Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2019

G-20: Foto de grupo con verdugo

Alberto Negri
Il Manifesto Global


La cumbre del G20 en Osaka comenz y termin con una foto de grupo que lo dice todo. Era algo ms que una cumbre simplemente de soberanistas y hombres fuertes, en el filo de un cuchillo entre paz y guerra: era una cumbre de cmplices. Los participantes se mostraban dispuestos a pasar por encima de todos y de todo en busca de una realpolitik que ya no tiene nada humano en s, si es que para empezar alguna vez lo tuvo. Todos se han convertido en cmplices absolutos del asesino del periodista Jamal Khashoggi.

El prncipe heredero Mohamed Ben Salmn, al que se vio cmodamente de paseo en Osaka junto a Trump y al anfitrin de la cumbre, el primer ministro japons, Shinzo Abe, y que fue recibido en un ambiente amistoso y sin la ms mnima nota de bochorno.

Se podra considerar que esta cumbre no slo seala el final del liberalismo, como dice el lder del Kremlin, sino la obsolescencia de la idea misma de justicia y democracia, que estamos entregando a autcratas despiadados. El cortejo internacional de feroces dictadores es algo a lo que nos hemos acostumbrado, hasta en un pasado reciente. De Bokassa, Idi Amin y Gadafi a Sadam Hussein, que recibi un cordial apretn de manos del enviado de Reagan, Donald Rumsfeld, en los aos 80, mientras atacaba Irn. Ms tarde, el mismo Rumsfeld, como secretario de Defensa de Bush, fue uno de los arquitectos del ataque al rgimen baathista en 2003 y de la operacin de falsificar las pruebas de las armas de destruccin masiva de Irak.

Pero al prncipe saud no slo se le apoya con la omert [ley del silencio] de sus cmplices, que no dicen nada -Erdogan incluido- acerca de sus feroces actos. Es un socio destacado de los poderes fcticos del G-20: cliente nmero uno de la industria armamentista gracias a los ingresos petrolferos de su pas, y el que ha ido financiando, junto a las dems monarquas del Golfo, la guerra por delegacin en Siria y la de Yemen. Tambin es protagonista, junto a Israel, del plan (que parece muerto antes de nacer) para comprar a los palestinos.

En resumen, Ben Salmn es un hombre cuyo favor vale la pena cortejar, y al que hasta no hace mucho se presentaba en la prensa internacional como un reformador ilustrado. Sin embargo, adems de apoyar las matanzas de Yemen, haba estado ejerciendo una despiadada justicia con la espada en su propio pas, sin el menor asomo de protesta frente a ninguna embajada saud. Los italianos tambin somos cmplices de sus crmenes, fabricando bombas de marca alemana en Cerdea. Todo el mundo le saca algo al prncipe heredero, y l nos compra a todos, encantado de que nosotros, los occidentales, le tratemos con guante de seda.

No tiene que preocuparse de que las sanciones norteamericanas lleguen alguna vez a afectarle, a l, a Arabia Saud o a las monarquas del Golfo, que alimentan el conflicto en Oriente Medio para mantenerlo alejado de sus respectivos pases. Si fuera posible, le gustara ir a la guerra contra el Irn chiita. El prncipe pertenece a la categora de aquellos a los que no puede tocarse: puede encarcelar a quien quiera y matar a quien le plazca, aparentemente tambin ms all de sus propias fronteras. Puede ser un poco patoso, como todo el mundo sabe: sus secuaces torturaron a un opositor hasta la muerte y todo el mundo se enter, no ha sido capaz de ganar la guerra en Yemen durante aos, pese a masacrar poblaciones enteras. Pero todo se perdona, porque es joven. Tal como dicen, con l saldr todo bien.

No obstante, un informe de las Naciones Unidas recientemente publicado pona de relieve que existan suficientes pruebas crebles de la responsabilidad individual de Ben Salmn por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, que fue torturado, asesinado y descuartizado en el consulado saud de Estambul el 2 de octubre [de 2018].

La autora del informe era Agns Callamard, la Relatora Especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, una experta francesa en derechos humanos con amplia experiencia y que, dicho sea de paso, complet su doctorado en Turqua. Detallaba las conclusiones de su investigacin en un documento de ms de cien pginas, al trmino de una investigacin que dur seis meses. Callamard escribe que hay suficientes pruebas crebles que justifican una investigacin suplementaria sobre la culpabilidad personal de altos funcionarios saudes, y sobre todo del Prncipe heredero saud, Mohamed Ben Salmn.

Ya desde hace algn tiempo, tanto la CIA como los expertos en Arabia Saud han estado convencidos de que Khashoggi fue asesinado por orden del rgimen, es decir, en ltima instancia, por Ben Salmn mismo. Pese a haber tenido acceso a una sola parte de de los registros en manos de las autoridades turcas y habindosele negado la entrada en Arabia Saud, Callamard describi de modo concluyente los muy cruentos detalles de lo que sucedi en el consulado, entre ellos el del sonido de una sierra elctrica, usada con toda probabilidad para desmembrar el cuerpo del periodista.

Pero este sonido obsesivo no es ms que un ruido de fondo irritante cuando se trata de los asuntos de los lderes mundiales, y as debe seguir siendo.

Alberto Negri es prestigioso periodista italiano, ha sido investigador del Istituto per gli Studi degli Affari Internazionali y, entre 1987 y 2017, enviado especial y corresponsal de guerra para el diario econmico Il Sole 24 Ore en Oriente Medio, frica, Asia Central y los Balcanes. En 2007 recibi el premio Maria Grazia Cutuli de periodismo internacional y en 2015 el premio Colombe per la Pace. Su ltimo libro publicado es Il musulmano errante. Storia degli alauiti e dei misteri del Medio Oriente, galardonado con el Premio Capalbio.

Fuente: il manifesto global, 2 de julio de 2019

Traduccin: Lucas Antn

http://www.sinpermiso.info/textos/g-20-foto-de-grupo-con-verdugo



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter