Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2019

Dnde est Santrich?

Horacio Duque
Rebelin


Mediante una abundante lluvia de ideas el gobierno, el establecimiento poltico y la directiva gobiernista (y neoliberal) de las Farc, han tejido una fantasa cargada de especulaciones, fake news y sofismas sobre la extraa y grave desaparicin de Jess Santrich, el destacado y brillante dirigente revolucionario de las guerrillas marquetalianas, el acrrimo defensor de la paz con democracia y justicia social que hoy quiere ser descalificado por el ex negociador de la Calle (un fracasado poltico y electoral) mediante sealamientos con los que quiere exculpar su responsabilidad en la estruendosa bancarrota de la implementacin de los acuerdos habaneros y la construccin de la paz.

La pltora de enemigos de Santrich ha echado mano del conocido recurso de la profeca auto cumplida para vender la idea de que el dirigente revolucionario sali corriendo por una ventana y se fue a esconder con sus camaradas en las montaas fronterizas con Venezuela, burlndose de la justicia y de la confianza depositada en el por la sociedad.

En el texto Teora social y estructura social, Merton da la siguiente definicin de la profeca autocumplida:

La profeca que se autorrealiza es, al principio, una definicin falsa de la situacin que despierta un nuevo comportamiento que hace que la falsa concepcin original de la situacin se vuelva verdadera.

Una profeca autocumplida o auto realizada es una prediccin que, una vez hecha, es en s misma la causa de que se haga realidad.

Si Santrich se escapo es porque as estaba previsto que ocurrira; as, su sorpresiva desaparicin es la confirmacin de lo que todo sabamos desde el principio, que el hombre huira para evadir el pronunciamiento implacable de la justicia.

Pero, las cosas no son as tan simples. El asunto tiene otras aristas que lo hacen ms complejo y misterioso.

En Colombia hay una sistemtica accin de fuerzas violentas ligadas a la ultraderecha del uribismo gobernante en cabeza de Ivan Duque que estn ejecutando un plan de exterminio de los antiguos miembros de las Farc que acogieron de buena fe los pactos firmados por sus jefes con el gobierno de Santos. Hasta el momento han sido asesinados ms de 170 miembros de las Farc sin que el gobierno reaccione frente a esa barbaridad ejecutada por las guilas negras, los Pachencas, los Paisas, los Caparrapos y los Rastrojos, grupos del neoparamilitarismo conformados por gamonales afectos al gobierno de Duque y por altos oficiales del Ejrcito y la polica, como se pudo comprobar recientemente con la colaboracin del Coronel Argote a la banda La Constru del Putumayo y a uno de sus jefes, alias Gargola, subordinado de la Araa, el verdadero dueo de esta empresa criminal que azota al departamento del Putumayo y a la frontera con Ecuador, con mltiples asesinatos de indgenas y campesinos en Mocoa, Puerto Ass, Orito, San Miguel, Teteye y Lago Agrio; y con los negocios del narcotrfico del que se lucran estas cadenas sangrientas asociadas al Estado. Hechos que ocurren con la complicidad y participacin directa de funcionarios del gobierno departamental y nacional.

El Coronel Argote esconda en los cuarteles de la 13 Brigada a Gargola y a la Araa en Bogot y utilizaba los vehculos del Ejrcito para pasearlos por los Centros comerciales de la capital y por otros lugares muy importantes de la ciudad.

Argote es la millonsima comprobacin de la simbiosis del paramilitarismo y el militarismo oficialista que blinda la maquinaria de la muerte uribista.

Sealo lo anterior para indicar que Santrich muy seguramente fue objeto de una accin criminal de un holding de estos que operan hoy a la luz del da masacrando lderes, mujeres, indgenas y dirigentes de la oposicin.

A Santrich lo raptaron por la ventana que dice el relato oficialista fue la que l supuestamente utilizo para escapar. Y para que tal secuestro se diera hubo complicidad de los anillos, grupos de seguridad y de los funcionarios corruptos de la Unp.

All se movi mucha plata y actuaron fuerzas muy poderosas para completar la descomunal arremetida y el asedio a que fue sometido Santrich desde su captura, luego de la trampa de la Dea y la Embajada gringa para comprometerlo en los negocios del narcotrfico, que hoy es la fuente de enriquecimiento de grandes capos asociados a las esferas gubernamentales.

Al momento de su desgraciada desaparicin Santrich estaba bajo la vigilancia y el control del gobierno. Es el Estado quien debe responder por su paradero. Pero el rgimen para distraer y evadir su responsabilidad ha montado toda esta pelcula de su escape hacia Venezuela, contando para ello con la complicidad y el sapeo de los directivos gobiernistas de las Farc (de Timochenko, Granda, Lozada, Alape, Calarca, Marin, Angel y Cia) bastante afanados en sacar del camino al revolucionario opositor que se convirti en un estorbo al plan entreguista y desertor de estas fichas descompuestas del movimiento popular y democrtico colombiano.

Ojala Santrich regrese con vida para que continue con su brillante liderazgo al frente de un nuevo movimiento de masas que avance en las luchas por la transformacin profunda de nuestra sociedad y su Estado. Para que hagamos realidad entre todos la paz con reforma agraria democrtica, con una nueva democracia avanzada, con los derechos para las vctimas y con la soberana de nuestra nacin, en solidaridad con la lucha de los pueblos latinoamericanos enfrentados a la dominacin imperialista propiciada por unas oligarquas vende patrias como la colombiana.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter