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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2019

Hacia otro modelo de cuidados
Regular y reconocer a las trabajadoras del hogar

Oskar De los Bueis y Ane Escondrillas
Viento Sur


Cuando decimos que la vida tiene que colocarse en el centro y que para sostener la vida son necesarios los cuidados, tenemos que ser conscientes de cmo est construido nuestro entorno, interpelando a quien lo condiciona que es el sistema capitalista heteropatriarcal. Somos educadas en este sistema que configura y normativiza nuestras formas de relacionarnos y condiciona nuestra forma de vivir el da a da, de tal forma que el capitalismo acapara nuestra cotidianidad y la moldea a su propio inters.

Los trabajos de cuidados han sido mercantilizados, convirtindolos en trabajo reproductivo con valor monetario, haciendo que una necesidad bsica y elemental se convierta en negocio privado fuente de beneficios. Dentro de esta lgica, en su inmensa mayora, quienes ofrecen su fuerza de trabajo al cuidado de los dems son las mujeres, y mayoritariamente migrantes. Vemos como un colectivo concreto atravesado por el gnero, la etnia, la clase y el origen, ha sido absorbido por la lgica productiva capitalista, en la que se privatizan los cuidados y se dividen por la lgica patriarcal del reparto de trabajos segn el sexo, configurando as una estructura en la cual las mujeres se responsabilizan de los trabajos reproductivos y los hombres del trabajo productivo.

Desde una mirada interseccional podemos manifestar que las mujeres migrantes sufren diversas opresiones que se reflejan y las sufren en su cotidianidad. La falta de apoyo y de sostn ya sea econmico, social o familiar las obliga a ocupar trabajos precarios. Presionadas a trabajar por salarios indignos, sin contrato, en situaciones de explotacin y con miedo de exigir derechos por miedo a ser despedidas.

Adhirindonos a la consigna la vida en el centro que reivindica el movimiento feminista, pretendemos repensar y reconstruir un modelo estructural de cuidados, basado en el reconocimiento y derecho de una vida digna de todas las personas, sin la necesidad ni obligacin de explotar a las mujeres.

Para ello es necesario romper con la lgica del capital y otorgar el valor y envergadura merecida al cuidado y a quienes cuidan. Es urgente un debate socio-poltico sobre el modelo de los cuidados de carcter integral y repensar como se deben de prestar y en que mbitos, como se deben de financiar, quien los debe de prestar y en qu condiciones laborales, entre otras cuestiones.

Desde el Sindicato LAB, se adquirieron varios compromisos en el ltimo congreso, donde se planteaba la necesidad de realizar una oferta sindical e incluir en agenda a aquellos sectores ms precarizados y con escasa cobertura sindical.

Desde esta perspectiva denunciamos que es inasumible, poltica, social y sindicalmente la situacin de precariedad en la que se encuentran las mujeres incluidas en el Rgimen Especial del Servicio del Hogar Familiar.

Es la dimensin ms perversa del modelo de privatizacin de servicios sociales, por la cual yo no se privatiza solo la gestin, sino que la cobertura y responsabilidad plena de los cuidados recae en la poblacin necesitada, constituyndose un sistema informal de servicios sociales, establecindose as un mbito de cuidados no reconocidos como derechos subjetivos, un mbito de los cuidados sin reconocimiento social. Son los cuidados fuera de la red pblica, trasladados al mbito domstico y privado. Es el sistema de cuidados que convierte a las personas necesitadas y en situacin de dependencia en empleadoras y una vez ms, a cargo de las precarias condiciones laborales de las personas trabajadoras.

Un rgimen discriminatorio en origen respecto de los derechos del resto de trabajadoras y sin la cobertura de la Ley de Prevencin de Riesgos Laborales en un sector donde el cuidado a personas, con limitada o nula movilidad, expone a las trabajadoras a importantes riesgos musculo-esquelticos, as como psicosociales, agresiones e incluso acoso sexual. Sin derecho a prestacin por desempleo, en una relacin laboral donde existe la figura del desistimiento y de un da para otro se encuentran en la calle. Sin derecho a que se registre y controle su jornada laboral, en un sector donde la mayora de las trabajadoras prestan actividad ms de 60 horas a la semana; exceso horario que no se reconoce ni se abona. Al despido sin causa y con menor indemnizacin, el de las trabajadoras vinculadas al Salario Mnimo Interprofesional en el mejor de los casos. Es el rgimen de las trabajadoras internas, situacin en la que se acentan todos los factores de precariedad del rgimen especial: con da y medio de libranza a la semana, plena disponibilidad durante el da, aunque no se reconozca ni se retribuya, y con obligacin de pernoctar en el domicilio, aunque no se reconozca ni se retribuya.

Es el rgimen laboral constituido por un sector de trabajadoras y prestadoras de un servicio fundamental, de incuestionable valor social y absolutamente infravalorada su prestacin y que por las caractersticas del sector, se las ha excluido del derecho a la negociacin colectiva como derecho fundamental para regular adecuadamente este servicio social y para reconocer debidamente su fundamental desempeo en el mismo.

Por ello, y dado que en los sectores en los que no existan asociaciones empresariales que cuenten con suficiente representacin el artculo 87.3 del Estatuto de los y las Trabajadoras otorga legitimidad para negociar los convenios del sector a las asociaciones empresariales que cuenten con un mnimo de un 15% de las empresas o trabajadores en el mbito autonmico, la mesa negociadora se considera vlidamente constituida con ellas. En la Comunidad Autnoma del Pas Vasco (CAPV), esta condicin empresarial la ostenta Confebask.

A su vez, el artculo 88.2, establece que en aquellos sectores que no existan rganos de representacin de los y las trabajadoras, se entender vlidamente constituida la comisin negociadora cuando la misma est integrada por las organizaciones sindicales que ostenten la condicin de ms representativas en el mbito autonmico.

Teniendo en cuenta la total ausencia de representacin de los y las trabajadoras en el mbito de las Trabajadoras del Hogar, as como de Asociaciones Empresariales en dicho mbito, esta funcin corresponde a los sindicatos y las asociaciones empresariales ms representativas en el mbito de la CAPV.

En consecuencia y ostentando LAB la consideracin de sindicato ms representativo en el mbito de la comunidad autnoma vasca, instaremos a la constitucin de la mesa para la negociacin del primer convenio colectivo que regule las relaciones laborales en el sector del Servicio del Hogar Familiar.

En las prximas semanas presentaremos la iniciativa al conjunto de entidades y organizaciones que trabajan en el sector para que compartan esta iniciativa y la necesidad de superar la actual situacin de precariedad absoluta de las trabajadoras del hogar y comenzar a trabajar conjuntamente con ellas, mediante la creacin un marco de trabajo de confluencia, que acuerde diagnstico, alternativas y se dote de una estrategia para estructurar un movimiento de trabajadoras del hogar en aras a la consecucin de un convenio colectivo del sector que regule y reconozca adecuadamente las condiciones laborales de las trabajadoras del hogar en el mbito de la CAPV.

Mediante este proceso pretendemos interpelar, a la confederacin empresarial vasca y al Gobierno Vasco para que se impliquen y ofrezcan una solucin real y efectiva a las Trabajadoras del Hogar. Seguiremos denunciando la desproteccin y explotacin de estas trabajadoras, exigiendo compromisos reales, no solo voluntad, al conjunto de organizaciones responsables de las condiciones de las trabajadoras.

En este camino buscamos contar tambin con el apoyo del movimiento feminista de Euskal Herria y con una masa social importante, para que conjuntamente afloremos y coloquemos en el centro del debate social que la vida por encima de cualquier lgica y sistema opresor y sobre todo que se reconozca el fundamental desempeo de las trabajadoras del hogar mediante una mejora sustancial de sus derechos y condiciones laborales.

Oskar De los Bueis - Ane Escondrillas, Sector sociocomunitario de LAB idazkaritza feminista.

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14962



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