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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2019

El colapso del "paraso" turstico balear y pitiuso

Rafael Borrs
Alba Sud

La intensa turistificacin impulsada en las islas Baleares durante las ltimas dcades ha tenido como resultado un colapso cultural, ecolgico-climtico y democrtico. Paralelamente un creciente nmero de personas "malviven del turismo", abocados a la precariedad.


I. El triple colapso

Que la palabra paraso aparezca en el ttulo de este artculo entre comillas no es una cuestin balad. Es posible que las islas Baleares (Mallorca y Menorca) y las Pitiusas (Ibiza y Formentera) fueran hace algn tiempo el paraso que, por ejemplo, inspir a King Crimson aquella cancin titulada Formentera Lady, que cerraba su disco Islands, editado el 1971. El pasado paradisaco de este destino turstico fundamental del Mediterrneo es, ciertamente, una hiptesis plausible. En cualquier caso, la hiptesis corroborada es que la turistizacin al por mayor, impulsada por la dictadura franquista, con el decidido apoyo del Banco Mundial, ha sido de una gran intensidad durante las ltimas seis o siete dcadas. El, en palabras de Patricia Goldstone, "negocio ms grande del mundo" las ha transformado en un paraso del capitalismo turstico del siglo XXI, es decir, del actual capitalismo extractivista. Un capitalismo turstico que, histricamente, ha sido exportador de modelos de turistizacin extractivista a todo el planeta.

Hace dcadas que en las Islas Baleares -para utilizar la denominacin administrativa del archipilago- se habla del camino hacia el "todo turismo" para referirse al camino conducente hacia un patrn de especializacin econmico nico. La transicin (antes del turismo haba vida y economa en las Islas Baleares) hacia este escenario econmico, social, y poltico de turistizacin total ha significado la consolidacin de un "orden social" de aculturizacin, crisis ecolgica-climtica, y crisis democrtica.

Con casi el 84% del Valor Agregado Bruto (VAB) de la economa insular asociado al sector servicios, con el 50% del Producto Interior Bruto (PIB) determinado por la demanda turstica, con un territorio de 4.992 km en el que el nmero de plazas tursticas legales ha alcanzado en marzo de 2019 la espectacular cifra de, al menos, 582.281 plazas, con un nuevo rcord de llegada de turistas en 2018 con 16.596.194 visitantes, se dira que ha triunfado la orden social de la, para decirlo de alguna manera, "Prosperidad Neoliberal Turstica" del Solo Turismo, basada en una supuesta "prosperidad indefinida" (Marina Garcs en "Nueva ilustracin radical") que, verdaderamente, es sinnimo de colapso en una triple dimensin:

a) Cultural: La expansin de la turistizacin -hace poco recluida espacialmente en las llamadas "zonas tursticas"- a las ciudades, pueblos, y territorio rural de las islas ha significado, adems de una nueva lgica de la gentrificacin, asociada a la extraccin del derecho a la vivienda, y a la bajada de la capacidad adquisitiva de una buena parte de las "clases medias", un dursimo incentivo a la aculturalizacin social. En las Islas Baleares la cultura ha devenido en Turismo Cultural al servicio de la permanente sobreacumulacin del capital turstico. Las potencialidades emancipatorias de la cultura estn de vacaciones!

Ecolgico-climtico: La retrica en torno a la "sostenibilidad" no se sostiene con una huella ecolgica que, rcord tras rcord de llegadas de aviones, de turistas, de cruceros, de coches de alquiler..., se agranda, y se vuelve indeleble. Sin decrecimiento turstico y desturistizacin del modelo econmico, es un sarcasmo hablar de capacidad de resiliencia fsica del archipilago balear, y de la gente que lo habita. En este sentido, me parecen muy relevantes unos prrafos de un texto firmado por la investigadora del Laboratorio Interdisciplinar sobre Cambio Climtico de la Universitat de les Illes Balears (LINCC-UIB), Catalina Mara Torres, publicado el 2018 en la ltima Memoria del Consejo Econmico y Social de las Islas Baleares: "El peso del sector turstico en la estructura productiva balear y la gran afluencia de turismo internacional, generador de ms emisiones de CO2 que el domstico por el uso intensivo de transporte areo, ayudan a explicar la contribucin de las Islas al calentamiento global. En 2017 visitaron las Baleares 16.339.756 turistas, un 6,3% ms que en 2016, de los cuales el 84,4% fueran extranjeros. Contrariamente a lo que se piensa, el turismo no es una industria "sin humos" puesto que se trata de un sector intensivo en el uso de energa". Y "Esto [la lucha contra el cambio climtico] pasa, en Baleares, por poner lmites al crecimiento turstico y diversificar la economa en favor de sectores ms respetuosos con nuestro territorio, patrimonio e idiosincrasia. Y es que, ante la creciente intensidad energtica y material del turismo y los elevados impactos ambientales y sociales que se derivan, dentro y fuera de las Islas, la justicia climtica obliga a buscar formas alternativas de desarrollo social que pongan la naturaleza y las personas en el centro de las polticas. Modelos de desarrollo social que se articulen desde la cooperacin y la solidaridad y no desde la competitividad y el individualismo. La lucha contra el cambio climtico en Baleares tiene que pasar, pues, y sobre todo, por luchar contra su "turistizacin". Un objetivo que, si tambin se tiene en cuenta la elevada vulnerabilidad del turismo al cambio climtico y su sensibilidad a las condiciones polticas, econmicas y sociales del destino, tendra que devenir objetivo ltimo de la necesaria accin por el clima".

c) Democrtico: Uno de los factores de avance de la turistizacin de las Islas Baleares es la pujanza de la industria del lujo (casas, urbanizaciones, hoteles, nutica, comercios, etc. de lujo). Una situacin que, al consumir grandes cantidades de recursos naturales, ha sido denunciada por parte de la entidad ecologista de referencia, es decir, el GOB, pero adems evidencia una severa injusticia social pues, el disfrute exclusivo de las personas ricas y muy ricas, contrasta con los ltimos datos disponibles -los correspondientes a 2017- de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV-INE) que son bastante elocuentes: a) Tasa de riesgo de pobreza o exclusin social (estrategia Europa 2020) 24,3%. b) Hogares con dificultad para llegar a final de mes 47,1%. c) Hogares sin capacidad para afrontar gastos imprevistos 36,8%. El lujo, y el hedonismo y el negocio turstico conviven, tambin, con una iniquidad redistributiva brutal. Por ejemplo, con datos de la Agencia Tributaria, en la ltima dcada (periodo 2008-2017) el nmero de personas con un salario anual inferior al Salario Mnimo Interprofesional ha tenido un incremento superior al 22%, al pasar de 65.917 a 80.645.

Mientras tanto, las administraciones se preocupan, ocupan, e invierten dinero pblico en investigaciones de ndices de competitividad turstica, y, por el contrario, la investigacin de la evolucin de la desigualdad no parece ser de su incumbencia. Sobre el conocimiento en profundidad de las desigualdades que genera el modelo de crecimiento del "Solo Turismo" se ha impuesto un tipo de consenso de las lites neoconservadoras y neoliberales-progresistas en la lgica del dicho, creo que menorqun, de ""diu mad Llora que del que els ulls no veuen, el cor no se'n endona" (un equivalente al castellano ojos que no ven, corazn que no siente). Y, aun as, las desigualdades existen. El premio Nobel de economa Joseph Stigliz sostiene que lo que medimos afecta a las decisiones que tomamos. En consecuencia, no medir las desigualdades es tomar una decisin para no corregirlas estructuralmente, lo cual conduce a la dualizacin social como factor disruptivo de la democracia, cuanto menos, de una democracia con impulso democrtico y fraternal.

II. La precariedad laboral com factor de colapso

Existe un mensaje hegemnico segn el cual en Baleares "se vive del turismo". Incluso, se sostiene que, gracias al turismo, los efectos sociales de la ltima crisis han sido menos graves. Es una doble falsedad. Por un lado, cada vez hay ms evidencias del creciente nmero de personas que "malviven del turismo", y, por otro, es del todo evidente que los programas de castigo social, de los cuales las Reformas Laborales del 2010 y 2012 son elementos esenciales, se han aplicado -y se siguen aplicando- a las trabajadoras y a los trabajadores de un sector como el turstico que, desde 1985, la nica verdadera crisis que ha sufrido ha sido la del crecimiento del negocio y la sobreacumulacin de capital. A la vez, no se puede olvidar que este sector ha disfrutado de privilegios histricos, como por ejemplo la masiva utilizacin de los contratos de fijos discontinuos, consiguiendo as una anticipacin en la flexibilidad laboral, un omnmodo poder disciplinador del factor trabajo, y, las ventajas empresariales de gestin de plantillas formadas y entrenadas, a expensas del presupuesto pblico (prestaciones de desocupacin). Adems, en los ltimos aos, el sector turstico tambin ha disfrutado de pinges privilegios urbansticos, y ha mantenido los de una promocin turstica pblica sin ningn recorte presupuestario. La austeridad neoliberal compulsiva, con una indisimulada complicidad del capitalismo turstico isleo, estaba reservada para los derechos sociales de la poblacin local. Los "ajustes presupuestarios" solo han preocupado al sector turstico balear cuando han amenazado su negocio. Esto qued claramente en evidencia en una informacin periodstica aparecida, con fecha 22.10.2010, en Diario de Mallorca titulada "Los recortes sociales en Reino Unido tienen en vilo al sector turstico balear". Vito Corleone dijo "No es personal, son negocios...", parafrasendole podramos decir que, en materia de promocin turstica pblica, "no son las prioridades sociales, son los negocios".

La cuestin es que la carencia de calidad de la ocupacin, y la ausencia de recursos incondicionales que garanticen a todo el mundo poder vivir vidas queridas y que merezcan la pena ser vividas, es inseparable de fenmenos econmicos y sociales que se desarrollen en paralelo al desarrollo del "vivir solo del turismo". A modo de ejemplo:

a) Abandono escolar prematuro. Un reciente informe, realizado por investigadores del Departamento de Economa Aplicada de la UIB, afirma que las Islas Baleares son uno de los territorios que contradicen la idea extendida de que el nivel de riqueza se asocia al nivel educativo de la poblacin. A la vez que es una de las comunidades autnomas ms "ricas" del Estado y con una tasa formal de desocupacin ms baja, Baleares es tambin la comunidad autnoma con la tasa de abandono escolar prematuro ms elevada. Esto se explica por la gran importancia que tiene el turismo, un sector que demanda trabajadores escasamente cualificados, en la actividad econmica balear. El abandono escolar prematuro es una de las principales "trampas del turismo, que impide de verdad la igualdad de oportunidades y de resultados.

b) La aparicin de los trabajadores y trabajadoras pobres. Desde hace aos, coincidiendo con un progresivo descenso de las cifras oficiales de paro y de ascenso de las de ocupacin, las entidades de caridad (Critas, Mallorca Sense Fam, Cruz Roja, Banco de Alimentos, etc.) no se cansan de advertir del cambio de perfil de las personas usuarias de sus servicios. Segn las declaraciones de los y las portavoces, y de los balances anuales de su actividad, el perfil mayoritario actual es el de una persona que trabaja en alguno de los subsectores del turismo.

Pero, Cul es la magnitud de este fenmeno de los trabajadores y trabajadoras pobres? Para aproximarse a esta respuesta es bastante til un reciente documento elaborado por el Comit Tcnico de la Fundacin FOESSA, es decir, de la Fundacin Fomento de Estudios Sociales y Sociologa Aplicada que, al estar ligada a Critas Espaola, y, por lo tanto, a la Iglesia Catlica, es poco sospechosa de radicalismos izquierdistas.

Dicho documento se titula "La vulneracin del derecho al trabajo decente: ocupacin y exclusin social", y nos aporta algunos datos relevantes sobre las Islas Baleares. Destaco algunos: (i) La tasa de hogares con algn miembro trabajando, y que no estn en situacin de integracin plena, es del 60,0%. Se debe sealar que es la tasa ms elevada del ranking de comunidades autnomas espaolas. (ii) La tasa de vulnerabilidad en la ocupacin es del 18,2%. (iii) En cuanto a las tasas de pobreza y exclusin en poblacin ocupada, los resultados son los siguientes: pobreza severa 1,8%, exclusin 14,4%, exclusin severa 5,0%. (iv) La tasa de exclusin en personas con contrato temporal y con contrato indefinido es del 30,2% y 13,4%, respectivamente. (v) El porcentaje de personas con jornada parcial llega al 53,9%, y, de estas, el 39,4% estn en situacin de exclusin social, y el 13,3% en exclusin social severa. Es ms, no se puede omitir que el conjunto de datos de esta encuesta de FOESSA evidencia que la pobreza laboral es mayoritariamente femenina, y que todo ello hace que los hogares isleos con algunos de sus miembros ocupados sufran carencias materiales (por ejemplo, el 61,1% de los hogares con la persona sustentadora principal ocupada y con menores se han visto obligados a reducir gastos en alimentacin, vestimenta, o suministros del hogar), que son el reflejo del mal vivir en una sociedad basada econmicamente en una hper especializacin de "solo turismo".

c) Las ocupaciones efmeras. La precariedad y la pobreza laboral tienen mucho que ver con la contratacin de corta y muy corta duracin. Incluso esta contratacin fugaz tiene que ver con los espejismos de algunas estadsticas laborales, como, por ejemplo, las de afiliaciones registradas a la Seguridad Social, que, a menudo, se presentan como indicador de ocupacin creada, cuando, verdaderamente, son un registro de trmites administrativos en que el registro de un contrato de larga duracin, a efectos de calcular la media, contabiliza igual que un contrato de cortsima duracin.

Los principales datos referidos a las Islas Baleares de estas contrataciones efmeras son los siguientes: a) De 2010 al2018 el nmero total de contratos de menos de un mes ha pasado de 45.981 a 94.615, los de uno a quince das de 38.789 a 87.420, y los de uno a cinco das de 32.389 a 79.091. Los crecimientos son del 144%, 125%, y 106%, respectivamente. b) Los datos de 2018 permiten afirmar que los contratos extraordinariamente efmeros (de menos de 6 das de duracin) representan un 22% del total de la contratacin temporal (en 2010 este porcentaje era del 17%), y los que no llegan a un mes representan un 18%, cuando en 2010 representaban apenas un 12% de la temporalidad contractual balear.

Ciertamente, son unos datos espectaculares. Pero lo son ms teniendo en cuenta dos cosas: Primera que son cifras mnimas, dado que en el registro de contratacin hay un considerable volumen (por ejemplo, 122.092 el 2018) de contratos temporales calificados como "indeterminados", que son aquellos contratos temporales donde no se especifica su duracin, y que suelen ser contratos por obra y servicio, o de interinidad. Segunda, que esta problemtica de la contratacin de corta y muy corta duracin opera en un contexto de fuerte temporalidad en la contratacin. No en balde, en 2018, aunque fuera el menor del periodo 2010-2018, el porcentaje de contratos temporales sobre el total de contratos registrados fue del 83%.

III. Es irreversible el colapso del paraso balear y pitiuso?

El surgimiento de movimientos sociales crticos con los efectos sociales y convivenciales de modelo de "Solo Turismo" es, sin duda, lo ms esperanzador que ha sucedido en esta tierra en los ltimos aos. De su consolidacin y aumento de influencia depender el futuro. Nada est escrito, pero, como recuerda Karl Polanyi, Aristteles tena razn: el hombre [y la mujer, claro est] es un ser social, no un ser econmico. En consecuencia, es muy verosmil que de la combinacin de los conflictos capital/trabajo y capital/planeta cuaje un fuerte resurgimiento de la lucha social que lo (des)colapse todo.

Fuente: http://www.albasud.org/noticia/1115/el-colapso-del-para-so-tur-stico-balear-y-pitiuso



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