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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2019

La religin es el suspiro de los oprimidos

Vijay Prashad
thetricontinental.org


Sentado en una celda de una crcel fascista en Italia, Antonio Gramsci se preguntaba sobre un problema que enfrentaban comunistas como l. En El manifiesto comunista (1848), Karl Marx y Friedrich Engels escribieron: los trabajadores no tienen nada que perder salvo sus cadenas. Tienen un mundo que ganar. Pero estas cadenas no eran meramente lazos materiales, las cadenas de la miseria que impedan que aquellos que no posean propiedad, aparte de su propia habilidad para trabajar, fueran completamente libres. Esas cadenas avanzaban dentro de la mente, sofocando la habilidad de la mayora de los seres humanos a tener un entendimiento claro de nuestro mundo. Sofocados, los trabajadores (quienes antes eran simpatizantes de movimientos socialistas y comunistas) se acercaron al fascismo. Llegaron a los partidos fascistas no por claridad, escribi Gramsci, sino por su conciencia contradictoria.

Por un lado, personas que pasan la mayor parte de su tiempo trabajando desarrollan una comprensin de la transformacin prctica del mundo. Este marco est implcito en la actividad de los trabajadores, ya que el/la trabajador/a dado el robo de su tiempo a menudo se ve impedido/a de tener una conciencia terica clara de esta actividad prctica. Por otro lado, el/la trabajador/a ha heredado del pasado y ha absorbido acrticamente una serie de ideas y prcticas que ayudan a moldear su acercamiento al mundo. Estas ideas y prcticas provienen de todo tipo de instituciones, como del aparato educacional del Estado, de instituciones religiosas y de las industrias culturales. Esas ideas heredadas no clarifican la experiencia prctica de los trabajadores, pero sin embargo ayudan a formar su visin de mundo. Es a esta dualidad a la que Gramsci llama conciencia contradictoria.

Si se acepta la perspectiva de Gramsci, entonces la lucha sobre la conciencia la lucha ideolgica es una necesidad material. Para generaciones de trabajadores, los sindicatos, los partidos polticos de izquierda, y las formaciones culturales de izquierda proporcionaron las escuelas para elaborar y conectar la conciencia de los trabajadores y entregar una comprensin poderosa del mundo, la claridad para ver las cadenas que deban romperse. A lo largo de los ltimos cuarenta aos, por una serie de razones que identificamos en nuestro primer Documento de Trabajo, la afiliacin sindical ha disminuido como tambin ha sucedido con los partidos polticos de izquierda. Las escuelas de los trabajadores ya no estn disponibles. La conciencia contradictoria es ms difcil de elaborar, por lo que ha habido un desplazamiento de los trabajadores hacia las organizaciones de jerarquas sociales (basadas en divisiones sociales de religin, raza, casta y otras manifestaciones similares).

Estamos en tiempos difciles, con la balanza de la historia favoreciendo a la extrema derecha, incluyendo a fuerzas que han dividido nuestras sociedades segn estas jerarquas sociales como casta, raza, nacionalidad y religin. La globalizacin ha fragmentado la vida social y creado una situacin precaria en la que las personas ya no estn seguras de cmo ganarse la vida y ya no pueden tener una vida social enriquecedora. La crisis terminal de la globalizacin lleg con la crisis financiera general de 2007-2008. El agente de la globalizacin el neoliberalismo se haba apoderado de los partidos socialdemcratas a lo largo del mundo y los haba comprometido. Ahora el campo se abri a una alternativa al bando de la globalizacin. Por una serie de razones histricas, la izquierda entr a esta fase profundamente debilitada tras la crisis financiera global. La ultraderecha, por otro lado, tena dos ventajas. Primero, no tuvo que crear a su electorado. Su base le ha sido entregada por las jerarquas y las divisiones de la historia. Solamente utiliz esas divisiones a su favor, siendo una de las lneas de divisin la pertenencia religiosa. Segundo, la ultraderecha no necesit abordar los verdaderos problemas de la poca, tales como el desempleo estructural y la catstrofe climtica, sino que poda simplemente estigmatizar al Otro (migrantes, minoras religiosas) como un modo de consolidar su poder.

El Instituto Tricontinental de Investigacin Social organiz un seminario de dos das en Tnez (Tnez) sobre religin y poltica para desarrollar una evaluacin del rol de la religin en el crecimiento de la extrema derecha. Durante la primera sesin los investigadores de nuestros equipos en Delhi (Subin Dennis and Pindiga Ambedkar), Johannesburg (Nontobeko Hlela), y So Paulo (Marco Fernandes) hicieron sus presentaciones sobre el rol de la religin en cada uno de sus contextos sociales y polticos. Tanto el equipo de Brasil como el de India hablaron sobre el crecimiento abrumador del conservadurismo plebeyo a travs del ascenso de Hindutva (en India) y del Pentecostalismo (en Brasil). Plantearon, como seal el intelectual marxista Aijaz Ahmad, que estas fuerzas de derecha fueron fundadas en un principio extraamente gramsciano de que el poder poltico duradero solo puede surgir sobre la base de una transformacin y consentimiento cultural previos, y que este amplio consentimiento cultural con la doctrina de la extrema derecha solo puede construirse a lo largo de un largo proceso histrico, desde abajo hacia arriba. En Sudfrica, la autoridad duradera del Congreso Nacional Africano, mayor aunque no exclusivamente enraizada en formas seculares de poltica, y el fracaso de las iglesias en hacer una entrada decisiva a la poltica le han dado un respiro de estas tendencias al pas.

Durante las otras sesiones, intelectuales y acadmicos militantes de Turqua a Argelia, de Marruecos a Sudn, presentaron sus visiones sobre el rol de los Hermanos Musulmanes, cuyas polticas son similares a las de el RSS de la extrema derecha en India y el movimiento pentecostalista en Brasil. Las presentaciones mostraron cmo los Hermanos Musulmanes como movimiento de masas ha usado su control sobre la educacin para moldear la conciencia contradictoria de la clase trabajadora.

En los escritos tempranos de Karl Marx est la idea de que la religin es aquello a lo que los trabajadores recurren para tener cierto consuelo de la crudeza del capitalismo. Como Marx escribi en 1844, La miseria religiosa es a la vez la expresin de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religin es el suspiro de la criatura oprimida, el corazn de un mundo descorazonado, y el alma de condiciones desalmadas. Es el opio del pueblo. Es una afirmacin poderosa, una que busca entender por qu el pueblo recurre a la religin. Hoy en da, sin embargo, esto no adecuado. Se necesita ms. Necesitamos comprender cmo estas organizaciones se aprovechan de los problemas psicosociales que se han intensificado entre la clase trabajadora. Proveen servicios aunque limitados para sanar de los grandes estreses de nuestra poca. Esa prctica teraputica atrae a los trabajadores, necesitados de la comunidad y el bienestar social ofrecidos a travs de estas organizaciones. Necesitamos una visin ms robusta del rol de la religin en nuestro tiempo, que es lo que nuestra investigacin espera producir.

Cul es el antdoto para esas ideologas e instituciones de jerarqua social? Construir instituciones populares, incluyendo sindicatos y organizaciones comunitarias. Pero este es un desafo enorme en nuestra poca, cuando las formaciones socialistas se estn atrofiando rpidamente. Es por esto que nuestros investigadores de Delhi fueron a conversar con K. Hemalata, la presidenta de la Central de Sindicatos de la India (CITU). Esta entrevista constituye nuestro Dossier 18 de julio, La nica respuesta es movilizar a los trabajadores. Recomendamos encarecidamente que lo lean, estudien y hagan circular. Hemalata llega a su puesto en el sindicato a partir de su liderazgo en la Federacin de Trabajadores y Ayudantes Anganwadi (cuidado infantil) de toda la India. Termina la entrevista con la potente frase que es su ttulo: la nica respuesta es movilizar a los trabajadores. Esta afirmacin calentara el corazn de Godavari Parulekar, la lder comunista india que pas su vida construyendo ciudadelas para la clase trabajadora en las fbricas y los campos.

Ms del 90% de los trabajadores en India estn en el sector informal, la mayora sin posibilidad de sindicalizacin. CITU tiene seis millones de miembros, un nmero considerable pero an insuficiente en un pas con 1.300 millones de personas. Durante las ltimas dcadas CITU ha desarrollado una serie de estrategias para organizar a los trabajadores informales, ya sean trabajadores de cuidado infantil o trabajadores en pequeas fbricas. Hemalata habla enrgicamente sobre la necesidad de que los sindicatos se ocupen de cuestiones de jerarqua social (patriarcado, casta y fundamentalismo) y organicen a los trabajadores donde viven, no solo donde trabajan. Habla sobre la necesidad de organizar no solo a los trabajadores, sino a las comunidades en las que viven. La claridad ideolgica y la flexibilidad organizativa de CITU le han permitido construir una federacin fuerte, que ha estado dirigiendo las grandes huelgas generales que han convulsionado la poltica india, algunas con ms de 200 millones de trabajadores en huelga.

Las cosas siguen graves. Las lluvias han comenzado en India. Esto ha trado un respiro de las catastrficas olas de calor que han cobrado la vida de trabajadores de la construccin y la agricultura. La Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) acaba de publicar un informe sobre las dificultades de trabajar en un planeta cada vez ms caliente. Pero las recomendaciones de la OIT son dbiles: ms mecanizacin y ms desarrollo de habilidades. El antdoto real a largo plazo es una mejor poltica para detener la catstrofe climtica que se haga cargo de la raz del problema: un sistema econmico brutal (el capitalismo) que busca reproducir capital a costa del planeta y sus habitantes. A corto plazo, el antdoto es prevenir el trato abusivo a los trabajadores mediante el fomento a los sindicatos y otras formas de organizacin de la clase trabajadora. En Kerala (India), el gobierno del Frente Democrtico de Izquierda apresuradamente prohibi el trabajo desde las 11 a. m. hasta las 3 p. m., para darle un descanso del calor a los trabajadores (por favor vean mi informe). Se necesitan soluciones y estrategias ms creativas para enfrentar un sistema que est arriesgando destruir el planeta y aquellos que trabajan y viven en l.

Vijay Prashad es historiador y periodista indio, autor de numerosas obras, entre ellas 'The Darker Nations: A Peoples History of the Third World and The Poorer Nations: A Possible History of the Global South', ha sido profesor del Trinity College y actualmente es director del Instituto Tricontinental en Delhi.

Fuente: http://www.thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-27-2019-la-religion-es-el-suspiro-de-la-criatura-oprimida/



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