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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2019

Para trabajar por la paz estamos listos

Antonio Garca
Insurreccin


Al conmemorar los 55 aos de alzamiento armado del ELN, es conveniente ir ms all de su propio nacimiento, para comprender, que su existencia no slo dependi de una decisin del grupo de menos de 20 compaeros, aquel 4 de julio de 1964; como tampoco de la decisin de crear la Brigada Jos Antonio Galn, dos aos antes en Cuba; sino que su gestacin, fue un proceso a lo largo de las luchas del pueblo y de las acciones de sus mejores dirigentes. Fue naciendo en las luchas de los obreros petroleros, en las luchas agrarias y estudiantiles, que le dieron continuidad a la rebelda luego del asesinato de Jorge Elicer Gaitn, en quien el pueblo cifr esperanzas de cambio, equidad y justicia social, as como tambin de dignidad e independencia nacional.

Podramos seguir este viaje hacia el pasado y nos sentiramos identificados en otras luchas y con otros luchadores, de quienes heredamos sueos y esperanzas. Es autntico en el ELN sentir como propios sus dolores y laceraciones recibidas en cada batalla librada en el pasado y el presente.

Mirando hacia atrs nos vemos reflejados en la lucha del movimiento obrero de las dos primeras dcadas de 1900. Este nuevo momento se empez a configurar en el Primer Congreso Obrero de 1919, hace 100 aos, ah se vio la necesidad de un Partido Revolucionario que acompaara las luchas que se avizoraban, fueron innumerables las huelgas de ferroviarios, tranviarios, textileros, de las cerveceras y albailes; se dice que ese "probablemente haya sido el primer paro general ensayado en el pas por la clase obrera". Cmo olvidar las grandes movilizaciones de 1920 de las trabajadoras textileras a las que se sumaron los ferroviarios, portuarios, zapateros, empleados del mercado de Bucaramanga y los mineros de Marmato. En la calidez de ese momento sigui la conformacin de la USO, Unin Sindical Obrera en febrero de 1923, su primer Presidente fue Ral Eduardo Mahecha, el ms connotado dirigente obrero revolucionario de esos tiempos, quin condujo la huelga de los trabajadores petroleros en 1924, movilizando ms de 25 mil obreros. En estas luchas la USO colocara en el centro la defensa de la soberana nacional y los intereses de los trabajadores y por tanto contra la dominacin de las empresas imperialistas.

Seguira el II Congreso Obrero, enaltecido con la presencia y participacin del lder indgena Manuel Quintn Lame; ah triunfaron las posiciones revolucionarias y se creara la Confederacin Obrera Nacional (CON) con una importante plataforma sindical.

En 1925 se realiza el III Congreso Obrero, donde es nombrada como vicepresidenta Mara Cano, su voz de agitadora ya estara acompaando cada lucha donde fuese requerida, se hara famosa su consigna de los tres ochos: Jornada de 8 horas, 8 de estudio y 8 de descanso; tambin liderara la lucha solidaria con la Nicaragua de Sandino que estaba siendo invadida por los gringos.

Fueron tiempos de convergencias que condujeron a conformacin del Partido Socialista Revolucionario, entre sus principales dirigentes estaran Toms Uribe Mrquez, Mara Cano, Ral Eduardo Mahecha e Ignacio Torres Giraldo. Sus luchas llevaran a la convocatoria de Insurreccin Nacional en 1927 y la Huelga de la Bananeras de 1928, ahogada en sangre aquel 6 de diciembre en Cinaga, Magdalena.

Resalto este momento, vivido hace 100 aos, porque son tiempos de luchas de grandes masas, de obreros, indgenas y campesinos que se colocaron por encima de la oligarqua para construir un proyecto de nacin, independiente de la dominacin imperialista, dndole identidad a un proyecto revolucionario que ha inspirado el alma del ELN.

Al igual que ste, hay otros hitos en nuestra historia que marcan caminos de redencin que quedaron inconclusos, o que luego fueron distorsionados, como fue la guerra de liberacin de Simn Bolvar, con los que el ELN tiene su compromiso. Podemos seguir hasta Galn el Comunero y su consigna que nos identifica de Ni un paso atrs y lo que fuese menester... que sea. Tambin sentimos como propia la lucha de los Negros con Benkos Bioh, o la lucha de los indgenas contra el dominio espaol.

Es una misma lucha, un mismo camino que no ha concluido, es la historia de la rebelin de los pueblos consignada en el Derecho Internacional, que se alza en armas cuando no queda otro camino, los pueblos seguirn acudiendo a l, como legtimo derecho. Y como dira, de otra manera, la cancin: 55 aos de lucha armada no son nada comparados con los siglos de dominacin y uso de todo tipo de violencias, incluida la armada, contra nuestro pueblo.

El ELN no se debe as mismo , al igual que su historia, es parte de la vida del pueblo y la nacin, sabemos que nuestra actuacin pasada, presente y futura ser evaluada por la sociedad y en tal sentido estamos retados a no defraudar.

El Gobierno actual de Uribe y Duque

Del Gobierno de Duque, podemos decir que es la expresin de los intereses de los sectores ms derechistas de la oligarqua colombiana, defensora al igual que toda la burguesa de las polticas neoliberales, favorables al saqueo que hacen las Corporaciones Transnacionales de los bienes comunes, agua, biodiversidad, fuentes de energa y destruccin de la vida. Su proyecto no es otro que su enriquecimiento ilimitado a costa de la miseria de la poblacin como producto de la sobre explotacin y exclusin poltica.

Esta expresin poltica busca retomar las viejas banderas del Uribismo: Estado de Opinin, Falsos Positivos, represin y exclusin poltica, manipulando la institucionalidad para obtener mayoras parlamentarias con negociados, para que sus trampas pasen como leyes.

Nada nuevo al Uribismo tiene Duque, solo la torpeza de no liderar con cabeza propia. Es la misma corriente que cabalga en el continente con presidentes entregados a los grandes conglomerados transnacionales como lo vemos en otros Gobiernos de la misma estirpe, que se inspiran en la famosa frase de Trump: para qu negociar si somos los ganadores.

Este Gobierno ya ha sentido la voz del pueblo, de las organizaciones sociales, en la movilizacin y la lucha. Estos Gobiernos sordos slo escuchan la voz de la protesta, y pretenden acallarla con promesas que ofrecen en mesas de negociacin, que al poco tiempo incumplen acuerdos, que obligan a nuevas jornadas de lucha, slo son promesas para ganar tiempo y engaar, para seguir incumpliendo, viejo truco de estos Gobiernos de la oligarqua. Vienen tiempos de lucha y de resistencia donde se requiere de la unidad de todos los sectores sociales y polticos, de renovados liderazgos colectivos, ya el ao pasado se sinti la lucha del pueblo, al igual ste, y en los siguientes se avizoran otras con nuevos bros.

Pero a esta energa del pueblo se pretende frenar con sus viejas acciones de asesinatos crecientes de lderes y liderezas sociales, donde los mandos militares como el Comandante del Ejrcito, General Nicasio Martnez ya estn en la picota de la opinin nacional e internacional, acusado de ser responsable de la orientacin y ejecucin de tales polticas propias del Terrorismo de Estado.

Posibilidades del proceso de paz

Las posibilidades de un proceso de paz en Colombia estn siendo defendidas por el ELN y una creciente opinin en sectores del pas; pero han sido negadas por el Gobierno de Duque.

Segn las opiniones de Duque, no es posible un dilogo con el ELN, pues l pretende dialogar con una fuerza guerrillera que no sea insurgente e ilegal, que antes de empezar a negociar se legalice. Para qu negociar entonces?, ya no habra conflicto armado. Dejar de ser guerrilla, sin un acuerdo, sobre todo con quien no respeta acuerdo alguno, eso se sale de la ms elemental lgica poltica. Otros piensan que la guerrilla debe ser y actuar como se la imagina el Gobierno.

El ELN es una organizacin alzada en armas, y su existencia no cabe en la legalidad de los Gobiernos hasta ahora, y esa es la esencia de un conflicto armado con profundas causas sociales, polticas y culturales.

Estamos abiertos a dialogar y para eso estn los compaeros en Cuba, si quiere dialogar y demostrar que tiene voluntad que enve sus delegados, como lo han hecho otros Gobiernos, y si no se puede, como caballeros decimos no se puede y cada uno se regresa a su sitio. Esa es la lgica de toda conversacin en una negociacin, para nada es serio cambiar las reglas de juego para sacar ventajas.

Las imposiciones de Trump

El mundo unipolar, producto de la disolucin de la Unin Sovitica no logr durar dos dcadas, en comparacin de otros fenmenos de dominacin mundial, podemos decir que fue efmera, sobre todo para la mayor potencia militar que ha existido en toda la historia de la humanidad. Este quiebre de la hegemona imperialista de Estados Unidos, se vio propiciado por la crisis econmica que se manifest en 2008, evidenciando las fragilidades de su economa y la de la Unin Europea.

A lo anterior se juntan nuevos fenmenos producto de la crisis de civilizacin y de toma de conciencia de los pueblos, como la lucha contra el calentamiento global, por buscar nuevas fuentes de energas y recursos, as como una nueva visin sobre la defensa de los bienes comunes. La pobreza y las crisis crecientes en los diversos pases del mundo ha reventado en una oleada de migrantes revelando la poquedad que pueden ofrecer los mal llamados pases del mundo supuestamente desarrollado.

En este contexto ha ido surgiendo otra realidad que muestra el fin del mundo unipolar, nuevos pases compiten el liderazgo econmico y poltico de Estados Unidos y del mundo Occidental, y ahora se sienten otras opciones lideradas por China, Rusia y la India, entre los principales, que han ido generando otras lgicas en lo econmico y lo poltico. Pero que en lo militar haban estado menos visibles, y que en la dcada pasada no pudieron frenar la oleada agresiva e intervencionista de Estados Unidos y la OTAN contra Afganistn, Irak, Libia y la Primavera rabe. Pero que a partir de 2014 empieza un viraje en Ucrania y Siria, donde Rusia muestra su renovada capacidad para adelantar planes y establecer acuerdos de seguridad y defensa en los contornos de su territorio, adems siendo muy activa en las iniciativas de reorganizacin del mundo asitico.

En Amrica Latina, luego de ms de una dcada de intentar proyectos propios que se salieran del tutelaje y dominacin de Estados Unidos, donde han jugado un importante papel Cuba y la Venezuela Bolivariana, logrando prefigurar una nueva institucionalidad poltica, econmica y militar, donde el imperio sinti amenazada su dominacin en su patio trasero.

Ms an cuando en el Oriente Medio, Asia y frica pierde espacios en todos los rdenes, al igual que se sienten las fracturas y vulnerabilidades en Europa.

En tal sentido Estados Unidos trata de retomar con ms fuerza su patio trasero, pues en otras latitudes tiene sus intereses comprometidos, por eso su agresividad contra Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y otros procesos del continente.

La injusta agresin contra Venezuela ha encontrado resistencia en su pueblo y su Gobierno; el ELN, al igual que otras respetadas opiniones en el mundo, consideran que los problemas de cada pueblo deben resolverlos los mismos pueblos, pues el Derecho Internacional as lo determina, respetando la autonoma y de manera soberana. Con Cuba tambin sucede lo mismo, pero su resistencia ha sido ejemplarizante para el mundo. Contra estos dos pueblos y con Siria se han ejecutado crmenes de lesa humanidad, pues sus vctimas son todos sus pobladores, desde acciones militares indiscriminadas; bloqueos econmico, diplomtico, poltico, tecnolgico y sanitario. El imperio ha dejado ver su catadura antihumana.

Al pueblo colombiano

Al cumplir estos 55 aos, el ELN le dice al pueblo colombiano que seguir comprometido con sus luchas para construir un pas en equidad, donde haya una verdadera participacin de la sociedad en definir los destinos del pas, sobre todo de los pobres y olvidados de nuestra patria.

La construccin de una nueva sociedad, ms democrtica, ms justa, slo puede darse cuando los de abajo velen por sus propios destinos, donde no sean los de arriba los que definan las polticas. Las decisiones polticas no pueden ser dictadas por los bolsillos de los ricos y para defender sus intereses. Primero ha de estar el bien y la felicidad de toda la poblacin.

Para trabajar por la paz estamos listos , debe entenderse que la paz implica el bien para la sociedad y mayor participacin de la gente en dicho proceso. Los verdaderos acuerdos de paz deben traer ms equidad, democracia y justicia social para todos los colombianos, de lo contrario, solo sern mentiras.


Antonio Garca, Segundo Comandante del Ejrcito de Liberacin Nacional.



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