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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2019

Moral de recambio

Jaime Richart
Rebelin


No creo que hagamos reparos a admitir que nos conviene estar pertrechados de dos clases de moral: una moral ordinaria para tiempos de paz, y otra moral extraordinaria para tiempos de guerra. Pues si en tiempos de guerra no nos valemos de esta otra moral de recambio, no dudemos de que caeremos los primeros... Pero si no obstante preferimos seguir rigindonos por la que nos regimos en tiempos de paz por un sentido suicida de la moral que incluye el sacrificio personal por una idea religiosa o poltica, all cada cual con su criterio. En todo caso, en tiempos de guerra es cuando hay que tomar la decisin. Lo que no obsta para estar preparados a la hora de afrontar ese dilema...

Por la misma o similar razn, en la praxis poltica sucede tres cuartos de lo mismo. En tiempos normales o normalizados por la estabilidad social palpable, es conveniente para la ideologa de un partido y para el xito de su propsito, que no es otro que gobernar, atenerse a las reglas de juego no escritas de lo polticamente correcto. Pero cuando no se viven tiempos normales (y aqu estn las claves de esta reflexin), y en Espaa, comparada con todos los pases de la Unin Europea, no son normales ni siquiera los tiempos que siguieron inmediatamente a la desaparicin de la dictadura, si nos atenemos escrupulosamente a esas reglas no escritas nunca pasaremos de la presencia institucional trufada de mediocridad. El partido poltico Izquierda Unida, un refrito de los logos PCE, PASOC, PCPE y FP, es ese papel mediocre el que ha representado desde los primeros compases de la Transicin hasta hoy. Y no porque no llevasen sus proposiciones de ley y sus iniciativas legislativas una fuerte carga de razn, sino porque los poderes fcticos ya se encargaban de debilitar los puntos dbiles de toda organizacin humana, precedida adems de la mala fama de que vena precedido el PC por la propaganda furibunda franquista y la guerra perdida, y porque los medios de comunicacin apenas dedicaban sueltos a su existencia, a sus ideas y a sus iniciativas. Todo lo que determin que el papel de IU, el pensamiento eurocomunista, fuese casi un elemento decorativo en el concierto de la poltica cuya presencia institucional, por lo dems, permita a los reaccionarios y a los progresistas dbiles alardear de que Espaa ya era una verdadera y avanzada democracia nada ms empezar a serlo.

Hablaba al principio de dos clases de moral segn las circunstancias. La poltica espaola ha sido anmala de punta a cabo. Anmala desde el mismo nacimiento de una Constitucin cocinada por siete personajes salidos del franquismo, sin ningn representante proletario o simplemente salido del pueblo en su redaccin; con un ejrcito entonces ms franquista que el Franco de su ltima etapa, que apuntaba metafricamente a la nuca de los electores amenazados de un nuevo golpe de estado, etc etc. La monarqua y el monarca que ya tena preparados el dictador, metidos en el paquete ofrecidos al pueblo que aprob con impaciencia pero sin casi alternativa por esas circunstancias, culminaban una Transicin empapada en trucos y trampas de las minoras herederas del franquismo para que, mantenindose virtualmente el statu quo que les convena, nos trasladsemos rpidamente al aqu no ha pasado nada y ya estamos en plena democracia.

Pues bien, la democracia naci anmala, sigui anmala y sigue anmala. Los franquistas han dominado astutamente envueltos en el manto de la solemnidad de elecciones sin cuento. A los que poco a poco, en lo fundamental, se les fueron uniendo los progresistas de baja intensidad cuyo socialismo es por definicin pacfico, moderado y al fin dbil ante la fortaleza de los poderes fcticos que refuerzan desde un principio a los herederos directos de la dictadura. Por este camino es cmo ha sobrevenido una convergencia virtual entre ambos partidos que se han repartido el bipartidismo durante la friolera de 43 aos, durante los que el partido comunista y recin llegados de Podemos tratan de hacer saltar los resortes del blindaje, con la complicacin ahora que parece deliberada y dirigida al mismo fin, del conflicto cataln. En resumen, si el partido comunista y Podemos ceden y se pliegan por supuestas razones de Estado a las veleidades del partido falsamente socialista cuya credibilidad est bajo sospecha tras cuatro dcadas de incumplimientos graves de su programa originario, Espaa entrar en un proceso de degradacin poltica que conducir a una forma de Estado que ni el poder judicial podr corregir. Que no podr ajustar, entre otras razones porque en el propio poder judicial siguen tambin enquistados elementos de autoritarismo suficientes como para hacernos pensar que asimismo l lo refuerza. Todo lo que tiene que ver con Catalua, tanto en la accin poltica del partido franquista solapado que es el partido popular, como en la accin del partido pesoista consentidor (salvo en lo que se refiere al empeo de la exhumacin se refiere, condenado al fracaso), avala el contubernio explcito o implcito de todas las fuerzas vivas contra la razn y la lgica de IU/Podemos. Por lo que IU/Podemos debieran sin contemplaciones dejarse de paos calientes y proclamar urbi et orbe en el Congreso y fuera de l las argucias (cuya proclama no necesita ms pruebas que las enumeradas en el relato de este trozo de historia) empleadas por ambos partidos para seguir bajo un rgimen poltico dominado por una parte de la sociedad. Esa parte de la sociedad enriquecida a partir de las confiscaciones e incautaciones de los vencedores en la guerra civil, dominado asimismo por la jerarqua eclesistica espaola y dominado por un complejo ideolgico que alberga los mecanismos precisos de dominio de clase contenidos en el neoliberalismo de la Thatcher y de los ensayistas estadounidenses hermanos Kaplan, todo ms o menos modulado y reforzado por las maniobras fatdicas del Club Bildelberg...

La moral de recambio a que me refiero, pues, es ese puetazo en la mesa para poner al descubierto todo un sistema ideolgico dentro del sistema, dirigido a asegurarse el retener todo lo que ha constituido el producto del expolio y el despojo de los millones de ciudadanos y ciudadanos que en pleno siglo XXI malviven sin esperanza alguna de remontar su supuesta mala suerte... A partir de ah, de ese concienzudo escndalo institucional similar al declarado en otros momentos y pases, slo podremos confiar en que las cosas en Espaa den el giro de 180 grados que precisa para estar merecidamente en la Unin Europea. Mientras tanto no lo merece, pues esto seguir siendo un feudo medieval bajo el control de unos cuantos reyezuelos de baja estofa...

Jaime Richart. Antroplogo y jurista

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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