos decidido colocar en negrita cursiva los fragmentos que el compaero Aurelio Alonso destac en la carta. Las notas que l realiz y que enriquecen la lectura en grado sumo aparecern como notas al final del documento, enumeradas de forma consecutiva con nmeros arbigos. Todas las notas, a partir de esta, son de Aurelio Alonso.



Carta a Fidel

La Habana, 26 de marzo de 1965

Ao de la Agricultura

Fidel:

Pongo en tu conocimiento el conjunto de mis ideas sobre algunos de los problemas bsicos del Estado. Voy a tratar de ser lo ms concreto posible y tratar de hacer una crtica constructiva, por si puede servir para mejorar algunos problemas que continan siendo graves.

Adems, quisiera darte una pequea explicacin de nuestro concepto sobre esa entelequia llamada, El Sistema de Financiamiento Presupuestario, por otra parte, tambin me interesara hablar algo sobre el Partido y, por ltimo, hacer recomendaciones de tipo general.

Tendr entonces esta exposicin cuatro puntos:

Errores en la Poltica Econmica.

El Sistema de Financiamiento Presupuestario.

La Funcin del Partido.

Recomendaciones Generales.

Al empezar todos nosotros el aprendizaje de esta marcha hacia el comunismo, establecimos, con la ayuda de los checos, la Junta Central de Planificacin [Juceplan]. Creo que est claro para todos que la planificacin es una categora implcita al socialismo y tambin a este perodo de transicin que estamos viviendo. Lo malo es que hasta ahora, no hemos podido organizar una planificacin que sea realmente un canal conductor y no una vlvula loca que a veces deja pasar libremente los gases y otras se cierra hermticamente poniendo en peligro de explotar la caldera.

A pesar de todos los errores del plan, de la orientacin y de la concepcin de la Junta Central de Planificacin, creo que estamos todos de acuerdo en que hay una serie de lneas jerrquicas de mando en el sector econmico que deben ser respetadas. Se entiende que el Gobierno crea las ideas econmico-polticas de desarrollo, ideas que parten de iniciativas de los dirigentes y tambin, si es posible dadas las condiciones, de la propia poblacin. Estas deberan pasar a la Junta que las analizara y compatibilizara, dando luego una recomendacin. El Gobierno aprobara o corregira estas cifras, encargando ya la confeccin del plan y la Junta confeccionara el plan, en discusin con todos los organismos, cuando se tratara de un plan anual, pero sobre la base de un plan perspectivo en el cual pudieran tomarse en cuenta los principales organismos como asesores.

Nosotros hemos funcionado como si esa ficcin fuera real pero, en la prctica, qu suceda?: el pretendido traslado de ideas de desarrollo por el Gobierno era simplemente una recopilacin de algunas ideas sueltas que la Junta armonizaba poniendo las propias y elevaba al Gobierno. Tras un anlisis extremadamente superficial, se aprobaban estas lneas de desarrollo, a veces cambiando determinadas cosas, siempre sobre un plan anual ya que todos los planes perspectivos han fracasado antes de comenzar. La Junta comenzaba a hacer sus planes con la idea de restringir el desbalance pero, al mismo tiempo, recibiendo las presiones de todos los organismos productivos y no productivos. De tal manera, el plan quedaba muy desbalanceado, se haca tarde y haba que correr al extranjero a pedir desbalances, ayudas, comprensin, etc., etc. Luego la Junta se encargaba de complicar las cosas con sus propios errores.

Creo que hemos cometido muchos errores de tipo econmico. El primero de ellos, el ms importante, es la improvisacin con que hemos llevado a cabo nuestras ideas que ha dado por resultado una poltica de bandazos. Improvisacin y subjetivismo, dira yo. De tal manera que se daban metas que conllevaban crecimientos imposibles. En los primeros momentos estos crecimientos imposibles se planeaban de una forma orgnica con la base de modelos globales en los que se prevean crecimientos hasta del 15 o el 20% anual. Despus esto cambi pero la dispersin y falta de centralizacin de decisiones econmicas permita que cada uno de los organismos impulsara planes que, solos, eran factibles de realizar pero que, tomados todos en su conjunto, hacan imposible el cumplimiento de las metas trazadas; y es as cmo el llegar al 90% de un plan se considera en nuestro pas una verdadera hazaa. Por esto tambin se han realizado una serie de inversiones no justificadas que variaban o supriman antes de finalizar, pero tambin sin una justificacin adecuada. Casos como estos tenemos en el fomento del arroz y su posterior restriccin, el fomento del maz y su posterior restriccin, el del millo, el del algodn, el de los cerdos, ciertas inversiones en vacunos que no me parecen justificadas, las de la pesca y una buena parte de la poltica avcola. Todo esto en el campo de la agricultura.

En el campo de la industria hemos cometido errores parecidos en cuanto a las inversiones. La Antillana de Acero, por ejemplo, es un monstruo que empez, como empezamos siempre, a ser dibujado por la nariz; ahora las patas del monstruo no caben en el papel . La poltica de desarrollo de cemento, basada en una concepcin de desarrollo global muy grande y que ha demostrado ser excesiva. La creacin de fbricas conserveras que no trabajan actualmente. Otras fbricas que requieren materias primas importadas del rea dlar, sin resolver realmente problemas. La ms representativa de este tipo es el INPUD, aunque desde el punto de vista de la construccin y la racionalizacin de la produccin es una de las mejores que hemos hecho: pero hay un sinnmero de ellas que todos conocemos y que tienen las caractersticas apuntadas.

Muchas veces, se suma el tener una tecnologa muy atrasada, por ejemplo, los radios polacos. Para colmo bamos a cometer el mismo error en la televisin, hasta que lo paramos. Todas estas son inversiones que hay que pagarlas y pagarlas caras. Dentro de este grupo podra poner la construccin de barcos pesqueros que no se justifica en el momento actual por el alto precio de la madera y su carencia; creo podra ser justificado el hierro, aun cuando saliera ms caro que las del mercado mundial, siempre y cuando fuera tomado como una lnea de desarrollo que dara prdidas hoy como parte del aprendizaje.

Tambin en este captulo de las inversiones no justificadas, vemos la adquisicin de barcos de travesa en momentos en que la empresa no tiene una organizacin para hacerle frente al aumento de sus unidades. Por eso, los barcos que deban ser nuestros salvadores de divisas se han convertido en una fuente ms de gastos, prcticamente sin resolver problemas. Aun cuando eran ms perentorias las necesidades, se puede decir lo mismo de la gran cantidad de mnibus comprados cuando un mantenimiento adecuado podra haber solucionado algunos problemas; podramos quizs, haber comprado menos mnibus. La poltica del ganado, sin las condiciones mnimas para aclimatarlo, en la poca pasada, tiene estas caractersticas, as tambin como los barcos pesqueros que son comprados en cantidades excesivas para nuestra capacidad organizativa. Y hay otras menores; podramos citar el turismo que en una poca se pens sera la gran fuente de divisas y donde se han enterrado bastantes millones de pesos.

Adems, se tomaban lneas de accin general falsas. Podamos [sic] citar en la industria, el caso de la sustitucin de importaciones, que fue la primera poltica llevada a cabo por nosotros; la pretensin de un autoabastecimiento ilusorio por ahora; los conocidos errores de la demolicin de la caa, del pienso importado para vacunos y cerdos. Creo tambin que la compra de fertilizantes a precios fabulosos responde a una poltica no bien meditada y la supresin de algunas exportaciones que habitualmente hacamos y que fcilmente podramos haber mantenido; en este momento se me ocurren los mariscos, algunos tipos de tabacos, la soga de henequn.

Insisto en que aun cuando se haga una divisin de todos estos errores en ms o menos graves, ms o menos fatales, lo fundamental est dado por la poltica de bandazos y la poltica de bandazos est dada por el tratamiento superficial por un lado y subjetivo por otro, de todos los problemas de la economa. Sin embargo, la economa ha demostrado que tiene una serie de leyes y que violentarlas cuesta muy caro.[i]

Se pueden apuntar otras series de errores de tipo menor, claro que a veces han incidido mucho en nuestra gestin econmica, por ejemplo, la falta de exigencia de responsabilidad en los cuadros de direccin, que no se vigilan, por lo tanto, no se critican a tiempo y se retiran violentamente despus. Esto es parte de los grandes problemas que tiene el Estado que pienso abordar tambin.

Hemos visto tambin una poltica de gasto alegre que de pronto debe ser corregida y lo es con una drasticidad terrible, lesionando muy duramente la economa pues ya no se puede hacer una discriminacin suficiente en el momento de realizar los cortes.

En general, se puede decir que ha faltado la conciencia de la organizacin como uno de los pilares del desarrollo; cuando el caos administrativo es extremo se va hacia ciertos cambios de estructura, se realizan congelaciones o acciones intermedias buscando soluciones, otras veces se quitan los cuadros de direccin. Esto ltimo significa alguna mejora; evidentemente, un cuadro bueno trabaja infinitamente mejor que un cuadro mediocre o malo, pero tambin hay que tener en cuenta que por bueno que sea el cuadro si el marco organizativo general se lo impide solamente podr rendir una tarea limitada.

Los niveles de decisin estn muy indefinidos; personalmente esta ha sido una de mis preocupaciones en todo el perodo de ministro de Industrias, pero realmente solamente hemos tenido xito aqu hasta la definicin del nivel de Director y, en algunos casos, Jefes de Departamentos; ms abajo, en los centros de produccin, ha habido bastante indefinicin que nosotros hemos resuelto por la va de centralizacin administrativa, muchas veces excesiva.

En otros organismos productivos la indefinicin creo que ha sido mayor an pero al no existir tampoco una disciplina administrativa la anarqua ha sido total; las soluciones individuales a problemas nicos han estado a la orden del da y a veces han provocado una actitud contemplativa de las unidades de produccin esperando a ver qu pasaba.

Todo este maremgnum organizativo se ha dejado sentir muy especialmente en la esfera de los servicios y la agricultura donde los cambios de estructura han sido ms profundos; por lo menos han sido mucho ms profundos que en la industria donde se ha conservado la anterior estructura; en todo caso se han consolidado fbricas, se han hecho unidades mayores, se han anulado otras, pero conservando un sistema organizativo. En aquellos ha habido que cambiar prcticamente todo y los resultados realmente han sido desastrosos hasta el momento. Por todas estas causas, la informacin no ha fluido con la suficiente correccin y por ende el control ha fallado totalmente. A veces hemos pretendido resolver el problema de la organizacin mediante esquemas los famosos organogramas que tanto odias , y la creacin de cargos para ocupar el huequito del organograma, sin atencin a la capacidad del cuadro y sin que haya existido en muchos aspectos un adecuado sistema de formacin del personal en su puesto de trabajo. Yo s que tu argumento es que en los lugares donde t te has ocupado eso no ha sucedido, cosa que es real, pero creo que si t haces un pequeo anlisis convendras conmigo en que no se te puede admitir porque eres el Jefe del Estado y hasta hace poco responsable directo de la economa en Juceplan. Tus xitos aislados no hacen ms que resaltar lo que podra haberse hecho con una poltica de conjunto en los aspectos fundamentales.

A todo esto hay que agregar los errores de la Junta Central de Planificacin. Como ya dijimos, el error primero ha consistido en copiar de los checos su sistema organizativo (ellos hoy lo han desechado pero a nosotros eso no nos debe preocupar, porque lo han desechado por uno mucho peor y claramente capitalista, pero s el hecho de que se consideraba la posibilidad de control extremo de toda una serie de ndices que la organizacin cubana no estaba en posibilidades de hacer).

La Juceplan la concibo yo como un rgano de elaboracin de la poltica econmica del Gobierno, en forma concreta y de control de la misma en sus diversos aspectos. El grado en que se pueda hacer esta elaboracin y este control, no se puede precisar, o yo no la puedo precisar, en una forma concreta y creo que el desconocer precisamente estos grados nos ha llevado a la situacin actual. Pero para tener estas funciones la Junta deba tener una capacidad ejecutiva de la que ha carecido todo el tiempo y de la cual, incluso, carece hoy.

La Junta ha sido incapaz de dirigir la economa. Todos hemos visto esa incapacidad. En determinado momento, creo, era fatal que eso ocurriera, pero ninguno de los que hemos pasado por la Junta fuimos capaces de organizar lo que en un momento yo pretend hacer: Un aparato de control y anlisis lo suficientemente serio como para que en un momento dado, naturalmente, cayera en sus manos la direccin de la economa al demostrarse por la continuidad de su trabajo, de sus advertencias y de sus anlisis, las razones que tena.

Los mtodos de clculo son viejos en este momento; la revolucin tcnica ha llegado tambin a la economa: los nuevos mtodos matemticos permiten anlisis mucho ms profundos. Adems, hay una buena parte de la economa burguesa de la cual se pueden extraer herramientas de clculo que hasta hoy la economa socialista ha ignorado y de la cual ha ido a extraer solamente el ms negativo y significativamente capitalista, como es la herramienta del control por el mercado.[ii]

De este modo frente a organismos que avanzaban en la elaboracin de sus planes y conocan concretamente sus realidades, las advertencias globales, presuntuosas y falta de realidad, de la Junta, no hacan sino quitarle prestigio. Desde aquel primer episodio de los 24 millones de pares de zapatos y la enorme exportacin de madera, prevista por el primer plan, hasta hoy, el descrdito de la Junta ha ido creciendo y los cuadros intermedios ya han perdido totalmente la fe. T no conoces lo que son los maratones terribles para cumplir los planes en tiempo y forma (como se dice en nuestro lenguaje) y que yo he obligado a todos los niveles del Ministerio a realizar siempre, pero en todos, incluyndome a m, estaba clara la idea de que ese plan iba a ser modificado aun antes que acabara de realizarse y, efectivamente, suceda as.

Por eso todos los encargados de la economa del pas, en las distintas esferas de la produccin, sienten un desengao muy grande y tienen una falta creciente de fe en la autoridad central. Hoy, con la incorporacin de [Osvaldo] Dortics, han habido algunos cambios de tipo cualitativo con respecto a esa autoridad y, adems, cambios especficos en cuanto a los mtodos de relacin pero todava no se puede hacer sentir ms all y si no hay cambios estructurales y conceptuales estructurales que correspondan a un nuevo concepto que a su vez engarcen con la realidad del pas, y si no se le da a la Junta la real autoridad ejecutiva que necesita, mientras est encargada de la confeccin de los planes, seguiremos un camino parecido.

Hoy la Junta recibe una cantidad bastante apreciable de datos econmicos, por mi experiencia de Industrias s que bastan para anlisis muy profundos, sin embargo, la capacidad de anlisis de la Junta, que siempre ha sido muy escasa, se mantiene en niveles cercanos al cero. Eso sin contar con que la misma estructura o, digamos, los mismos cuadros del aparato en sus partes superiores, son incapaces de ayudar a Dortics en la realizacin prctica de los planes por nfimos que sean. El individualismo ms absoluto y la poltica de camarillas han deformado totalmente la estructura de la Junta. A tal punto es grave esto que ha llegado a tapar el problema principal; es decir, la Junta como organismo ineficaz, desorganizado, lleno de rencillas y pugnas, est en un marasmo tal que a veces se ha pensado que es el aspecto fundamental y, en realidad, el aspecto fundamental y que incide mucho sobre estas cuestiones secundarias, es el que no dirige la economa; de tal manera, que aun cuando las reestructuraciones son buenas, nos acercan a una mejor organizacin etc., etc., no se puede decir de ninguna manera, que simplemente por la estructuracin de la Junta como aparato, va a mejorar las cosas.

No puedo hablar de los nuevos proyectos de reorganizacin aunque en principio me parecen correctos, porque no los conozco lo suficiente, pero de todas maneras, s hay que apuntar que no es este el aspecto fundamental, aunque es bastante importante, sino la verdadera autoridad que vaya a tener el organismo encargado de hacer los planes y de controlarlos y su capacidad para poder imponerse a los ejecutores.

Otro de los captulos ms importante de nuestros errores es el que corresponde a Comercio Exterior [MINCEX].

No vale la pena hablar de los errores prcticos, el lo de las divisas, es simplemente la consecuencia de una total desorganizacin y falta de visin de la Junta, el Banco y Comercio Exterior, en este caso.

Nosotros hemos entendido el Comercio Exterior como un organismo encargado de entregar azcar por donde quiera, y de comprar cosas. Y es verdad que el azcar es nuestro producto fundamental, pero precisamente esa poltica ha sido ciega a las necesidades ms elementales de nuestra economa. Nosotros tenemos una economa abierta; seguimos manteniendo esa estructura y la tendremos que mantener durante mucho tiempo. La incidencia del mercado exterior, de los abastecimientos externos en la industria, es realmente importante: alcanza al 19% de la produccin industrial bruta del Ministerio. De tal manera, que una reduccin en el Comercio Exterior incide inmediatamente en la industria, en la agricultura, en las inversiones, en el comercio interior, transporte, etc.

Nuestra dbil y, adems, deformada base industrial no permite suministrar a la agricultura ni al pueblo en general y hay que comprar productos en el exterior. Pero los balances no han existido en Cuba revolucionaria; y aun cuando el mtodo de balances pueda llamarse artesanal, tiene sus beneficios; como concepto hay que utilizarlo. Nosotros separamos en compartimentos estancos las importaciones y las exportaciones: las exportaciones eran la suma del azcar que podr producirse ms la suma de algunos otros productos que quisieran entregar los productores, el INRA y nosotros, y las importaciones eran la suma de lo que necesitaba cada uno de los organismos que tena alguna fuerza (y casi todos han tenido fuerza porque en casi todos ha habido algn plan especial que hay que hacer). Ahora estamos endeudados grandemente y, lo que es peor, endeudados por comida, por uso de trenes de consumo directo, o por inversiones mal concebidas; de manera que nuestra deuda no podr ser recuperada nunca con el mayor aporte que dieran nuestras instalaciones hechas con el prstamo que provocara la deuda.

Nuestra capacidad de importacin disminuy notablemente por la falta de azcar y sin embargo, no buscamos hasta el ltimo rincn para tratar de sacar un pesito ms en cada cosa. Comercio Exterior ha hecho una poltica de grandes ventas en grandes clientes; se despreocupa totalmente del pequeo proveedor o consumidor, que, adems, puede ser eventualmente un mercado que se pueda complementar con el nuestro y, en frica es posible hacer esto, por ejemplo; creo que en Europa y en otros lados tambin, pero en frica, me consta que se podran haber hecho pequeas operaciones que no hubieran significado nada frente a las monstruosas cifras de nuestro comercio exterior, pero que hubieran sido un paso que podra haber sido seguido de otro y otro.

Nuestro Comercio Exterior fue incapaz de planificar a largo plazo. Es verdad que las limitaciones de los planes anuales de comercio la ms macabra forma de inmovilizacin de la economa que se puede inventar han tarado mucho su trabajo, pero no ha tenido agilidad para crear lo que viene cayndose de la mata desde hace aos: un flujo continuo de una serie de materias primas fundamentales, tal como se hace en el petrleo, por ejemplo, donde ya el problema se reduce a ajustar cantidades cada ao pero ya estn asignados los montos fundamentales. Eso se puede hacer con todos los pases del mundo; tambin los capitalistas en este sentido planifican.

En resumen, falt a toda nuestra economa el concepto del comercio exterior como su piedra fundamental y al faltar este concepto vino todo el resto.

Debe cambiarse la orientacin dada y hacer de cada dlar conseguido o ahorrado nuestra tarea nmero uno [iii] y, en segundo lugar, ahorro en los gastos de convenio pero atendindolos tambin y sin despilfarrar recursos.

Hasta ahora no se ha seguido una rigurossima poltica para ir buscando la suplantacin del dlar por una divisa de convenio en primer lugar [iv] y luego el anlisis de las posibilidades internas de sustitucin.

El MINCEX puede hacer mucho, pero no solo; debe estar jerarquizado y engarzado en el aparato de la economa interna, conducido realmente por la Juceplan. El mtodo establecido en Industrias que permite la inspeccin total de la produccin exportable de tabaco por el MINCEX debe ampliarse a todas las relaciones del aparato de comercio exterior con la economa interna y viceversa, esta debe poder inspeccionar la gestin externa del MINCEX y ayudarlo. Este sistema de relaciones debera implantarse tambin en la economa interna entre s de manera que Industrias controle producciones del INRA que le son necesarias (como el tabaco en rama, por ejemplo) y el INRA las suyas (maquinarias agrcolas, etc.).

Aun cuando ya he hablado de las inversiones no justificadas, quisiera recalcar tambin, como un caso especfico que retrata todo nuestro panorama econmico, la forma en que se realizan las inversiones. Nosotros empezamos a pagar los equipos a los pases socialistas inmediatamente despus que firmamos contratos; esos contratos se cumplen y el producto se embarca, durmiendo despus aos en distintos almacenes o al aire libre en el pas mientras la fuerza de trabajo, el equipo o los materiales que estaban destinados a realizar esa obra se trasladan de urgencia para hacer otra de ltimo momento; se paralizan obras cuyo equipo se est pagando al extranjero para hacer otras que, desgraciadamente, muchas veces no sirven para nada. No vale la pena ponerse a dar ejemplos que todos conocemos, lo importante es lograr que se tenga la disciplina mnima de no imponer al MICONS una sola obra ms sobre el plan, si no se compromete a hacerla sin tocar las que estn (salvo, naturalmente, que sea un problema de extraordinaria urgencia real). No olvidarse tampoco que la gente tiene que vivir en una casa y que estamos haciendo cada vez menos casas, gastando cada vez menos en casas, pero cada casa, individualmente, cuesta ms, de manera que nuestros ndices estn rebajndose constantemente y este estado de cosas hay que cambiarlo.

Ahora pasar a exponerte con toda la brevedad y la sntesis de que sea capaz nuestras ideas sobre el Sistema Presupuestario.

Estas ideas nacen de una experiencia prctica y despus se han convertido en teora. Por razones de exposicin, har aqu unas consideraciones histricas, en primer lugar, para tratar de redondear la concepcin.

Marx estableca dos perodos para llegar al comunismo, el perodo de transicin, tambin llamado socialismo o primer perodo del comunismo, y el comunismo o comunismo plenamente desarrollado. Parta de la idea que el capitalismo en su conjunto se vera abocado a una ruptura total despus de alcanzar un desarrollo en el cual las fuerzas productivas chocaran con las relaciones de produccin, etc. y entrevi ese primer perodo llamado socialismo al que no dedic mucho tiempo, pero en la Crtica del Programa de Gotha, lo describe como un sistema donde ya estn suprimidas una serie de categoras mercantiles, producto de que la sociedad completamente desarrollada ha pasado a la nueva etapa. Despus viene Lenin, su teora del desarrollo desigual, su teora del eslabn ms dbil y la realizacin de esa teora en la Unin Sovitica y con ello se implanta un nuevo perodo no previsto por Marx. Primer perodo de transicin o perodo de la construccin de la sociedad socialista, que se transforma despus en sociedad socialista para pasar a ser la sociedad comunista en definitiva. Este primer perodo, los soviticos y los checos pretenden haberlo superado; creo que objetivamente no es as, desde el momento en que todava existen una serie de propiedades privadas en la Unin Sovitica y, por supuesto, en Checoslovaquia.[v]

Pero lo importante no es esto sino que la economa poltica de todo este perodo no se ha creado[vi] y, por tanto, estudiado. Despus de muchos aos de desarrollo de su economa en una direccin dada, convirtieron una serie de hechos palpables de la realidad sovitica en presuntas leyes que rigen la vida de la sociedad socialista, creo que aqu es donde est uno de los errores ms importantes.[vii] Pero el ms importante, en mi concepto, se establece en el momento en que Lenin, presionado por el inmenso cmulo de peligros y de dificultades que se cernan sobre la Unin Sovitica, el fracaso de una poltica econmica, sumamente difcil de llevar por otro lado, vuelve sobre s y establece la NEP dando entrada nuevamente a viejas relaciones de produccin capitalista.[viii] Lenin se basaba en la existencia de cinco estadios en la sociedad zarista, heredados por el nuevo estado.

Lo que es necesario destacar es una existencia claramente definida, de por lo menos dos Lenin (tal vez tres), completamente distintos: aquel cuya historia acaba especficamente en el momento en que escribe el ltimo prrafo de El Estado y la Revolucin donde dice que es mucho ms importante hacerla que hablar de ella y el subsiguiente en que tiene que afrontar los problemas reales. Nosotros apuntbamos que haba probablemente un perodo intermedio de Lenin en el cual todava no se ha retractado de todas las concepciones tericas que guiaron su accin hasta el momento de la revolucin.[ix] En todo caso, del ao 21 en adelante, y hasta poco antes de su muerte, Lenin comienza la accin conducente a hacer la NEP y a llevar todo el pas a las relaciones de produccin que configuran lo que Lenin llamaba capitalismo de Estado, pero que en realidad tambin puede llamarse capitalismo premonopolista en cuanto al ordenamiento de las relaciones econmicas. En los ltimos perodos de la vida de Lenin, leyendo con atencin, se observa una gran tensin; hay una carta muy interesante al Presidente del Banco, donde se re de presuntas utilidades de este y hace una crtica de los pagos entre empresas y las ganancias entre empresas (papeles que pasan de un lugar a otro). Ese Lenin, agobiado tambin por las divisiones que ve dentro del partido desconfa del futuro. Aunque sea algo absolutamente subjetivo, me da la impresin de que si Lenin hubiera vivido para dirigir el proceso del cual era el actor principal y que tena totalmente en las manos, hubiera ido variando con notable celeridad las relaciones que estableci la Nueva Poltica Econmica. Muchas veces, en esa ltima poca, se hablaba de copiar del capitalismo algunas cosas, pero en el capitalismo, en ese momento, estaban en auge algunos aspectos de la explotacin tales como el taylorismo que hoy no existen; en realidad, el taylorismo no es otra cosa que el stajanovismo, trabajo a destajo simple y puro o, mejor dicho, el trabajo a destajo vestido con una serie de oropeles y ese tipo de pago fue descubierto en el primer plan de la Unin Sovitica como una creacin de la sociedad sovitica. El hecho real es que todo el andamiaje jurdico econmico de la sociedad sovitica actual parte de la Nueva Poltica Econmica; en esta se mantienen las viejas relaciones capitalistas, se mantienen las viejas categoras del capitalismo, es decir, existe la mercanca, existe, en cierta manera, la ganancia, el inters que cobran los bancos y, naturalmente, existe el inters material directo de los trabajadores.[x] En mi concepto todo este andamiaje pertenece a lo que podramos llamar, como ya he dicho, un capitalismo premonopolista. Todava las tcnicas de direccin y las concentraciones de capitales no eran en la Rusia zarista tan grandes como para haber permitido el desarrollo de los grandes trusts. Estaban en la poca de fbricas aisladas, unidades independientes, cosa prcticamente imposible de encontrar en la industria norteamericana de hoy da, por ejemplo. Es decir, hoy, en los Estados Unidos, solamente hay tres firmas que producen automviles: la Ford, la General Motors y el conjunto de todas las pequeas empresas pequeas para el carcter de los Estados Unidos que se unieron entre s para tratar de sobrevivir. Nada de eso suceda en la Rusia de aquella poca, pero cul es el defecto fundamental de todo el sistema? Que limita la posibilidad del desarrollo mediante la competencia capitalista pero no liquida sus categoras ni implanta nuevas categoras de un carcter ms elevado. El inters material individual era el arma capitalista por excelencia y hoy se pretende elevar a la categora de palanca de desarrollo, pero est limitado por la existencia de una sociedad donde no se admite la explotacin. En estas condiciones, el hombre no desarrolla todas sus fabulosas posibilidades productivas, ni se desarrolla l mismo como constructor consciente de la sociedad nueva.

Y para ser consecuentes con el inters material, este se establece en la esfera improductiva y en la de los servicios. Entonces surgen los grandes mariscales con salarios de grandes mariscales, los burcratas, las dachas y las cortinitas en los automviles de los jerarcas. Esa es la justificacin, tal vez, del inters material a los dirigentes, principio de la corrupcin, pero de todas maneras, es consecuente con toda la lnea del desarrollo adoptada en donde el estmulo individual viene siendo la palanca motora porque es all, en el individuo, donde, con el inters material directo, se trata de aumentar la produccin o la efectividad.

Este sistema tiene, por otra parte, trabas serias en su automaticidad; la ley del valor no puede jugar libremente porque no tiene un mercado libre donde productores rentables y no rentables, eficientes y no eficientes, compitan y los no eficientes mueran de inanicin. Es necesario garantizar una serie de productos a la poblacin, de precios a la poblacin, etc., etc., y cuando se resuelve que la rentabilidad debe ser general para todas las unidades, se cambia el sistema de precios, se establecen nuevas relaciones y se pierde totalmente la relacin con el valor del capitalismo que, todava, a pesar del perodo monoplico, mantiene su caracterstica fundamental de guiarse por el mercado y de ser una especie de circo romano donde los ms fuertes vencen (en este caso los ms fuertes son los poseedores de la tcnica ms alta). Todo esto ha ido conduciendo a un desarrollo vertiginoso del capitalismo y a una serie de tcnicas nuevas totalmente alejadas de las viejas tcnicas de produccin. La Unin Sovitica compara su adelanto con los Estados Unidos y habla de que se produce ms acero que en ese pas, pero en los Estados Unidos no ha habido paralizacin del desarrollo.[xi]

Qu sucede entonces? Simplemente que el acero no es ya el factor fundamental para medir la eficiencia de un pas, porque existe la qumica, la automatizacin, los metales no ferrosos y adems de eso hay que ver la calidad de los aceros. Estados Unidos produce menos pero produce una gran cantidad de acero de calidad muy superior. La tcnica ha quedado relativamente estancada, en la inmensa mayora de los sectores econmicos soviticos. Por qu? Porque hubo que hacer un mecanismo y darle automaticidad, establecer las leyes del juego donde el mercado no acta ya con su implacabilidad capitalista, pero los mecanismos que se idearon para reemplazarlos son mecanismos fosilizados y all empieza el desbarajuste tecnolgico. Falta del ingrediente de la competencia, que no ha sido sustituido, tras los brillantsimos xitos que obtienen las sociedades nuevas gracias al espritu revolucionario de los primeros momentos, la tecnologa deja de ser el factor impulsor de la sociedad. Esto no sucede en la rama de la defensa. Por qu? Porque es una lnea donde no existe la rentabilidad como norma de relacin y donde todo est puesto estructuradamente al servicio de la sociedad para realizar las ms importantes creaciones del hombre para su supervivencia y la de la sociedad en formacin. Pero aqu vuelve a fallar el mecanismo; los capitalistas tienen muy unido el aparato de la defensa al aparato productor, ya que son las mismas compaas, son negocios gemelos y todos los grandes adelantos obtenidos en la ciencia de la guerra pasan inmediatamente a la tecnologa de la paz y los bienes de consumo dan saltos de calidad verdaderamente gigantescos.[xii] En la Unin Sovitica nada de eso pasa, son dos compartimentos estancos y el sistema de desarrollo cientfico de la guerra sirve muy limitadamente para la paz.[xiii]

Estos errores, excusables en la sociedad sovitica, la primera en iniciar el experimento, se trasplantan a sociedades mucho ms desarrolladas o, simplemente distintas y se llega a un callejn sin salida provocando reacciones de los otros estados. El primero en revolverse fue Yugoslavia, luego le sigui Polonia y en ese sentido ahora son Alemania y Checoslovaquia, dejando de lado, por caractersticas especiales a Rumana. Qu sucede ahora? Se rebelan contra el sistema pero nadie ha buscado donde est la raz del mal; se le atribuye a esa pesada lacra burocrtica, a la centralizacin excesiva de los aparatos, se lucha contra la centralizacin de esos aparatos y las empresas obtienen una serie de triunfos y una independencia cada vez mayor en la lucha por un mercado libre.

Quines luchan por esto? Dejando de lado a los idelogos, y los tcnicos que, desde un punto de vista cientfico analizan el problema, las propias unidades de produccin, las ms efectivas claman por su independencia. Esto se parece extraordinariamente a la lucha que llevan los capitalistas contra los estados burgueses que controlan determinadas actividades. Los capitalistas estn de acuerdo en que algo debe tener el Estado, ese algo es el servicio donde se pierde o que sirve para todo el pas, pero el resto debe estar en manos privadas. El espritu es el mismo; el Estado, objetivamente, empieza a convertirse en un estado tutelar de relaciones entre capitalistas. Por supuesto, para medir la eficiencia se est utilizando cada vez ms la ley del valor, y la ley del valor es la ley fundamental del capitalismo; ella es la que acompaa, la que est ntimamente ligada a la mercanca, clula econmica del capitalismo.[xiv] Al adquirir la mercanca y la ley del valor sus plenas atribuciones, se produce un reajuste en la economa de acuerdo con la eficiencia de los distintos sectores y unidades y aquellos sectores o unidades que no son lo suficientemente eficientes desaparecen.

Se cierran fbricas y emigran trabajadores yugoslavos (y ahora polacos) a los pases de Europa Occidental en plena expansin econmica. Son esclavos que los pases socialistas envan como una ofrenda al desarrollo tecnolgico del Mercado Comn Europeo.

Nosotros pretendemos que nuestro sistema recoja las dos lneas fundamentales del pensamiento que deben seguirse para llegar al comunismo. El comunismo es un fenmeno de conciencia, no se llega a l mediante un salto en el vaco, un cambio de la calidad productiva, o el choque simple entre las fuerzas productivas y las relaciones de produccin. El comunismo es un fenmeno de conciencia y hay que desarrollar esa conciencia en el hombre, de donde la educacin individual y colectiva para el comunismo es una parte consustancial a l.[xv] No podemos hablar en trminos cuantitativos econmicamente; quizs nosotros podamos estar en condiciones de llegar al comunismo dentro de unos aos, antes que los Estados Unidos hayan salido del capitalismo. No podemos medir en trminos de ingreso per cpita la posibilidad de entrar al comunismo;[xvi] no hay una identificacin total entre estos ingresos y la sociedad comunista. China tardar centenares de aos en tener el ingreso per cpita de los Estados Unidos.[xvii] An si consideramos que el ingreso per cpita es una abstraccin, midiendo el salario medio de los obreros norteamericanos, cargndole los desocupados, cargndole los negros, todava ese nivel de vida es tan alto que a la mayora de nuestros pases le costar mucho llegar a l. Sin embargo, vamos caminando hacia el comunismo.[xviii]

El otro aspecto es el de la tcnica; conciencia ms produccin de bienes materiales es comunismo. Bien, pero qu es la produccin si no el aprovechamiento cada vez mayor de la tcnica; y qu es el aprovechamiento cada vez mayor de la tcnica si no el producto de una concentracin cada vez ms fabulosa de capitales, es decir, una concentracin cada vez ms grande de capital fijo o trabajo congelado con relacin al capital variable o trabajo vivo. Este fenmeno se est produciendo en el capitalismo desarrollado, en el imperialismo. El imperialismo no ha sucumbido gracias a su capacidad de extraer ganancias, recursos, de los pases dependientes y exportarles conflictos, contradicciones, gracias a la alianza con la clase obrera de sus propios pases desarrollados contra el conjunto de los pases dependientes. En ese capitalismo desarrollado estn los grmenes tcnicos del socialismo mucho ms que en el viejo sistema del llamado Clculo Econmico que es, a su vez, heredero de un capitalismo que ya est superado en s mismo y que, sin embargo, ha sido tomado como modelo del desarrollo socialista. Debiramos, pues, mirar en el espejo donde se estn reflejando una serie de tcnicas correctas de produccin que todava no han chocado con sus relaciones de produccin. Podra argumentarse que no lo han hecho por la existencia de este desahogo que es el imperialismo en escala mundial pero, en definitiva, esto traera algunas correcciones en el sistema y nosotros solamente tomamos las lneas generales. Para dar una idea de la extraordinaria diferencia prctica que existe hoy entre el capitalismo y el socialismo se puede citar el caso de la automatizacin; mientras en los pases capitalistas la automatizacin avanza a extremos realmente vertiginosos, en el socialismo estn mucho ms atrasados. Se podra argumentar sobre una serie de problemas que afrontarn los capitalistas en el futuro inmediato, debido a la lucha de los trabajadores contra la desocupacin, cosa aparentemente exacta, pero lo cierto es que hoy el capitalismo se desarrolla en ese camino ms rpidamente que el socialismo.

La Standard Oil por ejemplo, si necesita remozar una fbrica, la para y le da una serie de compensaciones a los trabajadores. Un ao est la fbrica parada, pone los nuevos equipos y echa a andar con una eficiencia mayor. Qu sucede en la Unin Sovitica, hasta ahora? En la Academia de Ciencias de ese pas hay acumulados centenares y tal vez miles de proyectos de automatizacin que no pueden ser puestos en prctica porque los directores de las fbricas no se pueden permitir el lujo de que su plan se caiga durante un ao y como es un problema de cumplimiento del plan, si le hacen una fbrica automatizada le exigirn una produccin mayor, entonces no le interesa fundamentalmente el aumento de productividad. Claro que se podra solucionar esto desde el punto de vista prctico, dando mayores incentivos a las fbricas automatizadas; es el sistema Libermann y los sistemas que se estn empezando a implantar en Alemania Democrtica, pero todo esto indica el grado de subjetivismo en que se puede caer y la falta de precisin tcnica en el manejo de la economa. Hay que sufrir golpes muy duros de la realidad para empezar a cambiar; y siempre cambia el aspecto externo, el ms llamativamente negativo, pero no la esencia real de todas las dificultades que existen hoy que es una falsa concepcin del hombre comunista, basada en una larga prctica econmica que tender y tiende a hacer del hombre un elemento numrico de produccin a travs de la palanca del inters material.[xix]

En la parte tcnica, nuestro sistema trata de tomar lo ms avanzado de los capitalistas y por lo tanto debe tender a la centralizacin. [Lo he anotado ya anteriormente, Che no vea en la centralizacin heredada de la experiencia capitalista un arma mellada. Nota de AA.] Esta centralizacin no significa un absoluto; para hacerla inteligentemente debe trabajarse de acuerdo con las posibilidades. Podra decirse, centralizar tanto como las posibilidades lo permitan; eso es lo que gua nuestra accin. Esto permite un ahorro de administracin, de mano de obra, permite una mejor utilizacin de los equipos cindonos a tcnicas conocidas. No es posible hacer una fbrica de zapatos que, instalada en La Habana, reparta ese producto a toda la repblica porque hay un problema de transporte de por medio. La utilizacin de la fbrica, su tamao ptimo, est dado por los elementos de anlisis tcnico-econmicos. [No cabra en la economa poltica de la transicin socialista una reflexin anloga que legitime la articulacin de las franjas de accin del mercado con la conduccin del plan de la economa? Nota de AA.]

Tratamos de ir a la eliminacin, en lo posible, de las categoras capitalistas, por lo tanto nosotros no consideramos un acto mercantil el trnsito de un producto por fbricas socialistas.[xx] Para que esto sea eficaz debemos hacer toda una reestructuracin de los precios. Eso est publicado por m, no tengo ms que agregar a lo poco que hemos escrito, salvo que hay que investigar mucho sobre estos puntos.[xxi]

En resumen, eliminar las categoras capitalistas: mercanca entre empresas, inters bancario, inters material directo como palanca, etc. y tomar los ltimos adelantos administrativos y tecnolgicos del capitalismo, esa es nuestra aspiracin.

Se nos puede decir que todas esas pretensiones nuestras equivaldran tambin a pretender tener aqu, porque los Estados Unidos lo tienen, un Empire State y es lgico que nosotros no podemos tener un Empire State pero, sin embargo, s podemos tener muchos de los adelantos que tienen los rascacielos norteamericanos y tcnicas de fabricacin de esos rascacielos aunque los hagamos ms chiquitos. No podemos tener una General Motors que tiene ms empleados que todos los trabajadores del ministerio de Industrias en su conjunto, pero s podemos tener una organizacin, y, de hecho la tenemos, similar a la General Motors. En este problema de la tcnica de administracin va jugando la tecnologa; tecnologa y tcnica de administracin han ido variando constantemente, unidas ntimamente a lo largo del proceso del desarrollo del capitalismo, sin embargo, en el socialismo se han dividido como dos aspectos diferentes del problema y uno de ellos se ha quedado totalmente esttico. Cuando se han dado cuenta de las groseras fallas tcnicas en la administracin, buscan en las cercanas y descubren el capitalismo.

Recalcando, los dos problemas fundamentales que nos afligen, en nuestro Sistema Presupuestario, son la creacin del hombre comunista y la creacin del medio material comunista, dos pilares que estn unidos por medio del edificio que deben sostener.

Nosotros tenemos una gran laguna en nuestro sistema; cmo integrar al hombre a su trabajo de tal manera que no sea necesario utilizar eso que nosotros llamamos el desestmulo material, cmo hacer que cada obrero sienta la necesidad vital de apoyar a su revolucin y al mismo tiempo que el trabajo es un placer; que sienta lo que todos nosotros sentimos aqu arriba.[xxii]

Si es un problema de campo visual y solamente le es dable interesarse por el trabajo que hace a quien tiene la misin, la capacidad del gran constructor, estaramos condenados a que un tornero o una secretaria nunca trabajaran con entusiasmo. Si la solucin estuviera en la posibilidad de desarrollo de ese mismo obrero en el sentido material, estaramos muy mal.

Lo cierto es que hoy no existe una plena identificacin al trabajo y creo que parte de las crticas que se nos hacen son razonables, aunque el contenido ideolgico de esa crtica no lo es. Es decir, se nos critica el que los trabajadores no participan en la confeccin de los planes, en la administracin de las unidades estatales, etc., lo que es cierto, pero de all concluyen que esto se debe a que no estn interesados materialmente en ellas, estn al margen de la produccin. El remedio que se busca para esto es que los obreros dirijan las fbricas y sean responsables de ellas monetariamente, que tengan sus estmulos y desestmulos de acuerdo con la gestin. Creo que aqu est el quid de la cuestin; para nosotros es un error pretender que los obreros dirijan las unidades; algn obrero tiene que dirigir la unidad, uno entre todos como representante de los dems, si se quiere, pero representante de todos en cuanto a la funcin que se le asigna, a la responsabilidad o el honor que se le confiere, no como representante de toda la unidad ante la gran unidad de Estado, en forma antagnica. En una planificacin centralizada, correcta, es muy importante la utilizacin racional de cada uno de los distintos elementos de la produccin y no puede depender de una asamblea de obreros o del criterio de un obrero, la produccin que se vaya a hacer. Evidentemente, cuanto menos conocimiento exista en el aparato central y en todos los niveles intermedios, la accin de los obreros desde el punto de vista prctico es ms til [xxiii].

Eso es real, pero tambin nuestra prctica nos ha enseado dos cosas para nosotros axiomticas; un cuadro tcnico bien situado puede hacer muchsimo ms que todos los obreros de una fbrica y un cuadro de direccin colocado en una fbrica puede cambiar totalmente las caractersticas de ellas, ya sea en uno y otro sentido. Los ejemplos son innumerables y, adems, los conocemos en toda la economa no solo en este Ministerio. Otra vez se vuelve a plantear el problema. Por qu un cuadro de direccin puede cambiar todo? Por qu hace trabajar tcnicamente, es decir, administrativamente mejor a todo el conjunto de sus empleados, o por qu da participacin a todos los empleados de manera que estos se sientan con una nueva tnica, con un nuevo entusiasmo de trabajo o por una conjuncin de estas dos cosas? Nosotros no hemos hallado respuesta todava y creo que hay que estudiar un poco ms esto. La respuesta tiene que estar ntimamente relacionada con la economa poltica de este perodo y el tratamiento que se les d a estas cuestiones debe ser integral y coherente con la economa poltica. [xxiv]

Cmo hacer participar a los obreros? es una interrogante que no he podido responder.[xxv] Considero esto como mi obstculo ms grande o mi fracaso ms grande y es una de las cosas para pensar porque en ello tambin est implicado el problema del Partido y del Estado, de las relaciones entre el Partido y el Estado.

Pasaremos al tercero de los puntos con que amenac: La funcin del Partido y del Estado.

Hasta ahora nuestro pobre Partido ha sido un mueco armado al estilo sovitico y que empez a caminar al estilo sovitico: como buen mueco, empez a hacer de las suyas en cuanto se top con la porcelana y hemos resuelto el problema quitndole la cuerda. Ahora est en un rincn pero pretendemos reactivar ese mueco y empieza a mover una pierna u otra; me atrevo a decir que, en cualquier momento, rompe otra loza ms, porque hay problemas de fondo que no han sido correctamente tratados y que impiden su desarrollo.

En mi concepto, el Partido es un aparato que conjuga en s la doble situacin de ser el motor ideolgico de la Revolucin y su ms eficiente sistema de control.

Por motor ideolgico, entiendo, el hecho de que el Partido y sus miembros deben tomar las principales ideas directrices del Gobierno y transformarlas, a cada uno do los niveles, en impulsos directos sobre los organismos de ejecucin o sobre los hombres.

Por aparato de control, el que las bases del Partido y sus organizaciones superiores, en grado sucesivo creciente, estn capacitados para presentar ante el Gobierno, la imagen de lo que realmente sucede en todo aquello que no dependa de la estadstica o del anlisis econmico, es decir, la moral, la disciplina, los mtodos de direccin, la opinin del pueblo, etc.

Para cumplir su cometido de motor ideolgico, el Partido y cada miembro del Partido, debe ser vanguardia y, para ello, deben de presentar la imagen ms cercana a lo que debe ser un comunista. Su nivel de vida, es decir, el nivel de vida de los miembros del Partido, nunca debe de exceder, ni como cuadros profesionales, ni como cuadros dentro de la produccin, al que tengan sus iguales. La moral de un comunista es su galardn ms preciado, su verdadera arma, por ello, hay que cuidarla, incluso, en los aspectos ms ntimos de su vida; la parte prctica de esto, la forma en que el Partido debe conducir el cuidado de la moral individual, es uno de los puntos ms difciles de tratar pero es natural, que ni ladrones, ni oportunistas, ni fariseos, puedan figurar en el Partido, cualesquiera que hayan sido sus mritos anteriores

En esta etapa, el cuadro revolucionario con sus cualidades morales como tarjeta de presentacin por delante, tendr que hacer esfuerzos fundamentales por crear la conciencia en las tres lneas ms importantes: la capacitacin, tanto tcnica, como cultural o de profundizacin de la conciencia, la defensa del pas, tanto armada como ideolgica y la produccin en todos sus aspectos: y, defendiendo estas tres lneas fundamentales e impulsando con su ejemplo debe participar en todos los planes nacionales, jerarquizando su accin en la medida en que el Gobierno la jerarquice. Todo esto buscando la manera de actuar de tal manera que siempre se tenga presente la lucha contra la tendencia a burocratizar el Partido, es decir, a convertirlo en un instrumento ms de control estadstico del Gobierno, o en rgano de ejecucin, o en rgano parlamentario, con muchos personajes a sueldo y muchas correderas en jeep, reuniones, etc. etc.

Es necesario desarrollar los cuadros del Partido para que cumplan su tarea de control.

El Partido, naturalmente, tiene que tener la organizacin propia, separada del Estado, aun cuando hoy ocasionalmente haya una serie de cargos en los cuales se mezclan Partido y Estado.

Como tareas inmediatas es necesario realizar la eleccin de los cuadros medios extrados de la base por mtodos parecidos a los empleados para la seleccin de los inferiores y la reestructuracin de la Direccin Nacional, adaptndolos a las ideas que en este momento tengamos sobre el tema.

Una de las primeras tareas que tiene que analizar el Partido son sus relaciones con la Administracin a todos los niveles. Cul ser la relacin que el Partido va a tener con el Gobierno? Cul la de las Direcciones Provinciales con los Gobierno Provinciales o JUCEI [Junta de Coordinacin, Ejecucin e Inspeccin] y los regionales y ncleos con sus correspondientes? Esta es casi la tarea fundamental, el punto central de la discusin y si podemos dilucidarlo habremos ya puesto una buena piedra para el adelanto de todo el aparato.[xxvi] Hasta ahora he hecho una serie de consideraciones generales, buenas o malas, pero que no aportan nada al problema. Creo que es necesario realizar una serie de tareas concretas para que el Partido pueda ir jugando su papel. Me parece que uno de los puntos fundamentales en este momento es proceder a la seleccin de los cuadros medios y a la reestructuracin de la Secretara de Organizacin,[xxvii] de tal manera, que tenga realmente una especie de poder ejecutivo sobre todos los cuadros profesionales en todas las tareas de organizacin del Partido; esto se puede realizar rpidamente y buscar un sistema para proponerlo al Secretariado, devolviendo a la produccin todos los cuadros medios que simplemente no dieran la talla. Al mismo tiempo, hay que considerar el desarrollo de los cuadros y para ello tiene que desarrollarse con una idea central del Partido. Si se acepta la que yo doy como definicin de comunista, hay que establecer sistemas rgidos de disciplina, de control y de autocrtica que permitan ir desglosando todas las matas raqudeas dentro del Partido.

Se pueden tomar las principales tareas de la nacin como fundamentales, despus las principales tareas de los organismos como secundarias y el Partido tomar bajo su cargo el impulso do una serie de estas tareas. Para referirme a la industria: grupos de vanguardia, trabajadores de vanguardia que vayan a las fbricas ms atrasadas. Los comunistas no deben ganar un plus salario, sino su salario habitual, o el medio, los comunistas de cualquier tipo que sean deben estar dispuestos a trasladarse de un lugar a otro del pas cuando el Partido lo ordene. Quiere decir esto, que un comunista, contador en La Habana, tiene la obligacin de trasladarse a Nicaro si el Partido lo ordena, dilucidando bien esta obligacin como miembro del Partido y no como funcionario.

Debe procederse a la continua revisin de los miembros del Partido en asambleas peridicas para incluir candidatos nuevos y desechar los viejos, los que han demostrado debilidades grandes, estableciendo en todos aquellos casos en que las faltas no sean graves el status de candidato a miembro.

Establecer por el Secretariado de Organizacin un proyecto de organizacin del Partido en todo su conjunto, pero dividido en dos partes, una de las cuales abarque de las Direcciones Provinciales hacia abajo, de tal manera que, si por las circunstancias actuales no se admite la reestructuracin propuesta se pueden iniciar trabajos serios de las Direcciones Provinciales hacia abajo, que para este trabajo se forme una comisin dirigida por la Secretara de Organizacin y con participacin de miembros de las provincias, ya sea una de cada provincia, o alguno elegido entre las distintas provincias.

Que la organizacin nombre un pequeo grupo de compaeros que trabajen en la creacin de unos estatutos provisionales del Partido, que serviran para reglar su funcionamiento hasta que se convoque un congreso en el que se aprobar definitivamente el programa. Se deben reglar las relaciones entre el Partido y la Juventud. Tambin formar una comisin mixta, ya sea solo de miembros del Partido que a su vez sean administrativos o de miembros del Partido y de la Administracin que normen de Ministerio hacia abajo las relaciones entre ellos.

Algunos de estos proyectos pueden ser discutidos en las bases previamente y otros directamente discutidos en las esferas superiores.

Creo que las lneas fundamentales son:

Aprobar el concepto de lo que debe ser un comunista, cualquiera que este sea o dentro de los lmites que se precise.

Iniciar las tareas de discusin de las relaciones Partido-Administracin.

Decidir sobre las funciones del Partido, ya sean estas que planteo de motor ideolgico y control, o las que se establezcan y establecer un mtodo de trabajo que permita dividir la tarea en dos partes.

Aun cuando el Partido, en algunos aspectos, siga con las caractersticas de acefalia actual, puede estructurarse una firme organizacin de base.

Ms o menos esto es lo que tengo que decir sobre el Partido, poco ms que un llamado a la investigacin, es siempre dentro del marco de mi preocupacin fundamental que es la creacin del hombre nuevo.[xxviii]

Sobre el Estado tengo an menos que decir. Creo que es el embrollo ms grande, pero tambin creo que tenemos que hacer esfuerzos sistemticos por investigarlo. Por eso me parece que el sistema adoptado para la reestructuracin administrativa, lucha contra el burocratismo, etc., tiene un grave error de fondo; otra vez estamos cayendo en el sistema de dibujar al hombre comenzando por la nariz, sin un esquema de conjunto. Si la Juceplan es la encargada de confeccionar la estadstica y a los organismos tambin se le da esa facultad, no debe una comisin regional cambiar los modelos exigidos centralmente. No se ha podido racionalizar ms porque se choca con una serie de limitaciones de tipo burocrtico central o de exigencias de la Juceplan, o por indisciplina. Sera mejor encuadrar al Partido dentro de esta misma lnea de accin y hacer un trabajo ordenado que vaya de arriba hacia abajo; si quieren que estudien en la base todo lo necesario, pero para ir despus subiendo en su estudio y dar una recomendacin al final, no una accin al principio.

La idea de reestructuracin presentada por la Juceplan me parece bastante correcta en sentido lgico, pero no puedo decir si es correcta, conceptualmente hablando, desde el punto de vista de lo que debe ser el Estado en el primer perodo de transicin, lo cual corresponde al interrogante de lo que debe ser el hombre comunista y por lo tanto cmo se le debe preparar, por un lado y de la economa poltica del perodo y por lo tanto cmo ser la estructura basada en esa economa poltica por otro. Tenemos que crear una base investigativa seria que est capacitada para responder interrogantes muy complejos y comience a estructurar un nuevo Estado Socialista, de corte totalmente distinto a los actuales. Pero no s ms sobre el tema: lo dejo en ese grado de vaguedad.

Tratar de ser concreto, ahora, en el captulo de las Recomendaciones Generales.

Poltica Econmica: Creo que un pequeo grupo de gente deba dedicarse a estudiar la Economa Poltica de este perodo, pero no debemos esperar por ellos ni pensar que lo puedan resolver fcilmente. Muy poca gente de esa capacidad habr en Cuba, si es que hay alguien,[xxix] porque estas son tareas que las han hecho pocos en la historia y quizs Marx fuera el nico que la hiciera completa.

Sin embargo, en la poltica econmica hay una serie de concepciones que se pueden establecer de tareas urgentes sobre las cuales se puede llamar la atencin. Lo ms importante (casi es un clamor hacia ti) globalizar, en el buen sentido de la palabra, nuestras aspiraciones. Creo que si al entusiasmo se le pone un pequeo freno de realidad y se hace un anlisis comparativo con otros pases no cayendo de nuevo en las pretensiones de tener crecimiento de 15 o 20% anual, nos podemos plantear qu es lo que queremos para el ao [19]80. Sobre esta base ir surgiendo lo que tendremos que producir, lo que tendremos que importar, cunto tendremos que gastar en inversiones productivas y cunto en inversiones improductivas y la repuesta al ms grande interrogante: podemos hacerlo con los actuales mtodos y con el actual desarrollo de la economa, s o no?

Hay algunos estudios hechos por los compaeros del Ministerio que indican que no. Son preliminares, no s si querrs leerlos. Esto indicara que no se puede llegar a un desarrollo adecuado el ao 80 simplemente con la ganadera y la caa; es necesario algo ms. Ese algo ms es la industria.

Cunto se puede gastar en las industrias?, qu industrias?, cunto en servicios, en transporte, etc.? No es el momento de estar aqu propugnando cantidades, simplemente me interesa propugnar mtodos. Este es un mtodo que no exige ms de un da para hacerse una visin de conjunto. Se podr entonces analizar cosas que se plantean muy claras, por ejemplo, que los mercados derivados de la carne no son tan abundantes como se pretende, que hay una serie de leyes proteccionistas, de acuerdo con las distintas agrupaciones capitalistas, que impiden una venta ilimitada de productos y no se prev en los aos prximos un aumento sustancial de los precios de los distintos productos elaborados a partir del ganado vacuno; adems, hay que hacer ingentes inversiones, e inversin que se haga ah no se hace en otro lado.

Es decir, hacer un balance elemental de nuestras necesidades y de nuestros deseos. Si fuera posible hacer una vez esto y ceirse a un plan de accin que no tendra que ser extremadamente minucioso, se podran llevar lneas internas de desarrollo a largo plazo, con planes quinquenales mucho ms elaborados de los cuales el primero, este del 6670, que no existe pero que est fijado por una serie de compromisos contrados, tendr una tendencia claramente agrcola y despus del 70 habr que dar el gran viraje. Lo digo con toda mi conviccin (independientemente de lo que valga); si nosotros nos dedicamos a la agricultura y a la industria agropecuaria solamente, estamos liquidados en cuanto a las posibilidades reales de tener un desarrollo armnico y ser un pas rico.[xxx]

Hay que invertir en la industria, dentro de esta hay que tomar la industria ms moderna; hay que tener una base mecnica suficientemente slida, con una base metalrgica elemental, por lo menos. Hay que hacerlo. Hay que dedicarse a la qumica del petrleo, del azcar, la qumica bsica, incluidos fertilizantes en ella; hay que quimificar al mximo. Hay que automatizar, nica forma de competir. Hay que atender al problema inquietante del mantenimiento preventivo.

Haciendo todas estas cosas, ms la base de una prospeccin geolgica adecuada, desarrollo de la mquina agrcola dentro de nuestras posibilidades, industrias mecnicas como la construccin naval, parsimoniosamente y con una educacin acelerada continua y eslabonada se podr llegar lejos; si no se hace nada en este sentido, a partir del ao 70 Cuba volver a tener problemas de desocupacin.

Hay tareas urgentes que realizar. Entre estas tareas se puede considerar de las ms importantes fijar las reglas del juego de Juceplan definitivamente, definitivamente darle a Juceplan una autoridad, al menos anual, incontrovertida.[xxxi] Que nadie pueda salirse de marcos estrictos sin consideraciones a planes especiales. Hay que ir estableciendo gradualmente el sistema presupuestario en la agricultura; esto sera ideal para componer una inmensa cantidad de problemas que existen, siempre y cuando los cuadros sean honestos y trabajadores conscientes de lo que se debe hacer. Hay que reexaminar los problemas de los precios y, conjuntamente con los precios, los salarios; eso va a explotar en algn momento si nos descuidamos. No es que sea una situacin explosiva hoy, pero se acumula descontento en determinadas regiones industriales en que los salarios estn congelados, viendo cmo los salarios estn congelados, viendo cmo los salarios del campo da a da se aumentan. Hay que seguir una poltica de extrema cautela en las inversiones, bien meditada y nica, basada en un plan nico de un organismo nico, controlado por la Juceplan.

Osmany deca el otro da una cosa muy sensata; nosotros paralizamos obras para mandar gentes a cortar caa y el organismo encargado de cortar la caa mantiene, con sus propios obreros, las obras propias en construccin.[xxxii]

Hay que hacer por lo menos otra estructuracin de todos los organismos sobre un plan nico dirigido por la Juceplan y despus que se tengan ciertas directrices generales, de manera que se pueda ir limpiando toda una serie de zonas oscuras en las relaciones entre organismos, relaciones horizontales y verticales, etc. Es importante, como lo advirtiera antes, que se norme exactamente la participacin del Partido: si no es posible totalmente por lo menos su participacin en determinados niveles inferiores, en forma ms o menos constante y en todo el pas. Proceder a la educacin de los cuadros del Partido con un sentido ms amplio de la filosofa, incluso un humanismo marxista ms avanzado. No definiciones en torno a las discrepancias, pero s participacin en estudios, o por lo menos, en recopilaciones de documentos de los debates, intento de anlisis de las causas que se conocen actualmente. Hacer del cuadro del Partido un elemento pensante, no solo de las realidades de nuestro pas sino de la teora marxista que no es un adorno sino que es una extraordinaria gua para la accin (los cuadros no conocen a Trosky ni Stalin pero los califican de malos escolsticamente). Acabar con la escolstica y la apologtica, ceir una disciplina nica todas las dependencias del Partido, (pienso en Hoy).[3]

Hacer una poltica educacional acorde con todo lo que se quiere conseguir unida en todas sus partes, congruente en sus escalas y congruente con lo que se busca.

Seguir el mismo principio en las Relaciones Exteriores.

Creo estas son las cosas ms importantes; creo tambin que no he dicho nada nuevo. Tengo cierta sensacin de que esto es un poco de prdida de tiempo para todos, porque tengo copias de otros escritos anteriores de un tono parecido y realmente poco ha cambiado desde entonces y nada de lo fundamental. Sin embargo, hoy se han producido una serie de avances administrativos grandes y algunos cambios de directivas quizs puedan mejorar el aparato y aumentar la confianza que t le tengas.

[]

As se podr adelantar mucho, tal vez no se corrigieran tan a tiempo los errores, pero a veces, es preferible tardar un poco ms de tiempo en corregirlos y no hacerlo inmediatamente, sin meditar sobre las posibilidades de que se cometa un nuevo error.

Son crticas que hago amparado en la vieja amistad y en el aprecio, la admiracin y lealtad sin lmites que te profeso.

No tengo mucha seguridad de que llegues a esta hoja porque ya han sido muchas

Patria o Muerte


Notas de Aurelio Alonso:

[i] Me trae a la memoria una sntesis dramtica de la situacin econmica del pas que le escuch a Osvaldo Drticos, hacia el final de 1970, en que terminaba apuntando que la economa es implacablemente matemtica y el genio poltico poco puede frente a eso.

[ii] Aqu destaco que para l no todas las armas del capitalismo nos llegan melladas, y es necesario discernir, paso a paso, es el verdadero reto, lo que debe ser rescatado, tanto como los peligros de adoptar lo que hay que desechar crticamente, y en el mercado (pienso yo), que es una categora tan amplia que tipifica a la lgica del capital pero que la antecede, hay de lo uno y de lo otro. Estoy convencido de que el reto radica en descifrar lo mellado, que sera lo que conduzca a cederle el control.

[iii] Le haba tocado comenzar por el Banco Nacional su aventura econmica y se percataba del peligro de desmonetizacin de la economa del pas.

[iv] Y esto era, ha sido o es viable? El rublo nunca fue aceptado en el mercado financiero como moneda convertible, que yo recuerde; el euro se cre cuando el sistema sovitico empezaba a desmoronarse; el yuan ha sido aceptado hace como una dcada. Hay acaso una propuesta de circuito financiero alternativo sostenible? La dar al yuan la ruta de la seda?

[v] Creo que identificar el avance en la transicin socialista por el alcance de la socializacin estatal de la propiedad ha demostrado ser un error, aunque tiene razn en que ni Praga ni Mosc ostentaban aquello de lo que presuman. Humberto Prez cita un texto de final de 1959 en el cual el Che sugiere tcitamente un modelo para la economa cubana: se estableci entonces una divisin que estudiara las grandes lneas de los proyectos bsicos con la idea directriz de poner estos proyectos al servicio de la nacin entera, con participacin exclusiva o casi exclusiva del Estado. Ellos son: a) energa y combustible, b) industria siderrgica y metlica en general, c) industria de la caa y sus derivados, d) industria qumica en general, e) plan de desarrollo minero y f) industria de productos agropecuarios. En este ms alto nivel industrial, el Estado dirigir toda la poltica econmica. // En industrias derivadas de estas fundamentales, pero no tan importantes, particulares y Estado podran o no estar asociados en una serie de ellas y, en un plano ms bajo, solamente particulares intervendran en la industrializacin total del pas. Ni el sistema presupuestario supona (ni Che se plante) una economa estatizada del todo, sino que el socialismo supuso siempre para l una sociedad con diversidad de formas de propiedad donde predominara y rigiera la empresa estatal socialista. // Comenta Humberto con razn que en la situacin histrica concreta de la Cuba de finales de 1959 y comienzos de 1960, el Che propona una estructura de la propiedad de los medios de produccin industriales similar a la que hoy se plantea en la conceptualizacin.

[vi] Y crearla, cuando un cuarto de siglo despus de estas apreciaciones, el sistema estall (como l mismo, y solo l, previ que poda suceder) es un reto ms complejo, y tambin ms urgente en nuestros das.

[vii] Siguen pesando sobre nosotros, estos constructos y otros.

[viii] Lenin contaba con la victoria de la clase obrera alemana en la posguerra, frustrada por la socialdemocracia traidora. Y con una Alemania proletaria, en una probable marea revolucionaria en los centros capitalistas de Europa, la cual fue cortada con sangre. La NEP no es la expresin de un cambio de paradigma sino de estrategias hoy yo insistira, de estrategias ms que de tcticas. La opcin que impuso Stalin en la URSS no sigui el cauce de la NEP, no comparto esa mirada la contingentacin forzosa y otras medidas autoritarias que sostuvieron los primeros planes quinquenales no tenan que ver con la NEP sino todo lo contrario Stalin remplaz resortes capitalistas por un sistema estamentario, un autoritarismo que impuso austeridad y represin (visto en el plano histrico. Para m el dilema se defina as: transicin nepista o transicin represiva?

[ix] Yo dira que Che evala como un retroceso lo que Lenin se planteaba como un cambio necesario de estrategia. Se mostrar o no acertado en su aplicacin. Un similar sentido prctico, motivaba al propio Che a razonar que de no funcionar su sistema presupuestario de financiamiento habra que acudir a los caminos trillados de los cuales trataba de tomar distancia. Y puesto en la situacin que sigui al fracaso de la Zafra de los 10 millones probablemente l tambin lo hubiera hecho.

[x] Se puede afirmar que el sistema de acumulacin que adopt Stalin se basaba en la NEP? Ya dije que no lo creo. Esta percepcin del Che cabra vincularla a las reformas jruschovianas despus de 1956, no al estalinismo. Adems cabe atribuir la eclosin del sistema sovitico a la involucin mercantil de la economa? Personalmente no me atrevera a dar hoy una respuesta afirmativa a ninguna de mis dos preguntas.

[xi] La URSS asumi la competencia con los Estados Unidos en el territorio que el mercado le defini, y en el campo del mercado las reglas favorecan a los Estados Unidos. Solo ahora en el s.xxi ha surgido un contendiente que exhibe al fin la potencialidad de competir con xito la hegemona en el escenario econmico mundial: el sistema socialista chino

[xii] Pienso que fue en el campo militar donde esta ilusin de competir en coexistencia pacfica se trag los logros de la economa sovitica, y sobre todo las posibilidades de construir sobre los niveles previamente alcanzados.

[xiii] En efecto, en la economa yanqui, despus de la II Guerra Mundial se forma y desarrolla vertiginosamente el complejo militar industrial: una maquinaria poltico-econmica que responde a un solo cliente monoplico (monopsony) opulento como nadie, el poder estatal del imperio estadounidense, el cual paga con un presupuesto militar, inflamado con vistas a costear la permanencia del Warfare State.

[xiv] De acuerdo, pero no es esto lo que lleva a Marx a analizar en 1877, a sus seguidores del PSDA antes de reunirse en su segundo congreso, en Gotha, que no era realista plantearse el comunismo como un propsito inmediato inspirados en el manifiesto que Engels y l redactaran tres dcadas atrs, sino la necesidad de prever un perodo de transicin, por razones objetivas (que las capacidades productivas puedan satisfacer a plenitud las necesidades) y subjetivas (formar al hombre y a las instituciones para ello). Transicin en la cual la accin de la ley del valor actuara sujeta a nuevos presupuestos. Ni la borraba el cambio del programa socioeconmico ni mucho menos se erradicaba por decreto.

[xv] De acuerdo. Hace aos se me ocurri afirmar me di cuenta de ello que solo existira el hombre nuevo cuando se lograra sacar de la cabeza humana el deseo del automvil. Ese deseo entraa la expresin ms completa de la deformacin de la cultura de consumo difundida por la modernidad del siglo xx. Me dirn que le atribuyo al hombre nuevo una dimensin utpica. Tal vez al comunismo tambin. Pero apunto que ningn proyecto socialista logr escapar a la tentacin de priorizar el acceso al automvil familiar, investirlo de seal de progreso, como bien de consumo incluso antes de tener resuelta a plenitud la satisfaccin de transporte pblico. La ausencia o insuficiencia de respuesta pblica a esta necesidad esencial para la economa incentiva el deseo y lo trasforma en una necesidad de propietario: la persona que se enajena en el automvil. El nuestro menos que otros.

[xvi] No tengo que reiterar que no concibo ya el comunismo como un estadio al cual se entra o se llega, sino como un ideal de perfeccin de satisfaccin de las necesidades en condiciones justicia social y equidad, al cual nuestros pasos deben aproximarnos asintticamente. Y estoy convencido de que hoy el Che y Lenin, y Marx lo veran con una perspectiva anloga. Destaca el Che, con acierto, que del mismo modo en que Marx concluye la obligatoriedad de una transicin (que llam socialismo), y Lenin aadi la de una transicin hacia la transicin consignada por Marx, se cae de la mata que este concepto tiene mucho ms significado que el que le atribuimos formalmente en la teora y la prctica de economa.

[xvii] Parece que no necesitar esperar tanto para hacer tambalear el podero norteamericano.

[xviii] Pero en todo caso hoy, ante la complicacin de la subsistencia humana y el agotamiento del medio natural tendramos que modificar tambin el paradigma comunista, y entre otras cosas redimensionar el significado del ingreso per cpita.

[xix] El emblemtico deseo del automvil por encima del tranva, la guagua o el metro y el desprecio manifiesto hacia la bicicleta, que debi ser incorporada a nuestra cultura socialista.

[xx] Estoy de acuerdo con esta reflexin, pues pienso que preservar de efectos del mercado al trnsito de bienes y servicios dentro del sector estatal, le debe otorgar una ventaja legtima a las empresas del Estado en la necesaria competencia que se producira con los sectores privado y cooperativo.

[xxi] Creo que sigue habiendo que investigar, y experimentar.

[xxii] Esa laguna es ms profunda que nunca por causas conocidas, a diferencia de lo que hace medio siglo podamos esperar.

[xxiii] Me parecen que no concuerdan las dos afirmaciones.

[xxiv] Claro que senta esta ausencia de tesis, pues lo que nos llegaba como economa poltica del socialismo era un vademcum de la experiencia sovitica en lugar de un intento cientfico.

[xxv] Parece que salvo casos localizados ese no ha sido un logro sistmico.

[xxvi] Este punto es tal vez el nico en el cual su anlisis se sustenta ms en la teora que en la experiencia, pues ni siquiera haba concluido el proceso de integracin de las organizaciones revolucionarias. Pero confieso 1) que me he sentido sumamente identificado con su apreciacin sobre lo que el partido debe ser; 2) que me satisface mucho que no manifieste en momento alguno que el Partido dirige al Estado, que lo tabulo tambin como lo que el partido no debe ser; 3) que lamento que estos criterios no hayan estado al alcance de la Asamblea Nacional del Poder Popular durante la elaboracin del proyecto de Constitucin.

[xxvii] Era la segunda posicin, como fue para los bolcheviques, estructura que Stalin hara obsoleta en el diseo de su aparato burocrtico de poder.

[xxviii] Sostn del Estado, no cspide de las decisiones polticas, creo yo.

[xxix] Dira yo que ahora hay mucha con capacidad, pero tambin mecanismos de rechazos, acomodos en el poder, y otras trabas que la burocracia de nuestra transicin accidentada ha ido creando, y que operan de manera ms o menos intermitente, para ponerle bemoles al debate.

[xxx] Y si llegamos a un punto en que ni siquiera nuestra produccin agroindustrial nos puede dar seguridad alimentaria? El panorama de hoy es ms complejo que el que Che tuvo ante sus ojos: desarrollo armnico suena bien aun pero ser un pas rico va ms all de la utopa.

[xxxi] Me pregunto si el sistema habr concedido a Juceplan alguna vez, despus de 1965, la relevancia que el Che le asignaba como organismo, ms all de las crticas que le hace, o mejor, por ellas.

[xxxii] !

Fuente: http://medium.com/la-tiza/discutirla-con-veneraci%C3%B3n-e-irreverencia-9d5b8c4914f0



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