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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2019

Declaracin de Socialismo 21
Los retos polticos tras el ciclo electoral en Espaa

Rebelin


El resultado del reciente ciclo electoral, generales el 28 de abril, municipales, autonmicas y europeas el 26 de mayo, obliga a la izquierda transformadora y los movimientos sociales y cvicos que defienden los principales derechos sociales, cvicos y laborales, a una reflexin sobre cmo afrontar la amenaza de una derechizacin de la sociedad y los nuevos recortes sociales que se dibujan en el horizonte.

Si bien el peligro de la reedicin de un gobierno a la andaluza de las tres derechas a escala del gobierno de Espaa se ha evitado, otros peligros acechan como consecuencia de la inestablidad poltica existente, el carcter social-liberal del PSOE, el grave retroceso en votos y escaos de las confluencias en torno a Unidas-Podemos, sus divisiones y debilidades e incoherencias de discurso, y de la desmovilizacin sindical.

Con un aumento de la participacin de ms de 9 puntos porcentuales respecto a las elecciones generales de 2016, el PSOE gan la primera plaza al obtener el 28,68% de votos y 123 escaos, 6 puntos y 38 escaos ms que en 2016. El PP se hundi hasta el 16,7% de votos y 66 escaos, perdiendo 16,3 puntos y 71 escaos. Ciudadanos avanz con el 15,86% y 57 escaos, ganando 2,8 puntos y 25 escaos. Unidas-Podemos y sus confluencias, obtuvieron el 14,32% de los votos y 42 escaos, perdiendo 6,8 puntos y 29 escaos (si consideramos que Comproms en esta ocasin se present por separado y obtuvo 1 escao, el retroceso es de 28 escaos). La formacin ultra derechista VOX entra por primera vez en el congreso de diputados con el 10,26% de votos y 24 escaos. Es de destacar, entre las candidaturas de mbito autonmico, el resultado de ERC-Soberanistas con el 3,89% de votos y 15 escaos, ganando 1,2 puntos y 6 escaos ms que en 2016.

En este resultado, el PSOE se ha beneficiado de la imagen renovada de su lder Pedro Sanchez, reforzada socialmente por el pacto programtico con Unidos-Podemos y el proyecto presupuestario rechazado por la confluencia de las derechas espaolas y catalanas, por el efecto del discurso del voto til ante el temor ante la amenaza de un gobierno de las tres derechas, y tambin por las divisiones y debilidades de discurso de Unidas-Podemos, que al enrojecer en exceso al PSOE al exigir la entrada de Unidos-Podemos en el gobierno como garanta de cumplimiento de avances, favorecieron la tendencia al voto til.

En su conjunto las tres derechas retroceden 3,29 puntos respecto 2016, pero debido al efecto de la ley dHondt su repercusin en escaos es mayor, perdiendo 22 escaos.

Las mayoras absolutas en el Congreso de diputados de la poca del rgimen bipartidista pas a la historia, y en su lugar tenemos una composicin ms fragmentada, que obliga a la negociacin y el pacto. Sin embargo, el PSOE se encuentra con un grave problema para configurar una mayora estable a travs de un pacto con Ciudadanos, como consecuencia de la incidencia del conflicto nacional en Catalua y la creacin de un bloque de las tres derechas fuertemente polarizado y competitivo en torno a la defensa numantina de un proyecto recentralizante del estado espaol como respuesta al secesionismo de la derecha catalana.

La nica opcin para el PSOE, por el momento, es buscar un acuerdo programtico con Unidos Podemos y otras formaciones menores como PNV, Comproms, PRC, etc. Sin embargo, dicha suma no alcanza la mayora absoluta. La investidura de Pedro Snchez, ante la posicin de las tres derechas de votar en contra, depende de la abstencin de los partidos nacionalistas catalanes, al menos de ERC, con todos los riesgos de inestabilidad que conlleva ante los acontecimientos que sucedern en respuesta al abuso en la aplicacin de la prisin preventiva y a la sentencia del Tribunal Supremo sobre los lderes del nacionalismo cataln, presos tras la declaracin unilateral de independencia.

Los efectos de la segunda vuelta electoral: municipales, autonmicas y europeas en la gobernanza de Espaa

Las elecciones municipales, autonmicas y europeas han reforzado por regla general al PSOE, confirmando un importante trasvase de votantes de Unidos-Podemos hacia el PSOE. El retroceso de esta organizacin en las elecciones generales se ha profundizado gravemente en esta segunda vuelta electoral; en las europeas obtiene el 10,05% de votos y 6 escaos, 8 puntos porcentuales y 5 escaos menos que la suma de Izquierda Plural y Podemos en 2014; en las municipales se han perdido ciudades emblemticas como Madrid y Zaragoza que gobernar la alianza de las tres derechas, o A corua por el PSOE, resisten Valencia, Cdiz y Barcelona, esta ltima tras un compromiso de investidura con el PSC; las elecciones autonmicas tambin han supuesto un importante retroceso para Unidos-Podemos, en particular en Madrid, como consecuencia de la divisin protagonizada por Errejn con la candidatura de Mas Madrid.

La poltica de alianzas y pactos en las comunidades autnomas puede desplazar la gobernanza de comunidades como Canarias y Navarra a favor del PSOE, pero la suma de estos cambios no compensa la incorporacin de Andaluca al poder territorial de la derecha en el conjunto del estado espaol.

En definitiva, si Pedro Snchez obtiene la investidura en las prximas semanas, ser en un marco frgil, si depende de la abstencin de ERC, en un contexto donde la derecha gobierna buena parte del territorio.

Las tormentas que se avecinan y el riesgo de quedar prisionero en un gobierno social-liberal

La perspectiva econmica, europea y geopoltica anuncia una profundizacin del nuevo ciclo econmico recesivo.

La crisis de la construccin europea ha tenido con el Brexit un punto de inflexin, el resultado de las recientes elecciones europeas ha mostrado una socialdemocracia alemana en grave declive mientras la extrema derecha liderada por Marine Le Pen obtiene el mayor nmero de votos, el 23,34% y 23 escaos, superando en ms de 200.000 votos la candidatura auspiciada por Macron, Francia Insumisa obtiene el 6,3% de votos y 6 escaos, el Partido Socialista el 6,2% y 6 escaos, perdiendo 7 puntos y 7 escaos respecto de 2014; en Italia la Liga de Salvini, con una orientacin abiertamente euroescptica, obtiene el 34% de votos y 29 escaos, 28 puntos y 21 escaos ms que en 2014; las consecuencias de estos resultados en la gobernanza europea solo presagian ms contradicciones y crisis, con nuevas amenazas y presiones desde la Comisin Europea y el BCE a favor de aplicar nuevas medidas de recorte social y presupuestario para cumplir con los tratados de estabilidad presupuestaria.

Las tensiones de la guerra comercial entre Estados Unidos y un conjunto de pases, desde China hasta Mxico, afectando a los pases de la Unin Europea, agudizar los efectos del ciclo recesivo, en un marco econmico donde las burbujas financieras pueden descontrolarse en cualquier momento, dado que el grado de financiarizacin de la economa global es ms elevado que antes de la crisis de 2008.

En este contexto los repetidos avisos desde la Comisin Europea al gobierno de Espaa para recortar el gasto presupuestario, reducir el dficit pblico y la deuda, se suman a las medidas adoptadas por el Parlamento europeo con el PePP para promover reformas de las pensiones que faciliten su privatizacin.

La respuesta del gobierno del PSOE a estas presiones es muy preocupante. Las declaraciones de la ministra de economa Nadia Calvio desdicindose del compromiso de derogar la reforma laboral del PP, el anuncio de la reforma de las pensiones segn el modelo de la mochila austriaca, etc., muestran el verdadero carcter social-liberal del PSOE, que busca hacer bloque con el neoliberal Macron en la UE.

El sentido comn, basado en la experiencia histrica, desaconseja entrar a formar gobierno con un partido cuya orientacin de fondo sigue siendo social-liberal. El triunfo de Pedro Snchez contra el viejo aparato del PSOE no signific la recuperacin de los valores y el programa de la socialdemocracia de principios del siglo XX, fue el resultado de una lucha de poder interno, que Pedro Sanchez gan con un discurso renovado incrustado de promesas para movilizar la base militante y electoral del PSOE indignada con la gestin de la crisis desde 2010. que en gran parte se haba marchado a Podemos.

Ser el socio minoritario de un gobierno de esa naturaleza, sin que exista una movilizacin social potente y continuada, que permita contrarrestar desde la calle y centros de trabajo las presiones del lobby financiero y transnacional, es convertirse en muleta del social-liberalismo y pagar la factura de su gestin. Recordemos como el Partido Comunista Francs entr en decadencia tras su participacin en el gobierno presidido por Franois Mitterrand, hagamos memoria de la crisis de ICV-EUiA tras participar en el gobierno Tripartito en Catalua, no olvidemos las consecuencias negativas sobre Izquierda Unida por participar en el gobierno presidido por Susana Diaz en Andaluca

La posicin ms inteligente, ante los actuales dilemas de la gobernanza en Espaa, es negociar un acuerdo programtico que recoja los puntos fundamentales econmicos, sociales y democrticos del programa pactado por Unidos Podemos con el PSOE: Derogacin plena de la reforma laboral, defensa de las pensiones pblicas y su actualizacin con el IPC, defensa de los derechos sociales bsicos, salud, educacin, contra su privatizacin, Renta Garantizada de ciudadana para superar la pobreza, etc. Si este acuerdo a la portuguesa se alcanza, vigilar desde el congreso de diputados y desde la sociedad civil su cumplimiento, organizando la resistencia siempre necesaria y, si el acuerdo se incumple, teniendo las manos libres para movilizar a la ciudadana, cosas imposibles de hacer participando en el gobierno.

La perspectiva poltica en Espaa va a seguir fuertemente condicionada por el conflicto nacional y la crisis del modelo de estado. Los acontecimientos que se producirn tras la previsible sentencia del Tribunal Supremo, desde la convocatoria de nuevas elecciones a la Generalitat en Catalua, a nuevos pulsos independentistas, profundizarn la divisin social en Catalua y provocar el rechazo de la mayora de la poblacin espaola, favoreciendo un nuevo pulso de la derecha espaola por capitalizar electoralmente dichos sentimientos. En esta situacin el riesgo de nuevas tensiones internas en el PSOE no puede descartarse, as como la aplicacin del 155 por dicho gobierno.

En estas condiciones, la mejor posicin para la izquierda transformadora es pactar un programa socialmente avanzado con el PSOE, y desde una posicin libre e independiente defender un proyecto federal, democrtico y solidario, que abra la va de una solucin poltica negociada, trabajando para conformar una amplia alianza de los pueblos y la clase trabajadora para desarrollar un proceso constituyente en el conjunto del Estado que haga realidad una Espaa republicana ms soberana, social, solidaria, federal y democrtica.

La necesaria y urgente reconstruccin de la izquierda transformadora en el conjunto de Espaa

Las causas y factores de la derechizacin de una parte de la sociedad y del grave retroceso electoral de Unidas-Podemos y sus confluencias son diversas y merecen un anlisis riguroso, una reflexin colectiva y un debate constructivo.

Del xito fulgurante que sorprendi a la izquierda internacional y medios acadmicos, a la realidad actual han transcurrido cinco aos cargados de acontecimientos polticos, episodios electorales con debates sobre la gobernanza de Espaa, importantes movilizaciones sociales, el desarrollo del conflicto nacional en Catalua, la crisis en Grecia y la Unin Europea, etc.

Una organizacin joven como Podemos, fruto de un trasfondo de gran descontento y movilizacin y de la oportunidad poltica de un ncleo de profesores universitarios con una alianza con corrientes y organizaciones de la izquierda radical, ejerci una atraccin sin parangn entre amplios sectores sociales golpeados por el desempleo, la precariedad, indignados ante la prctica antisocial y corrupta del rgimen bipartidista, decepcionados ante la cortedad de miras de Izquierda Unida.

Sin embargo, el retraso y dificultades para construir un marco organizativo que facilitase la participacin orgnica en la accin y toma de decisiones, la imagen cupular y personalista de estas ha generado una creciente desilusin, que ha favorecido las rupturas personales y de equipo, que han cristalizado en la divisin y ruptura representada por Mas Madrid. Tambin las alianzas y confluencias han sufrido esta crisis, las tensiones internas en Izquierda Unida, la ruptura de Comproms y Mareas, las tensiones en Catalua en Com, etc.

Pero se cometera un error, si reducimos las causas de la crisis a lo organizativo. La falta de discurso poltico ante la crisis de la Unin Europea ha impedido dar una respuesta atractiva y convincente a las inquietudes de amplios sectores de la ciudadana que han comprobado cmo desde las instituciones de la UE se ha impuesto la contrarreforma del art 135 de la constitucin espaola, se han impuesto tratado con agresivas polticas de ajuste y austeridad que han provocado desempleo masivo y precarizacin, recortado derechos sociales, prolongado la edad de jubilacin, etc., que han puesto en cuestin la legitimidad de sus instituciones ante la ciudadana, la falta de valenta poltica para denunciar que la UE es irreformable, que la salida de la crisis econmica ante una deuda impagable en Espaa exige recuperar los instrumentos econmicos para abordar dicha crisis de manera efectiva. Ha faltado presentar ante la mayora social, la clase trabajadora y pueblos de Espaa un proyecto de pas, un modelo de estado soberano, democrtico, federal y solidario, con voluntad de reconstruir la cooperacin econmica, en condiciones de igualdad y solidaridad con los pases de Europa, del Mediterrneo y del mundo.

En la cuestin nacional se ha menospreciado el alto grado de integracin econmica y social de los diversos territorios, incluida Catalua en el conjunto de Espaa, y no se ha comprendido y criticado los motivos polticos irresponsables de la derecha conservadora catalana para dar el salto del autonomismo al independentismo, y de este modo tapar el monumental escndalo de corrupcin acumulado en la etapa de la presidencia de Pujol. No se ha dialogado con la clase trabajadora y las capas populares, y amplios sectores de la intelectualidad de Catalua para conocer su opinin ante el proceso independentista. Se ha comprado acrticamente las profecas de los acadmicos aislados en su torre de marfil, que suean que el conflicto nacional es el taln de Aquiles del estado espaol, que derrocar el rgimen de la monarqua, y abrir la oportunidad para que el resto de Espaa edifique su Repblica, y quien sabe, una Repblica precursora de un nuevo socialismo. El proceso real de los acontecimientos, cuando se ignora las correlaciones de fuerzas y no se comprende su impacto entre la ciudadana, es que el conflicto nacional en Catalua, y en particular la declaracin unilateral de independencia desencaden una radicalizacin nacionalista en el resto de Espaa que condiciona gravemente una salida poltica de este conflicto.

Un exceso de comprensin protectora ante la irresponsabilidad insolidaria del proyecto independentista en Catalua ha pasado factura electoral a Unidas-Podemos y sus confluencias, en Espaa y en Catalua. Y, paradjicamente, dificulta el trabajo para convencer a una mayora de la sociedad espaola y a la otra mitad de Catalua, sobre la necesaria apuesta por una salida negociada. Pero esta apuesta no ser convincente, si Unidas Podemos no defiende un claro proyecto federal y solidario, y sigue prisionero de la opcin confederal, la cual origina gran desconfianza, puesto que en caso de materializarse dicha confederacin bajo la hegemona de la derecha nacionalista insolidaria se abrira inevitablemente una crisis fiscal, de distribucin de la riqueza, preludio de la ruptura de Espaa y de un conflicto de consecuencias imprevisibles.

Otro elemento crucial, para reconstruir la izquierda transformadora, es el impulso a la movilizacin social y el empoderamiento de la ciudadana. Respetando la autonoma de los movimientos sociales, y a su vez dialogando con ellos y recogiendo y defendiendo en la calle y las instituciones sus reivindicaciones. No basta con repetir la importancia de la movilizacin social, hay que hacer un esfuerzo educativo y ejemplarizante. Hay que poner en valor, que la movilizacin pensionista a nivel estatal de manera continuada, y la movilizacin de las mujeres el 8 de marzo, fueron fundamentales para cerrar el paso a la amenaza de un gobierno de las tres derechas.

En las prximas semanas y meses, haya gobierno de coalicin en Espaa, o pacto programtico a la portuguesa, o nuevas elecciones, el debate en el conjunto de la izquierda transformadora tomar fuerza y amplitud ante la orfandad poltica que ahora existe y las divisiones y sectarismos injustificados, y no se limitar al espacio interno actual. El debate sobre avanzar hacia una sola organizacin, en lugar de mantener una confluencia cupular, posiblemente tomar consistencia, lo que en principio es una decisin razonable frente a las opciones que alientan la fragmentacin y divisin del espacio de la izquierda transformadora. Tambin es probable que se hable de refundacin u otros trminos similares. Pero, en cualquier caso, la superacin de la actual crisis del espacio de Unidos Podemos y sus confluencias, solo ser posible y duradera si se abordan los temas polticos de fondo, algunos de los cuales hemos expuesto, y se construye una organizacin que asegure la participacin y las decisiones democrticas colectivas, capaz de convocar a nuevos colectivos polticos y sociales, y generar una nueva esperanza de cambio.

Solo as, podremos enfrentar con posibilidad de xito los prximos retos, y ofrecer a la mayora social un instrumento poltico efectivo para neutralizar las amenazas de las tres derechas, hacer realidad el cambio poltico, y avanzar hacia la transformacin social superadora del capitalismo.



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