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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2019

El G20 y la guerra fra tecnolgica

Michael Roberts
Observatorio de crisis


La cumbre del G20 celebrada el pasado fin de semana en Osaka no resolvi nada sustancial en la guerra comercial y tecnolgica que Estados Unidos est librando contra China. En el mejor de los casos, se acord una tregua sobre una escalada en los aranceles y otras medidas contra las empresas tecnolgicas chinas. No se lleg a un acuerdo duradero. Y es que se trata de una guerra fra entre el poder econmico relativamente decreciente de los Estados Unidos y un nuevo y peligroso rival en la supremaca econmica: China.

Al igual que la ltima guerra fra entre Estados Unidos y la URSS, este conflicto podra durar ms de una generacin antes de que surja un ganador. Pero esta vez, cuanto ms dure la guerra fra, las probabilidades estn en contra de los Estados Unidos,

En la reunin del G20, Trump y Xi acordaron una tregua en el ojo por ojo y decidieron renovar las negociaciones. Trump hizo alguna concesin, al permitir a las compaas estadounidenses reanudar la venta de productos a Huawei. As que, presumiblemente, Google, Android, etc. reaparecern en los dispositivos Huawei. Y China podr, presumiblemente, comprar los procesadores y chips que necesita a Intel, Qualcom y Micron. Sin embargo, no hubo claridad acerca de si las concesiones incluyen lo que Huawei puede vender a compaas estadounidenses (es decir, las redes 5G).

Pero, tan seguro como que la noche sigue al da, la guerra comercial se reanudar en algn momento, porque las exigencias de Estados Unidos son inaceptables para China. A saber: que China renuncie a su empeo por igualar la tecnologa estadounidense y que acepte la supervisin de sus asuntos econmicos por parte del Imperio.

El G20 puede ofrecer un breve respiro para los mercados financieros, pero no alterar la recesin general que est experimentando la economa mundial.

Hoy la probabilidad que se produzca una nueva recesin en la produccin, el comercio y la inversin mundial est cada vez ms cerca. Los ndices globales de actividad, tanto en el sector manufacturero como en los servicios, se han ralentizado a niveles no vistos desde el final de la Gran Recesin, en el 2009.

A partir de junio, segn JP Morgan, el ndice de actividad global sugiere que el crecimiento econmico mundial se ha reducido a una tasa anual del 2,5%, una cifra que a menudo se considera el umbral de la velocidad de prdida, es decir, una recesin global.

La realidad es que Trump no puede revertir el declive constante de la capacidad manufacturera de Estados Unidos y, ahora China est desafiando su superioridad tecnolgica.

El empleo en el sector manufacturero en los EE.UU. ha cado en alrededor de un cuarto de la fuerza laboral existente en 1970. Este declive no se debe a que los pases extranjeros nos engaaran en los acuerdos comerciales, como le gusta argumentar a Trump.

La mayora de los estudios (no todos) descartan esa tesis. Estas investigaciones calculan que la competencia con China hizo perder unos 985.000 puestos de trabajo en la industria manufacturera estadounidense, entre 1999 y 2011. Esto es menos de una quinta parte de la prdida de puestos de trabajo durante ese mismo perodo.

La razn ms importante por la que Trump no puede traer de vuelta a casa esos trabajos se debe a una aparente paradoja; en gran parte se los puestos de trabajo por el xito de la eficiencia empresarial . En efecto, durante las ltimas tres dcadas y media, las fbricas de los EE.UU. han perdido ms de siete millones de puestos de trabajo mientras producan ms cosas que nunca.

El Instituto de Poltica Econmica en su informe The Manufacturing Footprint and the Importance of U.S. Manufacturing Jobs explica la razn : si se trata de entender porqu han desaparecido los puestos de trabajo, la respuesta es que lo que caus esas perdidas no es el comercio sino la tecnologa El ochenta por ciento de los puestos de los trabajos perdidos no fueron reemplazados por trabajadores en China, sino por mquinas y automatizacin. Por tanto, no se soluciona nada si se aplican aranceles a los productos extranjeros. Lo que revelan todos los anlisis es que las compaas americanas probablemente seguirn reemplazando a sus trabajadores por mquinas.

Lo que estos estudios descubren es lo que la economa marxista ha venido repitiendo desde hace muchos aos. Bajo el capitalismo, el aumento de la productividad del trabajo se produce mediante la mecanizacin y la reduccin de la mano de obra, es decir, de la reduccin de los costes laborales. Marx explic en El Capital que sta es una de las caractersticas clave de la acumulacin capitalista, algo que hasta ahora es continuamente ignorado por la economa dominante.

Marx lo expuso de manera diferente al esquema convencional. La inversin bajo el capitalismo se realiza slo con fines de lucro, no para aumentar la produccin o la productividad. Cuando no aumenta el beneficio con ms horas de trabajo o intensificando los esfuerzos del trabajador entonces, la productividad slo puede aumentar con una mejor tecnologa. As, en trminos marxistas, la composicin orgnica del capital (el valor de la maquinaria en relacin con el nmero de trabajadores) hace aumentar constantemente el costo de las inversiones en nuevas maquinarias/tecnologas .

En contra de la visin de la economa dominante de libre mercado, histricamente el gasto gubernamental ha sido el que ha apuntalado el desarrollo de las nuevas tecnologas. De hecho, la innovacin durante la guerra fue un notable motor de desarrollo, que ha dado lugar a grandes avances en materiales, productos y procesos.

La comercializacin de los motores a reaccin, los motores de cohetes, los radares y la informtica moderna se remontan a la Segunda Guerra Mundial y, la carrera espacial tiene origen en la Guerra Fra. En esta poca se ciment la tecnologa que floreci a partir de los aos noventa.

La carrera espacial fue importante, ya que ambas partes de la guerra fra pusieron a trabajar a los cientficos (muchos ingenieros alemanes) para impulsar sus proyectos de cohetera. Esto culmin con el programa Apollo del Presidente Kennedy. Tras haber sido derrotados por los soviticos que enviaron al primer hombre en el espacio Estados Unidos reaccion dedicando inmensos recursos a ponerse al da.

En su punto lgido la carrera espacial en Estados Unidos cont con la participacin de casi 400.000 personas, 20.000 empresas privadas y cientficos de la mayora de sus universidades. La carrera no slo produjo numerosas innovaciones gran parte de la tecnologa necesaria para llegar a la luna no exista cuando se anunci el programa tambin cre nuevas industrias de alta tecnologa, que se basaron en las redes de creadores que haban surgido durante la guerra.

Todo este desarrollo aceler el progreso en las tecnologas informticas, incluyendo el circuito integrado, la transferencia masiva de datos y el software de sistemas. Estas tecnologas disruptivas impulsaron el crecimiento de empresas como IBM, Intel y HP , entre otras grandes corporaciones

Sin el programa Apollo, es poco probable que el Silicon Valley se hubiera convertido en la potencia tecnolgica y econmica que hoy en da se da por sentada. Apollo tambin impuls innovaciones empresariales que ahora utilizan los consultores: planificacin estratgica, nuevas formas de gestin,etc

Pero, a medida que la rentabilidad del sector capitalista cay (desde mediados de la dcada de 1960) se redujeron los impuestos y, por tanto el gasto en innovacin financiada por el estado se redujo drsticamente.

La falta de inversiones estatales ha producido que ahora el avance tecnolgico estadounidense dependen cada vez ms de la inversin que realiza el sector privado.

Sin embargo, en su afn de lucro el sector capitalista de Estados Unidos (al igual que en otros pases centrales del capitalismo) opt por trasladar su produccin al extranjero en busca de mano de obra barata para luego, exportarla a los Estados Unidos. Eso se aplic primero con inversiones en Amrica Latina (especialmente en Mxico) y ms tarde en China.

Una excepcin en la crisis estadounidense: la alta tecnologa.

Los avances tecnolgicos de los Estados Unidos dependen ahora completamente de la inversin privada en ese sector. Todo en los Estados Unidos depende ahora de los FAANGs (Facebook, Apple, Alphabet, Netflix, Google) y de Microsoft.

Slo estas pocas empresas invierten un asombroso 80 por ciento en innovacin. Esta cifra casi corresponde a todo el gasto en educacin, transporte, ciencia, espacio y tecnologa que efecta el gobierno

La escala de este gasto empequeece al programa Apollo (de una dcada de duracin) que tuvo un gasto que ascendi aproximadamente a 150.000 millones de dlares actuales. Es decir, a menos de dos aos del gasto total de las FAANG actuales.

El sector de alta tecnologa estadounidense es el ltimo bastin de la superioridad productiva de Estados Unidos. El banco de inversin Goldman Sachs ha sealado que, desde 2010, este sector es el nico lugar donde las ganancias corporativas han crecido. Y esto, segn Goldman Sachs, se debe enteramente a las empresas de super-tecnologa.

Sin las tecnolgicas los beneficios globales de las empresas estadounidenses son slo moderadamente ms altos que antes de la crisis financiera, mientras tanto los beneficios de las tecnolgicas han crecido rpidamente, reflejando su impacto mundial.

En otras palabras, si China es capaz de competir con los FAANGS, entonces la rentabilidad del capital tendr un gran cambio a la baja, y con ello caer en los Estados Unidos la inversin, el empleo y los ingresos durante toda la prxima dcada.

Esta es la esencia de la guerra comercial y tecnolgica. Y precisamente por eso el conflicto continuar con seguridad.

Fuente: https://observatoriocrisis.com/2019/07/01/el-g20-y-la-guerra-fria-tecnologica/



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