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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2019

El exterminio como estrategia y fines del bloqueo de EE.UU contra Cuba

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


As que los cubanos saben y el mundo debe saber que los gobiernos de los Estados Unidos han aplicado contra Cuba una poltica revanchista y criminal que ha causado graves daos a su existencia y desarrollo como pueblo independiente y soberano

El reciente Congreso de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) abord como tema de actualidad de sus deliberaciones las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos y mereci mltiples reflexiones y propuestas de estrategias cubanas desde el mbito cultural para enfrentar las injerencias y los planes agresivos del imperio, a la vez que se enfatizaba en la poltica de amistad con los sectores progresistas del pueblo estadounidense.

Puede parecer que la poltica trazada y desarrollada por los Estados Unidos contra Cuba durante sesenta aos tiene su gnesis en el rumbo socialista de la Revolucin Cubana y que su escalonamiento durante etapas de este periodo obedece a hechos y medidas del gobierno cubano.

Desde inicios del siglo XIX los gobiernos y dirigentes polticos de los Estados Unidos ambicionaban extenderse territorialmente hacia las Antillas y especialmente planeaban anexarse a Cuba mediante la fuerza o la compra. El sustento doctrinal estaba basado en el Destino Manifiesto, la Doctrina Monroe y la poltica de la Fruta Madura. En 1823 John Quincy, Secretario de Estado, dijo: La Isla de Cuba, casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser, por una multitud de razones, de trascendental importancia para los fines polticos y comerciales de nuestra Unin. En 1847, el senador Jefferson Davis, afirmaba: La Isla de Cuba tiene que ser nuestra. En 1847, Buchanam, un poltico yanqui, deca: Tenemos que poseer a Cuba ... La adquiriremos mediante un golpe de estado en algn momento propicio ... que quizs no est muy lejos. Cuba ya es nuestra: la siento en la punta de los dedos. En 1848, una publicacin norteamericana Bows Review, afirmaba: No es demasiado decir que si nos apoderamos de Cuba, estaremos en posesin del destino ms rico y ms vasto comercio que jams deslumbr a la codicia del hombre. Y con ese comercio tendremos en nuestras manos el poder del mundo. En 1854, el Subsecretario de Estado, Mann, escribi: Cuando me rena con Ud., quiero saludarlo con esta exclamacin: Cuba es nuestra o como si lo fuera.

Esas apetencias invasoras han quedado suficientemente probadas en ideas y hechos recogidos por la historia. Y que pueden ser sintetizadas todas en la frase de Jos Mart: Jams fue Cuba para los Estados Unidos ms que una posesin apetecible.

Abordaremos solamente dos hitos en que las ideas desnudas de afeites exponen los fines de la poltica estadounidense en relacin a Cuba y los cubanos: el exterminio.

Es conocido que Estados Unidos aprovech oportunistamente el momento propicio para inmiscuirse en la guerra de independencia que libraban los cubanos contra Espaa a finales del siglo XIX, iniciada en 1895 bajo el liderazgo de Mart, Gmez y Maceo.

En Noviembre de 1897, Teodoro Roosevelt, secretario asistente de la Marina, instaba al presidente William McKinley a que interviniera. En Enero de 1898 Estados Unidos aprovecha los rumores acerca de un presunto peligro para los ciudadanos estadounidenses en Cuba como una razn para enviar el navo Maine a La Habana. El 15 de febrero de 1898 el acorazado Maine explota en la baha de la Habana. Estados Unidos acusa a Espaa de la explosin y se levanta una ola propagandista al respecto.

El 11 de abril el presidente MacKinley enva un mensaje al Congreso solicitando autorizacin para intervenir militarmente en Cuba, lo cual fue aceptado. El 22 de abril de 1898 el presidente MacKinley anuncia un bloqueo de la costa norte de Cuba y el puerto de Santiago de Cuba, lo cual segn las leyes internacionales constitua un acto de guerra. El 24 de abril en respuesta a la accin de guerra, Espaa le declara la guerra a Estados Unidos. El 25 de abril el Congreso declara la guerra formalmente, manifestando que este estado de guerra se inici el 21 de abril. El 1 de enero de 1899, tras su derrota, Espaa entrega oficialmente sus poderes jurdicos sobre Cuba a las Fuerzas Armadas estadounidenses comandadas por el general Brook, el primer gobernador militar norteamericano.

Resultan muy reveladoras de los fines y estrategias del ejrcito estadounidense involucrado en la guerra, las instrucciones del Subsecretario de la Guerra de Estados Unidos J.C. Breckenridge al General Miles, Jefe del Ejrcito de EE.UU., sobre la forma en que deba conducirse la guerra en Cuba y Puerto Rico. Veamos su contenido:

La anexin de territorios a nuestra Repblica, ha sido hasta ahora la de varias regiones con muy escasa poblacin y fue siempre precedida por la invasin pacfica de nuestros inmigrantes, de tal modo que la absorcin y amalgama de la poblacin ha sido fcil y rpidas. () nuestras aspiraciones y la poltica que debemos observar en cada caso (Cuba y Puerto Rico) difieren. Cuba, con un territorio mayor, tiene una poblacin mayor. Esta consiste en blancos, negros y asiticos y sus mezclas. Los habitantes son generalmente indolentes y apticos. Es evidente que la inmediata anexin de estos elementos a nuestra propia federacin sera una locura, y antes de hacerlo debemos limpiar el pas aun cuando eso sea por la aplicacin de los mismos mtodos que fueron aplicados por la Divina Providencia en las ciudades de Sodoma y Gomorra.

Es importante enfatizar en las caractersticas que le atribuye a la poblacin cubana, porque coincide con lo publicado diez aos antes por The Manufacturer de Filadelfia y reproducido por The evening Post, de New York. En su artculo titulado Vindicacin de Cuba, publicado el 25 de marzo de 1889, Mart rebati exhaustivamente la perfidia. Los cubanos, dice The Manufacturer, tienen aversin a todo esfuerzo, no se saben valer, son perezosos. Mart fue demoledor en sus argumentos para desbaratar tales infamias contra los cubanos. Y expres entre otras muchas verdades que: Hemos sufrido impacientes bajo la tirana, hemos peleado como hombres, y algunas veces como gigantes, para ser libres.

Continuaban las referidas instrucciones al Jefe del Ejrcito norteamericano, General Miles: Debemos destruir todo lo que est dentro del radio de accin de nuestros caones. Debemos establecer el bloqueo, de modo que el hambre y su eterna compaera la peste minen a la poblacin civil y diezmen al ejrcito cubano. Este ejrcito debe ser empleado constantemente en reconocimientos y acciones de retaguardia de modo que sufra entre dos fuegos, y sobre l recaern las empresas peligrosas y desesperadas Ayudaremos con nuestras armas al gobierno independiente que ser constituido, aunque informalmente, mientras est en minora. El temor, de una parte, y de otra su propio inters, obligar a la minora a fortalecerse, haciendo que los autonomistas y espaoles que permanezcan en el pas, aparezcan como minoras.

Cuando este momento llegue, debemos crear dificultades al gobierno independiente, stas y la falta de medios para cumplir con nuestras demandas y las obligaciones creadas por nosotros, los gastos de guerra y la organizacin del nuevo pas, tendrn que ser confrontadas con ellos. Estas dificultades deben coincidir con las inquietudes y violencias entre los elementos referidos y entonces prestaremos nuestra ayuda a la oposicin.

Resumiendo: nuestra polticas debe ser siempre apoyar al ms dbil contra el ms fuerte, hasta que hayamos obtenido el exterminio de ambos, a fin de anexarnos la Perla de las Antillas.

La poltica implantada por Estados Unidos durante su periodo de intervencin directa, desde 1898 al 1902, fue la expresada por Leonardo Wood, gobernador interventor de Estados Unidos en Cuba:

La misin norteamericana en Cuba era edificar una repblica anglosajona...establecer en poco ms de 3 aos una repblica calcada exactamente de nuestra repblica.

Se quiere una prueba ms evidente de los fines malvolos, disfrazados de ayudas, de los Estados Unidos con relacin a Cuba?

En fin, Estados Unidos prolong el perodo de intervencin para crear las condiciones polticas y econmicas que favorecieran sus propsitos egostas y aviesos con respecto a Cuba; inici sus espurios procedimientos legales, al imponer a Cuba una legislacin (la Enmienda Platt) que ataba a Cuba a los Estados Unidos y cohonestaba su dominio intervencionista, y eso se mantuvo vigente durante 34 lacerantes aos; planific y ejecut la creacin de una neocolonia sometida a un proceso de americanizacin como parte de su poltica anexionista; usurp con carcter permanente una parte del territorio nacional, la Base Naval de Guantnamo, para fines militares estratgicos, que an ocupa pesar de la oposicin del gobierno y pueblo de Cuba; intervino en forma directa e indirecta en los asuntos internos del pas; con los lazos econmicos y comerciales favorables establecidos con Cuba, cre las bases para su dependencia, tutelaje, sojuzgamiento y explotacin; apoy y apuntal a los gobernantes y fuerzas retrgradas, corruptas y tirnicas que actuaban en contra del pueblo cubano, y se hizo cmplice de sus miserias, injusticias y crmenes masivos, frustrando sus aspiraciones, interfiriendo y dificultando sus luchas, e impidiendo generalmente sus victorias... hasta un da, el 1 de enero de 1959.

Otro hito relevante sobre los fines de EE.UU., ocurri durante el triunfo de la Revolucin Cubana el 1 de enero de 1959 que lider Fidel Castro. Tanto antes como despus de la victoria el gobierno de Estados Unidos fue enemigo de la Revolucin.

Para ilustrar los fines, segn una confesin propia, sealemos que en un documento oficial suscrito el 6 de abril de 1960 por L.D. Mallory, este importante funcionario del Departamento de Estado, despus de reconocer que la mayora de los cubanos apoyan a Castro y que no existe una oposicin poltica efectiva, expresaba con cnica impudicia que el nico medio previsible para enajenar el apoyo interno es a travs del descontento y el desaliento basados en la insatisfaccin y las dificultades econmicas. [] Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida econmica de Cuba. [] Una lnea de accin que tuviera el mayor impacto es negarle dinero y suministros a Cuba, para disminuir los salarios reales y monetarios a fin de causar hambre, desesperacin y el derrocamiento del gobierno.

Era, en sntesis, la misin del bloqueo y las otras medidas adoptadas contra Cuba durante 60 aos, que an continan causando penalidades al pueblo cubano. As que los cubanos saben y el mundo debe saber que los gobiernos de los Estados Unidos han aplicado contra Cuba una poltica revanchista y criminal que ha causado graves daos a su existencia y desarrollo como pueblo independiente y soberano. Slo lo ha salvado de las cadenas del imperio su estoicismo y la rebelda probada en sus picas luchas por su libertad e independencia plenas con el instrumento formidable de su revolucin iniciada en 1868 por Cspedes, continuada por Mart en 1895 y triunfante en 1959 bajo la gua de Fidel.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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