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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2019

Los veteranos LGTBI contra el fantasma franquista de Vox

Sara Montero
Cuarto Poder

En 1978, los homosexuales dejaron de ser considerados "peligrosos sociales", pero los veteranos LGTBI alertan de que Vox recupera los argumentos del nacional-catolicismo franquista, en una versin ms sutil


A la Fundacin 26 de Diciembre llegan cada semana personas mayores que necesitan ayuda y apoyo. Algunas se vinieron de sus pueblos a Madrid y, a su vejez, se encuentran sin familia. Otras estuvieron toda la vida con una misma pareja y ni siquiera tienen pensin de viudedad. Otras llegan con sntomas de depresin. Esa homofobia que se gener en el franquismo ha dado sus frutos. Lo hemos vivido y nos sigue afectando, explica el presidente de la asociacin, Federico Armenteros. Esas personas que crecieron pensando que eran enfermos, pecadores o invertidos vuelven a ver hoy cmo sus derechos son de nuevo cuestionados en los medios y en los parlamentos por el partido ultraderechista Vox. Charlamos con dos veteranos activistas en plena semana del Orgullo LGTBI.

Hace poco ms de 40 aos, los homosexuales dejaron de ser considerados peligrosos sociales, en 1990 la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) elimin la homosexualidad de la lista de enfermedades psiquitricas y en 2005 se legaliz el matrimonio homosexual en nuestro pas. Todos los avances dejaron en las orillas al pensamiento ms reaccionario, que hoy vuelve a tomar protagonismo: Nunca han desaparecido, siempre han estado ah, pero ahora les han dado voz en los medios, argumenta Armentero sobre el franquismo sociolgico. El presidente de la Fundacin 26 D cree que Vox conoce poco la sociedad espaola, plural y diversa, a la que pretende representar y, en su lugar, estn enganchados al modelo del odio: Quieren destruir la forma de pensar democrtica porque siguen en el nacional-catolicismo.

Jordi Petit, presidente de honor de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya (CGLC) y exsecretario general de la International Lesbian and Gay Association (ILGA), opina en un sentido parecido sobre los ataques al colectivo LGTBI: Sus argumentaciones son francamente absurdas. El veterano activista atiende a cuartopoder.es tras acudir a la recepcin en Moncloa a la que el presidente Pedro Snchez ha invitado a representantes variados del colectivo bajo el lema Orgullo de nuestra diversidad. 50 aos de Stonewall. En un acto sin precedentes: Ante la reaparicin de fuerzas ultraconservadoras , es un ejemplo importante.

La desmemoria, la pista de aterrizaje de las ideas ultras

A Petit le sobran argumentos para desmontar cada declaracin de Vox y cita repetidamente el Informe Kinsey, que ya en 1948 clasificaba en siete grados los comportamientos sexuales, que iban desde la heterosexualidad hasta la homosexualidad. El documento fue muy cuestionado y supuso un escndalo, pero para un joven criado en un colegio de salesianos fue todo un alivio: Yo a los 13 o 14 aos ya empiezo a ser consciente de mi homosexualidad. La religin fue para m como un agarradero. En esa poca era anormal, vengonzoso y termin en manos del Opus Dei. Le aconsejaron que para apagar su deseo y expiar sus culpas, se mortificara con un cilicio.

Federico Armenteros tambin recuerda an la sensacin de miedo que le produjo ir por primera vez a solicitar el DNI. Ser diferente en los 70 era peligroso: Cuando era pequeo, ir a la comisara daba terror. Por eso, ahora le parece un error volver a dar autoridad a esas personas que no creen en la humanidad, sino solo en su bolsillo: No aceptan la democracia, quieren volver a la uniformidad, relata.

La necesidad de homologar la nueva democracia espaola en el exterior y la ruptura del cors franquista que supuso la Transicin espaola facilit que el 11 de enero de 1978 se reformara la ley de peligrosidad social y la homosexualidad dejara de ser delito en Espaa: Los ltimos presos de la dictadura en salir fueron los homosexuales y las trans, explica Petit. El activista apunta a que hay dos cosas que no han cambiado tanto cuarenta aos despus: el bullying que sufren los nios en los colegios y la situacin de las personas trans, especialmente las ms mayores, un hecho que considera paradjico: En las manifestaciones, ellas iban en cabeza.

Las olas reaccionarias

Los luchadores de este colectivo estn acostumbrados a que al avance de derechos le corresponda tambin un movimiento reaccionario. Petit apunta a los 80, donde la epidemia del SIDA se llevaba a amigos y vecinos todas las semanas: Thatcher y Reagan decan que era un castigo divino, hicieron una campaa de represin sexual que supuso un paso atrs y la estigmatizacion de la gente LGTBI.

La reforma del Cdigo Penal espaol en 1988 elimin el ltimo resquicio por el que se poda penalizar a los homosexuales por escndalo pblico. En 2019 se rescata ese argumento desfasado en plena semana del Orgullo LGTBI. La dirigente madrilea de Vox, Roco Monasterio, ha sido la encargada de difundir el argumentario de Vox, que ha publicado adems La Marea. Cuando una madre, un padre puede salir con dos nios del portal de su casa, no tiene por qu encontrarse con ese espectculo, deca hace unas horas. Durante la campaa electoral, el partido propuso retirar las convocatorias del Orgullo del centro de Madrid y desplazarlas a la Casa de Campo.

Ambos activistas recalcan que los argumentos de Vox son los mismos que llevan oyendo cuatro dcadas, adaptados al contexto actual. Tenemos que repetir lo mismo que decamos en los 80, que la sexualidad humana es diversa y hay comportamientos homosexuales, bisexuales, heterosexuales, explica Petit, que fue uno de los primeros activistas en ir a las televisiones a hacer pedagoga.

Petit considera el ltimo movimiento de Vox en Valencia como una mera forma de intimidacin. Los diputados ultraderechistas solicitaron informacin al Consell sobre el dinero destinado cada ao a educacin sexual impartida por personas LGTBI. Lo que se explica en los institutos es la diversidad de la sexualidad en todos los aspectos, remata. La peticin de informacin acabar en la Fiscala por una sospecha de delito de odio.

Petit tambin se muestra sorprendido por la relacin que establecen entre el movimiento y las subvenciones, ya que muchos activistas, como es su caso, nunca han cobrado por su actividad. Armentero reconoce que algunas de las declaraciones de estos dirigentes s han causado cierta inquietud entre algunos usuarios que acuden a su asociacin, sobre todo, pensando en proyectos que an quedan: El dinero que nos dan a las asociaciones est totalmente justificado, euro a euro, por qu no se lo piden tambin a la Iglesia?. El presidente de la Fundacin 26D remata: Cuando yo le estoy cambiando al paal a una persona porque est sola y nadie ms lo hace, ellos dnde estn?.

Armentero cree que, en realidad, los dirigentes del partido apuestan solo por su bolsillo y sus intereses en una sociedad cada vez ms individualista y devastada por la crisis econmica. No quieren dedicarle ni un minuto ms a comentar propuestas destructivas: Vamos a darles el silencio que nos dieron ellos.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/derechos-sociales/2019/07/04/los-veteranos-lgtbi-contra-el-fantasma-franquista-de-vox/



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