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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2019

El Frente Popular, la burguesa argentina y las capas medias

Carlos Mendoza
Rebelin


Los pequeos y medianos empresarios y las capas medias histricamente han apoyado proyectos polticos retrgrados, objetivamente contrarios a su inters. Para la clase trabajadora y sus expresiones polticas es imprescindible dar la batalla ideolgica para atraer a la pequea y mediana burguesa y capas medias hacia el proyecto popular progresista, alternativo al neoliberalismo, que es la expresin del actual depredador capitalismo financiero especulativo.

Ante la proximidad de las elecciones presidenciales de este ao, se vuelve a plantear el tema de la relacin del espacio poltico que intenta representar los intereses del campo popular, que aqu genricamente denominamos Frente Popular, con la burguesa argentina y las capas medias.

El asunto es importante, ya que la disputa que atraviesa nuestra historia es entre el proyecto basado en producir y exportar materias primas, alimenticias y otras, e importar todo el resto que necesitemos, y el proyecto que intenta desarrollar integralmente nuestra economa impulsando para ello una industrializacin con inclusin social.

Para el proyecto industrialista es fundamental que las clases y capas sociales objetivamente interesadas en ello tomen subjetivamente conciencia de dicho inters y aporten consecuentemente su indispensable apoyo.

En ese sentido, la clase trabajadora, aun con sus limitaciones, mayoritariamente ha apoyado el proyecto industrialista y a los espacios polticos que intentaron impulsarlo.

Queda por ver el importante tema de la actitud de la burguesa y las capas medias ante tal proyecto. Al respecto, Arturo Jauretche haba caracterizado lo que consider tres fracasos histricos de la burguesa argentina en cuanto a transformarse en lo que denomin burguesa nacional, entendiendo por tal la que fuera capaz de liderar un proyecto nacional de desarrollo econmico integral, utilizando las herramientas del Estado, siendo en ello fundamental impulsar el desarrollo industrial. Es lo que hicieron las burguesas de aquellos pases capitalistas que hoy son desarrollados, donde, entre otras cosas, fue fundamental la distribucin democrtica de la tierra en unidades econmicas entregadas a los productores directos, lo cual cre las bases de un poblacin demogrficamente equilibrada, sustento del mercado interno necesario para el desarrollo industrial.

Jauretche situ esos tres fracasos de la burguesa argentina en tres oportunidades histricas que juzg propicias para realizar la gran tarea mencionada: Primero en la generacin que despus de la batalla de Caseros cre la Constitucin Nacional de 1853, luego en la denominada generacin del ochenta hacia fines del siglo 19 y finalmente en la generacin de los aos 1945 a 1955. No voy a explicar aqu el contenido de estos conceptos, remitindome al autor al respecto en, por ejemplo, El Medio Pelo en la Sociedad Argentina.

Actualmente podramos agregar un eventual cuarto fracaso histrico de la burguesa argentina, en la posibilidad de transformarse en burguesa nacional, durante el perodo 2003 al 2015. Claro que en el contexto contemporneo de la sociedad argentina, donde el capital oligoplico internacional, principalmente el financiero especulativo, hegemoniza la economa, los medios de comunicacin y el poder judicial, la burguesa argentina no tiene ya la posibilidad de liderar un proyecto de desarrollo econmico, social, cultural y poltico que nos haga dar un salto cualitativo hacia adelante como nacin y nos saque del actual estado de pas semidesarrollado y dependiente. Pero s podra apoyar un proyecto poltico que lo intente, donde ya sera la clase trabajadora su principal motor impulsor, pero que, por su magnitud y desafos, requerira del apoyo de aquellos sectores de burguesa argentina que objetivamente se beneficiaran del mismo, sobre todo los industriales y muy particularmente los pequeos y medianos empresarios de todo tipo de actividades, industriales, agropecuarias, comerciales y de servicios. Es tambin muy importante sumar el apoyo de las numerosas capas medias de nuestro pas.

Pero ocurre que, aun cuando pequeos y medianos empresarios y capas medias se beneficiaron ampliamente cada vez que se intent un proyecto industrialista, liderado por espacios polticos representativos del ancho sector popular, la gran mayora de aquellos no solo no apoy sino que se opuso y contribuy activamente a su discontinuidad. Es que la subjetividad de estos sectores ha estado y est ganada por los intereses y la prdica de los sectores oligrquicos contrarios al proyecto transformador y que desde la ltima dictadura militar, pasando por el menemismo, la Alianza y el gobierno de Cambiemos, aplica la poltica denominada neoliberal, herramienta que sirve al inters del gran capital oligoplico internacional, en especial a su sector principal que es el financiero especulativo, cuyos desastrosos resultados para los sectores populares, es decir, trabajadores, capas medias, campesinos y pequeos y medianos empresarios estamos sufriendo.

Que los grandes empresarios industriales argentinos se opongan a un plan industrialista que los beneficia, puede entenderse por su desconfianza de clase social, ante la evidencia de que eso desarrollara y fortalecera a la clase trabajadora. Tambin es entendible la oposicin del grueso de las capas medias, ya que su insercin en el proceso econmico realizando actividades econmicas individuales, bsicamente sin cooperacin con otros, les genera una subjetividad individualista, propensa a tener un sentido comn hegemonizado por la intoxicacin meditica de los sectores oligoplicos (1). Pero ms difcil es entender que los pequeos y medianos empresarios, supuestamente obligados a tomar decisiones racionales en sus actividades, no logren ver el panorama econmico global y su evolucin histrica y terminen apoyando el proyecto poltico que, una y otra vez, los perjudica e incluso los hace desaparecer como empresarios, destacndose dolorosamente el caso de los vinculados a la industria. Claro que hay honrosas y valiosas excepciones, como los pequeos y medianos empresarios agrupados en cmaras progresistas de pymes, como por ejemplo APYME, PYMES SUR y otras.

Es que un proyecto industrialista, que emplee polticas de orientacin keynesiana, tiene que aplicar desde el Estado regulaciones sobre actividades tales como comercio exterior, mercado cambiario, sector financiero y otras, que objetivamente molestan el accionar empresario, con lo cual los empresarios pymes no logran ver que esas regulaciones son indispensables para proteger el mercado interno, impulsar la demanda y apoyar la industrializacin, todo lo cual les conviene. Lamentablemente el rbol les impide ver el bosque.

La relacin de fuerzas actual para la clase trabajadora y dems sectores populares mencionados, lo que posibilita objetivamente en lo poltico es enfrentar al enemigo principal, que es el neoliberalismo, como herramienta expoliadora del capital oligoplico multinacional. Para ello hay que llegar al gobierno y aplicar un plan alternativo de proteccin del mercado interno, industrializacin con activo apoyo a la ciencia y tecnologa y, sobre todo, con indispensable inclusin social lo cual incluye desarrollo de la educacin y salud pblicas. Pero para lograrlo es indispensable sumar al proyecto a los pequeos y medianos empresarios y a las capas medias, para lo cual es fundamental desarrollar el debate ideolgico con esos sectores sociales, aportando argumentos histricos y actuales, para ayudarlos a que su inters subjetivo coincida con su inters objetivo y se sumen al proyecto popular alternativo al neoliberalismo.

El capitalismo, a nivel mundial, se encuentra sumido en una grave crisis estructural de tendencia permanente y genera la necesidad objetiva de su superacin por un sistema de carcter social cualitativamente ms elevado. Aun en este caso, los pequeos y medianos empresarios y las capas medias no tendran nada para perder y mucho para ganar, ya que a nadie se le ocurre racionalmente que el sistema superador necesite eliminar la pequea y mediana empresa o las actividades econmicas individuales, sino todo lo contrario, ya que se integraran en una actividad donde solo son los principales medios de produccin y circulacin de bienes y servicios los que deben pasar a formas sociales de propiedad, con participacin democrtica en la gestin de los mismos y el todo racionalizado e impulsado por sistemas de planificacin central. Un ejemplo claro de ello es China, con su extraordinario crecimiento, modernizacin y elevacin permanente del nivel de vida de los trabajadores y campesinos y donde juegan un rol importante y crecen las actividades de capas medias y pymes.

Para ganar la crucial batalla contra el neoliberalismo, expresin a nivel mundial del capitalismo financiero parasitario, la clase trabajadora y sus expresiones polticas progresistas, deben esforzarse por conseguir el apoyo consciente de capas medias y pequeas y mediana burguesa, para lograr la relacin de fuerzas necesaria.

Nota:

(1) Ver: Las clases sociales y la salida de la crisis Carlos Mendoza Revista Tesis 11, n 128.

Carlos Mendoza, ingeniero, especializado en temas polticos y econmicos, escritor, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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