Portada :: Ecuador
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2019

Oswaldo Guayasamn
Las fosas de la memoria

Diego Vintimilla Jarrn
Rebelin


In memoriam del Maestro Oswaldo Guayasamn

"Historia de la patria", Oswaldo Guayasamn -Mural del hemiciclo de la Asamblea Nacional de Ecuador.

Se dice que la poltica es, entre otras cosas: el arte de lo posible; la actividad humana por excelencia; el acto constitutivo del carcter social de la humanidad. Y podramos mencionar un sinnmero ms de otras formas que se han empleado para tratar de definir a la poltica y, aun as, no llegaramos a ponernos plenamente de acuerdo en lo que realmente es, ni en sus alcances, ni en sus formas, ni en cmo caracterizar a sus sujetos. Pero hay una cosa en la que s estamos ms seguros en coincidir: que en la poltica jams podr estar exenta de la disputa, que slo es posible hablar de la poltica en tanto y en cuanto implica poder.

Y si hablamos de poder es menester recordar la inscripcin de la puerta del infierno relatada por Dante: DEJAD, LOS QUE AQU ENTRIS, TODA ESPERANZA (Alighieri, pg. 5). [1] Pues solo quien se despoja de cualquier esperanza, salvo la que emane de su voluntad consiente, es capaz de cruzar el umbral de la poltica y disponerse a observar lo noble y lo vil, lo transparente y lo turbio; es decir implicarse en los intersticios de la tarea de disputar la nica herramienta que hemos tenido como humanos para persistir: la memoria. Pues quien toca a la poltica est condenado inexorablemente al recuerdo o al olvido.

Poltica, poder y memoria han sido los instrumentos con los que se ha forjado la humanidad; ms precisamente son las partes constitutivas de nuestro carcter dialctico e histrico; son los recursos con los que registramos nuestro ligero transitar entre la civilizacin y la barbarie. Es por eso, y no en vano, que quien pretendiera representar la historia de la humanidad deber incluir en su obra las dos caras de la moneda, la eterna disputa entre aquello que se niega a morir y aquello que an tiene tiempo para nacer.

En el Ecuador para dicha empresa, surgi un profeta de la historia; de La Historia de la Patria [2] , y plasm en un mural que deber durar mil aos [3] para recordarnos a las y los ecuatorianos lo que ya muchos ojos vieron y proyectar lo que otros despus de nosotros vern. Ese profeta se llam Guayasamn, quien colocndose en el puesto que alguna vez ocup San Juan [4] , plasm en su historia a cuatro caballos predestinados por el Cristo poltico a asumir su rol en el relato de sangre y fuego, de condena y redencin, de perpetua lucha por el poder, para participar en la historia de la Patria.

*****

Y mir, y vi un caballo blanco; y el que lo montaba tena un arco; y le fue dada una corona, y sali venciendo y para vencer. (San Juan, pg. 1974). [5]

El peligro amenaza tanto al patrimonio de la tradicin como a los que lo reciben. En ambos casos es uno y el mismo: prestarse a ser instrumento de la clase dominante. En toda poca ha de intentarse arrancar la tradicin al respectivo conformismo que est a punto de subyugarla. El Mesas no viene nicamente como redentor; viene como vencedor del Anticristo. El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza slo es inherente al historiador que est penetrado de lo siguiente: tampoco los muertos estarn seguros ante el enemigo cuando ste venza. Y este enemigo no ha cesado de vencer. (Benjamin, pg. 7)

El Ecuador, efectivamente fue fruto de infaustas circunstancias. El fracaso de la Gran Colombia por los intereses de los criollos que superaron el afn bolivariano y desembocaron en la ruptura del gran proyecto de integracin. As pues, el primer presidente del Ecuador, Juan Jos Flores, representa el surgimiento de una Patria traicionada, de la Patria Grande rota por los anhelos miopes del poder que produjeron una severa crisis y el surgimiento de movimientos revolucionarios que rechazaron el accionar de Flores, quien termin sus das secundando planes de intervencin financiados por la Reina de Espaa. Los 15 aos de Flores en el poder representaron la corrupcin de un rgimen sostenido fraudulentamente en los anhelos populares de independencia.

Por su parte, y pocos aos despus, con la consigna de modernizar y consolidar el Estado nacin, Gabriel Garca Moreno lider una de las pocas ms controversiales de la historia nacional, pues si bien se le reconoce un gobierno constructor de obras emblemticas para el pas, su posicin ultra conservadora min cualquier intento de constitucin de un Estado laico. Ms all de lo anecdtico de la Consagracin del pas al Corazn de Jess y la declaracin de Patrona a la Virgen de la Merced, la entrega de la educacin a la Iglesia Catlica que promovi Garca Moreno fortaleci la presencia institucional de la misma y la casi nula divisin entre Estado e Iglesia, de lo cual existen an reminiscencias a la fecha.

De esta forma podemos observar cmo se instrumentalizaron los anhelos del pueblo en funcin de los intereses particulares y llevaron a erigir en razones de Estado los pensamientos y creencias de estos personajes. Razones de sobra para que Guayasamn plasme en una de las urnas de su mural un rostro un tanto esquivo, provisto de rasgos evasivos, pero a la vez temibles, una mezcla de Flores y Garca Moreno que relatan nuestro inicio como Repblica.

El caballo blanco tiene por jinete al caudillo [6] .

*****

Y sali otro caballo, rojo; y al que lo montaba, le fue dado poder para quitar la paz de la tierra y para que se matasen unos a otros; y le fue dada una gran espada. (San Juan, pg. 1974).

Los tronos necesitan guerras para conservarse, pero las dictaduras no siempre. Algunas pueden evitarlas. La potencia de una nacin es la resultante de mltiples elementos y no slo del factor militar. He de aadir, sin embargo, que, para la generalidad de las gentes, la importancia de un pas se aprecia segn sus fuerzas guerreras. Hasta hoy, las fuerzas militares se consideran como la sntesis de todas las fuerzas nacionales. (Mussolini, 1932, pg. 31)

Urna que representa el Militarismo, Oswaldo Guayasamn.

Unos ojos pequeos, profundos, y enfocados, con aspecto de gorila, una visera adornada y una mandbula desencajada, es la primera impresin. Un rostro que impone autoridad en base del miedo. Esa es la urna con la que Guayasamn representa la presencia de la fuerza militar en la vida poltica del Ecuador. Ms que una representacin individual de quien es soldado, plasma el rol de la fuerza militar entrometida en el desarrollo democrtico, un poder beligerante y capaz de orientar su fuerza contra quien lo puso para su proteccin.

En ese rostro se torna evidente la frustracin del autor al ser testigo de la paradoja de que aquellos herederos de la tradicin insurgente y libertaria del ejrcito ecuatoriano, los continuadores de los Granaderos de Tarqui liderados por Sucre, la institucin que pasa lista en toda su tropa al Hroe del Pichincha, Abdn Caldern; los soldados legados de las montoneras guerrilleras alfaristas, han sido utilizados como el instrumento de dominacin de su pueblo. Un ejrcito que progresivamente asumi como suyas las instrucciones externas y diferenci a su mando de su tropa.

Una Junta Militar surgida por la audaz impertinencia de Arosemena Monroy de mantener relaciones diplomticas con Cuba; un Coronel formado en la Escuela de las Amricas que jur morir en el intento y lo vimos salir de Carondelet en helicptero, o militares jugando a hacer poltica, golpeando cuarteles cada vez que una decisin no les agrada son algunas de las visiones que alberga esta urna.

El caballo rojo tiene por jinete al militar traidor de su Patria [7] .

*****

 

y he aqu un caballo negro; y el que lo montaba tena una balanza en la mano. (San Juan, pgs. 1974-1975). [8]  

La cuestin estricta de la filosofa poltica latinoamericana actual consiste en preguntarse si puede distinguirse entre lo populista y lo popular; entre el populismo y el pueblo. Todo parte entonces de una pregunta: A qu se denomina pueblo?, o qu es el pueblo?, de cuya clarificacin dependen las otras. (Dussel, 2012, pg. 163)

Urna que representa el Populismo, Oswaldo Guayasamn.

Resulta complejo atribuir al trmino populista una definicin unvoca y son diversos los autores que ubican varias etapas y sobretodo lo interpretan en funcin de quien lo dice, pues pocas ocasiones el sujeto poltico lo utiliza para s mismo y ante todo ha sido un trmino de heteroreferenciacin.

Sin embargo, muy pocos pases registrarn, como el caso ecuatoriano, la existencia de una prctica populista tan nociva como compleja de entender. Y es por mrito propio que el velasquismo se inscribe en esta tradicin. Ser por eso la inmediata evocacin de Jos Mara Velasco Ibarra cuando se observa esta urna.

Velasco fue centro de gravitacin de la poltica ecuatoriana por casi cuatro dcadas, que de ninguna forma se suponen lineales u homogneas: pas de ser el candidato de los sectores de la izquierda ecuatoriana, a ser su enemigo e incluso el represor de muchos de sus dirigentes.

La heterocroma como smbolo de la ambigedad de sus argumentos, la vista esquiva y la asimetra de los rasgos son el recurso que utiliza Guayasamn para mostrar al poltico ambivalente, al conquistador de masas que le bast llegar al poder para gobernar contra ellas. Velasco talvez sea el representante ms fiel de esta clase de poltico, pero lamentablemente no es el ltimo ni el nico.

El populista ecuatoriano, ha usado hbilmente su posicin para enganchar a las masas en sus empresas y fuimos testigos del Bucaramato lacerante del inters nacional y que utiliz la corrupcin como su medio de realizacin poltica.

El caballo negro tiene por jinete al populista [9] demagogo.

 

*****

() y vi un caballo amarillo; y el que lo montaba tenia por nombre Muerte, y el Hades lo segua; y les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra (San Juan, pg. 1975). [10]

 

Prioridad A: Recoger y reportar informacin sobre la capacidad a intenciones de los comunistas y otras organizaciones polticas hostiles a los Estados Unidos, incluyendo sus fuentes internacionales de apoyo y gua y su influencia en el gobierno ecuatoriano.

Objetivo 1: Efectuar penetraciones tcnicas o mediante agentes, en el nivel ms alto posible del PCE (partido comunista), del PSE revolucionario (partido socialista), de la JCE (juventud comunista), de la URJE y de organizaciones afines.

Objetivo 2: Efectuar infiltraciones, tcnicas o por medio de agentes, en la misin diplomtica cubana en Ecuador (Agee, 1975, pgs. 116,117).

Nada ha sido ms peligroso y nocivo para la Patria que la orden externa obedecida por los nuestros, la injerencia extranjera en la poltica ecuatoriana recorre la historia nacional y su saldo solo puede provocar vergenza.

Continuadora del coloniaje, y con todo su poder dispuesto a ser usado, gobiernos extranjeros han procurado subyugar la soberana nacional, tanto al ser Colonia espaola, como una vez establecida la Repblica. El Imperio Britnico utiliz los prstamos que realiz para la campaa libertadora como mecanismo para la imposicin de condiciones para la garanta de su hegemona comercial.

Posteriormente, y asumiendo su rol como hegemn global, la presencia de los Estados Unidos en las decisiones del pas han sido una constante, injerencia expresada en el allanamiento de los mandatarios que no han dudado en ponerse de su lado, injerencia expresada en acciones ilegales y clandestinas para el socavamiento de la institucionalidad democrtica; injerencia en la formacin de militares ecuatorianos en la Escuela de las Amricas; injerencia e infiltracin en las instituciones y las organizaciones polticas ecuatorianas. Una calavera con sus ojos teidos de sangre, dientes ms parecidos a los colmillos de un arcnido y un casco que refleja la injerenCIA, son las formas en las que se representa la urna de la intervencin.

Urna que representa la Injerencia Extranjera, Oswaldo Guayasamn.

Tal como dijera Marx: Si el dinero () nace con manchas naturales de sangre en un carrillo, el capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza (Marx, El Capital, pg. 465). La intervencin extranjera no ha tenido sino otro propsito que el de perpetuar una estructura econmica dcil al capitalismo.

El caballo amarillo tiene por jinete al imperialista.

*****

Podra pensarse que La Historia de la Patria es el registro de lo que sucedi, el intento de plasmar lo que fue, y talvez podamos concederle el beneficio de la duda respecto a esta intencin, no obstante el genio de Guayasamn no radica en colocar cuatro urnas con lo ms triste y vergonzoso de nuestro pasado, como un llamado a recordar lo que no debe ocurrir de nuevo, sino que constituye una alerta de que volver a suceder, de que los cuatro caballos y sus cuatro jinetes son lo usual, y que incluso los hroes que los rodean y parece que los opacan son tambin asimilados por ellos.

No es casual que despus de un Rocafuerte y Espejo haya sido necesaria la pluma mortal de Montalvo y un Faustino Lemus Rayo. Resultara absurdo no ver en la frase de Alfaro algo menos que un llamado a la conciencia permanente para que no nos sorprenda el autoritarismo revestido en su nombre.

Resultara harto romntico regocijarse en las frases de Cacuango si no tuviramos claro que al pueblo ecuatoriano le ha tocado volver a crecer varias veces. Y que las tres mujeres que estn ah ya expiaron las culpas de la mujer ecuatoriana que an ve sobre su vida las intenciones dogmticas y clericales de normarla.

Urna que representa a las Mujeres: Dolores Cacuago, Manuela Senz y Manuela Caizares -por Oswaldo Guayasamn.

Tal como dice Pratchett, No importa lo rpido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y la est esperando (Pratchett, 2016). Las urnas de Guayasamn no suponen un entierro como ocultamiento o evanescencia, sino que muestran la profundidad con la que los jinetes del cristo poltico se encuentran atravesando al Ecuador. La profundidad de las urnas de Guayasamn devela el carcter dialctico de sus cuatro caballos, tanto como indeseables cuanto presentes en la vida del Ecuador.

Urna que representa a los Indios, Oswaldo Guayasamn.

No existiran patriotas sin enemigos ante los cuales plantar la cara, de la misma forma como no habra enemigos cada vez ms fuertes si no fuera porque vienen a hombros de los propios hroes. Guayasamn llama al orden a la realidad y no pretende denunciar lo an lejano que se ve el futuro, ms nos convoca a vengar el pasado, nos propone no solo luchar por lo que vendr sino por reparar la que fue.

Guayasamn es un profeta del Pasado, no quiere pintar alegoras para hacer ms llevables nuestros muertos; Guayasamn se atreve a predecir lo que ya sucedi, no para maquillar los hechos, sino para arrebatarle a la historia muerta su hegemona sobre el presente, tal como Marx deca:

Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidos por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradicin de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando stos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas pocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal. (Marx, Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, 2003, pg. 8)

La historia, particularmente la historia del Ecuador, es nuestro recurso ms preciado, talvez la nica arma para pretender dar la batalla poltica sin conceder los principios, quiz ese sea el mensaje del sol que, dirigiendo sus rayos a todos los puntos, ocupa la centralidad del mural, recordndonos que afortunadamente, hasta de las fosas ms profundas, por encima de la oscuridad se yergue el sol.

Caudillismo, Militarismo, Populismo, Intervencin Extranjera, esos son los jinetes que merodean poderosos en sus caballos de la historia, y aunque el recurso pueda parecer un tanto metafsico al compararlos con las visiones de San Juan, estos son sobre todo concreto y objetivos, son los conspiradores de la Patria. Razones suficientes y necesarias para que Guayasamn, teniendo claro quienes iban a entonar las notas del Himno Nacional frente a ellos, ubiquen las fosas de la memoria, de aquello que si se olvida se repite; repeticin de la cual sern cmplices o enemigos.

Bibliografa:

Agee, P. (1975). La CIA por dentro, Diario de un espa. Buenos Aires: Sudamericana.

Alighieri, D. (s.f.). La Divina Comedia. Recuperado el 10 de marzo de 2016, de https://www.google.com.ec/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&sqi=2&ved=0ahUKEwiLqpb86sHLAhUEox4KHe0gDKIQFggaMAA&url=http%3A%2F%2Fwww.edu.mec.gub.uy%2Fbiblioteca_digital%2Flibros%2FD%2FDante%2520Alighieri%2520-%2520La%2520Divina%2520Comedia.pdf&usg=A

Benjamin, W. (s.f.). Tesis de Filosofa de la Historia. Recuperado el 10 de marzo de 2016, de https://www.google.com.ec/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&sqi=2&ved=0ahUKEwiz0_7v88HLAhWIHR4KHVHkCD8QFggjMAE&url=http%3A%2F%2Fwww.uv.es%2Ffjhernan%2Fdocencia%2Fcurs2011_2012%2Funimajors2011%2Fbenjamin_historia.pdf&usg=AFQjCNHlMoGzn3jgR2NpdGos6piZ

Dussel, E. (2012). Cinco tesis del populismo. En M. Marquez, E. Pastrana, & G. Hoyos, El eterno retorno del populismo en Amrica Latina y el Caribe (pgs. 159-180). Bogot: Pontificia Universidad Javeriana.

Marx, K. (2003). Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte. Madrid: Fundacin Federico Engels.

Marx, K. (s.f.). El Capital. Recuperado el 10 de marzo de 2016, de https://www.google.com.ec/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0ahUKEwjnlrCIusLLAhWH9R4KHUx1CtQQFggaMAA&url=http%3A%2F%2Faristobulo.psuv.org.ve%2Fwp-content%2Fuploads%2F2008%2F10%2Fmarx-karl-el-capital-tomo-i1.pdf&usg=AFQjCNERif2kaziJpeOd_HTjIDYkh

Mio, E. (2005). El Evangelio del Ecuador segn Oswaldo Guayasamn. Quito: Edimpres.

Mussolini, B. (1932). Conversaciones con Mussolini. (E. Ludwig, Entrevistador) Juventud S.A. Obtenido de https://es.scribd.com/doc/82448307/Conversaciones-con-Mussolini

Pratchett, T. (10 de marzo de 2016). Rockrol. Obtenido de Rockrol: http://rockrol.blogspot.com/2010/03/frases-celebres-de-terry-pratchett.html

San Juan. (s.f.). Apocalipsis. En Varios, La Biblia (pgs. 1967-1997).

Notas:


[1] Las cursivas son nuestras.

[2] Ttulo de la obra del Maestro Oswaldo Guayasamn que ocupa la parte frontal del Hemiciclo de la Asamblea Nacional del Ecuador.

[3] Frase que consta en una entrevista de Edison Mio al Oswaldo Guayasamn en el libro: El Evangelio del Ecuador segn Oswaldo Guayasamn. (Mio, 2005).

[4] En referencia al profeta Juan, autor del Libro del Apocalipsis.

[5] Las cursivas son nuestras.

[6] El caudillismo es el ttulo del cuadro que compone el Mural de Guayasamn.

[7] El militarismo es el ttulo del cuadro que compone el Mural de Guayasamn.

[8] Las cursivas son nuestras.

[9] El populismo es el ttulo del cuadro que compone el Mural de Guayasamn.

[10] Las cursivas son nuestras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter