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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2019

Cultura de la violacin & Masculinidad hegemnica
El mandato de masculinidad a juicio

Patricia Susial
TribunaFeminista

La relacin entre la cultura de la violacin, la masculinidad hegemnica "txica", la pornografa y el caso de la Manada.


Uno de los hombres se gan tu confianza y, como moscas a la miel, los otros cuatro hicieron acto de presencia. En el trayecto, no se sabe muy bien a dnde, dos de los hombres se avanzaron para encontrar una habitacin para follar. Los otros tres te mantuvieron a una cierta distancia. Haban encontrado a la gorda que se follaran entre los cinco, pero no encontraban ningn lugar donde hacerlo. Siguieron caminando. Una puerta del portal abierta y una seora confiada permitieron el paso a uno de los hombres, quien pudo inspeccionar el edificio.

El tiempo corra en contra. No era momento para exigencias. Lo que encontr, servira. Vamos, vamos, apremi al resto de su manada. Al entrar en el portal, la manada se dirigi a ti y, con la mano abierta delante de la boca, te ordenaron: calla. No podas decir no. No podas decir nada. Solo podas callar. l te meti en un cuarto de aproximadamente 2 metros de largo por 1 metro de ancho. La salida y la entrada al cubculo eran a travs de una nica puerta. Los otros cuatro bloquearon esa puerta. Dos de los hombres tienen formacin militar y los cinco hombres tienen complexin corpulenta. La ratonera haba salido a la perfeccin.

Los hechos probados indican que al menos la mujer fue penetrada bucalmente por los cinco hombres: Jos ngel Prenda, Alfonso Jess Cabezuelo (exmilitar), Antonio Manuel Guerrero (ex guardia civil), Jess Escudero Domnguez y ngel Boza. La mujer fue penetrada vaginalmente por Alfonso Jess Cabezuelo y Jos ngel Prenda, este ltimo en dos ocasiones, al igual que Jess Escudero Domnguez, quien la penetr una tercera vez por va anal, llegando a eyacular los dos ltimos y sin que ninguno utilizara preservativo. Ella solo poda callar. Ellos s hablaron, para ellos y entre ellos. Sigue, sigue, sigue quilla, cmeme, eso es, eso es. Ella solo poda callar. Quieres que te la meta?. Ella solo poda callar. Pal fondo, vale. Ella solo poda callar. Pero, no call. Y, al hablar, hizo de lo personal algo poltico.

La Audiencia Nacional de Navarra y el Tribunal Superior de Navarra no vieron violencia. No haba golpes ni empujones. El abogado defensor aleg que ella simplemente tena que decir no. Pero para que sea no, hay que decir no y como no dijo no eso deba significar que ella estaba consintiendo, o algo as.

En los vdeos que la manada haba grabado, Ricardo Gonzlez, uno de los jueces, vio excitacin sexual en un ambiente de jolgorio y regocijo para todos ellos. Exacto, para todos ellos. Ellos, la manada. El ex guardia civil se burla de su vctima, de todo el movimiento feminista y de nuestros derechos como mujeres, en una carta donde vierte toda su misoginia y que cuenta con el apoyo de ForoCoches. Menuda legitimacin.

En Navarra, la condena fue por abuso sexual. Ricardo Gonzlez, el juez que vio jolgorio, lleg a permitirse el privilegio de emitir un voto particular absolutorio. Ellos, los cinco, quedaron en libertad. El fantasma de Rousseau sobrevolaba los tribunales navarros. Emilio, las mujeres estn para hacer tu vida ms fcil y agradable, se poda escuchar como un susurro.

En nuestras cabezas, resonaba la interpelacin de Olimpia de Gouges: Hombre, eres capaz de ser justo? Dime, qu te da imperio soberano para oprimir a mi sexo?. El movimiento feminista, cientos de miles de mujeres y tambin varios hombres, inund las calles como una ola que evolucion en tsunami. Hermana, yo s te creo. No es abuso, es violacin. Ella nunca ser libre, mientras ellos no estn presos. Basta ya de justicia patriarcal. No queremos ser valientes, queremos ser libres. Todas somos C. Gritamos y luchamos por ti, por nosotras, por las que vendrn, por todas las que pasaron por lo mismo y tampoco tuvieron la justicia y el apoyo que merecan y necesitaban. Sabemos que nos oste.

La lucha jurdica no poda quedar as, ni ah. Los llevamos al Tribunal Supremo. La defensa de la manada continu con su delirio misgino. La defensa de la vctima fundament la premeditacin con que actu la manada y que le arrebataron la capacidad de decidir. Qu consentimiento puede haber en una situacin de intimidacin con 5 hombres corpulentos en un cuarto angosto sin posibilidad de escapar? No hay, porque el consentimiento est, ya no viciado, sino anulado. Las alternativas son el sometimiento o la muerte. No se puede exigir a las vctimas una actitud que le ponga en peligro, sentenci la fiscal Isabel Rodrguez. La lucha feminista haba logrado posicionar la vergenza y el escarnio pblico de la violacin del lado de los violadores.

Hemos tenido que llegar al Tribunal Supremo para que Jos ngel Prenda, Alfonso Jess Cabezuelo (exmilitar), Antonio Manuel Guerrero (ex guardia civil), Jess Escudero y ngel Boza, los 5 criminales de la denominada manada, hayan sido condenados por violacin (agresin sexual), corrigiendo as la sentencia patriarcal y misgina anterior. El Tribunal Supremo considera que los cinco criminales no cometieron un nico delito de agresin sexual continuada, sino que violaron al menos 10 veces. Pero, como ni la fiscala ni las acusaciones rechazaron la calificacin de un nico delito continuado, el alto tribunal no pudo cambiar la tipificacin. De haberlo hecho, las penas a cada uno de los criminales habran sido an mayores.

En cualquier caso, la sentencia del Tribunal Supremo sienta precedente y eso es otro logro del movimiento feminista para todas las mujeres y, por ende, para toda la sociedad. Un precedente que, quizs, podra servir para la causa que an tienen abierta Jos ngel Prenda, Alfonso Jess Cabezuelo (exmilitar), Antonio Manuel Guerrero (ex guardia civil), Jess Escudero Domnguez. Estos 4 violadores convictos estn imputados por abusos sexuales perpetrados en 2016 contra una joven, con la que coincidieron en la feria de Torrecampo, Crdoba. El juicio oral de esta causa tendr lugar a finales de 2019 y los encontrar ya en prisin, cenando ensaladilla rusa, cochinillo frito y revuelto de championes.

Los hombres de masculinidad txica, incluidos esos 5 criminales y su abogado, siguen defendiendo la inocencia de estos violadores y se sigue haciendo apologa de la violacin. Las sentencias judiciales y las castigos penales son elementos necesarios y ejemplarizantes, pero no son suficientes para transformar mentalidades y sociedades. Es un logro importante, aunque urge continuar despertando conciencias porque sabemos que esto todava no ha acabado. Desde 2016 hasta hoy, 101 manadas formadas por ms de 350 hombres, entre ellos menores, han violado a mujeres y nias. Y, aunque no disponemos de la correlacin cientfica entre el consumo pornogrfico de violaciones grupales y las violaciones en manada, es inquietante que ambas han incrementado en los ltimos cinco o seis aos, segn manifiestan Llus Ballester y Carmen Orte, autores del estudio Nueva pornografa y cambios en las relaciones interpersonales.

La pornografa nos dice quienes somos, afirmaba Andrea Dworkin, y coloca a hombres y mujeres en papeles bien definidos de amo y esclava, respectivamente. Las mujeres son las idnticas, cuyo capital ertico tienen como destino el castigo y la aniquilacin final: la muerte o la sumisin completa. La pornografa, contina Dworkin, afirma que a las mujeres les gusta que las violen, que las peguen, que las secuestren, que las mutilen.

Y la pornografa presenta estas prcticas en un ambiente de jolgorio y regocijo como condiciones posibles y deseables de la sexualidad humana, o ms bien inhumana, patriarcal, misgina. Hay demasiadas manadas actuando en la punta del iceberg de la violencia y ejerciendo la dominacin sexual que impone el mandato de masculinidad del sistema patriarcal. Pero, an son muchas ms las manadas que actan en la base de ese iceberg, ejerciendo violencias estructurales y de baja intensidad cuya desactivacin es algo ms compleja.

As que, seguimos yendo a por todas. Vamos a por la completa libertad e igualdad poltica.

Foto: movilizacin frente al Ministerio de Justicia, en Madrid, contra la sentencia de la Audiencia de Navarra
en el caso de la Manada que lo consideraba abuso y no agresin/violacin sexual


Fuente: https://tribunafeminista.elplural.com/2019/06/el-mandato-de-masculinidad-a-juicio/



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