Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2019

El ejrcito de Estados Unidos contamina ms que 140 pases: se impone reducir esta maquinaria de guerra

Benjamin Neimark, Oliver Belcher y Patrick Bigger
The Conversation


Cazas de la Fuerza Area de EE UU durante la Guerra del Golfo de 1991. Everett Historical / Shutterstock

Las fuerzas militares de los Estados Unidos dejan una huella de carbono inmensa. Al igual que las cadenas de suministro empresariales, utilizan una amplia red mundial de buques portacontenedores, camiones y aviones de carga para abastecer sus operaciones de todo lo necesario, desde bombas hasta ayuda humanitaria e hidrocarburos. Nuestro nuevo estudio calcul la contribucin de esta descomunal infraestructura al cambio climtico.

Para contabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero, normalmente se tiene en cuenta la cantidad de energa y combustible que consume la poblacin civil. Pero, segn han mostrado trabajos recientes , entre ellos el nuestro, las fuerzas militares de los Estados Unidos son uno de los mayores contaminantes de la historia, ya que consumen ms combustibles lquidos y emiten ms gases de efecto invernadero que la mayora de los pases de tamao medio. Si fueran un pas, solo su consumo de combustible las situara en el puesto 47 de los principales emisores de gases de efecto invernadero del mundo, entre Per y Portugal.

En 2017 las fuerzas militares norteamericanas compraron unos 269.230 barriles de petrleo al da y emitieron ms de 25.000 kilotoneladas de dixido de carbono con la quema de esos combustibles. Las Fuerzas Areas de los Estados Unidos adquirieron combustible por valor de 4.900 millones de dlares, la Armada, 2.800 millones, seguida por el Ejrcito, con 947 millones, y los Marines, con 36 millones.

Buque de guerra perteneciente a la Armada de los Estados Unidos repostando frente a la costa de California. Jason Orender/Shutterstock

No es ninguna casualidad que las emisiones ocasionadas por las fuerzas militares de los Estados Unidos se suelan pasar por alto en los estudios sobre el cambio climtico. Resulta muy difcil obtener datos coherentes del Pentgono y los departamentos gubernamentales estadounidenses. De hecho, los Estados Unidos insistieron en que se los eximiera de notificar las emisiones militares en el Protocolo de Kyoto de 1997 . Ese vaco jurdico se subsan en el Acuerdo de Pars , pero con la administracin Trump, tras la retirada del acuerdo en 2020 , volver a producirse.

Nuestro estudio se basa en datos extrados de numerosas solicitudes presentadas, de conformidad con la Ley sobre Libertad de Informacin, ante el Organismo de Defensa Logstica de los Estados Unidos, el gran organismo burocrtico encargado de gestionar las cadenas de suministro de las fuerzas militares estadounidenses, incluidas sus adquisiciones y su distribucin de hidrocarburos.

Las fuerzas militares de los Estados Unidos han comprendido hace ya tiempo que no estn a salvo de las posibles consecuencias del cambio climtico, y reconocen que este fenmeno constituye un multiplicador de amenazas que puede agravar otros riesgos. Muchas bases militares, aunque no todas, se han estado preparando para las consecuencias del cambio climtico, como, por ejemplo, la subida del nivel del mar. Tampoco han ignorado las fuerzas militares su propia contribucin al problema. Como ya hemos mostrado en anteriores ocasiones , las fuerzas militares han invertido en el desarrollo de fuentes de energa alternativas como los biocombustibles, pero estos abarcan una parte insignificante del gasto en combustibles.

La poltica sobre el clima adoptada por las fuerzas militares norteamericanas presenta contradicciones. Se han hecho intentos de ecologizar algunos aspectos de sus operaciones, por ejemplo incrementando la generacin de electricidad renovable en las bases , pero las fuerzas militares de los Estados Unidos siguen siendo, por s solas, el consumidor institucional de hidrocarburos ms grande del mundo . Adems, en los prximos aos no tendrn ms remedio que utilizar sistemas de armas basadas en hidrocarburos, al depender de las aeronaves y los buques de guerra existentes para sus operaciones.