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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2019

La espada de Damocles de la investidura

Jess Gellida
Rebelin


A las puertas de concretar el inicio de una nueva etapa poltica, con los equilibrios surgidos del ltimo ciclo electoral, Pedro Snchez se presenta a la investidura sin tener los apoyos necesarios. Los resultados del 28-A y del 26-M han dejado un escenario poltico fragmentado, donde harn falta acuerdos multipartidistas para garantizar una gobernabilidad que continuar siendo inestable si no se resuelve la cuestin catalana.

La configuracin de los nuevos ayuntamientos ha mostrado que cada municipio es un ejemplo de la realpolitik . En este sentido, en Catalua las alianzas municipales no han priorizado la generalizacin de pactos independentistas sino que, una vez ms, se ha constatado que la poltica municipal tiene otros parmetros donde la geometra variable de cada localidad se hace patente. As mismo, la derecha y la extrema derecha han llegado a acuerdos turbulentos para arrebatar alcaldas tan significativas como la de Madrid y estn ultimando pactos en diferentes comunidades. Una estrategia que s opera en lgica de bloques y que supone la continuacin de la poltica de blanqueo de Vox. En cuanto a la UE, despus de unos das de mercadeo de cargos que nada tiene que ver con la representacin democrtica, se ha confirmado la reedicin de la alianza del eje franco-alemn repartindose el poder poltico y econmico. Una alianza que augura la continuidad de unas polticas neoliberales y xenfobas que crean grandes desigualdades sociales y que facilitan el ascenso de la ultra derecha. Unas nuevas direcciones de las instituciones europeas que dejan su diplomacia en manos del socialista Josep Borrell, un claro exponente del unionismo espaol, y que tendrn que bregar con el caso cataln y sus eurodiputados electos exiliados y encarcelados.

Para la investidura de Snchez la posibilidad de obtener los apoyos para un gobierno en solitario, con alianzas puntuales, est encallada y la opcin de una coalicin del PSOE con Unidas Podemos y el visto bueno de los partidos soberanistas no avanza. Por otro lado, la presin del establishment econmico, meditico y poltico sobre Ciudadanos para que el partido de Albert Rivera facilite la investidura socialista no ha fructificado, aunque continuar y se intensificar. Un enrocamiento de los naranja, obcecados en liderar el ala derecha del tablero poltico espaol y aceptando el apoyo de Vox, que les est costando una crisis interna con significativas bajas, la rotura con Manuel Valls en Barcelona y sonoras crticas. En este sentido, las actuales posiciones alejadas sitan como probable el escenario de una investidura fallida que pondra en marcha el reloj hacia unos nuevos comicios estatales. Una espada de Damocles que Snchez utilizar para presionar a sus adversarios polticos a derecha e izquierda para que le abaraten el apoyo si no quieren ir a unas nuevas elecciones, donde los sondeos favorecen al actual presidente en funciones. Una estrategia arriesgada, en un contexto poltico que se puede volver a incendiar con la sentencia del juicio del Procs y donde la extrema derecha en Europa y aqu est ganando el relato poltico.

Es en este contexto donde el soberanismo cataln intenta rehacer una estrategia de accin conjunta para afrontar una sentencia del Tribunal Supremo que se espera para el otoo. Las dos ramas del gobierno de la Generalitat, ERC y JxCAT, conviven en un continuo equilibrio inestable que una previsible convocatoria electoral anticipada en Catalua hundira. Por su parte, la CUP hace autocrtica de la tctica del bloqueo que llevaron a cabo con posterioridad al 1-O y que no ha dado frutos para una remobilizacin ni para fortalecer el municipalismo transformador. En este sentido, la izquierda independentista est en un proceso interno de deliberacin, donde la candidatura del Frente Republicano a las estatales ha removido los cementos de los anticapitalistas. Su prioridad es volver a ser un actor poltico clave en la defensa de la democracia, para la ruptura del rgimen del 78, contra la austeridad econmica y para la autodeterminacin. Finalmente, en cuanto al abanico de los partidos soberanistas, los Comuns afrontan la nueva etapa poltica debilidades por los ltimos resultados electorales, eso s, manteniendo la alcalda de Barcelona gracias al PSC y a la operacin Valls, el candidato del establishment tal y como lo tildaban. Una decisin totalmente legitima que el tiempo dir cul ha sido su rdito poltico y sus consecuencias, pero que les resta credibilidad y coherencia.

Mientras en Catalua la legislatura est agotada a la espera de gestos de un gobierno espaol en funciones que no llegan y de una sentencia contra los lderes independentistas que condicionar el futuro poltico del Estado, el presidente espaol tiene que elegir entre una alianza progresista, un pacto con la derecha, un gobierno en solitario o la repeticin electoral. La cuenta atrs ha empezado.

Jess Gellida, politlogo e investigador social

@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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