Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2019

Entrevista al periodista Carlos Hernndez
El franquismo borr la memoria de los campos de concentracin y la democracia no la ha recuperado

David Yage
20minutos

El periodista Carlos Hernndez ha realizado una exhaustiva investigacin en su libro Los campos de concentracin de Franco.


300 campos de concentracin por los que pasaron entre 700.000 y un milln de personas tras la sangra que supuso la Guerra Civil a este pas. Cifras que caen como una losa ante los tpicos manoseados de que no hay que seguir escarbando en el pasado, de que ya est todo dicho sobre el pasado reciente de Espaa. El periodista Carlos Hernndez ha realizado una exhaustiva investigacin de ms de tres aos sobre un terreno espinoso y olvidado del franquismo que abre la puerta a ahondar mucho ms y lo ha relatado en uno de los xitos de no ficcin en Historia de este 2019: Los campos de concentracin de Franco (Ediciones B). 

Hernndez, autor de obras como Los ltimos espaoles deMauthausen y Deportado 4443, habla de autntico Holocausto ideolgico y explica que le ha resultado ms difcil escribir sobre los campos franquistas que de los del nazismo: Se han destruido muchos archivos y otros se han dispersado. Adems, se da otra cosa que no ocurre en Europa: aqu no hay una condena total del franquismo. En muchas localidades pequeas todava hay miedo a hablar. Esa muralla de olvido y justificacin no la encuentras en el tema de los nazis en Europa.

***

Los campos de concentracin franquistas, fueron borrados u olvidados de nuestra memoria?

Fueron premeditadamente borrados por la dictadura; lo que resulta obvio, pues hablamos de uno de los muchos sistemas represivos del rgimen. Hablamos de entre 700.000 y un milln de personas, en su mayora hombres, pero tambin mujeres, contra los que no hay ni juicio, en su mayora prisioneros de guerra y, en menor medida, presos polticos que no van ni a prisin. La dictadura intent borrar los crmenes de un periodo difcil, el de la Espaa de las esvsticas, donde Espaa iba de la mano con el rgimen nazi y los fascistas italianos. A partir de 1945, al rgimen le incomoda esa imagen de los campos de concentracin y trata de borrarlo todo, porque el mundo est viendo el horror de los campos nazis. El franquismo los borr y, hasta hoy, la democracia no los ha recuperado.

Hablas de mujeres en los campos, cmo fue su situacin?

Recibieron un trato incluso peor que los hombres, porque sufrieron vejaciones propias de su gnero. En el campo de los Almendros (Alicante) o en el de San Marcos de Len, tenemos testimonios de cmo iban con hijos y tuvieron que ver cmo moran en sus brazos por falta de alimentacin. Y adems, hubo mujeres que sufrieron como dao colateral: esas hermanas, hijas o esposas de los concentrados, que iban a verlos, a llevar comida o ropa y fueron sometidas a violaciones, a chantajes sexuales como tenemos documentado, donde los guardianes les decan que ya saban lo que tenan que hacer si queran que sus familiares recibieran lo que llevaban. Como en casi todas las guerras, las mujeres sufrieron ms humillaciones.

Muchos de los centros que describes son, hoy en da, hoteles de lujo, colegios, iglesias Han sufrido una descontextualizacin brutal

En el prembulo del libro cuento una doble ancdota. La primera, es la de un antiguo prisionero que va al Parador de San Marcos y realiza su pequea venganza: le dice al director del hotel que ya estuvo alojado all en 1939 como prisionero. La otra es la de un turista alemn, en 2014, que al ver las placas que recuerdan el pasado como campo de concentracin se sinti tan violentado que protest ante la direccin.

Creo que sera necesario que al menos uno o dos de esos edificios se convirtieran en museos y el resto, al menos, deberan tener una placa de recuerdo. Servira para recordar y para que la gente conozca el pasado. Me da envidia cuando voy a Francia y veo tantos museos, placas sobre judos deportados o memoriales Este el nico pas en Europa que no ha habido una poltica estatal. Hay colegios donde los padres recogen a sus hijos y no tienen ni idea de qu fue ese lugar. No me imagino que en Alemania, con una comisara de la Gestapo, por ejemplo, pasara eso. Es una de las grandes asignaturas pendientes de este pas: reescribir el relato de cmo sucedieron las cosas, que est patente en la sociedad y no el que nos dejaron escrito.

En el siempre enconado debate poltico sobre la memoria histrica, la postura de la derecha parece clara, pero la izquierda tampoco ha logrado tantos avances con sus gobiernos

Es de la izquierda espaola la culpa de que hoy sigamos hablando de esto esto: de si sigue Franco en el Valle de los Cados, de que si la dictadura no fue tan dura Se puede comprender que en la Transicin hubo una cierta tutela y que aquellos polticos progresistas y la derecha democrtica buscaran primero la libertad y tuvieran que hacer concesiones. Pero a partir de 1986, con las segunda mayora absoluta socialista y sin la amenaza de golpe de estado, ya no. Es culpa, sobre todo, del PSOE: la ley de Zapatero tena muy buenas ideas, pero no pona los medios necesarios. Yo espero que los nuevos gestos de Snchez, apoyado por Podemos, no se queden en gestos y sigamos igual. Tambin hay parte de responsabilidad del centro y la derecha democrtica: permiten que la extrema derecha justifique el franquismo y no son, por ejemplo, como la derecha alemana que es obviamente antifascista.

Qu aporta su mirada como periodista, frente a la del historiador?

La nica diferencia es puedo ofrecer una mirada ms divulgativa, ms digerible de todos estos hechos. No todos, pero muchos historiadores, y es comprensible, apuestan por la va acadmica. Aporto un producto ms fcil de leer y no tenemos ningn tipo de complejo a la hora de citar y hacer partcipes a mucha gente: mi libro es una obra coral, he contado con decenas y decenas de ayudas de archiveros, historiadores, testigos El historiador quiz se cie a sus propios descubrimientos.

Fuente: http://blogs.20minutos.es/xx-siglos/2019/07/05/carlos-hernandez-el-franquismo-borro-la-memoria-de-los-campos-de-concentracion-y-la-democracia-no-la-ha-recuperado/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter