Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2019

Entrevista a Sonia Snchez, lder del Movimiento de Mujeres de Santo Toms de El Salvador
Nos oponemos al mal llamado desarrollo

Mara F. Snchez
Cuarto Poder

Su lucha contra la construccin de un residencial en una reserva hdrica le ha valido demandas y amenazas


Las mujeres estn cada vez ms presentes en las luchas ambientales, siendo muchas veces las activistas principales. En Centroamrica, donde muchas de ellas son campesinas y amas de casa, enfrentan una enorme violencia por su lucha. Entre 2015 y 2016 se contabilizaron en la regin centroamericana 609 ataques a defensoras de la tierra y los bienes naturales.

Una de ellas es Sonia Snchez, lder del Movimiento de mujeres de Santo Toms, un municipio a veinte minutos de San Salvador. Su lucha contra la construccin de una zona residencial en una reserva hdrica le ha valido dos demandas, mltiples amenazas de muerte e insultos. A pesar de ello, confa en insuflar aire a la batalla de otras activistas que defienden sus territorios en el pas y en la regin.

Cuntenos cmo es el municipio de Santo Toms, la zona donde vive y desarrolla su activismo. Cmo es el territorio y a qu se dedica la poblacin?

Santo Tomas es un municipio que est a unos 20 minutos de la capital. Tiene mucha boscosidad y mucha vegetacin. Por ello, cuenta con una ordenanza de uso y ocupacin de suelo donde se tipifica que Santo Tomas es rico en agua. Tambin es un municipio vulnerable porque es muy quebradizo. Su poblacin, que est mayoritariamente en la zona rural, vive de la agricultura, de la crianza de ganado y las mujeres se emplean en la mquina textil y en el comercio informal. Santo Toms es una especie de ciudad dormitorio donde la gente sale a trabajar y llega para dormir porque all no hay fuentes de empleo directas.

Por qu empieza una lucha contra la multinacional Inversiones Robles?

Robles compra 40 manzanas de terreno en un cantn que estaba tipificado como zona de recarga hdrica. El uso que le corresponda era para cultivo o para declarar zona de reserva forestal. En el 2006 gana un partido de derechas en el municipio donde estn aglutinados todos los grandes empresarios y reforman la ordenanza para quitar el candado que no les permita construir.

En 2009 la derecha pierde en el pas a nivel de presidencia, pero el ministro de ese momento, Carlos Guerrero, otorga el permiso medioambiental a Inversiones Robles para que pueda edificar la residencia de Santo Tomas, un total de 416 viviendas de lujo para poblacin de clase media alta. Inician el proyecto en 2015 con la tala indiscriminada de rboles, acaban con (1.300) centenarios en peligro de extincin. Al final construyeron la residencial.

Cmo ha sido la lucha del Movimiento de mujeres de Santo Toms contra la construccin residencial Inversiones Robles en su territorio?

Como Movimiento de mujeres de Santo Tomas empezamos a acompaar la lucha de la comunidad afectada. Eran ms hombres al inicio, y poco a poco nos hemos quedado solas las mujeres. Esto nos ha llevado a enfrentar amenazas de muerte, acoso sexual, discriminacin y judicializacin porque al final nos criminalizaron ponindonos dos demandas. Nos pusieron una demanda por coaccin a dos hombres y mujeres y a m la empresa me interpuso una segunda demanda por difamacin y calumnias. Me pedan 25.000 dolares por resarcimiento de daos a la empresa y a la moralidad del representante legal, adems de cuatro aos de prisin o trabajo comunitario.

Logramos que nos absolvieran, pero no fue porque en El Salvador se aplique la justicia, sino porque hubo mucha presin de movimientos como el sindicalista o el de la diversidad sexual. Realmente no me sent sola porque estuve acompaada de muchas organizaciones de El Salvador y a nivel internacional. Dos acciones bastante mediticas hicieron que el juez se repensara la sentencia.

Actualmente, qu consecuencias est sufriendo su comunidad por la construccin de la zona residencial?

Le cambiaron el nombre a Sierra Verde y ahora es toda una zona residencial con seguridad perimetral, con personal armado, donde no puedes acceder sin identificarte. Detrs de los muros permietrales est El Paraso, que es la comunidad ms afectada porque se abasteca de 24 pozos artesanales, pero con la tala indiscriminada de arboles se profundiz el agua. Tambin han secado un ro que antes llevaba agua todo el ao, y ahora solo en invierno, cuando llueve. La residencial puede tener agua las 24 horas del da, los 365 das del ao, pero no as la poblacin que hemos vivido y nacido en Santo Toms. Por ejemplo, el mes de abril, en la comunidad en la que yo vivo estuvimos 30 das sin agua.

No nos oponemos al desarrollo, pero nos oponemos al mal llamado desarrollo que destruye los bienes naturales, lo que nos permite la vida a los seres humanos. No podemos a estar desarrollando a unos econmicamente y vulnerando a otros. Hay muchas luchas similares a esta en El Salvador. Aunque en Santo Toms no hemos logrado detener la urbanizacin, s hemos logrado que la empresa se piense volver a construir. Hemos demostrado que el poder econmico no siempre va a tener la razn y que podemos doblarle la mano a estas empresas que solo buscan generar ganancias para cuatro familias.

Adems de las demandas que le puso la empresa, ha recibido algn tipo de amenaza o presin por su activismo?

S, de hecho hubo amenazas de muerte, persecucin por allanamiento de vivienda, vigilancia constante Vivimos tambin los secuestros de dos compaeras jvenes. En un primer momento no lo vinculbamos al trabajo que hacamos en el municipio, hasta que hicimos un anlisis del riesgo al que nos habamos estado enfrentando por defender derechos. Al final logramos entender que muchas de las mujeres que estamos en la lucha ambiental en municipios enfrentamos algn incidente, amenaza, y entendimos que era por las denuncias que hacamos a la empresa.

Qu piensa su familia de su activismo?

Los guardias de la empresa me decan vaya a cuidar a sus hijos y a su marido y mis hijas contestaban: sus hijas aqu andamos. De hecho, mis hijas tambin son defensoras feministas que defienden el territorio. Siempre me siento acompaada, caminamos juntas. Sabemos que hay una necesidad de defender derechos y que a las mujeres no se nos ha regalado nada, sino que todo lo hemos conseguido con la lucha. Muchas mujeres han ofrecido sus vidas para que hoy tengamos cierto disfrute de ciertos derechos.

Qu dificultades aadidas tienen las defensoras de derechos humanos por el hecho de ser mujeres?

Es difcil ser defensora porque no est reconocido nuestro papel. No tener un reconocimiento jurdico lleva a que te vulneren derechos, a que te enfrentes a gente antiderechos. Te afecta la cotidianidad. A m me han dicho lesbiana, borracha, tira piedras, antidesarrollo o que vivo del dinero de la cooperacin, cuando somos parte una organizacin local que no somos captadores de fondos. Nuestro trabajo es mayoritariamente voluntario. Para algunas actividades buscamos el apoyo solidario de organizaciones ambientalistas y feministas del pas.

Como activistas tienen algn tipo de proteccin institucional o de los poderes pblicos en su pas?

El apoyo solo lo tuvimos de la Procuradura. l era un procurador muy consciente, muy solidario y muy firme en su trabajo. Llam a la Fiscala y a la Polica a que se investigaran los hechos, pero no se ha hecho nada. Nosotras no nos sentimos seguras ante la Polica ya que golpe a unas jvenes por estar protestando contra de la empresa. De hecho, cuando nos atacaban les recordbamos el lema de la Polica salvadorea: servir y proteger. Servir y proteger a quin? De hecho hubo ocho das en los que los policas se estacionaron frente a la empresa desde a las 8 de la maana hasta las 17.00 hasta que se les hizo un llamado a que no podan estar protegiendo los intereses de la empresa, que puede pagar seguridad privada.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/internacional/america/2019/07/01/sonia-sanchez-defensora-medioambiental-en-el-salvador-nos-oponemos-al-mal-llamado-desarrollo/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter