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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2019

Fukushima: el regreso de la mentira

Alejandro Nadal
La Jornada


Tuvo gran xito la operacin de relaciones pblicas del Gobierno japons durante el G20 la semana pasada. Entre los discursos sobre aranceles, comercio, riesgo de una nueva recesin y anuncios sobre los Juegos Olmpicos del ao entrante en Tokio, nadie se volvi a acordar de la catstrofe de Fukushima.

La radioactividad es invisible, pero las mentiras que pretenden cubrirla saltan a la vista.

Fukushima es el peor desastre industrial en la historia de la humanidad. En los das siguientes al terremoto del 11 de marzo de 2011 se produjo la fusin de los ncleos en tres de sus seis reactores nucleares. En los tres casos, la masa de combustible fundido atraves la vasija de acero con sus seis pulgadas de espesor, quem y reaccion qumicamente con el contenedor de concreto y ahora se encuentra en contacto con el agua del subsuelo. No se ha podido hacer nada para aislar y remover esas masas de material nuclear fundido y controlar la contaminacin. Algunos de los istopos radioactivos afectarn partes de la prefectura de Fukushima por 250 mil aos. Lo nico que separar ese material txico de cualquier persona que camine por esos parajes ser una sombra capa de mentiras.

Gobiernos, intereses corporativos privados y pblicos tienen un rasgo en comn. Estas estructuras jerrquicas comparten una fuerte propensin a mentir cuando se sienten amenazadas. Es importante examinar el enredo de engaos que sigue cocinndose en los reactores nucleares que sufrieron fusin en Fukushima. En esta sarta de embustes se encuentran involucrados el Gobierno de Japn y el primer ministro Shinzo Abe, la empresa Tepco (operadora de Fukushima), la Agencia Internacional de Energa Atmica (AIEA) y el Comit Organizador de los Juegos Olmpicos de 2020.

Despus de las explosiones de hidrgeno en tres reactores de Fukushima, los ncleos se fundieron y precipitaron una crisis que se mantiene a la fecha. Desde el principio el Gobierno nipn prohibi el uso de los trminos fusin del reactor en sus comunicados al pblico y demostr estar ms interesado en proteger los intereses de los gigantes corporativos Hitachi y Toshiba que la salud de ms de 160 mil refugiados nucleares. Hoy sabemos que el material de los tres ncleos fundidos en Fukushima ha permanecido en contacto con agua del subsuelo durante los ltimos ocho aos y gran cantidad de agua altamente contaminada ha ido a parar al ocano Pacfico.

En uno de los actos ms perversos de que se tenga memoria, el Gobierno japons, en connivencia con la AIEA, simplemente increment el nivel de radiacin permitido para el pblico ms de 20 veces de los niveles existentes antes de la catstrofe. Al amparo de esta nueva norma tcnica, el Gobierno pudo afirmar que la zona estaba bajo control. As pudo tambin evitar el costo de descontaminar una gran superficie de tierra y bosques, as como de zonas residenciales y comerciales. Despus de algunos trabajos superficiales de descontaminacin, muchos residentes que inicialmente tuvieron que ser evacuados hoy estn siendo autorizados a dejar sus albergues y regresar a su residencia original, que supuestamente ha sido descontaminada. Pero la contaminacin nuclear fue tan intensa y cubri una zona tan grande que los vientos han vuelto a llevar polvo y nieve radioactivos a esos poblados. Es un grave caso de contaminacin dinmica.

En 2013 el primer ministro Shinzo Abe declar frente al Comit Olmpico Internacional que Fukushima estaba bajo control y no haba ningn riesgo. Tokio obtuvo la sede de los Juegos Olmpicos en 2020, y varios juegos de beisbol y futbol se llevarn a cabo en terrenos de la ciudad de Fukushima. La misma ruta de la antorcha olmpica pasar por territorio contaminado. Observadores independientes ( www.Fairewinds.org ) han encontrado muestras de material altamente radioactivo en localidades en las que atletas y espectadores estarn expuestos a niveles de radioactividad comparables a los soportados por trabajadores de una planta atmica. El anlisis de Koide Hiroaki, ingeniero nuclear de la Universidad de Kioto ( www.apjjf.org ), es devastador. El desastre de Fukushima no ha sido controlado a la fecha y exponer a residentes y visitantes a los niveles de radioactividad que todava prevalecen en la zona es un acto criminal. Los Juegos Olmpicos de Tokio se llevarn a cabo en un terreno de emergencia nuclear.

Eplogo. Despus del terremoto de 2011, Japn pudo embarcarse en una ambiciosa transicin hacia las energas renovables. En lugar de eso prefiri colmar la brecha que dej el cierre de plantas nucleares despus de Fukushima con millonarias importaciones de carbn. Hoy, Japn es la nica economa desarrollada que contina construyendo plantas de carbn (17 en total). En el plano internacional, sigue financiando proyectos que utilizan carbn con unos 15 mil millones de dlares. No alcanzar su meta de reducir las emisiones de gases invernadero en 80 por ciento para el ao 2050. De todos modos, era demasiado poco y demasiado tarde.

Twitter: @anadaloficial

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/07/03/opinion/018a1eco



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