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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2019

Bernie Sanders, candidato socialista democrtico a la presidencia de EE.UU.

Harold Meyerson y Bhaskar Sunkara
Sin Permiso


Los debates televisivos la semana pasada entre los candidatos a las primarias del Partido Demcrata en EEUU han vuelto a demostrar el importante giro producido en el centro de equilibrio de dicho partido. Fue la campaa de Bernie Sanders la que abri la tendencia, frente a la candidata del establishment Hillary Clinton. Fue derrotado finalmente, pero las encuestas mostraron que solo l hubiera podido derrotar a Trump. Lo mismo parece ocurrir en la campaa presidencial de 2020, como se ha puesto de manifiesto en el segundo debate, en el que el candidato del establishment Joe Biden fue literalmente triturado por la fiscal Kamala Harris, que cuestion su historial poltico en defensa de los derechos de las minoras. Bernie Sanders, una vez ms, fue el ms decidido defensor de una alternativa socialista democrtica para poner fin a la pesadilla de la era Trump.

Bernie, hijo de FDR

Harold Meyerson

En 1916, en medio de la carnicera de la Primera Guerra Mundial, la gran socialista germano-polaca Rosa Luxemburg escribi que la humanidad se enfrentaba a la eleccin entre socialismo o barbarie.

Hoy mismo, hablando en la Universidad George Washington, Bernie Sanders hizo notar que vivimos en tiempos de creciente autoritarismo, citando los regmenes de Putin, Xi, Orban, Duterte y Trump como indicios de la creciente amenaza. Su discurso se promocion como si ofreciera su definicin de socialismo, la cual, al modo de Rosa, se declaraba como alternativa a la oligarqua y el autoritarismo.

El socialismo, tal como Sanders procedi a definirlo, es desde luego una alternativa a la oligarqua y el autoritarismo. Lo que su discurso dejaba en el aire era si su socialismo era de hecho socialismo.

En 2015, mientras iba despegando su campaa, Sanders acudi a una universidad diferente del D.C. Georgetown para pronunciar lo que entonces se present como su definicin de socialismo. Ante una multitud de estudiantes universitarios rotundamente entusiastas, desgran una serie de propuestas socialdemcratas derecho universal a una atencin sanitaria, a la educacin universitaria, y cosas semejantes con referencias constantes al gran lder norteamericano que ciertamente dirigi con xito la guerra contra la barbarie en los aos 40: Franklin Delano Roosevelt [FDR]. Su discurso se centr tanto en FDR que escrib en aquel entonces:

A lo largo de los aos 30, los republicanos sostenan que Franklin Roosevelt era en verdad un socialista. Hoy Bernie Sanders declar que llevaban razn.

Entonces, igual que hoy, Sanders hizo referencia al discurso de Roosevelt del Estado de la Unin de 1944 el ltimo gran discurso de FDR en el que propuso ste una Carta de Derechos. Hoy, Sanders propuso formalmente una Carta de Derechos Econmicos del siglo XXI, que incluyera el derecho a un trabajo con salario mnimo, a una atencin sanitaria de calidad, a una educacin completa, a una vivienda asequible, a un medio ambiente limpio y a una jubilacin segura.

Por si no fuera suficiente citar a Roosevelt, Sanders cit tambin a Harry Truman, cuyos esfuerzos por crear un programa de Medicare para Todos en los aos 40s se vieron desbaratados por los conservadores y la profesin mdica. Cit por extenso a Truman, refirindose a sus crticos:

Socialismo [decia Truman] es el epteto lanzado a todos los avances conseguidos por el pueblo en los ltimos veinte aos. Socialismo llamaban a lo que es Seguridad Social. Socialismo llamaban a sostener los precios agrcolas. Socialismo llamaban a lo que es la garanta de depsitos bancarios. Socialismo es la denominacin de todo aquello que ayuda a todo el pueblo.

Tampoco identificaba Sanders simplemente el socialismo con las reformas socialdemcratas del New Deal de Roosevelt y el Fair Deal de Truman. Contena asimismo dos omisiones cruciales.

En primer lugar, aunque Sanders citara a Roosevelt y Truman, tampoco citaba a ningn declarado socialista democrtico norteamericano, salvo, de pasada, a Martin Luther King Jr. No hizo mencin alguna de su gran hroe, Eugene V. Debs. Nada dijo de Norman Thomas, candidato a la presidencia por el Partido Socialista en las cuatro elecciones de FDR. Nada dijo de Philip Randolph ni de Bayard Rustin ni de Michael Harrington. No hubo referencias a la lnea de Thomas cuando se le pregunt si Roosevelt haba llevado en realidad a cabo el programa del Partido Socialista. Lo llev a cabo, declar Thomas, en una camilla.

En segundo lugar, Sanders omiti tambin sus propias propuestas ms socialistas. Su discurso pas de largo respecto a algunas reformas socialdemcratas innovadoras que tanto Sanders como Elizabeth Warren han defendido en el curso de la campaa, entre ellas dividir las juntas empresariales entre representantes de los accionistas y de los trabajadores. No hizo mencin de una versin norteamericana del Plan Meidner, una propuesta de los 70 que nunca lleg a aplicarse en Suecia y que transferira gradualmente la propiedad de las grandes empresas a travs de pagos anuales de beneficios en forma de acciones a las organizaciones de sus empleados, a sus trabajadores.

En resumen, el socialismo de Sanders, tal como lo defini, es una ampliacin del medio-semi-Estado del Bienestar social para incluir ms derechos econmicos. Se trata de un esfuerzo por convertirnos en una socialdemocracia ms funcional, lo cual, por supuesto, no es poca cosa como propuesta y se trata, juzgando con criterios norteamericanos, de un gran salto adelante. Pero poda haber hecho las mismas propuestas y haberlas etiquetado como liberalismo neo-rooseveltiano sin forzar la exactitud histrica.

En qu se apartaba, entonces, de su discurso de 2015 en Georgetown? Principalmente, en darse cuenta de que el mundo se ha vuelto ms peligrosamente autoritario y xenfobo en los aos que han mediado, un debate que Sanders puso tambin bajo una luz neo-rooseveltiana. Dos veces a lo largo de su discurso cit mtines de la poca de la Depresin en el Madison Square Garden: el primero, el infame acto pro-nazi de 1939; el segundo, el discurso de FDR la vspera de su eleccin en 1936 a buen seguro, la pieza oratoria ms radical de Roosevelten la que FDR haca resonar los temas antioligrquicos y antiautoritarios que Sanders hace resonar hoy. Tambin este discurso lo cit Sanders por extenso:

Tuvimos que luchar [afirm Roosevelt] con los viejos enemigos de la paz: los monopolios empresariales y financieros, la especulacin, la actividad bancaria temeraria, el antagonismo de clase, el sectarismo, los pinges beneficios de la guerra.

Haban empezado a considerar el gobierno de los Estados Unidos como mero apndice de sus propios asuntos. Ahora sabemos que el gobierno del dinero organizado es tan peligroso como el gobierno de un populacho organizado.

En toda nuestra historia nunca antes se haban mostrado estas fuerzas tan unidas contra un candidato como lo estn hoy. Son unnimes en su odio hacia m y yo doy por bienvenido ese odio.

Ninguna lnea del discurso de Sanders levant una espontnea ovacin cerrada ms resonante que sa en la que daba por bienvenido su odio. Y no era una lnea de Bernie: era de FDR.

La equiparacin que hace Sanders del socialismo democrtico con las reformas progresistas de un FDR resulta eminentemente comprensible en cierto plano. La Seguridad Social constituye desde luego un programa socialdemcrata, igual que Medicare; sus limitaciones, como sin duda se da cuenta Sanders, cuando busca apuntalar la primera e universalizar la segunda, se cifran en que no son lo bastante socialdemcratas. Al presentarse como un socialista democrtico que trata de completar y poner al da la agenda de FDR, Sanders se coloca a horcajadas en la muy borrosa frontera entre la socialdemocracia y el liberalismo de izquierda norteamericano. Ah es donde, procedente del campo socialista, se encuentra con Warren, que proviene del campo liberal, y con un nmero cada vez mayor de conciudadanos norteamericanos.

The American Prospect, 12 de junio de 2019

Bernie Sanders: Una brillante defensa del socialismo democrtico

Bhaskar Sunkara

En un discurso pronunciado ayer en la Universidad George Washington, en Washington D.C., el senador de Vermont Bernie Sanders articul de modo brillante lo que quiere decir cuando se denomina socialista democrtico.

Con su caracterstica concisin, censur la dominacin de un exiguo nmero de multimillonarios increblemente opulentos y poderosos y sostuvo que el futuro pertenece al nacionalismo derechista o al socialismo democrtico, que defini como un conjunto fundamentado de derechos econmicos y sociales.

Hasta para muchos simpatizantes, la decisin de Sanders de declararse socialista ha resultado siempre objeto de controversia. La etiqueta sorprende a algunos como algo anacrnico. O entraa incluso un riesgo que distrae de una visin progresista ampliamente popular. Los norteamericanos, nos dicen, todava le tienen miedo a esa palabra con s y se imaginan colas del pan y gulags cuando se invoca.

Pero Sanders no est entre los polticos ms populares de Norteamrica pese a su pasado y su identidad socialistas, sino debido a ello.

Sanders descubri su ideologa y su voz poltica en la Liga Socialista de la Juventud (Young Peoples Socialist League), seccin juvenil del achacoso Partido Socialista de Norteamrica (Socialist Party of America). Cuando Sanders se afili en los aos 60, el partido era una cscara de lo que haba sido a principios del siglo XX, cuando Eugene V. Debs consigui casi un milln de votos a la presidencia y el Partido tena cientos de cargos electos.

Incluso en su endeble estado, el socialismo norteamericano fue capaz de nutrir y formar a Sanders. A travs del movimiento, lleg a una comprensin del mundo de la que nunca se ha apartado: los ricos no andan errados, tienen intereses creados en la proteccin de su riqueza y poder, as como en mantener a su merced a otros millones de personas. No podemos simplemente concebir una poltica mejorpara construir un mundo ms justo, nos hace falta arrancar el poder del control de los ricos y democratizarlo. Dotado de esta consciencia, Sanders, entonces estudiante de la Universidad de Chicago, se comprometi con los derechos civiles y las luchas laborales de la poca.

Las primeras incursiones de Sanders en la poltica electoral se dieron todava en los mrgenes de la vida poltica norteamericana: como candidato al Senado por Vermont en 1972 del partido izquierdista Liberty Union consigui slo el 2.2% de los votos.

Pero su sencillo mensaje reflejaba la claridad y visin morales del viejo Partido Socialista: Richard Nixon representaba a los millonarios y multimillonarios, segn deca Sanders en aquel entonces, y apoyaba un mundo en el que el 2% de la poblacin posee ms de un tercio de la riqueza personal en Norteamrica.

Estamos habituados a polticos que vacilan, triangulan, evolucionan. Sanders no ha hecho ninguna de estas cosas: l ha mantenido una asombrosa disciplina en sus mensajes durante medio siglo. Que la desigualdad est socavando la promesa de Norteamrica es lo que ha sostenido siempre, y una coalicin de gente trabajadora que se organice contra los millonarios y multimillonarios puede cambiar las cosas para mejor.

Sanders an tiene un retrato de Debs en su oficina de Washington D.C., y en los aos 80 prepar un lbum de los discursos del legendario orador socialista. Pero la alocucin de ayer fue un recordatorio de que, si bien encarna todava buena parte del viejo espritu socialista, ha encontrado formas de suavizar sus extremos y hacerlo ms accesible a los norteamericanos comunes y corrientes.

En la Universidad George Washington, Sanders volvi a despotricar contra la clase de los multimillonarios y los guardianes de pinges beneficios con nuestra atencin sanitaria, nuestra tecnologa, nuestro sistema financiero, nuestro suministro de alimentos y casi todas las dems necesidades vitales bsicas. Slo que, en lugar de citar a su hroe, Debs, recurri a Franklin Delano Roosevelt, un presidente que se consideraba como salvador liberal del sistema capitalista. Pero en 1944, poco antes de su muerte, Roosevelt present un manifiesto de gran alcance al que denomin segunda Carta de Derechos. Los derechos polticos existentes no nos han otorgado de por s la igualdad en la bsqueda de la felicidad, sostena Roosevelt; tenemos que complementar estos derechos polticos garantizando el acceso a empleo, vivienda, atencin sanitaria, educacin y dems.

No era socialismo per se, sino un proyecto de seguridad socialdemcrata en los Estados Unidos, algo que desgraciadamente nunca lleg a realizarse.

Al sealar esta historia, Sanders est indicando que se presenta para conseguir vencer en las primarias demcratas y en las presidenciales. Se propone ser candidato del partido de un poder de gobierno: el partido de Roosevelt, no el partido de Debs.

Pero por debajo de esa indicacin hay un llamamiento que nos es familiar. El discurso de Sanders enraizaba el socialismo democrtico en suelo norteamericano, en deseos populares de paz y seguridad. Enlazaba su anlisis del mundo el conflicto entre las fuerzas del populismo de derechas y la izquierda progresista, sin terreno entremedias con exigencias concretas de medidas polticas como Medicare para Todos, un salario mnimo y vivienda asequible.

Para polticos demcratas como Joe Biden, los problemas sociales son complejos y difciles de resolver. La mayora de las veces, no se ve claramente que haya villanos. Tal como declar Biden no hace mucho: Los tos que estn en la cumbre no son mala gente. Para Sanders, lo son, y tienen apellidos que no teme pronunciar, como las familias de los Walton y los Trump.

The Guardian, 13 de junio de 2019

Harold Meyerson columnista del diario The Washington Post y editor general de la revista The American Prospect, est considerado por la revista The Atlantic Monthly como uno de los cincuenta columnistas mas influyentes de Norteamrica. Meyerson es adems vicepresidente del Comit Poltico Nacional de Democratic Socialists of America. Bhaskar Sunkara Director de la revista socialista estadounidense "Jacobin", es militante de los Democratic Socialist of America (DSA).

Fuente: Varias

Traduccin: Lucas Antn

Fuente de la versin en castellano: http://www.sinpermiso.info/textos/bernie-sanders-candidato-socialista-democratico-a-la-presidencia-de-eeuu
 


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