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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2019

El debate en Francia sobre el acuerdo Unin Europea-Mercosur
La falsa conciencia ambientalista

Eduardo Febbro
Pgina 12

El lobby del agronegocio francs combate el tratado bajo el argumento de la defensa de una agricultura "limpia". Lejos de ello, Francia figura entre las mayores consumidoras de agrotxicos en Europa, incluido el glifosato.


El Gobierno francs debi comprometerse ante los productores a que "no se firmar" el tratado si no se garantizan las condiciones de produccin del ganado.

Desde la Francia profunda del campesinado hasta la Asamblea Nacional y el Senado, el proyecto de acuerdo firmado entre la Unin Europea y el Mercosur recorri la semana transcurrida desde su anuncio como una mecha incandescente. No hubo sector que no se movilizara, criticara o planteara nuevas exigencias y garantas. Francia, que siempre fue el pas ms refractario al convenio, exhibi dos retricas disimiles. Una, la del Presidente francs, Emmanuel Macron. El pasado dos de julio, en Bruselas, el jefe del Estado advirti contra el neoproteccionismo.

Otra, la del Gobierno. La portavoz del Ejecutivo haba aclarado que, en su estado actual, Pars no est listo para ratificar el acuerdo con el Mercosur. En la Asamblea Nacional, el canciller francs y el Ministro de la Agricultura salieron a calmar a los agricultores y ganaderos que ya estaban en la calle. Jean-Yves le Drian dijo que Francia haba definido lneas rojas muy firmes mientras que el titular de la cartera de Agricultura, Didier Guillaume, en dos tiempos, puso barreras ms severas. Primero dijo no ser el Ministro de la Agricultura que habr sacrificado la agricultura francesa en el altar de un acuerdo internacional. Despus advirti que el acuerdo UE/Mercosur no se firmar si, en lo que atae al ganado, no hay certezas sobre la trazabilidad, certezas sobre el bienestar del animal y el uso de antibiticos. Presidencia y Ejecutivo no comparten la misma visin del librecambio.

Antes de que llegara a las orillas de la poltica, los grandes sindicatos agrcolas y ganaderos junto a los ecologistas construyeron un muro de frreas oposiciones marcadas muy a menudo por la distorsin de la verdad y el descaro. Se puso sobre la mesa una falacia monumental: nosotros, en Europa, desarrollamos una agricultura sana y una crianza bovina humana sin aditivos txicos: all , en el Mercosur, son todos una suerte de, como dicen los ecologistas ms radicales, "ecoterroristas. Lo cierto es que no hay, como se quiere hacer creer, buenitos en el Norte y malos en el sur. Es cierto que existen en Francia y en Europa controles ms estrictos y obligaciones mucho ms amplias. Pero nadie es inocente. Cmo se ver ms adelante, las cifras sobre el uso de productos contaminantes, sin objecin alguna, son psimas para los dos bloques. Los agricultores y ganaderos empezaron escribiendo al Presidente Emmanuel Macron y luego organizaron bloqueos, manifestaciones y asados gigantes en varias localidades bajo la consigna Me gusta comer francs. El dirigente del principal sindicato agrcola francs, Christiane Lambert, declar no importemos la agricultura que no queremos para ms tarde decir que en esos pases el bienestar del animal es un vocabulario inexistente (ac matan sin dolor, all son criminales). La contraofensiva agrcola se apoya en el temor de que el acuerdo haga desaparecer buena parte de un sector que ya est en aprietos hace mucho. En este sentido, La Federacin de criadores de ganado cit un informe del organismo segn el cual el acuerdo UE/Mercosur con el CTA (Unin Europea Canad) provocar la desaparicin de 30.000 ganaderos en Francia (hay 85. 000) as como la desaparicin de 50.000 empleos directos.

La controversia se amplific en la Asamblea Nacional, donde diputados de la mayora presidencial (La Repblica en Marcha, LRM) se pusieron de pie contra el acuerdo (Pascal Durand, Jean-Baptiste Moreau, entre otros). Pese a sus peros y a una clarsima posicin disonante entre la presidencia y el Ejecutivo, el Gobierno mantiene el principio de que el convenio est lleno de oportunidades alentadoras para Francia, incluso si hay preocupaciones legtimas (fuente del Gobierno citada annimamente por el diario Le Monde) que exigen nuevas clausulas de salvaguarda. Nada apacigu la impugnacin del acuerdo, que incluso lleg al Senado, donde fue denunciado como una aberracin y un error grosero. El Senador Henri Cabanel calific como regalo envenenado la firma de un acuerdo pactado por una Comisin Europea cuyo mandato estaba en los ltimos das (estaba presidida por Jean-Claude Juncker, uno de las grandsimas figuras europeas que disearon el juego sucio de los parasos fiscales cuando fue Primer Ministro de Luxemburgo). Daniel Gremillet (Derecha) asegur que en los pases del Mercosur se alimentan a los animales con OGM mientras que aqu est prohibido. El Senador socialista Claude-Brit-Dbat fue ms lejos cuando dijo que el acuerdo es una aberracin para nuestros conciudadanos, una aberracin ecolgica y poltica.

Todo el esquema de la argumentacin gira en torno a esa ilusin de que Europa es limpia y el Mercosur sucio. Esta retrica est perfectamente sintetizada en un editorial que el vespertino Le Monde le dedic al tema: con un mercado interior de 500 millones de consumidores, los europeos disponen de una palanca fantstica para imponer un modelo basado en el derecho, la libertad y el respeto del medio ambiente. Desde ese punto de vista, el tratado del Mercosur podra ser, para Europa, la oportunidad de hacer aplicar sus normas. Entindase, empujar a Brasil y la Argentina principalmente a que no utilicen sin limites productos destructivos. El problema de la falacia est all. El ejemplo del glifosato basta como comparacin. De los 28 pases de la Unin Europea solo uno lo prohibi, Austria. Los dems recurren a l, con lo cual no hay un mundo clean y otro no. Todos ensucian y destruyen en nombre del agronegocio, empezando por quien lo fabrica, Monsanto-Bayer. El glifosato representa el 30% de sus ingresos mundiales, lo que equivale a ms de 5.000 millones de euros por ao. Las trampas, estafas, mentiras, manipulaciones y el insidioso trabajo de lobby a los que recurri Monsanto para que el glifosato no fuera prohibido en todos los pases de la unin sera un relato de varios gneros: policial, poltico, mafioso, financiero y sanitario. En la idea que se destila en los medios, Bolsonaro en Brasil es el Waador de la ecologa, la Argentina su secretaria y ellos, el imperio del bien. No. Bolsonaro es una amenaza para el equilibrio ecolgico del planeta tanto como lo son las multinacionales de los imperios.

Sin dejar el terreno del glifosato, en 2018, el Ministerio francs de la Transicin ecolgica public un exhaustivo informe sobre el uso de los pesticidas. que luego, bajo la presin de los lobbies agrcolas, desapareci misteriosamente para reaparecer maquillado. Aqu est: en 2017, los agricultores franceses compraron 56.650 toneladas de productos fitosanitarios, de ellas poco ms de 9.000 toneladas corresponden al glifosato. Si se comparan estas cifras con las intenciones, la distancia es piramidal. En 2008 se fij como objetivo reducir de un 50% el uso del glifosato. Papel mojado. De toda la superficie agrcola francesa (es el primer pas europeo), slo en el 6,6% de las tierras se practica una agricultura biolgica (finales de 2017). Francia es el segundo pas europeo que ms consume substancias activas fitofarmacuticas.

El productivismo agrcola hace caso omiso de leyes, controles, multas, zonas protegidas o espacios donde se establece y respeta una distancia de seguridad entre las poblaciones y los ros y cursos de agua contaminados por los pesticidas y los fertilizantes agrcolas. Y en lo que respecta al ganado, la crianza industrial tambin destila con guante fino antibiticos y otras porqueras. Es sabido que los acuerdos asimtricos entre pases o grupos terminan siempre en una recolonizacin de los ms pequeos por los ms poderosos. En el caso de este acuerdo an en veremos, a los occidentales no se les pasa por la cabeza aprovechar la oportunidad para prohibir los productos txicos en todos los casos, incluso a ellos mismos, ni terminar de una vez por todas con la deslealtad que representan las subvenciones agrcolas. Intuyen que hay sectores de su economa que pueden perder y redisean la manera de frenar la invasin venenosa del Sur con medidas que ni ellos mismos respetan.

efebbro@pagina12.com.ar

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/204873-la-falsa-conciencia-ambientalista



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